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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-10-2018

Crisis econmica y desrdenes mundiales

Michel Husson
Viento Sur


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Diez aos despus de la quiebra de Lehmann Brothers, se multiplican las contribuciones en torno a dos cuestiones: Cmo ocurri? y Se puede reproducir? Pero casi todas estn centradas en los movimientos financieros, pasados o por venir. El punto de vista adoptado aqu es algo diferente, porque intenta identificar las races econmicas de los desrdenes mundiales. Su hilo director es el siguiente: el agotamiento del dinamismo del capitalismo y la crisis abierta hace diez aos conducen a una mundializacin cada vez ms catica, portadora de nuevas crisis, econmicas y sociales.

El capitalismo asfixiado

El dinamismo del capitalismo se basa en ltima instancia en su capacidad para obtener mejoras de productividad o. dicho de otra manera, en hacer crecer el volumen de mercancas producidas en una hora de trabajo. Tras las recesiones generalizadas de 1974-75 y 1980-82, las mejoras de productividad se han desacelerado tendencialmente. Hemos pasado de lo que algunos califican como la Edad de Oro (para destacar el carcter excepcional de este perodo) al capitalismo neo-liberal, amenazado hoy da por un estancamiento secular. Durante este perodo, el capitalismo logr la proeza de restablecer la rentabilidad a pesar de la desaceleracin de las mejoras de productividad, como lo muestra el grfico 1 1/ .

Grfico 1. Crecimiento de la productividad del trabajo

 

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Esto slo ha sido posible gracias al frenazo casi universal de los salarios, cuya parte en el conjunto de la renta desciende tendencialmente. Y este resultado se ha debido tambin a un conjunto de mecanismos que actan unos sobre otros (mundializacin, financiarizacin, innovaciones tecnolgicas, endeudamiento), cuyas contribuciones relativas sera intil descomponer. Las desigualdades son parte integrante de este modelo coherente, aunque su coherencia no poda ser duradera 2/ . Las contradicciones de este modelo condujeron a la crisis de 2007-2008. La mundializacin es desde luego uno de los elementos esenciales de este modelo, pero la crisis ha tenido el efecto de modificar sus caractersticas.

El gran cambio del mundo

La dcada anterior a la crisis se caracteriz por el ascenso de los llamados pases emergentes, y en particular China. Esta emergencia se alcanz gracias a una nueva organizacin de la produccin, cuyos diferentes segmentos se reparten en varios pases, desde la concepcin a la produccin y distribucin al consumidor final. Estas cadenas de valor mundiales se instauraron bajo la gida de las empresas multinacionales, tejiendo una verdadera red que aprisiona la economa mundial. Hoy da, un smartphon e es concebido, producido y comercializado por trabajadores de los cuatro rincones del mundo.

Esta nueva forma de mundializacin sirvi de escapatoria a la crisis de comienzos de los aos 1980, abriendo una reserva de mano de obra de bajos salarios, acrecentada an ms tras el hundimiento del socialismo real. Pero condujo a un verdadero cambio de la economa mundial, como lo muestra el reparto de la produccin manufacturera mundial (dejando aparte la produccin de energa): entre 2000 et 2018 ha aumentado un 62%, pero la casi totalidad de este progreso se realiza en los llamados pases emergentes, donde se ha ms que doblado (+152 %), mientras que ha progresado dbilmente en los pases avanzados (+16 %). Los pases emergentes realizan hoy da el 42 % de la produccin manufacturera mundial, frente al 27 % en 2000 (grfico 2) 3/ . En algunos pases, como China y Corea del Sur, esta industrializacin cada vez est menos acantonada en industrias de ensamblaje (textil o electrnica) y se registra un ascenso de sectores de productos de alta tecnologa, incluso de bienes de produccin.

Grfico 2. Produccin industrial mundial : volmenes

 

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(En miles de millones de dlares de 2010)

La oposicin entre pases avanzados y emergentes es sin embargo un enfoque engaoso. A comienzos de siglo, Rosa Luxemburg poda definir el imperialismo como "la expresin poltica del proceso de la acumulacin capitalista que se manifiesta con la competencia entre capitalismos nacionales" 4/ . Nicolas Bujarin describa un "proceso de nacionalizacin del capital, es decir la creacin de cuerpos econmicos homogneos, encerrados en las fronteras nacionales y refractarios los unos respecto a los otros" 5/ . Cada pas imperialista parta entonces a la conquista del mundo, de ah la primera guerra mundial, calificada de inter-imperialista.

Pero hoy da el mapa de los Estados y el de los capitales ya no coinciden. Hay que abandonar por tanto la representacin de una confrontacin asimtrica entre pases imperialistas y pases dependientes, y sustituirla por un concepto de economa mundial estructurada segn una lgica de desarrollo desigual y combinado llevado a cabo por las empresas transnacionales.

Estados y capitales

Desde el momento en que el mapa de los Estados y el de los capitales son cada vez ms dispares, hay que pensar de otra manera las relaciones que los mantienen. Desde luego, no han desaparecido los lazos privilegiados entre tal multinacional y su Estado, y ste intentar defender los intereses de sus industrias nacionales. El distanciamiento viene ms bien del hecho de que las grandes empresas tienen como horizonte el mercado mundial y que una de las fuentes de su rentabilidad reside en la posibilidad de organizar la produccin a escala mundial minimizando costes y localizando sus beneficios en los parasos fiscales. No tienen ninguna obligacin que les fuerce a recurrir al empleo domstico, y sus salidas estn en gran parte desconectadas de la coyuntura nacional de su puerto de enganche. Esto quiere decir que el dbil crecimiento del mercado interior de un pas es soportable para las empresas de ese pas, siempre que disponen de salidas alternativas en el mercado mundial. La tarea de los Estados, y esto es particularmente cierto en Europa, ya no es defender a sus campeones nacionales, sino hacer todo lo posible para atraer las inversiones extranjeras a su territorio.

Esta organizacin de la produccin mundial ha sido hecha posible y construida por decisiones polticas orientadas a derribar todos los obstculos a una libre circulacin de los capitales a travs del mundo. Ha sido puesta en marcha por instituciones y tratados internacionales, y muchas veces impuesta a los pases dependientes en forma de planes de ajuste estructural.

La mundializacin conduce por tanto a un entrelazamiento de relaciones de poder, organizadas en lo que podra llamarse una doble regulacin contradictoria. Por un lado, los Estados pretenden defender su rango en la escala de potencias nacionales, garantizando al mismo tiempo las condiciones de funcionamiento del capitalismo mundializado. Por otro lado, esos mismos Estados deben conciliar los intereses divergentes de los capitales orientados hacia el mercado mundial con los del tejido de empresas que producen para el mercado interior, y gestionar la conflictividad social interior.

Las relaciones de poder econmico estn estructuradas hoy da en dos ejes: un eje vertical clsico que opone a los Estados nacionales, y un eje horizontal que corresponde a la competencia entre capitales. Las instituciones internacionales funcionan como una especie de sindicato de Estados capitalistas pero no existe hoy ni ultra-imperialismo, ni gobierno mundial. El capitalismo contemporneo escapa por el contrario a cualquier verdadera regulacin y funciona de manera catica, dividida entre una concurrencia exacerbada y la necesidad de reproducir un marco de funcionamiento comn. Las prerrogativas del Estado-nacin no han sido suprimidas, al contrario de lo que dicen algunas tesis unilaterales. Tratndose de la economa mundial, hay una que subsiste: el control de las materias primas.

El dominio de las materias primas

La lucha permanente por el acceso a las materias primas no ha cesado, y engendra desequilibrios y conflictos. Se piensa evidentemente en la energa: el petrleo, el uranio, etc. Habra que aadir las tierras expoliadas 6/ en beneficio de la agricultura productivista, la hidroelectricidad y la explotacin minera. El acceso al agua engendra tambin muchos conflictos regionales.

La mundializacinn tiene como efecto desestabilizar la agricultura campesina, ya sea inundando el pas con importaciones de productos alimenticios, o por el acaparamiento de las tierras. Al mismo tiempo, el motivo de muchas inversiones internacionales es deslocalizar las producciones ms contaminantes a pases con legislaciones poco exigentes. Todos estos mecanismos vienen adems agravados por el cambio climtico, de tal manera que se puede avanzar la idea de que las transferencias en sentido amplio (residuos, contaminaciones, recalentamiento, sequas, lluvias torrenciales, productos agrcolas subvencionados, simientes bajo patente, abonos y pesticidas) son "las causas de los exilios forzados" 7/ .

Este cuadro comporta sin embargo el riesgo de un determinismo un tanto simplista que llevara a olvidar la articulacin con otros factores sociales y polticos. Sostener, por ejemplo, que la guerra civil en Siria ha sido fomentada bajo mano para preservar los intereses de los grandes grupos petroleros, sera evidentemente muy reductor. Pero esta determinacin a la que se aaden las ventas de armas existe, como lo muestra un inquietante anlisis de dos economistas 8/ . Muestran que los perodos en que la tasa de ganancia de los cuatro mayores grupos petroleros (BP, Chevron, ExxonMobil, Shell) desciende por debajo de la media de las grandes empresas, son seguidas por un conflicto, desde la guerra de los Seis Das hasta la tercera guerra del Golfo en 2014. Aunque los autores conceden que su "historia de Oriente Medio es en gran parte una fbula" y que "los dramas de la regin () tienen su propia lgica especfica", su artculo recuerda la necesidad de combinar correctamente la voluntad de dominacin de los recursos y otras determinaciones.

El agotamiento de la mundializacin

La primera dcada de este siglo ha estado dominada por un eje China/Estados Unidos (se ha hablado de Chinamrica ) funcionando con una lgica de complementariedad. Estados Unidos viva a crdito con un dficit exterior financiado por el reciclaje de los excedentes, sobre todo de China. Las inversiones en China en forma de joint ventures contribuan al dinamismo de la economa china. Otros pases se han integrado en esta divisin internacional del trabajo: los famosos emergentes o incluso los PECO [pases de Europa central y oriental: 11 pases, aunque muy heterogneos] con respecto a Alemania. Y se ha desarrollado el eje econmico transatlntico entre Europa y Estados Unidos. Esta mundializacin era eficaz desde el punto de vista del capital y toda la ideologa dominante se dedic a vanagloriar sus ventajas, a convencer de la necesaria adaptacin a la concurrencia global, o a blandir la amenaza de las deslocalizaciones.

Ahora parece como si la ltima dcada, inaugurada por la crisis de 2008, hubiese hecho aparecer poco a poco los lmites de esta organizacin. Aunque no se puede hablar de fin de la mundializacin, hay que destacar los signos manifiestos de un agotamiento que parece duradero. El desarrollo de las cadenas de valor mundiales vena motivado, no slo por la bsqueda de bajos costes salariales, sino tambin por el potencial de los pases emergentes en trminos de mejoras de productividad. Su ralentizacin en el centro poda ser compensado por su dinamismo en la periferia. Ahora bien, uno de los fenmenos ms llamativos de la ltima dcada es que el progreso de la productividad en el Sur se ha desacelerado claramente. En los pases emerges, "el crecimiento anual medio de la productividad global de los factores se ha dividido por ms de tres, pasando de +3,5 % (2000-2007) a un poco ms de 1,0 % (2011-2016)" 9/ . ste es sin duda el factor que contribuye a explicar la desaceleracin espectacular del comercio mundial. Hasta entonces, progresaba dos veces ms rpido que la produccin nacional; hoy aumenta al mismo ritmo.

Una de las razones es que China se desengancha de las cadenas de valor: "las importaciones de inputs destinados a ser reexportados representan ya menos del 20% de las exportaciones totales de mercancas, frente al 40 % durante los aos 90. Varios factores explican esta retirada: alza de salarios, reorientacin hacia actividades de mayor contenido tecnolgico, voluntad de un mejor reparto de los frutos del crecimiento, apreciacin del tipo de cambio" 10/ .

Dejando aparte a China, podra incluso hablarse del fin de la emergencia. Los otros pases BRICS (Brasil, Rusia, India, Sudfrica) no han conseguido superar duraderamente, como lo han hecho China y Corea del Sur, une especializacin inicial basada en el abastecimiento de materias primas. Pierre Salama habla de "reprimarizacin" 11/ en el caso de Brasil y otros economistas mencionan una desindustrializacin precoz 12/ . Adems, los pases emergentes estn sometidos a movimientos errticos de capitales que inducen una inestabilidad crnica de sus balances exteriores y de su moneda. Los recientes casos de Turqua y de Argentina son un ejemplo llamativo, pero podran citarse tambin los pases del sur de Europa, abandonados por las entradas de capitales.

Dislocacin social

La crisis ha servido de revelador de otro fenmeno que las polticas de austeridad han contribudo a exacerbar: la dislocacin social engendrada por la mundializacin. sta no ha sido ni feliz ni inclusiva. Muchos estudios, incluso procedentes de instituciones internacionales como el FMI y la OCDE, han sealado sus efectos corrosivos, siendo el ms destacado la polarizacin de los empleos.

En todos los pases avanzados se observa el mismo fenmeno: el empleo aumenta por los dos extremos. En una punta de la escala progresan los empleos muy cualificados, en la otra los empleos precarios; entre ambos, la clase media se estanca y sus perspectivas de ascenso social se desvanecen. Al mismo tiempo, se ahondan las desigualdades de rentas. La mundializacin no es la nica responsable, y es muy difcil, si no imposible, extraerla de un modelo de conjunto en el que la financiarizacin y la puesta en pie de nuevas tecnologas tambin tienen su parte, as como la relacin de fuerzas entre capital y trabajo.

Es la ocasin para recordar que muchos pases no son ni avanzados ni emergentes, y que una parte importante de la poblacin mundial vive en segmentos de pases que son mantenidos apartados de la dinmica de la mundializacin capitalista. Las lneas de fractura atraviesan as las formaciones sociales y contribuyen a la desestructuracin de las sociedades.

No es por tanto sorprendente constatar la reciente multiplicacin de estudios sobre las desigualdades de rentas. Branko Milanovic, uno de los especialistas mundiales en esta temtica 13/ , resume as una conclusin ya compartida: "Las desigualdades de rentas crecen en el interior de los pases, pero se reducen a nivel mundial con el ascenso de China" 14/ . Y esta profundizacin de las desigualdades en el interior de los pases "influye sobre la estabilidad poltica de los Estados-nacin".

Ante este cuestionamiento, las instituciones internacionales entonan su mea culpa sobre el tema: habra hecho falta redistribuir mejor las ventajas de la mundializacin para hacerla ms inclusiva. Pero este piadoso deseo es contradictorio con uno de los resortes de la mundializacin, como es una concurrencia fiscal exacerbada. El tipo medio de impuestos sobre los beneficios en los pases avanzados ha pasado del 44%, a comienzos de los aos 1990, al 33% en 2017, e incluso al 27%, teniendo en cuenta las medidas adoptadas por Donald Trump 15/ . Y el movimiento es mundial: el tipo medio ha descendido tambin un tercio durante ese mismo perodo 16/ .

La contradiccin es patente: la atractividad implica un descenso constante de los recursos fiscales que no pueden por tanto ser dedicados a una redistribucin que corrija los efectos de la mundializacin para hacerla inclusiva. Esta desfiscalizacin generalizada de los beneficios es la puerta abierta a la evasin fiscal, que reduce an ms los recursos de los Estados: el 40 % de los beneficios de las multinacionales fueron localizados en los parasos fiscales en 2015 17/ . El Estado social est minado desde el interior y no es sorprendente que la adaptacin a la economa mundializada vaya pareja a su adelgazamiento. Las funciones del Estado no son neutralizadas por la mundializacin, son reorientadas: el Estado social se convierte en un Estado antisocial cuya prioridad es la atractividad y la competitividad de su economa.

La creciente desconfianza ante la Unin Europea puede ser interpretada tambin como el efecto de retorno de la crisis de la mundializacin, en tanto se considera cada vez ms a las instituciones europeas guiadas por un proyecto de adaptacin a la lgica de la economa mundializada.

El efecto Trump

La capacidad disruptiva de Donald Trump parece no tener lmites pero sus medidas proteccionistas no tienen en cuenta la manera como funciona la economa de Estados Unidos, ni el entrelazamiento actual de los capitales. Sobre el primer punto, uno de los elementos esenciales de Chinamrica era permitir a Estados Unidos el descenso de la tasa de ahorro de las economas domsticas (y por tanto el crecimiento del consumo), con la contrapartida de un importante dficit comercial financiado por los capitales procedentes del resto del mundo, en particular de China. Adems, Donald Trump lleva a cabo, con reducciones de impuestos, una poltica expansionista que profundiza el dficit. Un custico comentarista ha escrito: "si existiese un plan secreto para hacer estallar el dficit comercial, se parecera mucho a la actual poltica americana" 18/ .

Lo que tampoco comprende la administracin bajo la gida de Trump es que el comercio mundial afecta principalmente a bienes y servicios intermedios, cuya parte es "casi dos veces ms importante que la de los bienes y servicios destinados a la demanda final" 19/ , como recordaba recientemente el director general del Banco de compensaciones internacionales. En su caso se trataba evidentemente de defender el libre cambio, peso la constatacin corresponde a la realidad.

En el caso de Estados Unidos, una buena parte de sus importaciones corresponden a inversiones estadounidenses en pases como China o Mxico. Segn el FMI, Estados Unidos detentaba en 2015 el 44% del stock de inversiones directas realizadas en Mxico, y la parte de exportaciones chinas hacia los Estados Unidos proveniente de empresas con participacin extranjera era un 60% en 2014 20/ .

No es por tanto de extraar que el mundo de los negocios estadounidense est dividido y que muchos sectores teman el encarecimiento de sus importaciones de bienes intermedios o las medidas de represalia: "la inquietud suscitada por el impacto del proteccionismo del Sr. Trump no deja de aumentar en el conjunto de la economa americana, donde muchas empresas se sirven de las cadenas de valor mundiales para conservar precios bajos y beneficios elevados, y temen que este poca pueda llegar pronto a su fin " 21/ . As, un grupo de empresas ha presentado un recurso ante el tribunal de comercio internacional de New York para cuestionar la sobretasa del 25 % sobre las importaciones de acero 22/ . Las empresas punteras de la informtica tambin han criticado los lmites a la inmigracin, que podra reducir la captacin de cerebros en su favor.

La poltica mercantilista de Donald Trump es incoherente. El dficit comercial de Estados Unidos corresponde contablemente al hecho de que el ahorro nacional no es suficiente para financiar la inversin interior, al que viene a aadirse el impacto del dficit presupuestario, agudizado por las reducciones de impuestos. En estas condiciones, el dficit no se va a reducir a pesar de las tasas sobre las importaciones, a menos que se reduzca el consumo de las economas domsticas, y por tanto el crecimiento de Estados Unidos 23/ . En la prctica, debern seguir afluyendo las entradas de capitales del resto del mundo para financiar el dficit comercial. Pero esto supone que el papel del dlar como moneda de reserva no se vea cuestionado. Ahora bien, esta condicin estara amenazada si quienes financian a los Estados Unidos se vieran disuadidos para poseer dlares, bien porque baje su tipo de cambio, o a causa de las medidas agresivas tomadas en su contra.

Las medidas de Trump afectan tambin a Europa y por tanto al eje transatlntico, por ejemplo cuando renuncia al proyecto de tratado el Tafta (Asociacin transatlntica de comercio e inversin) uno de cuyos objetivos era precisamente intensificar las relaciones entre Estados Unidos y Europa, con el fin de deja a un lado a China 24/ .

El nuevo despliegue chino

Si Donald Trump ha decidido de forma manifiesta acabar con el eje Estados Unidos/China, China por su parte est tambin emprendiendo una nueva va, basada en tres principios. El primero es recentrar su economa hacia el mercado interior, lo que est haciendo muy progresivamente. Segundo eje: el gobierno chino avanza el objetivo de una mejora de su produccin, con el ambicioso programa Made in China 2025. Por ltimo, China desarrolla el proyecto titulado El cinturn y la ruta: se trata de un programa gigantesco de infraestructuras de cerca un billn de dlares, que afecta a ms de 60 pases. El cinturn une por tierra China con Europa occidental va Asia central y Rusia; la ruta es martima y permitir unir Africa y Europa por el mar de China y el ocano ndico 25/ .

Branko Milanovic ve en ello un verdadero proyecto de desarrollo que rompe con las reglas del consenso de Washington, segn el cual: "basta con privatizar, desreglamentar y liberalizar los precios, los intercambios exteriores, etc., para que los empresarios privados aprovechen la ocasin, y el desarrollo llegar por s mismo" 26/ . Podemos no compartir esta apreciacin positiva, que subestima el enorme riesgo financiero infligido a los pases afectados, como Pakistan o Sri Lanka, amenazados por el sobreendeudamiento. Para China es tambin sin duda la ocasin para aumentar su influencia sobre los pases asociados,en una lgica que lleva a algunos a hablar de un nuevo imperialismo chino" 27/ .

Pero no es menos cierto que esta nueva ruta de la seda y el programa Made in China 2025 significan un redespliegue sustancial de la economa china y una nueva estructuracin de la economa mundial . La OCDE es muy consciente de ello y est preocupada insistiendo "en los lmites de lo que China puede hacer por s sola" y sugiriendo que "sern necesarias importantes contribuciones de los pases de la OCDE", lo que supone un "papel creciente de los mercados" y el reforzamiento de los "derechos de propiedad y de la competencia" 28/ .

Populismo : la verdadera herencia de la crisis financiera

El orden mundial anterior a la crisis est hoy cuestionada por el avance y el acceso al poder de fuerzas de extrema derecha defensoras de una crtica de la mundializacin, que se ha reforzado con la crisis. Un editorialista del Financial Times a ha escrito que "el populismo es la verdadera herencia de la crisis financiera mundial" 29 .

Desde luego, hay que evitar todo mecanicismo. Por ejemplo, los pases europeos ms afectados por la austeridad (Grecia, Espaa, Portugal) quedan poco afectados por el ascenso de la extrema derecha, mientras que sta se encuentra en el poder en Italia, Austria, Hungra o Polonia. La afluencia de refugiados durante los ltimos aos ha jugado evidentemente un papel, pero este factor ha tenido tambin un impacto diferenciado segn pases. La frmula algebraica general combina los efectos del neoliberalismo y la xenofobia, pero en proporciones variables.

Se puede citar en este sentido un estudio fascinante sobre los determinantes del voto a favor del Brexit 30/ . El autor parte del descenso en los gastos sociales entre 2010 y 2015. Como media es el 23,4 %, pero vara mucho de un distrito a otro (de 46,3 % a 6,2 %), lo que permite disear un mapa de la austeridad que puede compararse con los votos a UKIP (Partido para la independencia del Reino Unido) que coincide adems con los votos a favor del Brexit en 2016. La relacin entre ambos es muy estrecha y el autor se arriesga a afirmar que en ausencia de medidas de austeridad el Brexit habra sido minoritario. Las cosas son sin embargo ms complicadas, en la medida en que los descensos de gastos sociales han sido ms sealados en los distritos ms afectados por los efectos del modelo neoliberal: desindustrializacin, paro y polarizacin de empleos. Las determinaciones son por tanto complejas, y aunque el autor no hace jugar ningn papel a la inmigracin, la xenofobia no estuvo ausente entre los argumentos de campaa a favor del Brexit.

Un reciente estudio 31/ utiliza datos econmicos y electorales que cruza con los resultados de la European Social Survey , una encuesta sobre opiniones de los ciudadanos. Establece que "las regiones que conocen un aumento mayor del paro son ms susceptibles a rechazar a los inmigrantes de base econmica". La crisis "ha modificado la opinin de los europeos sobre el impacto de los inmigrantes en la economa, un efecto especialmente fuerte para las personas ms afectadas por las consecuencias negativas de la mundializacin y las mejoras tecnolgicas". Los autores introducen as una diferencia entre los "motores econmicos y culturales del populismo": sus resultados muestran que el rechazo a los inmigrantes tiene un fundamento econmico ms que cultural. No hay correlacin entre el paro y la percepcin del papel de los inmigrados en la vida cultural del pas. Es como si los partidos de extrema derecha transformaran la base econmica del rechazo a los inmigrados en un rechazo cultural o dicho de otra forma una xenofobia afirmada.

Wolfgang Streeck habla de una nueva oposicin entre las interpretaciones "de izquierda" y "de derecha" de la inmigracin, que sera "ortogonal" al conflicto clsico izquierda-derecha entre trabajo y capital 32/ . Por ltimo, Patrick Artus "comprende el malestar social" de los asalariados de los pases de la OCDE y lo explica por tres factores a que estn confrontados: "desindustrializacin y bipolarizacin del mercado de trabajo; menor capacidad de los Estados para financiar los gastos de proteccin social; descenso de la parte de los salarios, con la competencia salarial y la elevada exigencia de rentabilidad del capital" 33/ .

Los malos tiempos

El cuadro de la economa mundial tras diez aos de crisis es sombro: la Unin Europea est dividida, entre Brexit y ascenso de la extrema derecha; la zona euro se fracciona; muchos de los llamados pases emergentes estn sometidos a movimientos errticos de capitales; las deudas, y sobre todo las deudas privadas, no han dejado de acumularse; la parte de las riquezas creadas revertida a quienes las crean disminuye casi en todas partes, y las desigualdades se agudizan; el Estado social est minado por la concurrencia fiscal, etc. En vez de reabsorberse, los efectos de esta crisis se han agravado. La razn de fondo es que no existe modelo que pueda sustituir al que entr en crisis hace diez aos, que sea aceptable para la oligarqua mundial. Todos los principios de organizacin de la economa mundial se desmoronan poco a poco, en particular bajo los violentos golpes de Donald Trump. Slo China dispone de un programa coherente de reestructuracin de una parte de la economa mundial en su beneficio.

En estas condiciones, muchos comentaristas anuncian ya una nueva crisis (tal vez tambin para precaverse de su ceguera diez aos antes) sin que nadie pueda decir cul ser el elemento desencadenante. Pero la inquietud dominante proviene del hecho de que ya no existen municiones disponibles. Gordon Brown, el primer ministro britnico en el momento de la crisis, ha expresado muy bien este temor: "Cuando se produzca la prxima crisis, descubriremos que no tenemos ni margen de maniobra fiscal o monetaria, ni voluntad de usarla". Y apunta lo que sin duda es ms inquietante, "nos faltar la necesaria cooperacin internacional" 34/ .

Los instrumentos de coordinacin han perdido su sustancia o han sido abandonados por la potencia todava dominante. Ya no hay piloto de la mundializacin. El desafo climtico implicara sin embargo, por naturaleza, una cooperacin internacional, por no hablar de la bifurcacin hacia otro modelo de desarrollo. Pero los desrdenes en la economa mundial, las polticas hostiles a la inversin pblica, y sin duda la lgica inherente al capitalismo, hacen que esta perpectiva parezca trgicamente fuera del alcance hoy da

 

Notas:

1/ Michel Husson, Le ralentissement de la productivit mondiale , note hussonet n126, 17/09/2018.

2/ Michel Husson, Dix ans de crise et puis Macron , A lencontre , 25/08/2017.

3/ Fuente : CPB World Trade Monitor. ver Michel Husson, Les nouvelles coordonnes de la mondialisation , note hussonet n125, 16/09/2018.

4/ Rosa Luxembourg, La acumulacin del capital , 1913.

5/ Nicolas Boukharine, Lconomie mondiale et limprialisme , 1917 (extractos) ; Imperialism and World Economy .

6/ Michel Husson, Laccaparement des terres, entre Monopoly et colonisation , LHumanit-Dimanche , 9/08/2018

7/ Nicolas Sersiron, Les transferts ngatifs sont les causes des exils forcs , CADTM, 22/08/2018.

8/ Shimshon Bichler y Jonathan Nitzan, Energy Conflicts and Differential Profits: An Update , Octubre 2014.

9/ Amandine Aubry et al ., Le ralentissement de la productivit dans les pays mergents est-il un phnomne durable ? , Trsor-Eco n 225, julio 2018.

10/ Christine Rifflart y Alice Schwenninger, La Chine se normalise et son commerce devient ordinaire , OFCE, 12/07/2018.

11/ ] Pierre Salama, Les conomies mergentes latino-amricaines , Armand Colin, 2012.

12/ Fiona Tregenna, Deindustrialization and premature deindustrialization , en E. Reinert et al . (eds.) Elgar Handbook of Alternative Theories of Economic Development , 2016.

13/ Branko Milanovic, Global Inequality. A New Approach for the Age of Globalization , 2016.

14/ Branko Milanovic, Changes in the global income distribution and their political consequences , Oslo, Agosto 2018.

15/ Patrick Artus, Pourquoi la concurrence fiscale se fait-elle par la taxation des profits des entreprises et pas par les autres impts 28/08/2018.

16/ Les taux dimpt sur les socits dans le monde , La Lettre Vernimmen , n 159 mayo 2018.

17/ Thomas Torslov, Ludvig Wier, Gabriel Zucman, The Missing Profits of Nations , vox.eu, 23/07/2018.

18/ Phil Levy, President Trumps Secret Plan To Grow The Trade Deficit , Forbes , 13/08/2018.

19/ Agustn Carstens Global market structures and the high price of protectionism Bank for International Settlements, 25/08/2018.

20/ Mary E. Lovely, Yang Liang, Trump Tariffs Primarily Hit Multinational Supply Chains, Harm US Technology Competitiveness , Peterson Institute for International Economics, Mayo 2018.

21/ James Politi, US tariffs see small businesses plead for mercy as trade war bites Financial Times , 24/08/2018.

22/ Elsa Conesa, Acier : des industriels amricains attaquent les surtaxes de Trump ,Les chos, 27/06/2018.

23/ Michel Husson, Les limites (comptables) de Donald Trump , note hussonet n123, 28/08/2018.

24/ Michel Husson, Pourquoi il faut bloquer le Transatlantic Free Trade Area (TAFTA) , A lencontre, 26/11/2014.

25/ Faseeh Mangi, Chinas Vast Intercontinental Building Plan Is Gaining Momentum , Bloomberg , 9/04/2018.

26/ Branko Milanovic, The west is mired in soft development. China is trying the hard stuff , The Guardian , 17/05/2017. En un tweet , Milanovic aade este comentario custico: pienso que China ofrece algo concreto (carreteras, vas frreas, puentes) mientras que la Unin Europea ofrece interminables conferencias dedicadas al tema de moda donde los consultores de la UE se embolsan el de dinero de la UE.

27/ Alice Jetin-Duceux, Les stratgies de la Chine ltranger , CADTM, Junio 2018. Robin Lee et al ., Chinas Overseas Expansion: An Introduction to its One Belt, One Road and BRICS Strategies , Febrero 2018.

28/ OCDE, Business and Finance Outlook , 2018.

29/ Philip Stephens, Populism is the true legacy of the global financial crisis , Financial Times , 30/08/2018 ; Le populisme est le vritable hritage de la crise financire mondiale , traduccin de Gilles Raveaud, 6/09/2018.

30/ Thiemo Fetzer, Did Austerity Cause Brexit? , University of Warwick, Junio 2018. Muchos estudios intentan establecer un vnculo entre austeridad y avance de la extrema derecha. Uno de ellos est dedicado al ascenso del nazismo en Alemania (Gregori Galofr-Vil et al ., 2017). Otros tratan de la Alemania contempornea (Christian Dippel et al ., 2015), los Estados Unidos (David Autor et al ., 2017) o Suecia (Carl Melin et Ann-Therse Enarsson, 2018).

31/ Yann Algan, Sergei Guriev, Elias Papaioannou, Evgenia Passari, The European Trust Crisis and the Rise of Populism , BPEA Conference Drafts , 7-8/09/2017.

32/ Wolfgang Streeck, Between Charity and Justice: Remarks on the Social Construction of Immigration Policy in Rich Democracies , Culture, Practice & Europeanization , 2018, Vol. 3, N 2.

33/ Patrick Artus , Les volutions inexorables des conomies crent le malaise social , Flash CDC , 24/08/2018.

34/ ] Gordon Brown, We are sleepwalking into another financial crisis BBC, 13/09/2018.

Texto original en francs

Fuente: https://vientosur.info/spip.php?article14204

 



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