Portada :: Cuba
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-10-2018

Miradas feministas al trabajo

Sara Ms
SEMLac


Lograr un mayor reconocimiento social y proteccin econmica del trabajo reproductivo, que realizan fundamentalmente las mujeres, es uno de los actuales retos de la sociedad cubana identificados por las asistentes al Encuentro Nacional de la Red tica y Poltica del movimiento de mujeres, el pasado 21 de septiembre, en la capital cubana.

Convocado por el espacio feminista "Berta Cceres", del Instituto de Filosofa, el encuentro cont con la participacin de cubanas de diversas profesiones, universos laborales y regiones del pas.

Entre otros desafos, ellas identificaron la necesidad de seguir trabajando para lograr igualdad de oportunidades profesionales para mujeres y hombres, lo que se ve lastrado muchas veces por determinados conceptos patriarcales.

"A pesar de todos los esfuerzos y programas que se han desarrollado en el pas, solo ocho mujeres han realizado un largometraje en su vida", expuso como ejemplo la directora de cine y televisin Magda Gonzlez Grau.

Otras ideas y propuestas apuntaron a velar por un mayor respeto a los derechos laborales de las mujeres en el sector privado, en el cual rigen muchas veces criterios discriminatorios, evidentes en anuncios que solicitan muchachas jvenes, de piel blanca y buena apariencia para ocupar algn empleo.

Lograr que se entienda a todos los niveles lo positivo de que las mujeres ocupen cargos directivos, dar mayor valor al autocuidado y avanzar en corresponsabilidad estado-sociedad de cara a la economa del cuidado fueron otras de la ideas manejadas por integrantes de la red.

Para Georgina Alfonso, directora del Instituto de Filosofa, se impone recuperar la centralidad del trabajo libre en la sociedad, desde valores como cooperacin, integracin, solidaridad, cuidado, justicia social, igualdad y respeto a la diversidad.

"No desde la lgica del mercado, sino desde un escenario en que mujeres y hombres tengamos igualdad de capacidades y oportunidades para desarrollar la vida", precis.

En su criterio, los valores del trabajo reproductivo son, precisamente, los que estn directamente comprometidos con el sostenimiento de la vida humana y no los estamos poniendo en la centralidad del trabajo, argument.

Alfonso comparti los resultados de una investigacin-accin participativa que desarrolla el Grupo de investigacin Amrica Latina: Filosofa Social y Axiologa (Galfisa), del Instituto de Filosofa, en diferentes formas de gestin y propiedad de la economa cubana.

En esa investigacin se involucran un total de 63 experiencias, 60 por ciento del sector cooperativo urbano, 30 por ciento de cuentapropistas y 10 por ciento de empresas estatales, de seis provincias del pas: Artemisa, Mayabeque, La Habana, Matanzas, Villaclara y Sancti Spritus.

El estudio da cuenta de un desplazamiento de la centralidad del trabajo como principal criterio de distribucin, reconocimiento y base de la prosperidad, adems de que su centro es un sujeto productor esencialmente masculino.

"El punto de partida para entender el proceso de trabajo no est en la propiedad ni en la gestin, sino en la persona que trabaja", precis Alfonso.

Explic, sin embargo, que el valor que estas les otorgan a los componentes esenciales del proceso del trabajo, varan en las distintas formas de gestin, segn el estudio.

En la empresa estatal, por ejemplo, el valor ms significativo lo tiene el trabajo como posibilidad de creacin y reconocimiento social, en tanto resulta menor en la satisfaccin de necesidades inmediatas (materiales, espirituales y de cuidado) y en la posibilidad de realizar proyectos futuros.

Para el sector cooperativista no agropecuario, con cuatro aos de experiencia, se aprecia un desplazamiento hacia la satisfaccin de necesidades inmediatas, pero sus trabajadores y trabajadoras no pasan a tener una proyeccin de vida a partir de esos resultados. Tampoco el reconocimiento social es el esperado por ellos, segn sus aportes.

En el sector privado, finalmente, el trabajo reduce su significado creativo y eleva su valor como medio para satisfacer necesidades inmediatas, con proyectos de vida incluidos, pero menos reconocimiento social.

Como aspecto peculiar, Alfonso destaca que solo los hombres, cuando aluden a sus cualidades, mencionan la de ser buenos padres. "Ninguna mujer se percibe as ni lo dice, quizs en el entendido de que no hay que comentarlo, no hay que reconocerlo, porque siempre ha sido as".

Por otra parte, las mujeres (70 % de la muestra) sealaron que dedican al trabajo casi todo su tiempo, menos de la mitad lo consagran a su familia y termina siendo nfimo el que se tributan a s mismas.

"Pero las estrategias de vida se siguen construyendo desde la familia, que no es a la que dedicamos la mayor parte del tiempo; no se piensan desde el trabajo, desde el espacio del cual estamos saturadas"; apunt Alfonso.

A ello aade que el hogar sigue invisibilizado, la labor reproductiva no entra en las dinmicas del trabajo y su jerarqua est determinada por la cultura patriarcal. "Es ms importante la elaboracin de la comida que el tiempo que se dedica a hablar y comunicarse con los hijos; ms importante planchar la ropa de otros en casa, que el cuidado de nuestro cuerpo", expuso como ejemplos.

Predomina as la visin de una sociedad dividida en dos: la esfera pblica y la privada.

La primera es masculina, centrada en lo llamado social, poltico y econmico-mercantil; regida por criterios de xito, poder, derechos de libertad y propiedad universales, vinculada sobre todo a satisfacer necesidades humanas, indic.

La segunda, la domstica, es femenina, centrada en el hogar, basada en afectos y sentimientos, alejada de la participacin social, poltica o productiva y relacionada directamente con las necesidades subjetivas y siempre olvidadas de las personas, agreg.

"En esta rgida dualidad, solo el mundo pblico goza de reconocimiento social. La actividad o participacin en la denominada esfera privada, asignada socialmente a las mujeres, queda relegada al limbo de lo invisible, negndole toda posibilidad de valoracin social", apunt Alfonso.

Las integrantes del espacio feminista "Berta Cceres" suscribieron una declaracin en la que reconocen que "las mujeres cubanas no hemos dejado nunca de ubicar en el debate sobre el futuro de la sociedad, la necesidad de crear y fortalecer la conciencia crtica y revolucionaria contra la cultura machista (patriarcal) y el papel de los valores y la subjetividad de las mujeres en la lucha contra la opresin y la discriminacin de cualquier ndole en la sociedad cubana".

Fuente: http://www.redsemlac-cuba.net/economia/miradas-feministas-al-trabajo.html



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter