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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-09-2018

Las crceles agudizan el problema, no lo solucionan

Editorial Virginia Bolten


El abolicionismo penal es una corriente que plantea la eliminacin del sistema penal. Es decir, la construccin de una forma alternativa para la resolucin de conflictos, que no sea a travs del castigo mediante lugares de encierro. Cuando alguien se identifica como abolicionista, est diciendo que es el opuesto al prohibicionista; decide problematizar los hechos y busca resolver o lidiarcon conflictos, partiendo del presupuesto que lo que est mal y lo que est bien est condicionado por un conjunto de patrones. Es quien denuncia que estos patrones son en si mismos injustos, ya que reproducen el ideario dominante, cristalizando el sistema excluyente, racista, selectivo y de manutencin de privilegios.

Un buen ejemplo de la critica abolicionista es la reflexin frente al encarcelamiento masivo de personas negras empobrecidas, Angela Davis, filosofa y feminista negra, remarca: Los lugares de encierro y la esclavitud son instituciones estructuradas en el racismo. En Estados Unidos y Brasil los dos pases lderes de encarcelamiento a nivel mundial ocupando el primer y tercer lugar respectivamente la mayora de las personas privadas de su libertad son negras y pertenecen a los sectores ms vulnerables de la sociedad. Gran parte de estos encarcelamientos son por uso o venta de substancias psicotrpicas.

Partiendo del presupuesto que lo que hace que un hecho sea asumido como un crimen es lo es determinado por el estado como delito, descriminalizar el uso de las drogas hara que el nmero de personas privadas de libertad se redujera importantemente. Ms all de esto, la selectividad de los encarcelamientos devela la orientacin del sistema punitivo. No es que la clase media y blanca no consuma drogas, es que las instituciones elijen quienes son los castigables, siguiendo una lgica de eliminacin de las personas no funcionales al sistema y a su reproduccin. De hecho en las clases medias y altas, los consumos de drogas estn pseudodespenalizados y en el caso de los psicotrpicos avalados por la ciencia blanca y la industria farmacutica.

El sistema industrial-carcelario trmino utilizado para definir las relaciones econmicas y polticas entre gobiernos, monopolios econmicos y polticos necesita ms personas en las crceles para la manutencin del negocio punitivo. Este negocio, que utiliza la mano de obra de las personas encerradas y que tambin obtiene ganancias de estos cuerpos sistemticamente torturados a travs de su mantenimiento en lugares de encierro, es el que determina la cantidad de personas castigadas e influye en las polticas pblicas y en la elaboracin de las leyes.

La estrategia de deshumanizacin de estos cuerpos tambin juega un rol importante. A partir del momento en que se convierte en delincuente, la persona pasa a ser un enemigo de la sociedad. Esta sociedad culturalmente punitivista comprende que la solucin para los problemas sociales (como la violencia, la precariedad, y el malestar social) es aislar a los malos. Tambin se crea a partir de esta ilusin el miedo hacia el otro.

El delincuente es construido socialmente a partir de patrones impuestos por este sistema penal y es posicionado por los medios de comunicacin hegemnicos. Los conflictos en las zonas ms pauperizadas de la sociedad y la persecucin hacia los distintos modos de existencia crean una subjetividad que construye al enemigo. La violencia desplegada por las fuerzas represivas del Estado es vista como un cuidado hacia el bien comn, as la violencia sufrida por estos cuerpos marginalizados es validada por el conjunto de la sociedad que clama por justicia y castigo.

La dificultad en pensar otras formas de organizacin social que puedan resolver conflictos se da por esta naturalizacin y aceptacin pasiva de la crueldad que, muchas veces, remite a la Edad Media. Romper con esta estructura es tambin no aceptar la imposicin de un conjunto de mecanismos de control los cuales, nos hacen ver hoy, necesarios para existir en colectividad. Lo que nos preguntamos desde Virginia Bolten es hasta cundo vamos a sostener este sistema de castigo? Cundo vamos a asumir que todx presx es poltico?

Fuente: http://virginiabolten.com.ar/editorial/las-carceles-agudizan-el-problema-no-lo-solucionan/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de las autoras mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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