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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-10-2018

Lobo ests? Deshojando la margarita de una invasin

Aram Aharonian
CLAE / Rebelin


La pertinaz insistencia del presidente estadounidense Domald Trump en la Asamblea General de la ONU de que todas las opciones estn sobre la mesa para resolver la crisis en Venezuela ha despertado la alarma en los crculos polticos de Washington y en toda Amrica Latina sobre una potencial accin militar estadounidense o, ms probablemente, a travs de tropas colombianas y brasileas.

Las luces de alarma titilaron luego que el senador Ivn Cepeda Castro, advirti sobre el aumento de la tensin militar entre Colombia y Venezuela. Peligro de guerra con Venezuela crece: presupuesto para armas antiareas, acuartelamiento en primer grado de Fuerzas militares, arrogantes declaraciones de funcionarios de EEUU de defender a Colombia acatadas dcilmente por nuestro gobierno. Deberemos movilizarnos contra lunticos de la guerra , dijo.

Mientras, tropas brasileas muy bien pertrechadas se estacionan en Roraima, el estado fronterizo con Venezuela, a la espera de una orden de ataque. Las elecciones presidenciales y el involucramiento castrense en las mismas, demoran hoy cualquier decisin al respecto, seal el analista Joaquim Fernandes. Las bases estadounidenses esparcidas en Colombia, Centroamrica y El Caribe, siguen en estado de alerta.

Una pregunta carcome a los analistas: qu pasara el da despus de una hipottica invasin? Quin gobernar el pas? Cul ser el costo poltico que deban pagar EEUU y sus cmplices? La oposicin no ha logrado, en 20 aos, presentarse como opcin de poder ni tiene proyecto ms all de sacar a Nicols Maduro del gobierno, como antes intentaron hacerlo con Hugo Chvez.

Pese al bombardeo permanente del terrorismo meditico, el frente internacional que se forj contra Venezuela parece estancado, quiz porque su propsito fundamental, el derrocamiento de Maduro, no se logr. La desestabilizacin y el terrorismo no debilitaron tampoco el apoyo castrense a los procesos electorales. La nica opcin que le queda a la alianza guerrerista pareciera ser la intervencin armada, que generara un repudio generalizado en toda la regin. Tiene Washington una carta bajo la manga?

La ofensiva contra Venezuela es de todo orden. Por la va diplomtica lograron una mayora en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, en Ginebra, y cinco pases (Colombia, Per, Paraguay, Argentina y Chile), a los que se sum Canad, demandaron de la Corte Penal Internacional que investigue la posible comisin de crmenes de lesa humanidad en Venezuela. No miran lo que ocurre permanentemente en Mxico y en Colombia, por ejemplo.

Y quiz por ello nombran como Alta Comisionada de Derechos Humanos en la ONU a una seora que no cree en ellos y que no tiene idea de la materia como la expresidenta chilena Michelle Bachelet, quien tras violar los derechos humanos en su pas, con la represin a cualquier protesta y en especial al pueblo mapuche; con militares inmersos en escndalos financieros y una corrupcin generalizada, comenz su labor sumndose al ataque contra Venezuela.

Los comentarios de Trump surgieron luego de los informes de reuniones de altos funcionarios y militares estadounidense y oficiales del ejrcito venezolano para aunar planes para derrocar al presidente Nicols Maduro, as como las sugerencias de algn presidente y diplomticos regionales de que se considere la alternativa de una invasin.

Trump sigue amenazando con una intervencin militar, porque, a diferencia de sus otros enemigos, como Corea del Norte, Irn, Siria o Cuba, Venezuela luce debilitada y vulnerable por una errtica e incoherente conduccin del pas, seala el exembajador ante la ONU, Rafael Ramrez, hoy crtico del gobierno, quien aade que la irresponsabilidad e incapacidad del gobierno puede estimular una agresin.

Las palabras de Nicols Maduro, el presidente venezolano, en el mismo recinto de la ONU, no tuvieron la misma difusin, el inters ni la masiva concurrencia, aunque cont cmo Venezuela ha sido acosada, agredida y bloqueada por el gobierno de EEUU, y que hoy la agresin est dirigida en lo poltico, econmico, meditico y diplomtico. Y sorprendi que pidiera que el FBI estadounidense fuera a Venezuela a investigar el atentado en su contra, olvidndose del tema de la soberana.

Dilogo y petrleo

El dicho popular reza que la esperanza es lo ltimo que se pierde, y el dilogo aparece como una ltima esperanza, aunque sectores de la oposicin sealen que es un srdida maniobra para impedir la cada del gobierno. El exvicepresidente Jos Vicente Rangel seala que a cada rechazo por la oposicin, se produjo una derrota de ese sector, desde el golpe de 2002, la huelga petrolera, los sucesivos conatos subversivos, guarimbas, guerra econmica

 

El desgaste y el descrdito de la oposicin quedaron vinculados al rechazo del dilogo, ya que esta actitud la condujo, fatalmente, a una arrogante radicalizacin sin salida, sin poltica en el campo legal, aade. Las encuestas confirman que, internamente, el gobierno tiene aire, as como confirman la debilidad de la oposicin, el agotamiento de su liderazgo, la falta de proyecto poltico y econmico.

 

Otros analistas apuntan a la omisin de Maduro sobre las operaciones ilegales de la trasnacional Exxon Mobil en aguas territoriales del Esequibo, zona en reclamacin con Guyana, y sobre el bloqueo econmico y financiero aplicado no solo por EEUU, sino tambin por la Unin Europea. La Asamblea de la ONU pareca ser el escenario ideal para ello.

Maduro denunci la agresin, al agresor y sus razones, entre ellas porque es el pas con mayores reservas petroleras certificadas y se est certificando la ms grande reserva de oro en el mundo y la cuarta reserva de gas en el planeta, dijo. Para los crticos del mandatario, Maduro intentaba distraer la entrega de los recursos naturales (oro, petrleo y gas), la privatizacin y venta por partes de la estatal petrolera PDVSA, dejando en manos de empresas amigas las actividades primarias reservadas, constitucionalmente, al Estado.

Ramrez, exministro de Petrleo, expresidente de la estatal Pdvsa y expresidente del Consejo de Seguridad de la Organizacin de las Naciones Unidas (ONU), hoy reclamado por la justicia de su pas, asever que el gobierno de Maduro es incapaz de velar por los negocios del pas en el exterior y dijo que est vendiendo las joyas de la corona por un valor que solo ellos y los chinos saben (a propsito de la venta del 9,9% de participacin de Pdvsa en la empresa mixta PetroSinovensa a la China CNPC).

Asegur que el actual presidente de Pdvsa, el militar Manuel Quevedo, se descuid y nos confiscaron todos los terminales de agua profunda que se utilizaban para vender petrleo a India y China y resalt que siempre propuso a Maduro vender la filial estadounidense de Pdvsa, Citgo, por ser un activo sensible a decisiones polticas. Nos estaban ofreciendo 15 mil millones de dlares (). No tenemos ni los 15 mil millones, ni las refineras, seal.

Tambin asever que Maduro cedi la refinera Cienfuegos a Cuba y que Venezuela, adems, va a perder los activos de cinco refineras. El pas pierde 43.000 millones de dlares por la incapacidad de Maduro, lament.

Frustracin guerrerista

Entre los guerreristas estadounidenses existe una frustracin ante la postergacin de una rpida accin militar -dicen- que ponga trmino a la Revolucin Bolivariana, como lo vienen intentando infructuosamente desde hace casi dos dcadas.

Luis Almagro, secretario general de la OEA, sigue recitando que no se debe descartar ninguna opcin para reducir el sufrimiento de Venezuela, con lo que colincidieron varios funcionarios del nuevo gobierno colombiano del ultraconservador Ivn Duque. Esta vez, rpidamente, en vista del espiral intervencionista lanzado desde Washington, 12 pases emitieron una declaracin rechazando el uso de la fuerza

Para algunos analistas la exploracin de medios no pacficos refleja ms la frustracin sobre las perspectivas de una transicin democrtica pacfica en Venezuela, ante la realidad de una oposicin poltica desmembrada, que se ha mostrado incapaz, ineficaz y sin propuestas, pese al enorme financiamiento recibido desde Washington, Bogot y Madrid.

Los funcionarios del Departamento de Estado estadounidenses han llegado a la conclusin de que aplicar ms sanciones o aislar an ms a Venezuela diplomticamente no significar una transicin poltica, por la ausencia de reales presiones internas sobre el rgimen. Las protestas por la escasez de alimentos, medicinas, agua y electricidad se han limitado a brotes diarios, a pequea escala, dispersos regionalmente, que la oposicin no ha logrado siquiera explotar mediticamente,.

De todas formas, EEUU, Canad, la Unin Europea y los pases sudamericanos alineados a Washington en el Grupo de Lima , han intensificado la presin diplomtica, meditica y econmica (limitando el crdito, impidiendo las transferencias financieras) sobre Maduro y Venezuela, pero muchos de ellos an esperan el renacimiento de la diplomacia de las caoneras o los golpes militares respaldados por Estados Unidos.

Incluso, EEUU, Canad y pases europeos congelaron los activos de docenas de altos funcionarios militares y civiles venezolanos, mientras algunos gobiernos latinoamericanos han denunciado al rgimen por sus prcticas autoritarias y por la crisis humanitaria, y han pedido que Venezuela sea suspendida de la Organizacin de Estados Americanos.

En los ltimos das, Canad y cinco pases latinoamericanos instaron a la Corte Penal Internacional a investigar presuntos crmenes de lesa humanidad cometidos por las autoridades venezolanas, y los intervencionistas senadores estadounidenses Bob Menndez y Marco Rubio presentaron un proyecto de ley para incentivar la presin estadounidense y regional sobre el gobierno venezolano, lo que no logr siquiera crear fisuras dentro del gobierno.

En el tintero de Trump qued el embargo petrolero. Este producto representa el 90% de las escasas exportaciones de Venezuela, que viene reduciendo dramticamente la produccin. Y la pregunta no pierde vigencia: qu pasara el da despus de una invasin? Quin gobernar el pas? Quiz Luis Almagro se proponga como virrey?

La interna y la opcin militar

Una encuesta de Hinterlaces , revel que  ms del 64% de los venezolanos mantiene una opinin desfavorable acerca del accionar de dirigentes de la derech a: el 83% percibe de manera desfavorable a Julio Borges, lder de Primero Justicia (PJ), Henry Ramos Allup, secretario general de Accin Democrtica (AD) acumula 77% de opiniones en contra, mientras que Henrique Capriles Radonski es percibido de forma negativa por 76% de los consultados.

Por su parte, Henri Falcn, excandidato presidencial y fundador de la plataforma unitaria La Concertacin por el Cambio, cuenta con 73% de opiniones negativas, Leopoldo Lpez tiene un 75% de percepcin negativa y Mara Corina Machado , fundadora del partido Vente Venezuela, goza del 64% del repudio colectivo.

Hay otras cifras que destacan en el sondeo: El 62% de los venezolanos prefiere que el presidente Maduro, resuelva los problemas econmicos del pas, mientras que un 34% apuesta por un gobierno de oposicin. El 61% atribuye los problemas econmicos a agentes externos al gobierno como la guerra econmica, cada del precio del petrleo, especulacin y sanciones financieras de EEUU, e n tanto, el 37% se lo atribuye a las polticas econmicas implementadas por el gobierno.

Los posibles conspiradores dentro de las fuerzas armadas, mientras tanto, han sido detectados y encarcelados, mientras los medios extranjeros hablan de otros militares descontentos que han desertado.

Desde los medios cartelizados del exterior se insiste en imponer en el pas la discusin pblica sobre opciones militares (incluso publicando encuestas bizarras), pero la dirigencia poltica opositora considera que este debate podra generar expectativas por un salvador externo, lo que atentara contra los esfuerzos de reorganizarse que hacen algunos polticos.

Ante esta preocupacin, funcionarios de la administracin Trump le comunicaron a los lderes de la oposicin que, a pesar de los comentarios del mandatario, EEUU no tiene planes de invadir Venezuela. O s? Claro que puede empujar la intervencin y tratar de materializarla. No basta con el respaldo de sus halcones y de sus cipayos latinoamericanos, pero la pueden hacer. No hay que confiarse.

Y entonces, entramos en el escenario de las especulaciones. Brasil, Chile, Argentina, Per, Panam, incluso Colombia, con los problemas internos que sobreviven y la fuerza de los sectores opositores y las debilidades de los gobiernos, se mantendrn cohesionados frente a la agresin o temern que la estabilidad de sus propios gobiernos se vea amenazada?

No creo que el nuevo gobierno de Mxico respalde una intervencin, y tampoco que lo haga la OEA, pese a la desesperacin histrica de Almagro.

Claro que los halcones de EEUU pueden empujar la intervencin: no hay que confiarse. Pero por ahora, sigamos jugando en el bosque, mientras el lobo no est.

Aram Aharonian: Periodista y comuniclogo uruguayo. Magster en Integracin. Fundador de Telesur. Preside la Fundacin para la Integracin Latinoamericana (FILA) y dirige el Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE, www.estrategia.la )

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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