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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-10-2018

Empresarios: persisten en la flexibilidad laboral

Juan J. Paz-y-Mio Cepeda
Rebelin


Bajo el manto de un gobierno que ha convertido en polticas de Estado a los intereses de una elite empresarial, varios de sus dirigentes se lanzan, en forma agresiva y frontal, a reactivar viejas y nuevas propuestas laborales. Se propone, como algo innovador, dividir las 40 horas de trabajo semanal en tan solo tres das y medio (o sea trabajar 12 horas diarias), con lo cual los restantes serviran para contratar a otros trabajadores y, de paso, no se tendra que pagar horas extras (https://bit.ly/2NGKCu1). Se concibe como recargos el pago al IESS, as como los 13. y 14. sueldos, y las vacaciones. En esa misma lnea (https://bit.ly/2OiJtIA) se asegura que la rigidez laboral vuelve menos competitivo al Ecuador, se demanda la flexseguridad, ms los contratos a plazo fijo y el retorno del pago por horas. Cabe recordar que en septiembre de 2016, el documento Consenso Ecuador, preparado por la Cmara de Comercio de Quito y aplaudido por todas las cmaras empresariales, propuso, entre otras cosas, achicar al Estado, suprimir impuestos y flexibilizar el trabajo, que es la triloga de propuestas repetida desde hace dcadas. Igualmente se argumenta que Ecuador debiera seguir el modelo de Taiwan, con trabajo forzoso y extenuante, salarios bajos y derechos precarizados.

En numerosos artculos me he referido a estos temas. Uno de ellos, publicado en 2005 con el ttulo La flexibilidad: el fracaso de la poltica laboral en Ecuador (https://bit.ly/2Ql7Z9s) sigue vigente, pues la elite empresarial que domina la economa privada en Ecuador mantiene las mismas ideas y conceptos del siglo pasado.

Como la ignorancia en cuanto a historia econmica y social gana entre esa elite, valdra que conozca que en los orgenes del capitalismo (o economa de libre empresa, si se prefiere un concepto menos poltico), a mediados del siglo XVIII, las jornadas superaban las 14 y 16 horas diarias, no exista legislacin protectora para los trabajadores, el naciente movimiento obrero era reprimido en forma sangrienta y las condiciones de vida y trabajo del proletariado se desenvolvan en medio de la miseria y la pobreza extremas.

La lucha de los trabajadores, apoyada por intelectuales sensibles y por partidos obreros, literalmente fue arrancando derechos y garantas a las burguesas dominantes. Pero ese proceso cost vidas, crceles, persecuciones y sufrimientos de todo orden. La jornada de 8 horas diarias, reivindicada por los huelguistas de Chicago en 1886, fue lanzada como consigna obrera por la II Internacional (1889) y considerada como una declaratoria de guerra por los empresarios.

Recin en el siglo XX y con posterioridad a la Revolucin Rusa (1917), que por implantar el socialismo fue determinante para el cambio de conceptos en el mundo capitalista, fueron conquistndose los derechos fundamentales, que con la creacin de las Naciones Unidas y de la Organizacin Internacional del Trabajo (OIT), hoy son reconocidos como derechos esenciales de los trabajadores para todos los pases del mundo: principio pro-operario, salario mnimo, jornada mxima, sindicalizacin, huelga, contrato colectivo, indemnizaciones, estabilidad, irrenunciabilidad e intangibilidad de derechos. Por cierto, en Ecuador por primera vez se reconocieron esos derechos en la Constitucin de 1929 y fueron ampliados y pormenorizados en el Cdigo del Trabajo de 1938.

Como puede entenderse, los derechos de los trabajadores son el resultado de toda la historia anterior. La jornada de 8 horas diarias es una garanta para la vida digna e incluso en Europa se avanza a jornadas menores. La jornada de 40 horas semanales es un lmite sobre la base de considerar la jornada diaria, de manera que pretender cumplirla en 3 das y medio (por qu no en 2 das...?) bajo la idea de que se respetarn las 40 horas, viola toda la historia obrera y un derecho laboral esencial, pues se rompe con el principio del lmite a la jornada diaria de 8 horas.

Desde el gobierno empresarial de Len Febres Cordero (1984-1988) en adelante, han crecido los planteamientos laborales ms retardatarios entre una elite que todava mantiene una visin oligrquica sobre la sociedad y no la mentalidad que caracteriza a las burguesas modernas y progresistas.

Se suma a ello la debilidad del movimiento de los trabajadores y la ubicuidad de una serie de dirigentes de las organizaciones sociales y laborales (varios de ellos eternizados en el poder), actualmente ms preocupados por la descorreizacin del pas, la reconquista de prebendas viejas o nuevas aprovechando del morenismo al que protegen, y el tradicionalismo ineficaz de sus planteamientos y consignas.

Entre el empresariado se ataca al Cdigo del Trabajo por ser obsoleto. Se vuelve necesario, entonces, el impulso y avance de nuevos derechos laborales, as como de nuevas regulaciones sobre el mundo privado del Ecuador, para poder construir una sociedad ms equitativa y menos polarizada. Desde luego, para lograrlo se requerir de una correlacin distinta de las fuerzas sociales, que haga posible el ejercicio del poder poltico y del Estado a favor de los trabajadores y de la mayora de la poblacin nacional, algo impensable en el momento histrico que actualmente vive el pas.

Entre tanto, cabe empezar a discutir y conquistar: seguridad social universal (contemplada en la Constitucin de 2008 y hasta hoy incumplida); mayor escala de impuesto a la renta para los sectores más ricos, incluyendo impuestos sobre herencias, patrimonios y ganancias; lmites a los sueldos de los gerentes en funcin del nivel de los salarios; obligatoria inversin de un porcentaje de las utilidades en programas sociales y en proyectos de investigacin en las diversas reas de las ciencias y los conocimientos, bajo administracin universitaria; obligatoria participación de los trabajadores en la gestión de aquellas empresas cuyo monto de movimiento econmico supere un determinado nivel; accionariado obrero en empresas cuyo capital supere un mnimo establecido por el Estado, pero con exclusiva responsabilidad de los gerentes cuando exista mala administracin; garantías del trabajo en función del tiempo, a fin de proteger a quienes van alcanzando una mayor edad; nuevos delitos laborales (ya existe por no afiliacin de los trabajadores al IESS) por el incumplimiento de ciertas normas laborales; incentivos tributarios a las empresas que demuestren mejoramiento en la calidad del trabajo e incluso en la oferta laboral para las mujeres; impedir que el trabajo por horas y el trabajo tercerizado -si es que finalmente se imponen- sean utilizados para las modalidades de trabajo permanente, continuo y de temporada; igualmente, incremento sustancial del valor del trabajo por horas y del tercerizado; alza indexada de sueldos y salarios; mayor remuneración por horas extraordinarias y suplementarias; ampliación de garantías para las madres trabajadoras ( y los padres), con nuevos tiempos para la atencin a los hijos. Merecería introducirse la remuneración integral (RI), es decir, la que se debe a los trabajadores no solo por el tiempo de trabajo efectivo frente a su máquina o su escritorio sino por el empleado fuera de las horas normales de presencia en la empresa y para beneficio de ella.Y tambin cabe pensar en la posibilidad de introducir la renta bsica universal (RBU), es decir, que el Estado entregue a cada ciudadano un salario mnimo, por el hecho de ser ecuatoriano, que es una frmula iniciada por Finlandia y que se discute en Canad y en algunas comunidades de Espaa.

Todo ello requiere fortalecer las capacidades institucionales y regulatorias del Estado, fuertes recursos pblicos que deben basarse en los impuestos progresivos y directos cada vez mayores sobre las capas ricas, y la imposicin del inters pblico, social y nacional sobre los intereses privados y empresariales. Es la bsqueda de una nueva sociedad y no de la estabilizacin de la actualmente existente, que sigue beneficiando a burguesas y oligarquas carentes de un mnimo de conciencia social.

Blog del autor: Historia y Presente

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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