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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-10-2018

Resea del libro "El cineasta que llevo dentro. Ms de 30 aos en la revista Cine Cubano (1984-2015)"
El resumen crtico de Frank Padrn

IPS


Sencillez expositiva y atrevimiento evaluador sobresalen en el discurso sobre cine de Frank Padrn. Cmo puede estimar de sbito acerca del hecho flmico quien, como l, empieza un texto, por lo general, yuxtaponiendo datos, asegurando un juicio, contndote una ancdota, alejado en apariencia de la interpretacin del objeto de anlisis? El cinfilo exigente pudiera poner en entredicho a uno de los ms prolficos y mediticos crticos del pas. Pero no procede. Desde hace aos, la mirada y el gusto de Frank legitiman porque estn escoltados por el conocimiento. All donde l, una y otra vez, afirma, invita a la reflexin. Luego no importa si convenimos con su criterio.

Cuanto llevo apuntando hasta ahora permite testificar otra realidad: el autor de El cineasta que llevo dentro. Ms de 30 aos en la revista Cine Cubano (1984-2015) Ediciones ICAIC, 2017― es, de los reconocidos crticos cinematogrficos, el menos pretencioso. La obra de Frank Padrn confirma no tanto sus ambiciones intelectuales, como su dependencia y tributo continuos por la cinematografa de todo el orbe.

Uno puede disentir de una opinin suya e incluso de su tono. Pero, en verdad, es el tono de sus ideas la clave que conecta enseguida y mejor con el lector. El crtico revistero por excelencia que es tambin, practica el arte de la palabra impresa; aunque, para ser honesto, el autor de este libro aprovecha sobre todo el lenguaje cual mtodo de expresin en provecho de la referencia y el anlisis flmicos. No le interesa tomar como pretexto una pelcula para erigir una escritura aparatosa. Que llame la atencin cuanto y como lo digo. No sacrifico una idea por su construccin rimbombante, parece decirnos tras cada uno de estos textos. Ello no significa una apata por la calidad de pgina. Todo lo contrario.

Al examinar esta seleccin de lo publicado por Frank Padrn en la revista Cine Cubano, se (re)conocen no solo aquellas obras cinematogrficas que interesaron al crtico, sino los caminos de una escritura con ganancias en lo conceptual y estilstico. Sin embargo, al tomar uno de los textos escritos en la pasada dcada de los ochenta para compararlo con otro del nuevo milenio, apreciamos tanto una evolucin conceptual y temtica, como una ratificacin sintctica.

De este modo, se le reconoce a Frank Padrn la calidad de su prosa desde sus inicios como crtico de cine. Prosa sobria y segura, coloquial y cmoda, amable y astuta al mismo tiempo. No es preciso llegar al prrafo final de una de estas piezas para saber qu siente del referente. La prudencia lo acompaa, si bien no esconde sus (dis)gustos con la recepcin de determinada propuesta cinematogrfica. En este sentido, confirma una franqueza mucho ms atractiva que valiente. El crtico cauteloso, al reprimir o disimular sus gustos, abandona a los espectadores, y es natural que ellos, a su vez, terminen por abandonarle [1].

Frank no abandona su preferencia por los subttulos. Estos le ayudan a organizar el contenido de cuanto escribe. No obstante, ya sentimos su comodidad y una mayor osada en sus entregas ms recientes, desprovistas de las acostumbradas divisiones. As como las segmentaciones fijan los propsitos autorales, al mismo tiempo pueden contribuir al menosprecio de otros contenidos o a ensear carencias no siempre manifiestas en otros artculos o comentarios crticos. Lo sabe este autor.

Sin embargo, con los aos elige la manera expositiva ms cmoda, segn lo reclamen las piezas analizadas. Dos ejemplos muy ilustrativos al respecto son los artculos Las mil y una Grchenko, de 1986, y No siempre abril es primavera, de 2001. Este ltimo es revelador por la sobriedad del tono y el despliegue argumentativo de cmo un acontecimiento histrico puede devenir hecho artstico alejado de lo panfletario. Las mil y una Grchenko, por su parte, aparenta ser solo un testimonio en torno a la visita a Cuba de la reconocida actriz sovitica Liudmila Grchenko, cuando en realidad es un ejercicio crtico con todas las de la ley. Aqu la ancdota consiente por fortuna el adentrarse en la generalidad histrinica. Para ello recurre a la narracin analtica o anlisis narrativo, lo cual viene a evidenciar las influencias de la crtica de arte de Jos Mart en Frank. Tmese al azar cualquier texto de los apartados Articulando ideas, Cuando el este era el paraso y Crtica mltiple. En todos est presente el Maestro.

El autor de El cineasta que llevo dentro es de los crticos que no quieren soslayar un elemento cinematogrfico mientras haya algo que decir. En su intento de abarcarlo casi todo, revela sus materias preferidas, ya constantes en sus pasajes escriturales. Ellas son ―en el interior de la hechura flmica― la puesta en pantalla, la narracin, el guion, el trabajo actoral, la correspondencia, entre otras artes como la msica, la literatura, la pintura y la danza. Desde el punto de vista preflmico, no le resta inters a cuanto pudo originar la realizacin: la ocurrencia de una idea o la adaptacin de un libro, el presente contextual y la historia.

Existen muchas maneras de ejercer la crtica de cine de acuerdo a las exigencias de los soportes impresos o de los medios de difusin. Al colaborar para todos, Frank se encuentra a sus anchas incluso cuando entrevista o reverencia alguna figura. Lanse los apartados concernientes a los msicos (Nosotros la msica) y a las semblanzas (Reverencias). No menos significativos resultan sus comentarios de las obras de pensadores, investigadores y estudiosos del cine (Cine impreso). Me encanta escribir sobre libros que a su vez discurren sobre el audiovisual (ya hace tiempo, como se sabe, hay que hablar ms all de la pantalla grande), por lo cual nunca he vacilado cada vez que las jefaturas de redaccin de Cine Cubano me proponen un tema de ese tipo, cuando yo mismo no llevo las sugerencias [2], confiesa satisfecho en sus palabras preliminares Cine Cubano, travesa compartida.

Ahora bien, para contrastar criterios de lectores atentos sobre los libros de Frank, merece especial atencin Cazador cazado que, junto a Roco de gallo, el prlogo siempre riguroso, justo y elegante de Francisco Lpez Sacha, se ocupan en estimar el aporte de Frank Padrn a la cultura cinematogrfica de la isla. Como s cunto le debe su proceder crtico y ensayista al veterano Jos Alberto Lezcano, cierro este intento de puntualizar la cosecha valorativa con palabas de su coterrneo, las cuales valen tambin para evaluar la aventura impresa que representa El cineasta que llevo dentro. Ms de 30 aos en la revista Cine Cubano (1984-2015).

Maldita como tiene que serlo una profesin que sale al ruedo con dosis incontrolables de lucidez y terquedad, subjetividad y distanciamiento, lgica y fetichismo, indiferencia y apasionamiento, la crtica es para Frank Padrn, en primer trmino, exploracin desprejuiciada del suceso artstico; gramtica trascendentalita que asciende unos escalones, se detiene, cobra nuevos impulsos, prosigue su trayecto, aporta una observacin oportuna, llama la atencin sobre un detalle nada obvio y evita las veleidades y la gratuidad teidas de refinamiento. Declaro sin reservas que nunca he visto en l al crtico que gusta de atrapar y descuartizar las pelculas, arrancarles las vsceras y exponerlas a la cambiante atmsfera de sus estados de nimo [3].

La vocacin empez hace muchos aos en el cine Rialto: su Cinema Paradiso. Inevitable estudioso y fiel promotor del sptimo arte es Frank Padrn. Sin embargo, an no se lo cree. (2018)

Notas:

[1] Guillermo Solana: Por qu la crtica es tan aburrida, en Cuadernos Hispanoamericanos, No. 661, marzo 1997, Madrid, p. 12.

[2] Frank Padrn: El cineasta que llevo dentro. Ms de 30 aos en la revista Cine Cubano (1984-2015), Ediciones ICAIC, La Habana, 2017, pp. 13-14.

[3] Ibdem, p. 272.

Fuente: http://www.ipscuba.net/espacios/altercine/convergencias/el-resumen-critico-de-frank-padron/


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