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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-10-2018

Pocos ganadores y muchos perdedores ante el nuevo acuerdo de Macri con el FMI

Julio C. Gambina
Rebelin


Todos los indicadores econmicos y sociales se deterioran bajo las condiciones resultantes de la ampliacin del acuerdo del Gobierno de Macri con el FMI. Segn el Instituto de Estadsticas y Censos, INDEC, crece el desempleo al 9,6%; la pobreza al 27,3% de las personas, en un marco de creciente inflacin (6% a 7% mensual en septiembre? 42% al 45% durante el ao?) y recesin de la actividad econmica, con guarismos entre el -2,5% y -3% para el 2018.

Ahora se trata de un prstamo por 57.100 millones de dlares (se desembolsarn unos 52.000 millones antes de finalizar el mandato presidencial a fines del 2019) a cambio de un brutal ajuste del dficit primario, es decir, antes de pagar intereses de la deuda, la que crece a niveles inusitados para proyectar el stock de deuda pblica por encima del 100% del PBI a comienzos del prximo 2019.

Junto al dficit primario 0, se suma la emisin monetaria 0 hasta mediados del 2019, promoviendo una restriccin de la base monetaria para achicar la inflacin, contener el dlar y causar enormes penurias a los sectores sociales de menores ingresos, la mayora de la poblacin.

La realidad es que el dlar crece un 12% en septiembre y un 121% durante los primeros 9 meses del ao, cotizndose a $42 por dlar y una brecha establecida por el BCRA entre 34 y 44 pesos por dlar para intervenir desde la autoridad monetaria.

Por su parte, los combustibles crecen desde enero ms del 60%, mostrando el impacto de la dolarizacin de algunos precios muy sensibles, caso de los combustibles o las tarifas de servicios pblicos, con cronogramas de aumento en lo que resta del ao.

A cunto llegar la inflacin a fin de ao nadie lo sabe y menos cul ser el arrastre sobre el 2019, ms all del 23% establecido en el proyecto de Presupuesto que discute en estas horas el Parlamento, pero si queda clara la voluntad de ajustar a los sectores ms empobrecidos para cumplir con el acuerdo con el FMI y los sectores hegemnicos del sistema mundial.

Tasas de inters de usura

Para sostener la nueva poltica monetaria y cambiaria se elev la tasa de inters del 60 al 65%, lo que supone un crecimiento de las tasas sobre prstamos que llevan al default a la familia de sectores medios y bajos, endeudados con tarjeta de crdito, y ni hablar del costo financiero del descubierto bancario, una prctica generalizada entre los pequeos y medianos empresarios.

Altas tasas pasivas de inters para favorecer inversiones en activos financieros en pesos, letras ofrecidas por el BCRA o el Tesoro; o plazos fijos u otras colocaciones financieras, estimulan la especulacin contra cualquier intento de aliento a la produccin local, por eso se afirma la tendencia a la recesin recurrente.

El BCRA mantiene el mecanismo de desarme de la bomba de las LEBAC, pero las LELIQ que se colocan en la plaza financiera ya superan en stock a las LEBAC. Se cambia la vieja bomba por una nueva, a costa del presupuesto pblico que sostiene el conjunto del pueblo con miseria social extendida.

No cabe duda que el resultado combinado del dficit fiscal primario cero y la reduccin de la base monetaria y emisin 0, combinada con altas tasas de inters favorece la tendencia recesiva de la economa local con claros y pocos beneficiados y muchos perjudicados.

Crecen los despidos y suspensiones como consecuencia directa de la situacin, sumado al cierre de fbricas y empresas, con alza de los concursos de acreedores, donde las trabajadoras y los trabajadores son los principales perjudicados.

Los ganadores se cuentan entre los especuladores, lo que involucra la creciente fuga de capitales, unos 290.000 millones de dlares de activos de argentinos en el exterior, segn las propias cifras oficiales.

A ellos se sumas los grandes productores y exportadores, como las empresas que lograron la dolarizacin de sus precios, caso de las petroleras y aquellas que comercializan los servicios pblicos privatizados.

Producto de la devaluacin podra beneficiarse el sector vinculado al turismo local, por mayor presencia de extranjeros y desestimulo a los viajes al exterior.

Solo en el tiempo se podr verificar si el elevado tipo de cambio actual favorece la produccin local para la exportacin, cuestin negada con el elevado dficit comercial presente y proyectado an para el 2019, nada menos que por 10.000 millones de dlares.

La ortodoxia como argumento

Sea por la exigencia del FMI o la propia decisin de los que deciden en el Gobierno Macri, se impuso la lgica monetarista, donde la causa de la inflacin resulta de la emisin monetaria excesiva, por lo que la solucin supone una fuerte restriccin de la base monetaria congelando la emisin hasta mediados del 2019.

El costo social es y ser gigantesco, si es que la sociedad lo permite y no se generan las suficientes resistencias y confrontaciones.

Resulta de inters apuntar lo que hay detrs de la ortodoxia en la formulacin de poltica monetaria, financiera, cambiaria y econmica, para afirmar que es una cuestin de poder, que remite a que fraccin de la burguesa actuante en el mercado argentino, de origen externo o local, puede disciplinar al conjunto de las clases dominantes y desde all lograr la dominacin sobre las clases subalternas, la condicin de posibilidad para el funcionamiento del capitalismo local bajos condiciones normales.

Una normalidad relativa a la evolucin contenida de los precios, tal como ocurre en la mayora de los pases del mundo; a la estabilidad de la macroeconoma y a viabilizar un ritmo de crecimiento acorde con las normas mezquinas de la lgica contempornea.

No se trata solo de economa y polticas econmicas, sino de poltica y consensos sociales en el bloque del poder para reestructurar regresivamente el funcionamiento del capitalismo en la Argentina.

El discurso ortodoxo asumido por las nuevas autoridades del BCRA converge con las crticas discursivas por derecha al macrismo y acelera los tiempos del ajuste fiscal y el cambio de precios relativos para favorecer la ganancia en desmedro de los ingresos populares. Se consolida as la ofensiva del capital contra el trabajo.

La sola devaluacin ocurrida durante el ao, del 120% de correccin cambiaria, confronta con actualizaciones salariales del orden del 25%, que aun cuando se habiliten reaperturas de convenios colectivos en torno al 40/42%, la prdida de los ingresos por la venta de la fuerza de trabajo contrasta contra los ingresos elevados por los propietarios de los medios de produccin, sea va renta o ganancias.

El objetivo de reformas laborales se demora por va legislativa, pero se resuelve va medidas econmicas con disminucin de los salarios en dlares y por ende reduciendo el costo de inversores internacionales en la contratacin de fuerza de trabajo.

A modo de ejemplo sealemos que un salario de $20.000 poda cambiarse hasta hace poco tiempo por 1.000 dlares y ahora solo puede aspirar a cambiarse por 500 dlares, favoreciendo el ingreso externo de capitales para invertir en la economa local. Argentina se hizo ms barata para los tenedores de divisas con intencin de invertir en el pas.

Lo que est en juego

Es mucho lo que se juega en la coyuntura, con impacto en lo econmico social y en lo poltico.

Sin perjuicio de la continuidad de la regresiva transferencia de ingresos que supone la poltica del gobierno Macri desde fines del 2015, lo que ocurre es una reestructuracin del capitalismo local con un nuevo intento de consolidacin de la extranjerizacin y subordinacin de la estructura econmica y social local a la dinmica de la dominacin transnacional, en momentos de disputa del liderazgo del orden mundial.

Argentina intenta una pragmtica poltica de alineacin ideolgica poltica con EEUU, al tiempo que afianza relaciones econmicas, comerciales y financieras con China.

El acuerdo con el FMI, fuertemente apoyado por EEUU intenta contener a la Argentina como aliado imprescindible para la poltica exterior de Washington en el continente americano.

Sin EEUU no hay acuerdo con el FMI y Trump necesita a Macri en la cruzada contra Venezuela y el populismo en la regin, forma de denominar cualquier intento de poltica diferenciada de la imaginacin del poder estadounidense o la corriente principal neoliberal.

Todo esto se juega en el debate del Presupuesto 2019, el del profundo ajuste explcito en el acuerdo con el FMI, pero tambin en la Cumbre presidencial del G20 el 30/11 y el 1/12.

En la ocasin del cnclave presidencial del G20, Macri intentar mediar entre el poder de EEUU y sus aliados mundiales, contra la alianza entre China y Rusia, para encontrar un lugar para la Argentina en el marco de la disputa de la geopoltica global.

La gran incgnita es la respuesta popular, anticipada en variados conflictos, entre los que sobresale el del pasado 24 y 25 de septiembre, un paro de 36 horas y el plan de accin en proceso para confrontar con el ajuste actual, el Presupuesto 2019 y la propia contra cumbre del G20. Contra el G20 emerge una amplia organizacin popular que aspira a unificar variadas protestas contra la poltica del poder mundial.

Resulta en conjunto una lgica de conflicto que habilita a pensar las construcciones poltico electorales que disputen el destino de la Argentina en la renovacin electoral del 2019.

Algunos imaginan el desplazamiento del macrismo en el ejecutivo nacional, pero sosteniendo el mismo plan de reestructuracin regresiva de la Economa, del Estado y la Sociedad.

Lo que importa es la posibilidad de habilitar otras propuestas polticas, que en acuerdo con la lgica radicalizada del conflicto apunte a soluciones populares para la mayora y ms all del orden capitalista.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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