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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-12-2005

Cuentos chinos en Hong Kong

Silvia Ribeiro
ETC


En el ncleo duro de los resultados de la reciente reunin de la Organizacin Mundial de Comercio (OMC) en Hong Kong, hay cuatro puntos que destacan sobre los dems: la obligacin de privatizar el acceso al agua, educacin, salud, energa, biodiversidad, etctera, bajo el engaoso nombre de "servicios"; el desmantelamiento de las industrias en los pases del Sur; la impunidad y apoyo gubernamental a la agricultura industrial para actuar contra la soberana alimentaria y las agriculturas de pequea escala y campesinas en todo el mundo. Por ltimo, pero altamente significativo, la operacin de salvataje de la OMC como institucin, con la admisin paradigmtica de los gobiernos de Brasil e India al exclusivo club de Estados Unidos, Unin Europea, Japn y unos pocos gobiernos ms que deciden por arriba de todos los pases en funcin de los intereses de las grandes empresas trasnacionales.

Algunos dirn que sta es una visin exagerada y que an no se privatizan los servicios, sino que apenas se acord "el inicio de las negociaciones plurilaterales sobre servicios" y precisiones similares en otros temas, como que la Unin Europea puso plazo hasta 2013 para reducir sus subsidios agrcolas. Incluso para algunos medios masivos, el nuevo papel de Brasil e India represent un triunfo para los pases del sur.

Lamentablemente, esta visin es resultado de pensar que en los circos romanos los cristianos tenan oportunidades frente a los leones, o que invitar a un par de plebeyos a aplaudir la matanza desde el palco imperial cambiara el resultado.
La realidad es que se logr montar a todos los gobiernos en el resbaladizo tobogn que termina en la privatizacin de los servicios y dar an ms entrada a las trasnacionales en todos los mbitos de la vida de los pases. A la luz de la historia de la OMC, esto es slo cuestin de tiempo. Al igual que cuando se introdujo en ella el tema de propiedad intelectual, en pocos aos se culmin cumpliendo el objetivo central: obligar a todos los pases a introducir patentes sobre seres vivos para proteger los intereses de las multinacionales farmacuticas y agrcolas que comercian con la vida. Paradjicamente, en ese momento, los pases del Sur "entregaron" el tema de las patentes, aunque era claramente contra sus propios interes, a cambios de promesas de acceso para sus productos agrcolas en los mercados del Norte. Han pasado 20 aos desde que se comenz esa negociacin: las transnacionales lograron lo que queran, el acceso a los mercados del Norte sigue igualmente restringido, y ahora, con la misma zanahoria vuelven a introducir el tema de los servicios.

No es novedad que la OMC es la instancia internacional gubernamental ms poderosa del planeta: lo que all se decide tiene ms fuerza que cualquier legislacin nacional o internacional. Desde su inicio como GATT, siempre fue una institucin profundamente antidemocrtica, donde las decisiones no se toman realmente en la asamblea de miembros, sino en reuniones cerradas llamadas de "sala verde" (que hace referencia al despacho del director ejecutivo del organismo), que son autoconvocadas y exclusivas entre representantes de los pases poderosos, invitando ocasionalmente a algunos otros.

Pese a ser una institucin tan poderosa, no deja de ser una fachada. Quienes realmente deciden son las megacorporaciones cuyo poder sigue aumentado. Al 2004, las 200 empresas mayores controlaban 29 por ciento de la actividad econmica del planeta. Debido a las fusiones, cada vez son menos, y en varios campos, como por ejemplo en el comercio de cereales, apenas tres controlan ms de 75 por ciento (Bunge, Cargill, Dreyfus); en el rea del agua, Veolia (ex Vivendi) y Suez tienen 70 por ciento en el mercado; en semillas transgnicas slo Monsanto controla 90 por ciento; en farmacutica las diez mayores tienen 59 por ciento del mercado global, situacin que se repite en todos los sectores.

No obstante su enorme poder econmico, necesitan una cobertura legal que les garantice que no tendrn problemas al actuar dentro de los pases. Podran hacerlo -y lo hacen- en cada nacin, ya que en la gran mayora las empresas estn entretejidas en el poder poltico con relaciones que van desde la dependencia a la corrupcin. Pero como son empresas globales, resulta mucho ms eficiente que un "gobierno mundial" obligue a todos a cambiar sus leyes. Este es el papel de la OMC.

Dentro de los bloques de gobiernos poderosos tambin hay jaloneos, porque representan a grupos empresariales que compiten entre s. Justamente estas contradicciones, y las protestas cada vez mayores de organizaciones sociales, fundamentalmente campesinas, pusieron en crisis la existencia del propio organismo.

Muchos analistas expresaron que la institucin no soportara un nuevo fracaso como el de Seattle y Cancn sencillamente porque perdera la funcin para la que fue creada. En este contexto resulta muy perverso el papel de Brasil e India. Apareciendo como interlocutores "vlidos" de pases del sur, en realidad su puja por acceso a los mercados del norte promueve el aumento de la agricultura de exportacin manejada por grandes capitales industriales, que tiene efectos catastrficos en los campesinos y el ambiente de sus propios pases. Capitales que son nacionales en absurda minora -pero igualmente explotadores- y en mayora transnacionales o subsumidos a stas.

Con nada ms que promesas diferidas, que ocultan una restructura de subsidios para seguir favoreciendo a la agricultura industrial y terminar de liquidar a los campesinos europeos, aceptaron y compulsaron a los dems pases del sur a subirse al tobogn de las demandas pendientes de las trasnacionales: apertura de sus servicios y acceso a sus mercados de productos no agrcolas. La Coalicin de Industrias de Servicios, de las trasnacionales del sector, expres entusiasmo por los resultados que les brindan "un nuevo mpetu muy til para negociaciones serias el prximo ao".

Ni las maniobras de gobiernos "populares" ni la represin -siguen presos 14 manifestantes en Hong Kong- terminarn la resistencia de campesinos y organizaciones sociales. Estn en juego la soberana alimentaria, los servicios bsicos y la vida misma.

* Investigadora del Grupo ETC


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