Portada :: Cuba
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-09-2018

Apostilla a uno de los redactores del Proyecto de Constitucin

Pedro de Jess Lpez Acosta
La Cosa


Comparto esta breve apostilla a la intervencin que hiciera el mircoles 26 de septiembre el historiador Elier Ramrez miembro de la comisin redactora del Proyecto de Constitucin en el programa televisivo Hacemos Cuba, retrasmitido el jueves 27 en el espacio Buenos Das.

Primero, transcribo algunos momentos del dilogo entre Elier Ramrez y su entrevistador.

Elier Ramrez. [] No se debe confundir [] el funcionamiento del Partido con el funcionamiento del Estado [] El Partido como est establecido, y como est escrito en la letra de la Constitucin organiza y orienta, es decir, moviliza [] conduce, controla, fiscaliza, es decir, establece las directrices, pero no puede suplantar el papel del Estado, del Gobierno, en sus funciones cotidianas, ejecutivas, administrativas. Es decir, es como est, incluso, escrito tambin, y aprobado en los Objetivos de la Conferencia del Partido [] El objetivo nmero 5 aprobado por esa Conferencia del Partido dice: eliminar en los mtodos y estilos de trabajo del Partido la interferencia y suplantacin de funciones y decisiones que corresponden al Gobierno y a las instituciones administrativas. Para ello ejercer su responsabilidad de direccin y control mediante la comprobacin de la implementacin adecuada y el cumplimiento de los acuerdos del Sexto Congreso y de los Organismos Superiores. Es decir, ah est claro que ese es uno de los objetivos fundamentales de que, en los mtodos, en los estilos, esto no suceda []

Entrevistador. [] Alguna desviacin puede estar ms bien no en los reglamentos o en lo que se ha pensado, se ha establecido desde la Constitucin vigente o desde el funcionamiento del Partido, sino ms bien en un estilo de trabajo de suplantacin por parte del Partido de una funcin estatal o de Gobierno, estilo que debe ser, de acuerdo a lo que me explicas, desterrado

Elier Ramrez. Es como est establecido en los Objetivos de la Conferencia y, bueno, tambin es un tema que se ha discutido, que se ha planteado, que no es nuevo, no?, es un tema que de aos atrs se viene tambin discutiendo []

El tema no es nuevo, como bien responde el historiador.

Pero se viene discutiendo no desde el VI Congreso (2011) o la I Conferencia Nacional del Partido (2012). Esos aos atrs de que habla Elier Ramrez se remontan, por lo menos, a 1970, cuando haca apenas un lustro que se haba fundado el PCC. Ese ao nac yo, y ya cumplo 48 casi medio siglo el mes prximo!

As declaraba Fidel en el acto central por los festejos del 26 de Julio:

[] en la fbrica nosotros no podemos hacer al secretario del Partido el administrador de la fbrica hay algunas ideas en las que hay que estar muy claros, ni podemos hacer al administrador secretario del Partido [] La materia prima del Partido es el trabajador, y la materia prima de la administracin es la materia prima real: puede ser el hierro, puede ser cualquier materia prima. [] No se pueden confundir esas tareas, ni se le puede dar a nivel de fbrica la responsabilidad al Partido. La responsabilidad del Partido no puede ser directa all, sino indirecta. Es el Partido quien debe sealar inmediatamente al rgano administrativo superior, es quien debe sealar cualquier deficiencia, cualquier falla de tipo administrativo; pero no decirle a l, al administrador, lo que tiene que hacer. Hay que establecer bien claro las funciones del responsable del ncleo del Partido y las funciones del administrador o, mejor dicho, de la administracin.

Pasados 16 aos, el 2 de diciembre de 1986, en la clausura del Tercer Congreso del Partido, vuelve Fidel a referirse al tema:

Se ve claro [] que la solucin de los problemas de la eficiencia, del desarrollo y de la construccin del socialismo, es cuestin del Partido, est clarsimo! Y como deca ayer no administrando, no intentando administrar, sencillamente formando a los hombres, orientndolos, dirigindolos; salindoles al paso a todas las tendencias negativas, de cualquier tipo, a los errores; siendo ejemplo, ese fue un problema del que se habl bastante, de la ejemplaridad que debe tener el militante comunista.

Si en el VI Congreso y en la I Conferencia Nacional del Partido ya en pleno siglo XXI Ral debe insistir en un problema tan inveterado en la organizacin que lidera, qu garantas tenemos los cubanos de que ese mtodo o estilo de trabajo contrario a los principios de funcionamiento del Partido, segn reza en sus documentos programticos ser, algn da, desterrado?

En consecuencia, pienso igual que los internautas cuyos comentarios y preguntas fueron ledos: la Constitucin debe explicitar cmo discurrir la relacin entre el Partido y los rganos del Estado y el Gobierno (facultades, atribuciones, deberes, derechos). Justamente porque el Partido es la fuerza dirigente superior de la sociedad y el Estado, debe tener refrendado en el texto constitucional el alcance y forma en que ejercer ese poder. De lo contrario, su estatus sera supraconstitucional, es decir, se colocara por encima de la Ley de leyes. Ya s que Elier Ramrez tampoco estar de acuerdo conmigo. Porque lo dijo:

Entrevistador. [] Propongo dice Fernando modificar el artculo 9, de manera que su redaccin establezca que tambin el Partido est sujeto a las mismas obligaciones establecidas ah, en el artculo 9, para los rganos del Estado con respecto al pueblo []

Elier Ramrez. Eh bueno, como plantebamos anteriormente, eh eso est eh bien explcito, no?, consideramos, en el artculo que habla de la supremaca de la Constitucin [artculo 7], y de que todos deben, eh, es decir, estn obligados, todos estn obligados a cumplir la Constitucin, la Constitucin. Ya entrar a definir cuestiones internas del Partido [en el artculo 9] corresponde a los reglamentos, a los estatutos, a cuestiones que ya son propias, internas del Partido. Porque como decamos, hay que diferenciar al Partido del Estado, y no se puede introducir principios de funcionamiento eh de del Partido, es decir, no se pueden mezclar esos principios, no?, tanto del Estado como del Partido, no?

Habrse visto embrollo! Esto es lo que dice el artculo 7: La Constitucin es la norma suprema del Estado. Todos estn obligados a cumplirla. Las disposiciones y actos de los rganos del Estado, sus directivos, funcionarios y empleados, se ajustan a lo que esta prescribe. Si no hace falta mencionar al Partido en la redaccin de ese artculo, porque se sobrentiende incluido en la expresin todos estn obligados a cumplir la Constitucin, por qu entonces mencionar a los rganos del Estado? Si ese todos es tan explcito como afirma el historiador e inclusivo infiero yo, mejor sera eliminar la ltima parte del artculo: ni rganos del Estado ni Partido: simplemente todos, y sanseacab.

Y en cuanto a que tampoco en el artculo 9 del Proyecto de Constitucin se debe incluir al Partido, porque sera entrar a definir cuestiones internas del Partido, y que eso corresponde a los reglamentos, a los estatutos de la organizacin, quedo de una pieza. Le parece a Elier Ramrez que, si el Partido es la fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado, sus funciones, deberes, atribuciones para con el pueblo son una mera cuestin interna de la militancia partidista? La vida interna de la organizacin no es lo que se est discutiendo; es el ejercicio del poder del Partido sobre la sociedad y el Estado. No creo que esa deba ser materia regulable por estatutos y reglamentos de la organizacin, sino, en ltima y primera instancia, por la Constitucin. Sobre todo, porque el mencionado artculo 9 no solo se refiere a la obligacin de los rganos estatales y sus directivos, funcionarios y empleados a mantener estrechos vnculos con el pueblo, sino tambin a la de someterse a su control. Excluyendo al Partido de este artculo, se le exonera de tal obligacin, carencia que no queda zanjada con que antes, en el artculo 5, se haya declarado su carcter democrtico y su permanente vinculacin con el pueblo, porque tanto lo primero como lo segundo aparecen expresados all en calidad de atributos o propiedades consustanciales del Partido, no como obligaciones. Es decir, se dan por seguros e incuestionables. Y no debera.

Tengo ante m el libro Ral Castro. Un hombre en revolucin (Ed. Capitn San Luis, La Habana, 2015), donde Nikolai S. Leonov, su autor, reseando las reuniones que sostuvo Ral en 1994 con los cuadros partidistas y estatales de las principales regiones geogrficas de Cuba, escribe:

[Ral] Plante con franqueza que en los comits provinciales del Partido no exista una democracia genuina, la opinin del primer secretario aplastaba la de los dems y estaban ausentes tanto la crtica como la autocrtica [] Ral Castro exigi que los dirigentes, tanto del gobierno como del Partido, estrecharan sus vnculos con la poblacin, y priorizaran la solucin de las necesidades vitales de las personas humildes. Mencion algunos casos que evidenciaban una insensibilidad indignante [] (: 258, 261)

Dieciocho aos despus, en la ya mencionada I Conferencia Nacional del Partido (2012) y sigo citando a Leonov:

[] el primer secretario subray que [] corresponde ampliar la democracia en la sociedad y en el seno de la organizacin [] No faltaron las crticas a la actitud pasiva de militantes que se hacen de la vista gorda ante violaciones de la ley [] Se abord las deficiencias en la poltica de cuadros, a resultas de las cuales se ha promovido a altos cargos a personas [] que no responden a las elevadas cualidades ticas que se requiere [] Se acord [] acercar la labor del Partido a la gente, a sus problemas y preocupaciones [] (: 336, 338-339)

Que se haya acordado acercar la labor del Partido a la gente, a sus problemas y preocupaciones implica, lgicamente, que esta, en 2012, se hallaba lejos de la gente o, al menos, no todo lo cerca que debiera. Se ha acercado desde esa fecha hasta hoy? Cunto? Cmo el pueblo cubano puede tener seguridad de la futura distancia o cercana que haya entre l y los dirigentes del Partido si el Proyecto de Constitucin lo priva de la facultad de exigirla, medirla, corregirla?

En fin, no digo ms O s. Debo decir que, viendo respuestas como las de Elier Ramrez a las opiniones y propuestas de modificacin, comienzo a dudar de que, al trmino de la consulta, el pueblo revolucionario cubano pueda, como dijera Fidel, cambiar lo que debe ser cambiado en el Proyecto de Constitucin. Ojal que est yo equivocado.

(Nota del autor: Todo cuanto comento se basa en una transcripcin fidedigna que hice de sus palabras y de la cual inserto en mi texto los fragmentos imprescindibles para la comprensin del lector.)

Pedro de Jess Lpez Acosta. Narrador, poeta y ensayista. Mster en Estudios Lingsticos-Editoriales Hispnicos por la Universidad Central de Las Villas. Licenciado en Letras por la Universidad de La Habana. Miembro de la UNEAC y del Consejo Editorial de Ediciones Luminaria. Asesor literario de la Casa de Cultura Olga Alonso de Fomento. Entre sus premios y sus libros se encuentran: Premio Academia Cubana de la Lengua 2015, por la obra Imagen y libertad vigiladas. Ejercicios de retrica sobre Severo Sarduy, Premio Alejo Carpentier de Ensayo, 2014, Premio de cuento La Gaceta de Cuba, 2013, Primera mencin en el Premio Iberoamericano de Cuento Julio Cortzar, 2012, Reconocimiento La Puerta de Papel a los mejores libros de Ediciones Territoriales, ICL, 2009, Premio Ral Ferrer de poesa, 2008, Premio Alejo Carpentier de cuento, 2006.

Fuente: http://jcguanche.wordpress.com/2018/09/28/pedro-de-jesus-apostilla-a-uno-de-los-redactores-del-proyecto-de-constitucion/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter