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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-10-2018

Algunas equivalencias drsticas

David Fernndez
Diario Ara


"Espaa es un desastre"

Pablo Casado a Jean-Claude Juncker


Ning no comprn ning nadie comprende a nadie, cantaba la Trinca y comparar, segn cmo y segn cundo, podra ser poco recomendable y hasta impropio. Pero a veces, slo a veces, puede resultar til como efecto espejo pedaggico: proyectar similitudes extrapoladas se antoja elocuente. Si la memoria siempre es un punto de partida y si la imaginacin permite la alteridad emptica de ponerse en la piel de los otros y en el lugar hipottico de uno mismo, intentmoslo. Es todo ficcin selectiva, ucrona o no tanto y seguro que distopa con ecos griegos: pero tratemos de trasladar a todo el Estado el momento poltico autoritario, regresivo y represivo que sobrevivimos en Catalunya, donde un 80% se opone, hoy y ya, a los encarcelamientos que definen el presente. Elocuencias drsticas y equivalencias demofbicas, simplemente multiplicando numricamente con base demogrfica (47 millones de espaoles y espaolas, 6,2 veces ms la sociedad catalana) lo que nos pasa hoy, aqu y ahora.

Pongamos por caso que en el verano funesto de 2010, tras el inicio de numerosas movilizaciones sociales y el recorte por parte del Tribunal Constitucional Europeo del Estatuto de Autonoma de Espaa votado en referndum en 2006 y cercenado despus, arranca un movimiento democrtico que reclama el derecho efectivo a decidir ante otros que deciden por nosotros. Lo hace, adems y ms o menos, en plena crisis social, cuando la Troika ha impuesto en nombre de la austeridad, el rescate bancario y las desigualdades, otra draconiana reforma del artculo 135 que salva corporaciones para hundir al personal.

Pero no todo es silencio: un municipio espaol de 53.555 habitantes, Arenales del Monte, decide impulsar una consulta popular sobre la recuperacin de la soberana popular. La iniciativa popular es prohibida por la UE comandada por el Partido Popular Europeo, pero se realiza igualmente y vota el 40%. Y no slo eso: en los dos aos subsiguientes, el 58% de los municipios y capitales del Estado esto es, 4.764 localidades autoorganizan desde abajo la misma consulta. En total, se recogen hasta 5 millones de votos favorables a la soberana poltica democrtica. Vale.

Pongamos por caso tambin que en septiembre de 2012, 12 millones de ciudadanos toman las calles de Madrid con idntica demanda, que se convocan elecciones anticipadas y que el reclamo de un referndum como solucin, que tiene el apoyo del 80% de la sociedad espaola y va desde la derecha liberal hasta el anticapitalismo, centra la agenda poltica. Se intenta. Pero en noviembre de 2014 los tribunales europeos prohiben la consulta convocada por el Gobierno, que es sustituida a ltima hora por un proceso participativo tambin prohibido donde acaban tomando parte parte 14 millones de personas, el 43% del censo, y el s gana abrumadoramente. Es 9 de noviembre. Aos despus, el presidente del Gobierno y otros ministros sern condenados, multados con millones e inhabilitados por desobediencia por haber convocado aquella consulta. Vale.

Pongamos por caso que el conflicto avanza y se enquista, que la UE no arbitra ninguna salida democrtica y que niega cualquier poltica resolutiva. No hay ms discurso que la negacin y el inmovilismo de todos los no, especialmente el no y punto. Se vuelven a convocar elecciones, de carcter poltico plebiscitario, y el soberanismo revalida su mayora absoluta en las Cortes con un 48,5% de los votos como Felipe Gonzlez en 1982, la mayor mayora absoluta obtenida nunca en la corta democracia espaola. La mayora anuncia que en 18 meses convocarn un referndum de autodeterminacin para decidir sobre la recuperacin poltica de una soberana cuestionada, limitada y vulnerada. Y cuarteada: en los ltimos aos, la UE ha tumbado hasta 40 leyes emanadas de la soberana parlamentaria, muchas de carcter social (pobreza energtica, igualdad entre hombres y mujeres, fiscalidad a la banca, cambio climtico) aunque claramente tmidas. Tardan algo ms, pero finalmente se convoca aquel referndum para el primer da de octubre de 2017. Vale.

Aqu estamos an, hablando de todo menos del referndum

Y llega el da. Todos los tribunales europeos y Europol entera, en nombre de la ley y en contra de la democracia, aduciendo la indisoluble unidad europea y el valor supremo de la incuestionable unidad de mercado, activan el aparato represivo y el turmix judicial para evitarlo. Diez das antes del referndum se registran 254 sedes gubernamentales, imprentas, medios de comunicacin y locales sociales y son detenidos hasta 86 miembros del Gobierno, acusados de organizar un referndum democrtico aprobado por la mayora parlamentaria. Mientras tanto, se cierran arbitrariamente 868 pginas webs. Al puerto de Santurtzi, en ferrys y al grito de A por ellos y Donde estn las putas urnas, arriban 33.480 policas antidisturbios. Esto es, todo un ejrcito y los estibadores del puerto, bajo la consigna a nuestro pueblo no se le pega, se niegan a aprovisionarlos. En paralelo, se intentan asaltar sin ninguna orden judicial la sede de siete partidos polticos y 240.000 personas se concentran pacficamente ante el Ministerio de Economa, epicentro de la operacin policial. La portavoz de la UE, Sting of Santamary, anuncia que no habr ni urnas ni votos ni referndum, a pesar de que hace aos que el Cdigo Penal ha despenalizado ese tipo de consultas. Vale.

Pero llega el uno de octubre. Y hay urnas y votos y colegios. Ninguna fuerza policial ni inteligencia militar es capaz que dar con una sola de las 62.000 urnas que un potente entramado social, gota a gota, ha hecho llegar hasta al ltimo colegio electoral. Ni una sola. El 43% del censo electoral sale a votar en medio de la mayor violencia institucional vista antes. Urnas contra porras y viceversa, se producen brutales cargas policiales, 6.609 heridos y seis personas pierden la vista de un ojo por impacto de bala de goma. Con todo, la violencia institucional fracasa por una masiva y determinada desobediencia civil, pacfica y no-violenta y slo es capaz de clausurar, a base de golpes, 570 de los 14.353 colegios electorales. No pueden impedir que voten 14,17 millones de personas. De ellos, un 90% vota s, obteniendo 893.000 sufragios ms que el referndum del Estatuto vigente. Segn datos patronales, dos das despus y en una sociedad traumada por la brutalidad de la violencia policial, se produce la mayor huelga general 92% de seguimiento desde el final de la dictadura franquista. Vale.

Todo se precipita. El fiscal general europeo edita un pdf ms dura ser la cada y anuncia una querella per rebelin por haber puesto urnas y dar la palabra a la ciudadana. El 16 de octubre, los dos portavoces de las mayores organismos civiles partidarios del referndum, con 800.000 y 300.000 asociados respectivamente, son encarcelados. El 27 doctubre, en las escalinatas del Congreso, se proclama polticamente, sin implementacin jurdica posterior, la Repblica. Pocas horas despus, el Parlament Europeo recurre a la excepcin y aplica por primera vez el artculo 155. Interviene la autonoma, destituye al gobierno, disuelve las cortes, cesa 1612 cargos pblicos e impone elecciones anticipadas. Y las vuelve a perder estrepitosamente. Con participacin histrica, el soberanismo revalida la mayora e incluso suma ms votos. Por contra, en la calle, la extrema derecha protagoniza hasta 938 agresiones en defensa de la UE, que asciende al coronel encargado de la represin y anuncia que condecorar a todos los agentes. Vale.

Pocos das despus, medio gobierno espaol emprende el camino del exilio y el otro medio es encarcelado. Un juez de toga inquisitorial sumaria enva a prisin hasta a la presidenta del Congreso, por haber permitido y protegido el debate parlamentario. Habr en total hasta 9.000 investigados. Incluso el jefe de la polica espaola y 23 mandos ms son procesados por organizacin criminal y sedicin acusados de no haber contribuido a la fracasada violencia policial europea. En la causa general, resultarn investigados el 80% de los alcaldes espaoles que han dado apoyo al referndum.

Vamos, que si esto fuera as, en proyeccin estadstica, en espejo comparativo y en la hiptesis vivida de democracia en quiebra, hoy, en el Estado espaol fruto de la doctrina del shock que impide represivamente lo que es incapaz de ganar democrticamente, habra 55 presos polticos, 43 exiliados, 6417 alcaldes investigados y, en la pieza principal del sumarsimo judicial, 112 miembros del gobierno que ha ganado las elecciones que la UE siempre ha perdido, afrontaran peticiones de hasta 30 aos de crcel. Peticiones que equiparan poner urnas pacficamente con un delito sedicioso de rebelin y alzamiento violento y que son categricamente negadas y rechazadas, de forma reiterada y consecutiva, por instancias jurisdiccionales globales que se niegan a la extradicin de los exiliados. Vale.

De repente, empero, fruto de la metstasis de la corrupcin y de un conflicto irresuelto agudizado, una mocin de censura hace caer al gobierno derechista de la UE y da el poder, turno bipartidista, al Partido Socialista Europeo, con los votos necesarios del movimiento soberanista. El bloqueo es an notorio, pero en una polmica y primera proposicin no de ley que insta a un dilogo preliminar, que acabar finalmente decayendo, si se llega substanciar el debate parlamentario. El portavoz socialista, Joseph Zaragoza, sale a la estrada y afirma: se puede hablar de todo, menos del referndum.

Y as estamos an. Y aqu estamos todava. Hablando de todo menos de lo que tocara. Hasta que nos dejen en paz, esto es, hasta que nos dejen votar.

Fuente: https://www.ara.cat/es/opinion/David-Fernandez-Algunas-equivalencias-drastic as_0_2094990617.html



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