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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-10-2018

Territorios y soberanas
El imperialismo huyendo hacia adelante

Fernando Bossi Rojas
Portal alba


El sueo de la hegemona mundial estadounidense

La cada del Muro de Berln le cre la ilusin al imperialismo estadounidense de poder controlar nuevos espacios con facilidad, extendiendo a gran escala las fronteras de su influencia mundial. Desde esta perspectiva, contara para su expansin con el territorio de los 22 millones de kilmetros cuadrados pertenecientes a la ex Unin Sovitica, ms el de los pases del Pacto de Varsovia. Hubiera significado para los Estados Unidos algo similar a lo que tribut la conquista de Amrica al imperio espaol y las potencias europeas en los Siglo XVI y XVII. Frente a la crisis de superproduccin capitalista, los horizontes se abriran para un nuevo ciclo de reproduccin ampliada del capital sin lmites definidos.

Es decir, imaginaban dominar, sin mayores obstculos, enormes mercados para ubicar su produccin; una gran variedad y disponibilidad de recursos naturales al alcance de la mano; la posibilidad de concretar un nuevo ciclo de exportacin de capitales; nuevos clientes para ofrecer prstamos usurarios; y acceso a fuerza de trabajo barata y calificada.

Todas estas eran las oportunidades que aparecan en el horizonte cercano y que llevaron a pensar en una revitalizacin del ciclo del capital, que ira de la mano con la implantacin de una indiscutible hegemona de la superpotencia norteamericana.

En sntesis, se dibujaba aquello que llamaron el Fin de la Historia y el comienzo de un ciclo absolutamente controlado por el Pentgono, las mega empresas y los organismos internacionales paridos por Bretton Woods.

El mundo en el siglo XXI

Pero el imperialismo llamado graciosamente a partir de entonces como globalizacin, no es el mismo que el de la poca de Rhodes, ni tampoco el mismo que estudi Lenin en su momento.

A aqul mundo dividido entre pases opresores y pases oprimidos, que estudi el gran revolucionario ruso, se sum actualmente un abanico de pases soberanos, que no son imperialistas, o al menos en esta etapa no presentan rasgos para definirlos como tales, ni tampoco son pases oprimidos. Si en las primeras dcadas del siglo XX solo un pequeo puado de pases poda ostentar su condicin de ser pases soberanos (opresores) y el resto estar sumidos a la mera condicin de colonias o semicolonias, a principios del siglo XXI el panorama es diferente.

China, sin duda, como principal potencia ascendente de las ltimas dcadas es un pas soberano nadie puede ponerlo en duda, aunque pueda resultar difcil de encuadrar como pas socialista, capitalista o mixto. Y no puede calificarse a la primera potencia econmica mundial como un pas imperialista, a la vieja usanza.

La Federacin Rusa e Irn, por ejemplo, son pases capitalistas, desarrollados industrial y tecnolgicamente, con plena soberana poltica y econmica, a los que tampoco podemos encuadrar como pases imperialistas. Algo similar puede decirse de la India y Sudfrica.

Por otro lado, existen pases que son netamente soberanos y socialistas, por ende categricamente no imperialistas, como son los casos de Bielorrusia, Cuba, Corea del Norte o Vietnam, entre otros.

Tambin existen una serie de pases que han alcanzado su independencia poltica y, a partir de ella, avanzan hacia la consolidacin de una independencia integral, entre otros podemos mencionar a Venezuela, Bolivia, Argelia, Angola, Nepal, Nicaragua, Siria

De tal manera, al mundo de hoy lo podemos dividir sistemticamente en tres grandes bloques: 1) los pases capitalistas imperialistas, 2) los pases capitalistas dependientes o bajo la rbita de los pases imperialistas, y 3) los pases soberanos, no imperialistas, ya sea su modelo econmico capitalista o socialista.

Lmites de la expansin imperialista

Esta caracterizacin muy bsica, por cierto ayuda a entender la actual etapa de desesperacin en la que ha entrado el imperialismo tradicional, fundamentalmente el norteamericano, que se evidencia en la conducta arrogante pero, a la vez, insegura e imprevisible del magnate Donald Trump.

Es que sin garantizar la fase imperialista, el sistema capitalista colapsa. El sueo de controlar el mundo a su antojo, a partir de la desaparicin de la Unin Sovitica, dur apenas un par de dcadas.

Hoy, China y Rusia son dos pases-continente que no responden a los dictmenes de ningn pas imperialista. A estos pases poderosos, no slo por su dimensin territorial o poblacional, se les van sumando nuevas reas liberadas que comienzan a ejercer sus soberanas polticas en base a sus propios intereses.

La realidad es que los pases imperialistas pierden cada vez ms periferia. Y, aunque todava sea importante el rea que controlan, sta es cada vez menor. De ah que comienza a verse con mayor definicin el surgimiento de las contradicciones entre los mismos estados imperialistas. El actual conflicto en el seno del G-7 es un ejemplo de ello.

En este contexto, el escenario mundial presenta cambios de manera cada vez ms vertiginosa, acentundose da a da la decadencia del poder imperialista estadounidense, as como del europeo y el japons. Estas potencias del capitalismo central, en consecuencia, van acrecentando su vocacin belicista, pretendiendo recuperar por la fuerza los espacios perdidos, ya sea aquellos que realmente han perdido, o aquellos que soaron que estaban al alcance de la mano, luego de la cada de la URSS. Expansin del capital, territorios y soberanas, son tres elementos insoslayables en un anlisis que nos permita comprender la poltica internacional actual.

Se reducen los espacios de control imperialista

Si el imperialismo se ha caracterizado por tener el control de cinco reas estratgicas: 1) Ciencia y Tecnologa, 2) Recursos naturales, 3) Mercados financieros, 4) Medios de comunicacin, y 5) Industria de las armas; hoy, podemos comprobar que cada una de ellas comienza a presentar resquebrajaduras.

El control de las tecnologas de punta por parte de los pases llamados centrales ya comienza a estar en tela de juicio. El desarrollo cientfico-tecnolgico alcanzado por China, Rusia y, en menor medida, la India, cuestiona el tradicional monopolio que ejercan los pases ms desarrollados.

Aunque las naciones imperialistas siguen saqueando los recursos naturales de la periferia, esta accin se le dificulta cada vez ms, con mayores cuestionamientos y costos polticos. Son muchos los pases que han sabido defender sus recursos naturales, como Venezuela, que cuenta con las mayores reservas certificadas de petrleo del planeta, a las que defiende con dignidad frente a las crecientes presiones imperialistas.

Igualmente, varios pases africanos estn discutiendo y poniendo coto al despojo al que fueron sometidos durante siglos. Si bien los imperialistas lograron destruir la Libia del coronel Kadafi (principal promotor de la unidad africana soberana), los mercenarios armados por Francia, Estados Unidos y los Emiratos rabes, entre otros, no han logrado an controlar a cabalidad los pozos petroleros ni el sistema acufero de piedra arenisca de Nubia, recursos naturales de valor estratgico y que disputan hoy los diferentes seores de la guerra financiados por el imperialismo y otros pases aliados.

Los pases del Asia Central, Kazajistn, Kirguistn, Tayikistn, Turkmenistn y Uzbekistn cada vez estn ms cerca de China y Rusia que de la influencia occidental imperialista. De hecho, salvo Turkmenistn, el resto integra la Organizacin de Cooperacin de Shanghi. Hay que tener presentes que estos pases, en mayor o menor medida, estn involucrados en la Nueva Ruta de la Seda diseada por China. La construccin del puerto seco de Khorgos en Kazajistn, da una idea clara del nivel de inversiones que los chinos estn destinando para alcanzar su cometido. En consecuencia, es fcil entender que los gobiernos de esa regin traten de desentenderse cada vez ms de la influencia norteamericana y europea, haciendo prevalecer sus intereses nacionales en asociacin al megaproyecto chino.

El Cucaso, actualmente, es una zona de disputa y de alta conflictividad, donde confluyen intereses que van desde la construccin de oleoductos y gasoductos hasta la diagramacin de la Nueva Ruta de la Seda. La revolucin naranja de Ucrania termin dibujando un nuevo mapa regional, con la conformacin de las Repblicas Populares de Donetsk y Lugansk y la incorporacin a Rusia, como sujeto federal, de la Repblica de Crimea.

El reciente acuerdo sobre el estatus jurdico del Mar Caspio entre Rusia, Irn, Azerbaiyn, Kazajistn y Turkmenistn, soluciona o se aproxima a la superacin de un conflicto de vieja data, que incluye, entre otros temas de inters econmicos de los pases involucrados, el no permitir la presencia militar de pases ajenos a la regin del Caspio.

Asimismo, el intento de derrocar al presidente sirio Bashar al-Asad apelando a mercenarios, primero, y a la accin directa de las fuerzas armadas imperialistas, no ha prosperado, desarrollndose una dura batalla en torno a la ciudad de Idlib, como ltimo bastin de las fuerzas terroristas. Pese a la invasin estadounidense a Irak, el gobierno iraqu cada vez se inclina ms a establecer alianzas con su vecina Irn, que irradia poder en el Medio Oriente, a travs de El Lbano (Hezboll) y Yemen. ste ltimo en plena guerra, an sin resolver, pese al involucramiento de Arabia Saudita, los Emiratos rabes y los propios Estados Unidos.

Sin duda que la intervencin de Rusia en la guerra contra Siria gener ciertos desplazamientos en las tradicionales alianzas que mantenan Estados Unidos y los pases imperialistas europeos en la regin, observando que Turqua y Qatar (Hermanos Musulmanes), actores importantes en el conflicto sirio, parecen tomar cierta distancia de sus tradicionales aliados regionales e internacionales. El tablero en Medio Oriente, por lo tanto, est sufriendo cambios que no precisamente favoreceran a las potencias occidentales.

Otras zonas en disputa se ubican en el Mar de la China, tanto el meridional como el oriental, donde las islas Paracelso, el arrecife de Scarboroung y las islas Spratly en el primero y las islas de Senkaku, en el segundo, han provocado peligrosas tensiones entre Estados Unidos y China. La Casa Blanca entiende que no puede perder presencia en esa vital va para el comercio mundial, presionando a los gobiernos de Japn, Taiwn, Vietnam, Malasia y Filipinas.

Es claro comprender, entonces, que cuando aparece China en la disputa territorial o con proyectos atractivos en diferentes regiones del planeta, la influencia estadounidense merma y se produce de inmediato una reaccin de advertencia o presin hacia los gobiernos involucrados por parte de Washington. La construccin del puerto de Dwadar en Pakistn, con capitales chinos, ya comienza a generar tensiones de diferente ndole; lo mismo que el proyecto de construccin del canal de Thai o canal del istmo de Kra, que unira el mar de Andamn con el golfo de Tailandia y permitira ahorrar 1200 km de navegacin respecto a la ruta que cruza por el estrecho de Malaca.

As, la estrategia imperialista parece estar operando en tres grandes frentes: a) los pases de fronteras conformadas por aquellos de Europa oriental colindantes o cercanos al territorio ruso (Estonia, Letonia, Estonia, Ucrania y Polonia) ; b) el frente de guerra en Medio Oriente, con epicentro en Siria pero de peligrosa expansin; c) el conflicto multidireccional contra China.

Los tres frentes imponen un despliegue descomunal de recursos de guerra, inteligencia y contrainteligencia militar, espionaje, terrorismo y armado, adiestramiento, traslado y mantenimiento de poderosos ejrcitos mercenarios. Tanto el gobierno ruso como el iran vienen denunciando reiteradamente el traslado con aviones estadounidenses de miles de mercenarios yihadistas de territorio sirio hacia el norte de Afganistn, con el fin de comenzar operaciones subversivas en territorio de Tajikistn, Uzbekistn o penetrando directamente en territorio chino a travs de relaciones con sectores separatistas uigures. Beigin ha hablado en ms de una ocasin de vnculos entre militantes separatistas uigures y organizaciones terroristas como Estado Islmico y Al Qaeda.

En estos escenarios, el imperialismo ha entendido que frente a l se levanta la Repblica Popular China como su principal enemigo. Se propone romper la alianza chino-rusa como un punto estratgico para su supervivencia como principal potencia mundial. De all que cada vez se caliente ms la confrontacin, tanto en el campo comercial y financiero, como en el diplomtico y militar.

En el caso del control de los mercados financieros, a partir del declive del dlar como patrn monetario internacional, la quiebra y rescate de bancos, y las permanentes crisis -que son cada vez de mayor magnitud-, se pone en serio cuestionamiento la arquitectura financiera mundial montada sobre los esquemas de Bretton Woods.

La Organizacin para la Cooperacin de Shanghi, en el mbito de la seguridad y la cooperacin econmica, el Banco Asitico de Inversin en Infraestructuras (BAII) y el Nuevo Banco de Desarrollo (NBD) entre otros, pueden ser considerados como un primer intento para desarrollar una estructura institucional alternativa al orden financiero vigente. El NBD, por ejemplo, irrumpe desde el BRICS con valores centrales de promocin y defensa del principio de la soberana, opuesta a la lgica intervencionista del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.

Refirindonos al monopolio de los medios de comunicacin, no hay duda que el imperialismo ha manejado esta rea con suma dedicacin, inyectando fabulosas inversiones. Sin embargo, tambin podemos observar que comienzan a surgir voces divergentes materializadas en nuevos medios que han ido creciendo exponencialmente en los ltimos aos. Ejemplo de esto es la cadena RT (Rusia); la Agencia Xinhua (China), HispanTV (Irn), Telesur (Venezuela), entre otras.

En lo concerniente al monopolio de las armas, la industria blica en general, queda claro que los pases imperialistas van siendo alcanzados por otros pases que no responden a sus intereses, inclusive poniendo en tela de juicio su supremaca. El caso de Corea del Norte, pequeo pas soberano con arsenal nuclear, ha puesto a los Estados Unidos en una situacin incmoda y hasta humillante frente a la opinin pblica mundial y las bravuconadas del presidente Trump.

Un mundo sin imperialismos o nada

Si bien es indiscutible el poder que mantienen las potencias imperialistas en la actualidad, tambin son observables los sntomas palpables de su decadencia e imposibilidad de expansin.

Cmo garantizar el incremento de la tasa de ganancia si se achican los espacios de saqueo? Cmo expandir el capital sin la rapia de recursos naturales y mano de obra barata? Cmo resolver las contradicciones internas en sus propios pases sin la expoliacin perifrica? Cmo frenar a China en su poltica de cooperacin internacional? Cmo evitar las mareas inmigratorias a sus propios pases como consecuencia de las guerras y hambrunas provocadas por ellos mismos? Cmo derrotar a potencias militares que impiden la conquista de nuevas reas de dominio? Cmo evitar nuevas crisis financieras cuando an no han superado la del 2008?...

Para mantener la actual reproduccin del sistema capitalista los pases imperialistas necesitaran dominar a su antojo el planeta entero, retrotraer a principios del siglo XX. Y eso ya no es posible, ni deseable para la inmensa mayora de la poblacin mundial.

El imperialismo muestra signos evidentes de desesperacin. El peligro entonces, para la humanidad toda, es colosal, desmesurado. La irracionalidad del capitalismo y de los pases imperialistas como garantes del sistema, estn llevando al mundo al borde de una hecatombe sin precedentes. De ah la necesidad, cada vez ms imperiosa, de mancomunar esfuerzos para derrotarlo, para acelerar su cada. Ser esto posible a corto o mediano plazo? Difcil respuesta, pero si no es a corto o mediano plazo ya no habr tiempo.

Fernando Bossi Rojas. Presidente de la Fundacin Emancipacin y Director del Portal Alba.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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