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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-10-2018

Vuelve y juega, la glifosatomana

Camilo Gonzlez Posso
Prensa Rural


Con la orden que Trump le dio al Presidente Ivn Duque ahora s se viene la lluvia de glifosato?: Si no hace bien su tarea contra las drogas Usted ser un presidente ms le dijo en la Asamblea de las Naciones Unidas cuando firmaban el Llamado global a la accin sobre el problema mundial de las drogas. Pero desde mucho antes los emisarios de Washington le han venido dictando la tarea a las autoridades colombianas colocando la reduccin de hectreas de coca y de las remesas de cocana como la prioridad en las relaciones bilaterales y en toda la agenda nacional.

A la hora de los discursos todos hablan de la lucha contra las drogas en cada eslabn del negocio y del consumo, pero cuando se pasa a los recursos se llega a la escueta frmula de perseguir la oferta y en la oferta la produccin de hojas de coca y a los pequeos cultivadores. Entonces aparece la fumigacin area con glifosato como la varita mgica para hacer de la erradicacin forzada la estrategia maestra.

Ya el ministro Luis Carlos Villegas haba corrido a hacer el show de los drones como la gran solucin a ras de tierra y el heredero, Guillermo Botero, comenz su gestin hablando maravillas del uso inofensivo de glifosato como herbicida en la agricultura. A estos se sumaron rpidamente opinadores de la ultra que salieron a decir que la Organizacin Mundial de la Salud est equivocada al alertar sobre los riesgos cancergenos del glifosato y que el pronunciamiento de la Corte Constitucional que llev a la suspensin de la aspersin area con glifosato puede tener un atajo y convertirse en autorizacin para fumigar otros dos millones de hectreas.

Mejor dicho, vuelve y juega como ha ocurrido en los ltimos cuarenta aos con la utilizacin de qumicos en la guerra rea contra los cultivos y los cultivadores de coca y marihuana. [1]

La fumigacin area con glifosato ya mostr su fracaso como todo mtodo de erradicacin forzada, como lo demuestran varios estudios sobre la relacin costo beneficio. El director de la ONUDC en Colombia, Bo Mathiasen, se ha ocupado de recordarlo en estos das cuando entreg el informe de monitoreo que registra un aumento de hectreas de coca en 2017 y la cifra histrica de 177.000 has. Mathiasen, en su tono diplomtico anot que Aqu no estamos hablando solo de matas y plantas, sino de comunidades que viven en zonas donde por varias razones, la coca, la amapola y la marihuana acaban siendo el ingreso para las familias. Este es el gran desafo: cambiar la lgica de economa de estas familias que viven en esas zonas, que han sido golpeadas por el conflicto durante aos.

Pero en esta nota no voy a detenerme en este aspecto clave de la necesidad de un enfoque de reconversin de economas, ni de la inoperancia de la erradicacin forzada que ha llevado en todas partes al desplazamiento de poblaciones y a la siembra en otros lados de los cultivos objeto de erradicacin. Me limito a retomar alegatos sobre la bondad del glifosato, conocidos desde hace dcadas, que hoy vuelven en los discursos de los defensores de la aspersin con glifosato.

El principio de precaucin se aplica cuando no hay certeza cientifica absoluta de ausencia de dao

Sobre los efectos nocivos del glifosato en la salud venimos debatiendo desde los aos ochenta citando estudios cientficos. Decir que el glifosato no tiene riesgos para la salud y el ambiente va en contra de advertencias del mismo Monsanto en los protocolos de uso en jardinera y a las ms bajas concentraciones.

Ministro Botero: vuelva y lea la etiqueta del Roundup, o en otra de las decenas de marcas del glifosato, que venden en la tienda agrcola de la esquina y pregntese porqu advierten que deben protegerse los ojos y la piel cuando se use, que toda la ropa debe ser de seguridad y se lava despus de utilizarla una vez, que se debe retirar a toda persona y animal domstico para ser aplicado; exigen que se tenga cuidado de guardar distancia con cuerpos de agua y habitad de peces, exigen que no se viertan aguas residuales de la mezcla o del aseo personal en causes de agua, que no ingresen personas al pedazo fumigado en varios das y no se permita el pastoreo antes de 21 das. Cuando se trata de glifosato concentrado las precauciones son mayores y en todo caso se advierte sobre la toxicidad y el peligro para la salud de las sustancias que se mezclan como surfatantes que ayudan a fijar el herbicida en el tallo de las plantas. [2]

Tanto que dice saber el ministro Botero sobre este asunto debera llevarlo a mencionar la distincin de uso en aspersin de cultivos ilcitos, que se hace con alta concentracin y en una mezcla peligrosa con POE y Cosmo Plus y, por otro lado, el uso en la maduracin de cultivos de caa, sorgo, soya y dems que utilizan muy bajas concentraciones y siguen protocolos estrictos. Sabe el ministro que a pesar de esas precauciones la OMS clasific ese uso en la agroindustria en la lista 2 A de sustancias con riesgo cancerigeno?

Monsanto aleg todo el tiempo, y ahora lo repite Bayer el nuevo dueo de esa empresa, que siguiendo todas las precauciones se logra un efecto cero en contra de la salud y del ambiente, incluidos los suelos. A los centenares de estudios cientficos opuso otros tantos contratados o que recibieron su apoyo para descalificarlos por falta de rigor. El giro de la situacin se dio en 2015 cuando la OMS orden cambiar la clasificacin del glifosato y pasarlo al grupo 2A como parte de la lista de productos potencialmente cancergenos. Para esta medida la OMS en un consejo de expertos de varios pases, consider las ltimas investigaciones del IRC y su correspondencia con estudios de otros centros cientficos. Por esto no se limit a constatar la posible relacin con el linfoma No Hodgkin sino que decidi darle una calificacin ms amplia como potencialmente cancergeno. La respuesta de Monsanto volvi a lo mismo: habl de ciencia basura la de la Organizacin Mundial de la Salud.

Como estn en cuestin ventas globales de 700.000 toneladas/ao, la controversia sobre potenciales daos a la salud est al rojo vivo. Ahora la vocera del debate en contra de la clasificacin de la OMS la ha asumido la empresa Bayer respaldada por algunas autoridades en Alemania. La Agencia Europea de Productos Qumicos (ECHA) clasific al glifosato como no cancergeno y en tanto los centros de investigacin en Francia y otros pases sustentan las restricciones e incluso prohibiciones de uso de este agrotxico. El Parlamento Europeo ha pedido considerar la prohibicin de estas sustancias y la Comisin Europea se ha dada plazo hasta el 2022 para tomar una decisin final. Y se han publicado en dos aos numerosas investigaciones en Estados Unidos, Argentina, entre otros, que alertan de potenciales daos a las abejas y a la salud humana.

La corte constitucional evalu varias fuentes

La sentencia T-080/17 de la Corte Constitucional de Colombia retoma las recomendaciones del Ministerio de Salud que se basaron en el pronunciamiento de la OMS para pedir la suspensin del uso del glifosato para la aspersin area de cultivos ilcitos.

La sentencia comienza sealando que El glifosato es una sustancia que tiene la potencialidad de afectar la salud humana como probable agente cancergeno y, tambin, de forma muy peligrosa, el medio ambiente pero se limita a la prohibicin de la aspersin area de cultivos ilegales con esa sustancia sin mencionar otros usos que fueron la base del pronunciamiento de la OMS.

Adems, la decisin de la corte no se bas slo en esos estudios pues hace una larga relacin de otros efectuados en varios pases que concluyen sobre los efectos negativos de la exposicin al glifosato que llevan a lesiones genticas, en el ADN de mamferos, daos en clulas placentarias humanas y tambin impactos negativos en el ambiente incluidos suelos y especies acuticas. La Corte tambin menciona estudios desde la contraparte que pretenden desvirtuar a los que advierten sobre los riesgos del glifosato para la salud y el ambiente y con base en unos y otros llega a la conclusin que es obligado invocar el principio de precaucin en particular en la utilizacin contra cultivos ilcitos que conlleva riesgos adicionales por las altas concentraciones, uso de otras sustancias txicas en la mezcla y procedimientos de difcil manipulacin.

No sobra recordar el alcance del principio de precaucin citado por la Corte en la mencionada sentencia:

El principio de precaucin se aplica cuando el riesgo o la magnitud del dao generado o que puede sobrevenir no son conocidos con anticipacin, porque no hay manera de establecer, a mediano o largo plazo, los efectos de una accin, lo cual generalmente ocurre por la falta de certeza cientfica absoluta acerca de las precisas consecuencias de un fenmeno, un producto o un proceso. (ST-080/17).

La interpretacin del Ministro de Defensa supone que si se utilizan drones a baja altura en terrenos controlables o se recurre a la aspersin en avionetas con nuevos mtodos, se cumplen los criterios establecidos por la Corte. Pero parece que el Ministro no entiende los requisitos que puso la S T086/17 sobre necesidad de estudios cientficos que den la certeza absoluta de no dao. Dice la Corte: () resultara ms adecuado que la poltica pblica de erradicacin de cultivos ilcitos se reglamente va ley ordinaria. Esto implicara mayores procesos de discusin, de control y de participacin por parte de la sociedad civil en la construccin de una poltica con mayor enfoque social que tenga como objetivo la proteccin la salud de las poblaciones humanas y el medio ambiente. En consecuencia, una nueva legislacin que atienda a los parmetros aqu sealados, necesariamente debera estar precedida de estudios cientficos y de consulta previa antes de su aprobacin en el Congreso.

Ojo Presidente Duque: La Polica Nacional ha estado experimentando con otra molcula pero parece estar lejos de tener estudios que den certeza cientfica absoluta y pasen la prueba ante la comunidad del conocimiento. Estudios cientficos son aquellos que cumplen con los estndares nacionales e internacionales de mtodo y control entre pares y no conceptos de amigos o de agencias y laboratorios interesados en el negocio. All tiene como asesor al profesor Daniel Meja que hizo con Adriana Camacho un serio estudio sobre el tema y parece que no se dejan presionar por la DEA ni por las zanahorias y garrotes de Trump. En ese estudio revisaron historias clnicas en zonas impactadas por la aspersin area con glifosato y concluyeron que que la exposicin al glifosato utilizado en las campaas de aspersin area de cultivos de coca aumenta la probabilidad de sufrir trastornos en la piel (problemas dermatolgicos) y los abortos. [3]

Tener estudios cientficos que permitan contradecir el principio de precaucin y declarar basura a las clasificaciones de la OMS no es asunto de un da para otro. En 1992, cuando sali el Cdigo de Plaguicidas (y herbicidas como el glifosato), aprobamos que se haran estudios epidemiolgicos para monitorear su impacto en la salud y hasta la fecha estn en veremos.

Y a propsito de la ya recitada Sentencia T-080/17, no se debe olvidar la recomendacin de realizar con rigor la consulta para el consentimiento previo, libre e informado cuando se trata de acciones de erradicacin en territorios colectivos, y tampoco ignorar que la Corte pidi:

incluir la participacin de un representante de las comunidades tnicas del pas en el Consejo Nacional de Estupefacientes de manera que este rgano pueda contar con la perspectiva de las comunidades que son quienes ms han sufrido con la ejecucin de las polticas de erradicacin de cultivos ilcitos.

La conclusin de este alegato es que en la lucha contra el narcotrfico y la reduccin de cultivos de coca hay mejores alternativas que volver por encima de todo a la aspersin area con glifosato y que es tortuoso el camino de forzar a la Corte a volverse cmplice de la estulticia glifosatomanaca.


Notas

[1] http://www.indepaz.org.co/wp-content/uploads/2018/08/Memoria-historica-de-las-fumigaciones.pdf

[2] https://www.ypf.com/ProductosServicios/Documents/ficha-de-seguridad/glifosato.pdf

[3] http://www.mamacoca.org/docs_de_base/Fumigas/Adriana_Camacho_Daniel_Mejia_Consecuencias_aspersiones_caso_colombiano_2013.pdf


Fuente original: https://prensarural.org/spip/spip.php?article23542



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