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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-10-2018

La izquierda en la lucha por el derecho al aborto en Argentina

Ana Sanchez
Ideas de Izquierda

Desde hace dcadas las mujeres se organizan para poder decidir sobre sus propios cuerpos. Una constante: la alianza entre Iglesia y Estado contra las mujeres. Otra, la fuerza de las mujeres organizadas como respuesta, y la presencia de la izquierda.


Una esquina cualquiera del microcentro porteo. Mesita con volantes mimeografiados. Cientos de personas con camisas, pantalones acampanados y minifaldas miran sorprendidas al pasar. Es 1974 y un grupo de mujeres (y algunos varones) se plantan en algunas esquinas de la Ciudad de Buenos Aires para manifestar su repudio a la prohibicin de venta de anticonceptivos; reclaman tambin la legalizacin del aborto. El decreto 659, firmado por Juan Domingo Pern (a propuesta de Lpez Rega) el 28 de febrero de 1974, impona la regulacin de la comercializacin, venta y distribucin de anticonceptivos, al mismo tiempo que suspenda su difusin y se exiga para su venta una receta por triplicado. Gracias a ese mismo decreto se cerraban 60 consultorios de Planificacin Familiar que funcionaban en los hospitales, prohibiendo as todas aquellas actividades vinculadas con el control de la natalidad en los espacios pblicos. La Iglesia apoyaba con entusiasmo esta nueva disposicin.

Dentro del mbito eclesistico siempre escuchamos los argumentos ms reaccionarios para impedir que las mujeres conquisten sus derechos. Incluso de parte de aquellos que integran esta institucin desde una opcin por los pobres.

Un da antes de la votacin en el Senado de la Ley de Interrupcin Voluntaria del Embarazo, en agosto pasado, quienes representan a los denominados curas villeros, junto a monseor Gustavo Carrara (designado Obispo de Buenos Aires por Francisco Bergoglio), dijeron en una conferencia de prensa que sentan "dolor" por la media sancin del aborto legal en la Cmara de Diputados, mientras pedan a los senadores que "tengan en cuenta el inmenso valor que tenga toda vida humana, la de la madre y de la nia o nio por nacer" para que rechacen el proyecto. Unos das antes, el cura Di Paola haba afirmado que aborto es FMI y FMI es aborto, indicando que el Fondo Monetario Internacional impone la legalizacin del aborto como condicin para que el gobierno pueda seguir abultando la deuda de Argentina.

Con un argumento similar se oponan el peronismo y parte de la Iglesia progresista al uso de mtodos anticonceptivos y a la legalizacin del aborto en la dcada del 70. Consideraban la anticoncepcin como una poltica del imperialismo para controlar la natalidad en los pases tercermundistas.

El aborto, un asunto poltico

Los que se reunan en aquellas esquinas eran miembros del Partido Socialista de Trabajadores y del grupo Poltica Sexual integrado por feministas de la Unin Feminista Argentina y activistas del Movimiento de Liberacin Femenina y del Frente de Liberacin Homosexual, los nicos que se oponan pblicamente al Decreto 659. Exigan derechos sexuales y reproductivos, incluan adems entre sus exigencias derecho al aborto y que se termine con la persecucin a los y las homosexuales. Mabel Belluci seala en su libro Historia de una desobediencia. Aborto y feminismo, que ese fue el primer momento en que el aborto se convirti en un asunto poltico en nuestro pas.

De esa primera campaa en comn que hicieron para rechazar ese decreto, surgieron otras experiencias, como fue, por ejemplo, el apoyo a la lucha de los trabajadores de Villa Constitucin y la comisin de mujeres que se haba conformado en el Villazo, tambin en 1974.

Unos meses despus, estas mismas agrupaciones (junto a otras) organizaban el Frente de Lucha para la Mujer, un espacio nacido luego de una ruptura poltica con los representantes del gobierno de Isabel, de la UCR y el PC mientras se organizaban los eventos que se llevaran a cabo en 1975, con motivo del Ao Internacional de la Mujeres decretado por la ONU. Este Frente elabor un programa que, entre otras cosas propona salario para el trabajo domstico, iguales oportunidades de acceso a la educacin () guarderas infantiles, anulacin de la legislacin que prohiba la difusin y uso de anticonceptivos, aborto legal y gratuito () potestad y tenencia compartidas (Alejandra Vasallo, Las mujeres dicen basta: movilizacin, poltica y orgenes del feminismo argentino en los 70). Bajo estas consignas organizaban volanteadas, campaas de difusin y actos, e intentaron participar en cada evento organizado en el marco del Ao Internacional de la Mujer, para darle visibilidad a sus reclamos.

El partido de izquierda ms comprometido con esta lucha fue el PST: durante todo ese ao impulsaron una campaa por los derechos de las mujeres trabajadoras, que inclua el derecho al aborto.

En uno de sus peridicos de 1975 denunciaban que ac no se trata de si estamos a favor o en contra de que las mujeres aborten en general. Las mujeres abortan y punto () estamos en contra de que se haga una carnicera con ellas. Tambin denunciaban la hipocresa de la Iglesia, aseguraban que la iglesia no tiene ninguna autoridad moral para constituirse en defensora de las vidas humanas porque ella es uno de los pilares de este sistema de explotacin. La mujer debe ser libre de elegir cundo y cmo quiere ser madre, afirmaban, y proponan: 1) la legalizacin del uso de los anticonceptivos 2) la educacin sexual igualitaria para ambos sexos, moderna y cientfica desde la escuela primaria y 3) la legalizacin del aborto.

Quienes ejecutaron el golpe militar de 1976 continuaron con la misma prdica del anterior gobierno democrtico. En 1977, la Junta Militar promulg el Decreto 3.938 Objetivos y Polticas Nacionales de Poblacin, en el que sealaban que: el bajo crecimiento demogrfico y la distorsionada distribucin geogrfica de la poblacin constituyen obstculos para la realizacin plena de la Nacin, para alcanzar el objetivo de Argentina-Potencia para salvaguardar la Seguridad Nacional.

La Iglesia, nuevamente, evidenci su fuerte vinculacin al poder del Estado. Esta vez, la jerarqua eclesistica y parte de sus miembros y adherentes fueron cmplices por obra u omisin de los crmenes perpetrados por la dictadura militar. Por sus servicios prestados, la dictadura los benefici con una serie de decretos; muchos de ellos an siguen vigentes hoy como beneficios directos que el Estado transfiere a la Iglesia, motivo por el cual crece la campaa de los pauelos naranjas Iglesia y Estado, asuntos separados.

El reclamo por el derecho al aborto y los derechos de las mujeres, continu bajo la dictadura. Si bien muchas tuvieron que exiliarse y otras pasaron a la clandestinidad, no dejaron de editarse revistas o folletos que hacan referencia a la situacin de las mujeres. Hacia 1979 aparece nuevamente la revista Persona y comienza a publicarse Todas. La primera estaba dirigida por Mara Elena Oddone e inclua anlisis sobre psicoanlisis, sexologa, al mismo tiempo que debatan en sus pginas el derecho al aborto, el trabajo domstico, la prostitucin, la trata, aunque diferencindose fuertemente de los partidos de izquierda, no as con Isabelita, a quien en uno de sus nmeros reivindican por ser la primera presidenta mujer de Argentina. Por su parte, Todas era una publicacin de mujeres militantes del PST, aunque esta identificacin poltica no se vea reflejada en la publicacin por la represin imperante; la impulsaron como una forma de hacer poltica y acercar simpatizantes bajo el rgimen de la dictadura.

Visibilizacin

Francia, una reunin. Mujeres de diferentes mbitos buscan ponerse de acuerdo para armar un proyecto de ley: quieren que el aborto sea legal. Tambin es 1974 y ella est ah, aprendiendo, observando. Discuten cmo conquistar sus derechos. No quieren seguir ganando menos que los varones, ni cargar con el trabajo domstico. Saben que hay que luchar y organizarse. Ella viva un exilio que la convertira en feminista.

Ella es Dora Coledesky. Fue abogada, tuvo una experiencia como militante trotskista, fue obrera y delegada. Volvi cuando termin la dictadura y en 1987 impuls la primera organizacin que se propuso la legalizacin y despenalizacin del aborto: la Comisin por el Derecho al Aborto. Elaboraron la primera solicitada a favor del aborto, y de esta manera incidieron en la publicacin de artculos en las revistas de poltica de la poca. Adems viajaron a otros pases para articular con feministas del mundo y participaron en las conferencias internacionales. Surga el lema "anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir".

Pero para que el aborto llegara a ser noticia central en la tapa de los diarios locales, hubo que esperar hasta 1994, ao de la Reforma Constitucional impulsada por el ex presidente Carlos Menem, avalada por el Pacto de Olivos. En esa Asamblea Constituyente, adems de pactar la modificacin de la Constitucin para la reeleccin presidencial, pretendan incluir una clusula que sentenciara como parte de la nueva Carta Magna el derecho a la vida desde el momento de la concepcin hasta la muerte natural. Dora y sus compaeras reunidas en la Comisin, junto a ms de cien organizaciones feministas y partidos de izquierda como el Partido de Trabajadores Socialistas, se opusieron. Queran impedir que se incluyera esta clusula porque significaba otorgar un rasgo constitucional a la prohibicin de ese derecho, negando incluso la legislacin vigente desde 1921.

Al calor de las luchas y de las fuertes polmicas que se dieron a partir de la cruzada santa llevada a cabo por el mismo Carlos Menem y la jerarqua catlica, se fue generando un ambiente que favoreci la visibilizacin del tema.

En las protestas de cientos de mujeres en la Universidad Nacional del Litoral, sede de la Convencin Constituyente, aparecan pancartas que decan: nuestra decisin importa. La Comisin por el Derecho al Aborto difunda una solicitada, previa a la eleccin de los delegados constituyentes, que tuvo mucha repercusin; la misma titulaba 8 de marzo. Anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir. Estaba firmada por Dora y junto a su nombre estaba el de Nora Cortias, Osvaldo Bayer, Beatriz Sarlo y una larga lista de etcteras. All exigan que se reconociera el derecho humano de la mujer a decidir sobre la interrupcin del embarazo. Hubo otras iniciativas que fueron apoyadas por actrices, personalidades de la cultura, periodistas y referentes polticas que aparecieron durante los debates de los constituyentes y mediante las cuales buscaban mostrar el fuerte rechazo a la modificacin de la Constitucin.

Como no poda ser de otra manera, la Iglesia Catlica tambin haca su campaa insistiendo en la necesidad de lograr un artculo constitucional que prohibiera concretamente el derecho al aborto.

Dora, sus compaeras y las cientos de organizaciones que se enfrentaron a esta reforma, lograron un triunfo: se impidi la inclusin de ese artculo a la Constitucin.

Pero la lucha continuara. Un ao ms tarde, el gobierno de Menem estableci por decreto que el 25 de marzo sera el Da del Nio por Nacer, una de las acciones impulsadas por el Vaticano en su renovada cruzada contra el derecho al aborto en todo el mundo, a tono con la adhesin al tratado internacional conocido como el Pacto de San Jos de Costa Rica, que estableca la proteccin de la vida "desde la concepcin".

Ahora que s nos ven

Otra vez Dora, otra vez una reunin, pero esta vez en Argentina. Las mujeres jvenes, las trabajadoras de diversos gremios y de las fbricas recuperadas despus de la crisis del 2001, como Brukman y Zanon, las estudiantes y las feministas cantan por el derecho al aborto, repudian el oscurantismo de la Iglesia y aplauden cada intervencin con fuerza. Estn en una sede la Universidad Nacional de Rosario, all funciona la primera Asamblea Nacional por el Derecho al Aborto. Se percibe en el ambiente la potencial fusin generacional; activistas pioneras de esta lucha, jvenes que salieron a las calles para enfrentar el ajuste y militantes de organizaciones de izquierda que le pusieron el cuerpo esta demanda. Es 2003 y todas esas mujeres all reunidas se dieron cita para participar del XVIII Encuentro Nacional de Mujeres. Muchas de las que estn all preparndose para votar un plan de lucha nacional para conquistar la legalizacin del aborto ya haban vivido experiencias similares en las asambleas barriales y haban enfrentado tanto el gobierno de De la Ra como el de Duhalde.

Se dice que ese Encuentro fue un antes y un despus en esta lucha. Solo en la apertura se contabilizaron alrededor de 10 mil mujeres, cifra que fue creciendo en el transcurso del da, cuando iban llegando los micros. Lo que se vena manifestando desde los Encuentros anteriores era que las mujeres queran dar un paso al frente, ellas tambin exigan su parte.

Cansadas del intento de la Iglesia de acallar sus voces, centenares de mujeres nos autoconvocamos en una Asamblea para debatir cul era el mejor plan de lucha para avanzar en la legalizacin del aborto, contaba Dora Coledesky. Quin adems recordaba: Pegamos carteles anunciando la asamblea. Y en el momento naturalmente nos subimos al escenario, la compaera Mara Chaves al lado mo y abrimos la asamblea (...). Fue muy importante porque fue un gran impulso al Encuentro y a la lucha contra la Iglesia que como siempre haba mandado su gente.

En esa misma asamblea, acordaron por primera vez un plan de lucha nacional por el derecho al aborto que inclua una marcha nacional, llevar a cabo el Primer Encuentro Nacional por el Derecho al Aborto libre y Gratuito en el que se acordaran estrategias para conquistar su acceso legal y seguro y organizar una comisin nacional para promover leyes que dieran forma a estos reclamos.

Cientos de ellas terminaron la asamblea organizndose detrs de una enorme bandera violeta, hecha por las compaeras del PTS junto a estudiantes independientes que luego formaran la agrupacin de mujeres Pan y Rosas, donde exigan Derecho al aborto libre, legal, seguro y gratuito que recorri toda la ciudad de Rosario y se plant frente a la Catedral, repudiando el rol de la Iglesia Catlica.

Aquella asamblea fue el puntapi para la organizacin de la Campaa Nacional por el Derecho al Aborto, la misma que luego elabor el proyecto de Ley de Interrupcin Voluntaria del Embarazo que obtuvo media sancin en Diputados en junio ltimo y que el Senado rechaz. Este proyecto, que anteriormente nunca haba sido tratado, se haba presentado ao a ao desde 2007.

Esta experiencia demostr que todo se consigue con la lucha y que no se termin ac, sino que es necesario sacar conclusiones para discutir cmo prepararnos para la prxima batalla, sin esperar pasivamente decisiones del Congreso porque, si hay algo que la historia demostr, es que la nica forma de mantener vivo este reclamo es estar en las calles, movilizadas y organizadas.

Pan y Rosas, el nacimiento de una agrupacin de mujeres feministas y socialistas

Las militantes del Partido de Trabajadores Socialista participaron activamente de la Asamblea por el Derecho al Aborto de aquel Encuentro y en l tambin difundieron una declaracin firmada junto a organizaciones de desocupados, la Comisin por el Derecho al Aborto, comisiones de mujeres de la UBA, el Ce.Pro.D.H. y a la que tambin adhiri Celia Martnez, obrera de Brukman, donde se planteaba: apoyo a las fbricas recuperadas, ante cualquier intento de desalojo y colaboracin con el fondo de huelga de las obreras de Brukman, para que esta lucha de heroicas mujeres no sea quebrada por hambre. Tambin, que la lucha contra la desocupacin deba basarse en el reclamo por Trabajo genuino para todas/os. Reparto igualitario de las horas de trabajo entre ocupadas/os y desocupadas/os con el mismo salario.

Aquella experiencia, que desarrollaron junto a decenas de jvenes independientes, era expresin de la militancia conjunta que venan realizando con las mujeres de las fbricas recuperadas y la participacin en las asambleas, encuentros y movilizaciones que haba dejado el 2001. Al volver de Rosario ya no eran las mismas. Un grupo de compaeras del PTS se propuso impulsar una agrupacin de mujeres trabajadoras ocupadas y desocupadas, estudiantes y jvenes, con una perspectiva feministas y socialista: la llamaran Pan y Rosas, en homenaje a las obreras textiles de principios de siglo pasado que lucharon por sus derechos.

A lo largo de los aos Pan y Rosas fue creciendo y se convirti en una agrupacin internacional que actualmente se organiza en Alemania, Bolivia, Brasil, Chile, Estado Espaol, Estados Unidos, Francia, Mxico, Uruguay y Venezuela.

El desafo que tomaron en sus manos hace ya quince aos lo continan hoy construyendo a diario: una gran agrupacin que pelee por la emancipacin de las mujeres de toda opresin, desde una perspectiva anticapitalista, clasista y socialista revolucionaria.

Fuente: http://www.laizquierdadiario.com/La-izquierda-en-la-lucha-por-el-derecho-al-aborto-en-Argentina



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