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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-10-2018

Los piratas de Santiago

Joaqun Ayma
Rebelin


La memoria nos salva de la humillacin


En todo hecho de injusticia hay siempre dos culpables, a veces hay ms, pero en el caso que nos ocupa, hay dos; la oligarqua boliviana y la rapia anglo chilena. La ineptitud de los gobernantes bolivianos, no absuelve a polticos y militares chilenos de iniciar una guerra, cuyo nico y principal objetivo fue, la piratera.

En Bolivia, existen unas lminas educativas que suelen venderse en tiendas de barrio y libreras; prdidas territoriales se llaman las lminas. Los profesores de primaria suelen echar mano de este material, para ahorrarse esfuerzo y dejar traumada de un solo saque, a toda una generacin de nias y nios que se enteran de la peor manera que su pas haba nacido con mar y que lo perdi.

Decenas de generaciones de chiquillos traumados, exigen una explicacin al respecto, qu pas? Por qu haba tan pocos bolivianos en Pisagua, Calama, Antofagasta? Por qu Bolivia no tena puertos ni buques de guerra?

La respuesta por supuesto, es complicada y dolorosa.

1863. Con el beneplcito del presidente de Bolivia Jos Mara Ach, el ejrcito de Chile invade territorio boliviano. La oligarqua serrana, siente que el mar es un territorio inhspito, lejano y sin valor, por lo que no le interesa reaccionar. De hecho, entregara la vida por el santuario de la Virgen de Copacabana, pero por el mar, nada. Una modorra colonial, le aturde el pensamiento.

1869. Una caravana infinita de llamas, mulas y hombres se pierde en la estepa de Potos. Cuarenta y cinco das, demorarn en llegar hasta el mar, con el preciado metal en la espalda. Despus, unos buques peruanos transportarn la plata , desde el puerto del Callao hasta Liverpool. Los industriales bolivianos, prefieren utilizar puertos peruanos. Consideran que el puerto boliviano de Antofagasta, es pequeo y rudimentario .

1872. Inaudito. El presidente Agustn Morales, pretende vender a Chile una parte del mar boliviano. El Canciller Rafael Bustillo, enva una carta al presidente de la repblica; El territorio, seor presidente, es la primera y la ms sagrada de las propiedades nacionales porque encierra en s todas las dems. Bolivia, seor, es una nacin pobre, pero muy honorable, crame Vuestra Excelencia que ella nos asediara en masa si siquiera supiese que habamos iniciado una negociacin encaminada a mutilar su territorio, a arrebatarle su litoral, a disminuir su poblacin, a menguar su importancia poltica, a degradarla ponindola a los pies de Chile.

1874. El presidente Adolfo Ballivin, ante la inminente invasin, en dos oportunidades solicita al Congreso, integrado en su totalidad por el Partido Rojo, (al que pertenecan la elite culta de entonces), recursos para la compra de barcos de guerra y material blico, sin embargo su pedido es rechazado. Los doctores de Charcas y La Paz, se niegan a armar a Bolivia.

La oligarqua boliviana, ve al mar, como ve todo lo dems, todo se vende, todo se compra . Por eso acept dinero y un ferrocarril, por un territorio que no era vendible. Rene Zabaleta, sola decir que la oligarqua boliviana no sirvi ni siquiera como oligarqua . No fue capaz de construir un Estado Nacin, a la par de sus afanosos vecinos.

La noticia sobre la invasin de Chile, era una noticia que tena 50 aos de atraso. La conocan ministros y diputados, nadie puede argir desconocimiento de algo que le es tan prximo y el deber de cualquier dignatario de Estado, es estar bien informado.

Esta guerra, no tuvo como protagonistas a militares de carrera, ni a grandes Generales. Sino al pueblo. Al tambor Juan Pinto, que a su edad, le pareci una vergenza continuar tocando el tambor, con tanta muerte que estaban viendo sus ojos rojos y tom un fusil. A Genoveva convencida, que se fue con la bandera, segura de que pronto volvera a colocarla en su sitio.

En vano el corneta Mamani pide refuerzos y a pesar de haber escuchado la orden de tocar a retirada, continu tocando avanzar. Y continu tocando, cuando ya tena varias horas de muerto y cuando ya slo se oan las olas del mar, que Mamani no quiso perder.

En una emboscada srdida, la oligarqua boliviana pacta con el enemigo.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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