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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-10-2018

Diferendo poltico relativo el acceso al mar entre Chile y Bolivia
El fallo de La Haya: la hora de la poltica y la diplomacia

Atilio A. Boron
Rebelin


El fallo de la Corte Internacional de Justicia cierra, por ahora y tan slo en el mbito jurdico, el histrico diferendo poltico relativo el acceso al mar de Bolivia. Porque tal como el periodista e historiador chileno Manuel Cabieses Donoso lo estableciera con su habitual clarividencia das antes de conocerse la sentencia, despus del fallo de la Corte Internacional de Justicia, lo nico razonable es que Chile y Bolivia inicien el dilogo amistoso que el mundo les est pidiendo.

Segn algunos observadores el fallo del tribunal de La Haya peca de un tecnicismo que no se compadece con la densidad histrica y geopoltica que encierra esa controversia. Los jueces obraron como si estuvieran en presencia de un litigio entre dos cantones suizos por el acceso a unas pasturas para sus vacunos de lechera. No se hicieron cargo de la dimensin y la gnesis del conflicto y del papel de las grandes potencias de la poca Gran Bretaa y en menor medida Estados Unidos- que utilizaron al gobierno de Chile como un proxy para apoderarse de las riquezas mineras existentes en esa regin. Estas no fueron utilizadas para estimular el progreso material de Chile, que sigui siendo un caso de desarrollo frustrado como lo sentenciara el gran economista de ese pas, Anbal Pinto, sino para acrecentar las fabulosas ganancias de las empresas extranjeras promotoras de la guerra. En ese tiempo, 1879, la explotacin del guano y el salitre producan pinges ganancias dado que eran los principales fertilizantes que demandaba impostergablemente la agricultura europea, cuyas tierras labradas por siglos daban signos de agotamiento luego de la Revolucin Industrial. Y tambin estaba el cobre, aunque con una presencia apenas incipiente en esa poca.

Este tecnicismo de la Corte era previsible. Es bien sabido que el sistema de las Naciones Unidas est en crisis, entre otras cosas porque el principal actor del sistema internacional, Estados Unidos, viola con impunidad casi todas sus normativas. Ante esta realidad era evidente que lo que La Haya iba a hacer era evitar producir una sentencia que pudiese, eventualmente, aportar un precedente susceptible de desestabilizar el delicado tablero de la poltica internacional. El objetivo de mxima ms razonable era que con su sentencia obligara a ambos gobiernos a iniciar un dilogo sobre el tema de la salida al mar de Bolivia. No poda esperarse ni un milmetro ms que eso. Pero ni a eso se atrevieron los togados, y la razn es fcil de entender. No se les escapaba a su entendimiento que en caso de trasponer ese lmite, ordenando por ejemplo la restitucin aunque fuese parcial del territorio boliviano, un futuro gobierno de Mxico podra plantear una reclamacin similar por el robo de la mitad de su territorio a manos de Estados Unidos, ocurrido unos treinta aos antes de la Guerra del Pacfico en la que Bolivia y Per perdieran parte de sus posesiones. O, ya en el siglo veinte, una demanda similar podran plantear las autoridades palestinas por el descarado robo de su territorio por parte del Estado de Israel. Por eso en La Haya prim el tecnicismo y una visin formalista del derecho para emitir una sentencia que nada ha resuelto.

Conocido el fallo Santiago y La Paz debern ahora sentarse a conversar y encontrar una solucin poltica y diplomtica, satisfactoria para ambas partes y que ponga fin a una disputa que no slo daa a Bolivia, encerrada en el Altiplano, sino que tampoco le hace bien a Chile, cuyo prestigio internacional se desdibuja cuando su gobierno se rehsa, por momentos con tonos altaneros, a dialogar con una nacin que estar a su lado hasta el fin de los tiempos. Son vecinos y lo seguirn siendo para siempre, y lo mejor es buscar un buen arreglo que mantener viva una tensin que podra ser el germen de futuros infortunios. El ejemplo de las relaciones franco-alemanas despus de la Segunda Guerra Mundial es una provechosa fuente de inspiracin. Siglos de guerras y enfrentamientos de todo tipo fueron superados cuando la derrotada Alemania en lugar de ser sojuzgada, como ocurriera con el Tratado de Versailles, fue convocada a unirse en el proyecto de la construccin europea. Los aliados y especialmente Francia- tuvieron ese gesto de inteligencia y sabia mezcla de inters nacional y altruismo que allan el camino de la paz y la cooperacin con la nacin vencida. Bolivia, que posee las ms importantes reservas de litio del planeta y enormes cantidades de gas (que Chile debe importar porque no tiene) rene las condiciones econmicas necesarias para un acuerdo poltico mutuamente beneficioso, cerrando definitivamente las heridas de una guerra de saqueo alentada en su tiempo por polticos e inversionistas inescrupulosos y respaldados por el colonialismo ingls hace ya ms de un siglo. Con el fallo de La Haya lleg la hora de la poltica y la diplomacia. Ojal la dirigencia de ambos pases lo comprendan.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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