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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-10-2018

Es Espaa cmplice de genocidio en Yemen?

Mark Aguirre
TopoExpress


El genocidio anunciado en Yemen va tomando forma. El ataque al puerto de Hodeidah encabezado por Arabia Saud, iniciado hace tres meses, est deteriorando la situacin de la poblacin civil al lmite. Los bloqueos y las bombas estn impidiendo la llegada de comida y fuel en las cantidades necesarias. El pas sufre ya la mayor crisis humanitaria del planeta (75% de sus 29 millones de habitantes necesitan asistencia). Si la situacin sigue deteriorndose de esta manera cientos de miles de personas pueden morir de hambre o de enfermedades relacionadas con ello en los prximos meses.

La semana pasada, en Nueva York, Mark Lowcock, el jefe de la ayuda humanitaria de las Naciones Unidas, advirti a la Comunidad Internacional sobre la extrema situacin que viven los yemenes. No era la primera vez que lo haca. Lo haba hecho algunos meses atrs cuando compar la situacin en Yemen a la del apocalipsis. Esta vez habl del rpido deterioro que la situacin humanitaria est conociendo en las ltimas semanas. El ao pasado tres millones de yemenes reciban asistencia humanitaria, ahora la reciben ocho millones. Lo peor para l es que el punto de no retorno de la catstrofe se acerca. Hay lugares donde la gente ya solo come hojas para sobrevivir, advirti. Cuando lleguemos a ese punto de no retorno, y no estamos lejos, nada se podr hacer, dijo. La lucha contra el hambre estar perdida. Las consecuencias pueden ser dantescas.

Mark Lowcock no es el nico que ve la sombra alargada del jinete sombro del hambre llegando a Yemen. Una crisis humanitaria creada por el hombre. La organizacin Save the Children, que est trabajando en Yemen, ha dicho que cinco millones de nios estn en riesgo de padecer hambre a consecuencia de la guerra. Johan Mooij, el director de CARE en Yemen, en una entrevista concedida al peridico britnico The Independent, ha dicho que si el puerto yemen de al-Hodeidah se cierra o no funciona por los ataques de los aviones de combate de Arabia Saud, en Yemen los alimentos se acabarn dentro de dos a tres meses.

En la guerra de Yemen, como en otras, se han cometido violaciones de los derechos humanos y crmenes de guerra: miles de civiles han muerto en ataques areos, muchas veces usando armas prohibidas, se ha torturado a detenidos, se ha violado a personas, ha habido desaparecidos y se han usado nios como soldados. Pero an con todo, esos crmenes no son lo peor. El mayor crimen cometido es el de convertir a la poblacin civil en objetivo militar. Eso es lo que est haciendo la coalicin, a quien ahora sabemos que Espaa apoya.

Hay que recordar que la coalicin empez a bombardear Yemen sin que el pas amenazara o agrediera a ningn otro. La crisis que desat la guerra hace ms de tres aos era un asunto interno que poda haberse resuelto internamente si Arabia Saud no hubiese actuado como un polica matn e interesado. Un mandato que nadie le ha dado. Ryad y sus aliados no tienen bases legales ni legtimas para castigar al Yemen, el pas ms pobre de la regin ya antes de que se iniciase la guerra.

Este ataque sistemtico a la poblacin civil fue desde el principio una respuesta militar a la incapacidad de derrotar a los combatientes huzes sobre el terreno. La superioridad de los saudes reside en su indiscutible poder areo, que los huzes intentan compensar con drones y misiles. Por eso los saudes bombardean una y otra vez a la poblacin civil. Su estrategia es causarle el mayor sufrimiento posible, hasta que exhausta dejen de apoyar a los huzes. El ataque al puerto de al-Hodeidah por donde entra casi toda la ayuda humanitaria forma parte de la estrategia genocida que intenta derrotar al Yemen por hambre. Una estrategia militar prohibida por las leyes internacionales y por resoluciones humanitarias de las Naciones Unidas.

Evidencia de lo que decimos no falta. Yemen Data Project lleva recopilando informacin de los lugares y los objetivos de los ataques areos de la coalicin encabezada por los saudes desde que empez la guerra. Se trata de una organizacin independiente sin inters de lucro, con races en las universidades, financiada independientemente y sin afiliacin partidaria. En un anlisis del carcter de los bombardeos areos durante tres aos de guerra (26 de marzo 2015-25 de marzo 2018) encontr que la coalicin liderada por los saudes realiz una media de 15 ataques areos diarios. Un tercio de ellos tenan objetivos no militares: granjas, mercados, infraestructuras elctricas e hidrulicas, centros de salud y de almacenamiento de comida.

Naciones Unidas ha denunciado que los saudes han atacado reas residenciales, mercados, funerales, bodas, crceles, embarcaciones, campos de refugiados, hospitales y centros de salud. La ltima salvajada ha sido la destruccin de un autobs escolar repleto de nios en Sadaa. Precisamente con una bomba inteligente fabricada por Lockheed Martin, similar a las 400 que el gobierno espaol va a entregar a Ryad. Hay que recordar que Obama paraliz su venta despus de que aviones saudes atacaran un funeral en Sanaa asesinando a 137 civiles, pero parece que Rajoy se comprometi a sustituirlas, incluso dejando al ejrcito espaol sin ellas. Trump ha vuelto a autorizar su venta. La entrega ya no es un tema militar, sino poltico.

Estos ataques areos de la coalicin con bombas guiadas estn dirigidos a paralizar la vida cotidiana de la poblacin. Buscan crear miedo y colapsar la actividad econmica. Un saco de harina que antes de la guerra costaba 4.500 riales, ahora cuesta 12.000. El fuel se ha triplicado de precio en Sanaa. Hay informes de que barcos cargados con combustible y otras mercancas no pueden atracar por el cerco que los saudes han establecido frente al puerto de Hodeidah.

Ahora sabemos por El Pas (26 de septiembre) que Espaa est apoyando en secreto a la coalicin encabezada por los saudes en esta guerra contra la poblacin civil del Yemen. Lo ha hecho desde el principio, pero lo ha mantenido en secreto. Valientes no eran los del PP. No es una gran sorpresa conociendo los negocios hechos entre los Borbones y los Saud, pero no deja de ser indignante.

Espaa, el ao pasado vendi armas a Ryad por un valor de 496,25 millones de euros. Este secreto bien guardado de la complicidad de Espaa con criminales de guerra escap entre las grietas del nuevo gobierno. Despus de la masacre de casi 40 nios en Sadaa con una bomba similar a las que iban a ser entregadas, la nueva ministra de defensa, Margarita Robles, fiel a las promesas socialistas, anunci que Espaa dejaba sin efecto el contrato de las 400 bombas inteligentes y anulaba la venta. El Presidente Pedro Snchez no tard en descalificarla pblicamente, en televisin, aduciendo razones econmicas, que ahora sabemos son falsas. Las bombas s se van a entregar, dijo.

Pedro Snchez ha decidido continuar con la poltica de Rajoy por razones polticas. Est ligado a los mismos intereses que Rajoy. Hemos visto cmo protege al Rey Juan Carlos, conocido por su buen olfato comercial con los saudes. El PSOE muestra una vez ms que es una fraccin del mismo partido, el PPPSOE. Snchez tiene que saber, como saba Rajoy, que al menos un tercio de las bombas entregadas sern disparadas contra la poblacin civil, nios incluidos. Las leyes espaolas prohben la venta de armas a pases cuando existen indicios racionales de que se empleen en situaciones de violacin de derechos humanos, que como hemos visto es el caso de la guerra del Yemen.

El sistema ha llegado a ser tan disfuncional, en todos los sentidos, que la misma semana en que se perdieron 300 mil empleos de golpe, en un solo da, el gobierno dijo mostrarse preocupado porque se pueden perder 6 mil si no entregamos las bombas que sabemos van a ser usadas contra la poblacin civil del Yemen. Se referan a los empleos creados por la construccin de cinco corbetas que los saudes han encargado a los astilleros de Navantia en Cdiz. Era sin duda una disyuntiva falsa. El mercado naviero no empieza ni termina con la marina del ejrcito saud. Eso s, tal vez las comisiones se pierdan. El problema que los sindicatos deben enfrentar no es la prdida de de seis mil empleos, por dolorosos que sean, sino la prdida de 300 mil. La clase obrera necesita ser consciente de que para resolver sus problemas de empleo debe defender intereses generales, no particulares.

Fuente: http://www.elviejotopo.com/topoexpress/es-espana-complice-de-genocidio-en-yemen/



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