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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-10-2018

El Salvador
Suprimir el lmite a la tenencia de la tierra no genera desarrollo sino mayor desigualdad

Giorgio Trucchi
Alba Sud

"El desarrollo debe ir a la par de polticas que garanticen la vida y protejan el medio ambiente y los bienes comunes"


El Salvador es actualmente el nico pas de la regin centroamericana que pone lmites a la propiedad de la tierra. Producto de la Reforma Agraria de los aos 80, ninguna persona natural o jurdica puede poseer ms de 245 hectreas de tierras rsticas. El artculo 105 de la Constitucin salvadorea dice textualmente: La extensin mxima de tierra rstica perteneciente a una misma persona natural o jurdica no podr exceder de doscientas cuarenta y cinco hectreas. Esta limitacin no ser aplicable a las asociaciones cooperativas o comunales campesinas.

Despus de las elecciones legislativas del pasado marzo, donde la derecha salvadorea se asegur el control absoluto del Parlamento y podra alcanzar los votos necesarios (56 de 84) para modificar la Carta Magna, esta barrera contra la reconcentracin de la tierra podra caer. Con la excusa de borrar una limitante a la inversin y fomentar la produccin agroindustrial nacional, los partidos Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), Gran Alianza por la Unidad Nacional (GANA) y el Partido Demcrata Cristiano (PDC) presentaron en abril un proyecto de reforma constitucional para eliminar el lmite impuesto a la tenencia de tierras rsticas. Sera suficiente el apoyo del conservador Partido de Concertacin Nacional (PCN) para alcanzar cmodamente la meta.

Gerson Martnez, ex ministro de Obras Pblicas en el Gobierno del Frente Farabundo Mart para la Liberacin Nacional (FMLN), record ante medios nacionales que dicho lmite se estableci para que todas las personas pudiesen tener acceso a la tierra. Ya estn mostrando las garras, quieren volver al pasado para reconcentrar la propiedad de la tierra, dijo. Esta espada de Damocles que pende sobre el futuro del pequeo pas centroamericano es parte de un proyecto mucho ms amplio que busca profundizar el modelo extractivista, beneficiando al gran capital nacional y transnacional y revirtiendo los avances logrados en la ltima dcada en materia social.  

Gnesis de la reforma agraria salvadorea

Uno de las histricas reivindicaciones del pueblo salvadoreo ha sido el acceso a la tierra. La concentracin de las tierras en pocas manos y las desigualdades sociales condujeron el pas hacia un largo conflicto armado (1980-1992) que dej un saldo de decenas de miles de muertos y desaparecidos. Realizar una verdadera reforma agraria ha sido el principal anhelo de millones de personas. En la dcada de 1870, desde la presidencia de la Repblica se impuls con fuerza el cultivo del caf. Para acelerar este proceso, entre 1881 y 1882 se llev a cabo una reforma agraria con la que se extinguieron las tierras comunales y ejidales, despojando a las comunidades indgenas que fueron desplazadas hacia la costa y el norte del pas. Dichas tierras fueron entregadas a la oligarqua terrateniente nacional para que constituyera la hacienda cafetalera. Los latifundistas fueron extendiendo sus propiedades sin ningn control, asegurando su legalizacin a travs de la creacin del Registro de la Propiedad Raz e Hipotecas.

En 1980, ante la inminente escalada del conflicto armado interno, la Junta de Gobierno impuls una reforma agraria que pretenda beneficiar a los campesinos sin tierra. Sin embargo, el objetivo oculto era ocupar militarmente el pas y controlar a la poblacin campesina para evitar que apoyara a los grupos insurgentes. El 6 de marzo, los militares ocuparon militarmente las grandes fincas agrcolas, justificando el gigantesco operativo con la necesidad de proteger a los campesinos de los antiguos propietarios.

La reforma agraria constaba de tres fases. La primera prevea la expropiacin de 238 latifundios mayores de 500 hectreas que ocupaban 218.000 hectreas (15% de la tierra agrcola). Con la segunda fase se expropiaran alrededor de 1.739 propiedades de entre 100 y 500 hectreas, que ocupaban unas 343.000 hectreas (18,5% de la tierra agrcola) y que afectaran a ms del 60% de los cultivos de caf. La tercera fase pretenda dotar de tierras a los campesinos medios, arrendatarios y colonos, con parcelas de hasta 7 hectreas cedidas por los patronos, y que ocupaban un rea total de 178.000 hectreas, es decir el 9,6% de la propiedad agrcola [1].

Lamentablemente, el ascenso al poder en 1982 de la fuerza poltica ultraconservadora ARENA condujo a la aprobacin de una nueva Constitucin, que estableci el lmite de 245 hectreas al derecho de tenencia de la tierra. Los excedentes deban ser expropiados y transferidos. Con esta disposicin se daba un golpe mortal a la segunda fase, corazn y mdula de la reforma agraria.

Volviendo al latifundio

Aos ms tarde (1991 y 1996), el Parlamento aprob los decretos 747 Ley del Rgimen Especial del Dominio de la Tierra Comprendida en la Reforma Agraria y 719 Ley del Rgimen Especial de la Tierra en Propiedad de las Asociaciones Cooperativas, Comunales y Comunitarias Campesinas y Beneficiarios de la Reforma Agraria, con los cuales se promovi la parcelacin y venta de las tierras en manos de asociaciones cooperativas. Hasta noviembre de 2005 se haban parcelado casi 56.000 hectreas en 379 propiedades, asignndolas a 73.837 beneficiarios individuales [2].

Fue el golpe final. Se quitaron los candados de la reforma agraria para ir despojando a las cooperativas de sus tierras. Se montaron negocios turbios, plagados de irregularidades y hubo cooperativistas y miembros de las juntas directivas que se prestaron para eso, dijo a Alba Sud, Mara Silvia Guilln, ex subdirectora del Centro Nacional de Registros (CNR) y actual comisionada presidencial para Derechos Humanos. Las tierras agrcolas se convirtieron nuevamente en mercancas al alcance de quien mejor las pudieras pagar. Dejaron de ser tierras productivas para convertirse en bienes para la especulacin. Poco a poco, las tierras de la reforma agraria fueron entregadas a la banca privada en pago de la deuda agraria y bancaria; vendidas para industria y comercio; y parceladas y lotificadas para vivienda o turismo. De esta manera, se dio inicio a un nuevo despojo legalizado de las tierras de campesinos y cooperativas agropecuarias.

El mejor ejemplo de ello es lo que pas con centenares de familias campesinas, beneficiadas por la reforma agraria, que vivan en la finca El Espino, Antiguo Cuscatln. Despus de ms 20 aos de ser asociados de la cooperativa El Espino, las familias fueron paulatinamente desalojadas por los antiguos propietarios (la familia Dueas). En las casi 250 hectreas de terrenos urbanizables que conformaban la finca, surgen ahora centros comerciales y complejos residenciales, como por ejemplo La Gran Va, Portal del Casco y Puerta Gran Canaria, que la empresa Urbnica, de la familia Dueas, y el Grupo Roble, de la familia Poma, construyeron en la ltima dcada [3].

Inversin turstica al acecho

La derecha controla la Asamblea Legislativa y va con todo. No slo quiere reformar el artculo 105 de la Constitucin para volver al latifundio, sino que pretende revertir la prohibicin de la minera metlica en el pas [4], expandir los monocultivos tradicionales e introducir nuevos como la palma africana, condicionar la aprobacin de la Ley General de Aguas a una nutrida presencia del sector empresarial en la Autoridad Nacional del Agua (ANA), ente rector que regir y aplicar la legislacin, manifest Guilln.

La defensora de derechos humanos dijo estar preocupada por el riesgo real de que el pas se encamine hacia la privatizacin del vital lquido y el boicot a la aprobacin de una Ley de Soberana Alimentara, que garantice el ejercicio pleno del derecho humano a una alimentacin adecuada.

La gran expansin que el turismo ha tenido en los ltimos aos en el pas y el inters mostrado hacia el sector por parte de grupos econmicos nacionales e internacionales, han sido elementos que han contribuido a la decisin poltica de querer suprimir el lmite a la tenencia de la tierra y crear verdaderos clusters. Durante la ltima dcada, El Salvador ha sido uno de los pases de la regin con el mayor crecimiento en turismo. El ao pasado hubo un incremento del 9,5% de los visitantes (2,2 millones) en relacin al 2016, la cifra ms alta en los ltimos 35 aos. La actividad turstica gener divisas por casi 1500 millones de dlares, con un aumento de casi el 7% en relacin al ao anterior. Entre 2009 al 2017, los ingresos por turismo reportaron un crecimiento del 144,7%, mientras que la llegada de visitantes internacionales increment del 51,6%.

Los grandes capitales no estn interesados en el sector agropecuario, y le han puesto el ojo a la inversin turstica, la construccin de viviendas y de fincas (quintas) de recreo. Ya tenemos el ejemplo de la Ruta de las Flores, en el Occidente, y de Chalatenango, en el norte del pas, donde se han creado centros recreativos tursticos que son ajenos a la realidad de pobreza que los rodea, dijo Mara Silvia Guilln.

El inicio de las obras del Fomilenio II, un proyecto financiado por el gobierno de Estados Unidos por medio de la Corporacin del Reto del Milenio (MCC, por sus siglas en ingls), cuya inversin supera los 365 millones de dlares y que impactar toda la franja costera, abre definitivamente las puertas a una nueva fase de ampliacin de la oferta turstica. Las comunidades campesinas de la zona han lanzado un grito de alerta que ha sido desodo por las autoridades. Entre las obras que se ejecutarn por medio de alianzas pblico-privadas se encuentra la ampliacin a 4 carriles de la carretera Litoral, desde el aeropuerto Monseor scar Arnulfo Romero hasta Zacatecoluca (24,2 kilmetros); mejoras en el pase fronterizo de El Amatillo; mejoras en 344 centros escolares de la franja marino costera y el fortalecimiento del sistema nacional de formacin tcnica profesional.

El Salvador ya cuenta con importantes complejos residenciales con fines tursticos, como por ejemplo Encanto Residential Country Club, ubicado entre los municipios de San Jos Villanueva y Zaragoza, que incorpora ms de 600 lotes residenciales en un rea de ms de 210 hectreas, alrededor de un campo de golf de 18 hoyos de categora mundial y un Country Club de 5,5 hectreas. Tambin el proyecto habitacional Costa Real, del Grupo Poma, un complejo de 4 torres y 112 apartamentos en la Costa del Sol, una de las mejores playas del pas.

Suprimir el lmite a la tenencia de la tierra y crear clster ocasionar fuertes impactos ambientales y culturales, tanto por la expansin de monocultivos, como por la proliferacin de proyectos de viviendas y complejos tursticos. El desarrollo debe ir a la par de polticas que garanticen la vida y protejan el medio ambiente y los bienes comunes, concluy Guilln.

Notas:

Este artculo se publica en el marco del proyecto Turisme Responsable: una eina d'Educaci per a la Justcia Global, ejecutado por Alba Sud con el apoyo del Ayuntamiento de Barcelona en la convocatoria del Programa de Educacin para la Justicia Global 2017. [1] Polanco, Mario Alfredo (1984). La situacin jurdica de los excedentes de 245 hectreas, un mito y una realidad de El Salvador. San Salvador: Universidad

de El Salvador.Tesis para optar al Grado de Licenciado en Ciencias Jurdicas.

[2] Reforma Agraria y Desarrollo Rural en El Salvador, ISTA, noviembre de 2005.

[3] Labrador, Gabriel (2014). Los dueos reconquistan poco a poco El Espino. El Faro, 28/09/2014.

[4] Trucchi, Giorgio (2017). Minera nunca ms! En El Salvador resultado histrico de una lucha con profundas races sociales. Rel-UITA, 19/04/2017.

Fuente: Alba Sud

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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