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(el Pueblo quiere la paz)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-10-2018

El PNV insulta y humilla a EH-Bildu
Histrico

Xabier Anza
Rebelin


El pasado 20 de septiembre, en el pleno de poltica general, Joseba Egibar se dirigi a la formacin EH-Bildu para decirle que hay que decir que s, me mojo, aunque me critique ELA. El jeltzale se refera de esa manera a que para dar ms pasos en relacin con el acuerdo de bases sobre el autogobierno, EH-Bildu tena que mojarse, abordando la reforma de la RGI (se supone que en los trminos acordados con el PSE para su recorte) y con la aprobacin de los presupuestos. Esa parte del discurso de Egibar, por cierto, fue reproducida en El Correo y Deia, y omitida en Gara y Berria. Significativo.

La frase de Egibar tiene su enjundia porque deja claras algunas cosas.

La primera es que, para el PNV, acordar sobre el derecho a decidir tiene un peaje: apoyar su poltica neoliberal.

La segunda es que el PNV insulta y humilla a su aliado, dicindole algo muy duro: no eres autnomo, ests sometido al sindicato mayoritario.

La tercera es que introduce un nuevo criterio de homologacin: durante aos, y siguen hacindolo, reprocharon a la izquierda abertzale no estar homologada en trminos ticos. Ahora le vienen a decir que sern realmente de fiar cuando suscriban la poltica de este gobierno que es la poltica que molesta a ELA.

Probablemente, lo ms doloroso del llamamiento es lo ms evidente: que Egibar insulta a EH-Bildu porque en realidad el PNV no se siente concernido por el acuerdo de bases que la izquierda abertzale califica de histrico. No se insulta, y menos en pblico, a aquel a quien necesitas para hacer un camino. El insulto recuerda que el camino no se va a hacer, que es exactamente lo que Urkullu no dej de repetir en el mismo pleno de poltica general: que aprobar un nuevo estatuto con el 60% (con EH-Bildu) sera un error, que el articulado que se apruebe debe tener recorrido en Madrid Ms claro agua.

Yo no s si la izquierda abertzale har los deberes que Egibar le pide. Pero lo cierto es que el acuerdo de bases duerme en sueo de los justos, una vez que se ha trasladado a una comisin de juristas que incluye a sujetos como Del Burgo. Al parecer, terminarn su trabajo despus de las elecciones europeas, municipales y forales de mayo (y dems fiestas de la democracia que nos quieran meter en medio). Luego ya se ver.

Lo sucedido en el pleno de poltica general es slo una muestra ms de cmo se maneja el PNV, de lo que le importa el estatus de soberana, del modo que tiene de construir su hegemona electoral frente a la izquierda, de la falta fineza que le caracteriza en su accin parlamentaria y de gobierno

Por eso me llama poderosamente la atencin el artculo de hoy en Berria, escrito por Igor Arroyo, secretario general adjunto de LAB. En ese artculo realiza una loa del acuerdo de bases entre PNV y EH-Bildu. No encontrarn en l ni una mala palabra para el aliado Egibar. Las malas palabras son para el sindicato mayoritario que, al decir de Arroyo, le est haciendo el caldo gordo a quin y al PNV.

Yo creo que esta secuencia muestra lo que por otro lado es obvio: ELA es un obstculo objetivo para que las izquierdas vascas se homologuen en la poltica institucional acompaando las polticas de la derecha. Y ELA es un obstculo objetivo para que se imponga definitivamente en el pas el discurso del oasis vasco que lideran los jeltzales, discurso que es debidamente amplificado por la poderosa red clientelar y meditica que nos ahoga desde el punto de la maana.

En ELA estamos orgullosos de este papel que estamos jugando. Y aunque Arnaldo Otegi nos diga, como lo hizo el otro da, que criticar es lo ms fcil del mundo, yo puedo jurarle que no. Armar la oposicin, hacer pedagoga de un discurso alternativo, ganar da a da militantes para un proyecto de transformacin y confrontar con los poderosos no es fcil. Es difcil y es penoso. Y lo que es peor: no tiene garantizado un horizonte de victoria. Es simplemente lo que tenemos que hacer.

Yo creo que lo que toca es renunciar al espejismo de una mayora institucional que no es tal; asumir que el cielo no se asalta; entender que no hay izquierda sin el descenso a los infiernos de la precariedad, ni hay soberanismo sin ganar a las mayoras en vias de empobrecimiento; y asumir con esperanza que, en tiempos de hegemona neoliberal, lo que toca es una gran travesa del desierto hasta conseguir armar (si es que lo conseguimos) un nuevo bloque, ese s histrico, no como el acuerdo de bases del que se burla estruendosamente (no ELA sino) uno de los firmantes.

Cita Igor Arroyo el documento suscrito por ELA y LAB hace ahora un ao. Y estoy de acuerdo en que hay que desarrollarlo. Exactamente en el sentido del compromiso all manifestado: Colaborar e instar alianzas de izquierda, para lo que se requiere que la izquierda poltica priorice la agenda social, como base de la agenda soberanista.

Nos vemos en las manis.

Xabi Anza, responsable de formacin en el sindicato ELA

Blog del autor: https://xabieranza.wordpress.com/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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