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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-10-2018

Entrevista a Ricardo Napur, ex Diputado constituyente y Senador peruano
"Allende quera un socialismo conforme a la tradicin de la socialdemocracia"

Mario Hernandez
Revista La Maza / Rebelion


M.H.: Estamos recordando los 45 aos del golpe en Chile con un protagonista, Ricardo Napur. Estuviste all.

R.N.: Empiezo por contar por qu estuve presente. El gobierno de Velazco Alvarado me deport a Chile a comienzos de 1973. Anteriormente lo conoc a Salvador Allende en el estudio de Silvio Frondizi en los 60, antes de que fuera Presidente. Era el encargado de relaciones exteriores del MIR- Praxis y me ligu a Allende y a los socialistas chilenos con quienes establec un vnculo poltico e iba frecuentemente a Chile.

En 1971, como cuento en mi libro Pensar Amrica Latina estuve en Chile y entrevist a Allende que haba asumido en octubre de 1970 la Presidencia de la Repblica, porque compaeros de la Asamblea popular de Bolivia me haban pedido, sabiendo que yo tena un vnculo con l, que intercediera para que los ayudara con instructores y armas porque se vena el golpe de Banzer. En el libro cuento cules fueron las consecuencias y el resultado de esa entrevista en 1971 cuando Fidel Castro estaba visitando Chile por unos das para ayudar a su amigo Salvador Allende.

Despus en 1973, cuando me deportan a Chile, entr en la comprensin del proceso poltico chileno. En sntesis los hechos son los siguientes, cuando lo entrevist en 1971 l me hizo saber que era socialista de izquierda pero que no quera una revolucin del tipo de la de Cuba, ni de ninguna otra naturaleza, porque ellos como socialistas crean en la consigna del socialismo por la va pacfica y democrtica y, obviamente, a pesar de las imposiciones del imperialismo y su agresividad, crea que en Chile haba posibilidades para hacer una alternativa a la idea de una revolucin con violencia revolucionaria.

Esto se someti a prueba de 1971 a 1973 cuando la Unidad Popular, que era el frente de partidos que lo llev al poder, presidido por el Partido Socialista y por l particularmente, desencadenaron un proceso porque tenan un programa radical de avanzada, que fue muy rico, importante y radicalizado y despus tom una forma superior de revolucin social, reforma agraria, nacionalizacin de las minas, del comercio exterior, de la banca y un montn de reformas, algo inusitado en la realidad de los partidos capitalistas de Amrica Latina.

Pero ese programa de reivindicaciones de una especie de capitalismo avanzado bajo las condiciones del patrn de la ideologa o de la concepcin del socialismo en trminos democrticos y garantizando la democracia burguesa fue sometido a prueba. Porque las masas desposedas creyendo en sus partidos, se apoderaron de esas consignas y las llevaron ms lejos, radicalizndolas a travs de su combate y de la asuncin de estas consignas.

Enfrente tuvieron a la oposicin momia, que en Chile como se ve hasta ahora es muy poderosa. La derecha chilena es la nica en Amrica Latina que no solamente interviene directamente en los asuntos de la sociedad y la poltica, sino que tiene apoyo de masas, del 50% mnimo de la poblacin. Esa oposicin que ellos llamaban momia se le opuso al reformismo radical de Allende en el momento en que la revolucin se haca presente. De tal manera que el hecho fundamental del proceso chileno es que la revolucin y la contrarrevolucin se hicieron presentes.

El otro hecho que tiene que ver directamente con las consecuencias de las realidades actuales de Amrica Latina es que la Guerra fra haba asomado con toda fuerza, por eso Nixon y Kissinger intentaron interferir para evitar que Allende tomara el poder a travs de un golpe de Estado preventivo antes de que asumiera. Como fracas y Allende asumi, despus gestaron, impulsaron, intervinieron directamente para que la oposicin tomara fuerza en Chile, radicalizara sus posiciones y, sobre todo, dndoles el apoyo de EE UU para derribar el gobierno.

Con eso la oposicin constituy una oposicin radical que termin con elementos de agresin fsica, de toma de las barriadas populares, una provocacin de tipo casi de guerra civil. Entonces la consigna Socialismo en un solo pas fue sometida a prueba. No es que ellos no quisieran el socialismo, pero queran un socialismo conforme a la tradicin de la socialdemocracia que conocemos histricamente y, sobre todo, con la idea de que habra una tolerancia burguesa a la asuncin del poder socialdemcrata que no representaba ningn poder popular.

La derecha dijo que no, que eso era comunismo, marxismo. Entonces Chile adquiere la caracterstica de un ejemplo extraordinario a nivel mundial donde se alinean las fuerzas. La URSS no le dio apoyo porque todava quedaban los resabios de los acuerdos de Stalin en Yalta, qued aislado el gobierno e interiormente la derecha cobr fuerzas porque en las elecciones legislativas Allende no consigui la mayora, qued como minora, entonces todas las cuestiones de la institucionalidad democrtica que consideraba Allende, como el respeto a las mayoras populares y a las mayoras parlamentarias fue burlado por la accin provocadora casi insurgente de guerra civil de los grupos semi armados de la oposicin.

Mientras tanto Allende pronunciaba discursos de izquierda. Por supuesto fue un personaje sumamente querible, no es que est diciendo que el hombre no era consecuente con lo suyo. Lo fue. l deca revolucin sin violencia, revolucin sin revolucin que ser utopa, pero eso era lo que presida y fue sometido a prueba.

Las masas quedaron abandonadas en ese momento y el discurso de Allende lo prueba, cuando se despide dice que el pueblo chileno ver los frutos de lo que ellos sembraron, peda optimismo histrico. Se peg un tiro o lo mataron, se fue a la historia y lleg Pinochet.

De tal manera que el balance de la realidad de Chile, de su experiencia podemos entender cules son los lmites de los procesos sociales acaudillados por direcciones incluso radicales en el orden burgus pero que llegado un momento determinado agotan sus posibilidades porque no resisten la oposicin, porque la realidad mundial no les ayuda y no dan el salto cualitativo que s dio, por ejemplo, el grupo con Fidel Castro y el Che a la cabeza que tomaron el poder y desarrollaron una posicin anticapitalista que devino en un proceso de tipo revolucionario.

Este es otro ejemplo distinto al de Cuba, hacer una revolucin socialista pero sin revolucin. El ejemplo para Amrica Latina, es que todo el reformismo, el nacionalismo radical, todas las fuerzas resistentes, antioligrquicas, antiimperialistas y progresistas, desarrollan planes de asistencia social, de sensibilidad social profunda, no son oligarcas, son pequeo burgueses socialistas, son reformistas, son nacionalistas de izquierda, desarrollan procesos como el primer peronismo, como la Bolivia de 1952, como la izquierda del Partido Liberal en Colombia, como el de Allende, como el APRA en Per en sus primeros momentos, pero desatan fuerzas que luego o no pueden controlar o no asumen la responsabilidad de los procesos que ellos mismos acaudillaron.

Entonces la reaccin a partir del capital, del empresariado que est a la espera, recaptura la situacin porque se empantanan, no dan el salto cualitativo, tienen miedo de salir del capitalismo, no tienen frmulas anticapitalistas y la realidad se los come y vuelve la derecha, la reaccin, la burguesa a tomar el control de la situacin.

Eso que llaman populismo no fue otra cosa que la poltica de estos partidos llamados nacionales, populares, que desataron incluso procesos revolucionarios pero que tuvieron miedo de salir del capitalismo y entonces el capitalismo retom el control de la situacin. Cada ejemplo de estos puede ser revisado en ese sentido.

En cuanto a lo de Allende, a pesar de exponerme a la crtica de aqullos que hacen apologa de los procesos y no tienen una mirada inteligente sobre los mismos, que ponen el acento en la agresin de los reaccionarios, del imperialismo, pero no en lo que nos interesa, por qu esos procesos no culminan en victorias, por qu se empantanan, por qu despus de esos lindos esfuerzos de desarrollo del radicalismo de las masas, de su convencimiento de que puede haber un mundo mejor, de la construccin de nuevos sujetos sociales que surgen, terminan bloquendose.

Es triste que en Brasil el nacionalista de izquierda se pegara un tiro, que Paz Estenssoro que dirigi la revolucin del `52 terminara como agente norteamericano, que el Frente Amplio termine administrando los negocios de la burguesa y que realidades como la de Ecuador o como la Argentina terminen tambin en procesos que hoy expresan la vuelta de la derecha en Amrica Latina.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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