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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-10-2018

Una candidatura por la Repblica con posibilidades

Domingo Sanz
Rebelin


Las nuevas convocatorias electorales se aproximan y todos los partidos se preparan para conseguir los mejores resultados. No obstante, esclavo cada uno de su propia trayectoria, son mnimos los mrgenes de maniobra de que disponen para navegar con xito en una coyuntura tan fluida. Por no decir tan explosiva.

En toda crisis se producen desajustes entre, por una parte, lo que la sociedad necesita para mantener el equilibrio existente y, por otra, la capacidad de los representantes y gestores que esa misma sociedad elige. Por poner un ejemplo real, si el Congreso salido de las urnas del 20N de 2011, con la victoria del PP, hubiera sido el mejor resultado en medio de la crisis econmica, no habran aparecido despus partidos emergentes a izquierda y derecha y se hubiera mantenido el bipartidismo de costumbre. Ahora es fcil sacar esta conclusin, pero se vea venir desde el momento en que para que el PP consiguiera aquella mayora absoluta, no en votos sino parlamentaria, fueron mucho ms importantes los ms de 4.000.000 que dejaron de votar al PSOE que no los 600.000 que gan el PP, en ambos casos respecto de las elecciones de 2008.

En consecuencia, como el hueco dejado por el PSOE en la izquierda era mucho mayor que el de los votos no ganados por el PP en la derecha, en las cinco citas electorales de 2014, 2015 y 2016 los emergentes de Podemos consiguieron siempre mejores resultados que los emergentes de Ciudadanos. Otra cosa es lo que ha ocurrido desde entonces. La divisin tambin se ha instalado en la derecha y la mayora de las encuestas coinciden en dos cosas: junto a un fuerte ascenso de los de Rivera tambin advierten que los 13 diputados con los que la suma de PP + Cs supera hoy a la suma PSOE + Podemos se reduce a cero, si es que no cambia de signo.

En este punto de la reflexin es imprescindible no olvidar tres cosas: que los porcentajes de indecisos son muy altos, que los encuestadores solo preguntan por los partidos polticos importantes y que no se pide opinin sobre la forma de Estado, lo que a lo largo de cuarenta aos ha contribuido a hacer invisible un republicanismo que sin duda existe.

Pero en 2018 las dos crisis con mayor potencia para cuestionar de nuevo a toda la clase poltica se llaman Catalunya y Monarqua. Y ambas crisis estn vinculadas muy estrechamente, pues resulta indiscutible que durante los ltimos cuatro aos la reivindicacin republicana de los independentistas catalanes ha servido infinitamente ms para debilitar la monarqua espaola que lo que durante 40 aos han dicho o hecho todos los partidos polticos no catalanes cuyos estatutos internos dicen de s mismos que son republicanos. Y suman a favor de esta vinculacin las recientes palabras de Quim Torra, animado por las votaciones populares sobre la monarqua realizadas en Vallecas y otros lugares de Espaa. Pasando, como en tantas ocasiones este cataln, de lo que polticamente le puede convenir ante los independentistas ms radicales. Tambin conviene tener en cuenta que Oriol Junqueras ha manifestado su deseo de encabezar la candidatura de ERC a las elecciones europeas, aunque cuando se celebren no es probable que Catalunya sea un estado independiente.

Adems, y como contribucin impagable a su propia crisis, no debemos despreciar la corrupcin en la propia Casa Real que ha desvelado Villarejo y que el tripartito PP-PSOE-Cs ha decidido perdonar a toda prisa. Una decisin muy cara para la democracia y que solo la podrn pagar esos tres partidos con un irreversible retroceso poltico que, como no ocurrir, la democracia en Espaa seguir estando atada y bien atada y, por tanto, al borde de la violencia y el abismo.

En medio de la doble crisis poltica Catalunya ms Monarqua, aderezada con la que cada da alimentan PP y Cs contra el Gobierno de Snchez con cualquier excusa, dos preguntas del milln se plantean en trminos similares a la derivada de la crisis econmica que se responda al principio. Son las siguientes:

Se est abriendo un hueco electoral suficiente como para que una candidatura distinta pueda capitalizar el descontento por la incapacidad que estn demostrando los cuatro partidos polticos principales?

En caso de que la respuesta sea afirmativa, qu programa poltico sera el que podra capitalizar ese descontento?

Tal como estn las cosas, las respuestas no pueden ser sino nuevas preguntas porque, tal como afirma el ministro Borrell, lo de Catalunya tardar 20 aos en resolverse y es de suponer que, mientras tanto, algo tendr que ocurrir en el resto de Espaa. Aunque nadie diga lo qu.

Una de las cosas que quizs estn ocurriendo es que el objetivo de la repblica haya cruzado el Ebro. Desde hace unos das vengo recibiendo, diariamente, las interesantes novedades que publica el Primer Encuentro Estatal por la Repblica, que se celebrar en Madrid el 10 de noviembre de 2018. Los mensajes informan de las distintas asociaciones republicanas que van confirmando su asistencia al Encuentro. Al margen de esta convocatoria, leo que Anguita tambin est impulsando una plataforma transversal en defensa de la III Repblica.

Ahora todo son preguntas, quizs locas, porque nadie puede negar que cualquier futura sea posible. Estas son algunas.

1. Invitarn los organizadores del Encuentro Estatal Republicano a los partidos polticos catalanes que reclaman la repblica?

2. Dado que para las elecciones europeas hay una sola circunscripcin de mbito estatal, estaran dispuestos los republicanos no catalanes a proponer una coalicin electoral con los republicanos catalanes?

3. Se presentarn los republicanos a las prximas elecciones generales con un programa poltico que condicionar los pactos futuros con cualquier otro partido al compromiso de avances efectivos hacia una nueva Constitucin, necesariamente republicana?

4. La candidatura republicana, incluir en su programa electoral la celebracin de un referndum especfico sobre monarqua o repblica?

5. O defender que la repblica como forma de Estado se incluya en la nueva Constitucin y se vote como parte inseparable de la reforma constitucional? A fin de cuentas, esta fue la opcin elegida para salvar la monarqua restaurada por Franco, evitando la convocatoria de un referndum por separado que podra dividir por la mitad a la sociedad. Por qu arriesgarnos ahora a convocar un referndum que la derecha solo aceptar si tiene ganado?

6. Saben los republicanos que solo con anunciar que se presentarn a las prximas elecciones conseguirn la gran victoria de que el PSOE y Podemos se vean obligados a parecer ms republicanos, para intentar conservar los cientos de miles de sus votantes que son inequvocamente contrarios a la monarqua?

Es el momento de terminar, por ahora.

En la Semana Santa de 1977 Surez legaliz a los comunistas para que llegaran a las elecciones del 15 de junio, presionado por Felipe Gonzlez, pero, en cambio, los partidos polticos que incluan la palabra repblica no fueron legalizados hasta pasadas aquellas primeras elecciones generales tras la muerte de Franco. Por ejemplo, la misma ERC del hoy encarcelado Junqueras tuvo que denominar a sus candidaturas con el ficticio Esquerra de Catalunya-Front Electoral Democrtic. Aquel Espaa, antes roja que rota de los asesinos franquistas se transmut, por consenso democrtico pero atemorizado, en un antes comunista que republicana. De hecho, Carrillo retir la bandera tricolor de los mtines y acept la monarqua a cambio de una legalizacin que estaba garantizada, pues de lo contrario Espaa no habra sido homologada por las democracias europeas. Aquella decisin tambin la pag muy cara el Partido Comunista de Espaa, y no niego que al recordar esta verdad histrica est pensando, otra vez, en los tres partidos que acaban de impedir una investigacin parlamentaria de Juan Carlos I, que se la tiene ms que merecida y contra la que mantengo que no hay ninguna ley que pueda impedirla.

Hoy, cuarenta aos despus de aquella componenda que llamamos Transicin y que fue producto de un cctel de miedos y mentiras que cristaliz en un golpe de estado de verdad, el de Tejero, que consigui que la poltica y las instituciones siguieran envenenadas para siempre de franquismo, la medida de la salud democrtica en Espaa consiste en que esta sociedad sea capaz de dar a luz una fuerza poltica netamente republicana, y cuyo objetivo principal sea acabar con la Monarqua.

Sin duda, continuar

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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