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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-10-2018

Postales estadunidenses (II)

David Brooks
La Jornada



Foto
Al parecer, los demcratas tipo Bernie Sanders (senador que contendi con Hillary Clinton por la candidatura presidencial en 2016, en la imagen, a la derecha) ganan terreno entre las preferencias del electorado estadunidense. Foto Afp.

A veces la luz est brillando sobre m / Otras veces apenas puedo ver / Recientemente se me ocurre: Que viaje tan largo y extrao ha sido -Grateful Dead

Nos despedimos de Chicago y cientos de kilmetros ms hacia el oeste visitamos a dos amigos que viven en una granja en Wisconsin, un estado histricamente progresista pero que en aos recientes se volte hacia la derecha. Nos explicaron que el giro poltico se deba al fracaso de los demcratas y progresistas en cumplir con su compromiso de defender a los granjeros. Recordaron que el pas perdi en slo unas tres dcadas 9 millones de granjas familiares, se impuso en su lugar un modelo corporativo de agricultura masiva donde ahora aproximadamente un milln de personas son responsables de casi el total de la produccin agraria del pas.

Pero lo que ms les sorprende ahora aqu es una creciente corriente progresista que rechaza la cpula poltica y que se identifica con el socialismo democrtico de Bernie Sanders. En una reunin del Partido Demcrata local a la cual llegaron para medir las cosas, unas mujeres de la tercera edad les preguntaron que qu tipo de demcratas eran, que si eran de Hillary, y cuando respondieron delicadamente que ms bien tipo Bernie, los abrazaron exclamando, ahora s podemos hablar clarito. Poco despus, mientras uno atenda una mesa del Partido Demcrata local en una feria rural, le pregunt a una joven de 16 aos que estaba dando vueltas por ah si le interesaba la poltica. Respondi firmemente que en 2020 ya podr votar y vamos a echar a todos estos, y lo voy hacer en honor de Elizabeth Cady Stanton (la filsofa y lder del movimiento de las mujeres por el voto en el siglo XIX) y porque se cumplir el centenario de que las mujeres conquistaron el derecho al voto en este pas. Lo dej callado, me estaba dando una leccin de historia.

Comentan que durante dcadas evitamos usar la palabra socialismo para no asustar y obstaculizar el trabajo de organizacin, y ahora resulta que es la palabra necesaria en el trabajo poltico local aqu.

De ah pasamos por los llanos de Minnesota y Dakota del Norte, paisajes que contienen largas historias de luchas de inmigrantes escandinavos; de granjeros, mineros, ferrocarrileros y empacadores de carne. Por aqu se oyen los ecos de antiguas luchas indgenas y las contemporneas: al sur, Wounded Knee, smbolo de resistencia indgena en el siglo XIX como en el XX; al norte, la histrica movilizacin de Standing Rock hace poco mas de un ao.

Pasamos por Idaho, un cachito de Washington y llegamos a la costa de Oregon. Estaciones de radio nos ofrecan un licuado de mensajes antimigrantes, programas cristianos con reverendos tratando de convencernos de que no era demasiado tarde para encontrar a Jess (y enviarles donativos, mientras) y, de repente, radio en espaol con msica, noticias y chismes mexicanos. Un espectacular en la carretera afirmaba: Jess s existi, ms all de la duda razonable. Bueno saber. En una gasolinera perdida en medio de la nada se anunciaba Coca-Cola hecha en Mxico.

Oregon es tierra de John Reed y una gran tradicin anarcosindical importada por inmigrantes europeos. El sindicato de estibadores en la costa fue fundado por comunistas (el primer lder fue un australiano) y sigue entre los ms progresistas. En el pueblito turstico de Yachats en la costa hay una panadera que se llama "Pan y Rosas". Ahora esas mismas luchas, para pan y rosas tambin, son libradas por mexicanos y otros latinoamericanos, entre otros inmigrantes.

En Portland platicamos con una extraordinaria luchadora por los derechos civiles, antiguerra, ambientalista, sindicalista desde los 60 hasta hoy da, quien nos cont cmo los jvenes, junto con veteranos de luchas sociales, estn creando un mosaico, an fragmentado, de rebeliones unidas por un furioso noa lo que ahora se ha impuesto en el poder, y que de ah esta brotando tal vez la ltima esperanza para este pas en esta coyuntura.

En este viaje por una de las pocas ms oscuras de este pas, de repente se asomaba la luz del alba.

Fuente: http://www.jornada.com.mx/2018/10/01/opinion/033o1mun



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