Portada :: Colombia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-10-2018

Entre las retricas de la guerra y las guerras de retrica
Coger por la palabra a Duque

Fernando Dorado
Rebelin


Hay quienes quieren de verdad la guerra; son neurticos o psicticos en extremo. Son pocos. Hay algunos cuerdos que quieren la guerra controlada, entre los cuales estn los negociantes de armas y algunos jugadores de Wall Street o de algn otro centro financiero. Entre los locos hay mucho anunciador del Apocalipsis, que son cristianos, marxistas u otros. Solo un gran desastre salvar a la humanidad dicen en forma premonitoria.

Hay otros que utilizan la guerra en forma de amenaza, ya sea para asustar, presionar, manipular y engaar. Son los que van de las retricas de la guerra a las guerras de retrica. Viven de ambas. Cada cierto tiempo anuncian intervenciones armadas o alertan que el otro va a invadir. Necesitan el enemigo externo para generar solidaridad interna y ayudan a generarlo para mantener credibilidad. Los hay en todos lados y de todos los colores.

Desde la eleccin de Chvez en Venezuela ronda la sombra del lobo imperial. Y efectivamente en el imperio, Venezuela y Colombia existen anti-comunistas, anti-cubanos y anti-chavistas que suean con esa guerra de intervencin humanitaria. Unos la piden abierta e impunemente mientras otros estn a la espera que Trump la ordene o que Maduro cometa alguna imprudencia. Pero no se preguntan por qu hasta ahora no lo han hecho.

En toda Latinoamrica algunas personas de izquierda, consciente o inconscientemente, tambin quisieran ese tipo de intervencin armada del imperio sobre Venezuela. Suean con desencadenar una resistencia heroica que se parezca a la gran gesta del pueblo ruso de 1918-21, o la de los chinos en 1937-45 contra la invasin japonesa. Y si no es tan grande por lo menos quieren emular lo de Baha Cochinos en Cuba en 1961. Es su gran ilusin.

Pero no han revisado bien la historia. El imperio estadounidense nunca ha realizado una intervencin armada directa sobre una nacin si no encuentra dos condiciones mnimas para hacerlo: que esos pases o pueblos estn divididos internamente (Vietnam, Corea, Irak, Afganistn, Libia, Kosovo, etc.) o que sean tan dbiles que su intervencin logre los objetivos en muy corto tiempo y sin grandes costos (Granada, Panam y otros). USA tambin han intervenido en forma indirecta a travs de golpes de Estado usando cpulas militares y corruptas de esos pases para derrocar presidentes o movimientos demcratas o revolucionarios; en unos lo lograron (Guatemala, Indonesia, Chile, Paraguay, Honduras, etc.), en otros fueron derrotados (Cuba, Venezuela, Nicaragua, Ecuador, Bolivia, etc.).

En otros pases tambin lo habrn intentado pero lo abortaron, no sabemos. En Colombia asesinaron a Gaitn (1948) en alianza con la oligarqua colombiana y provocaron una violencia que consiguieron instrumentalizar y manejar a lo largo de seis (6) dcadas, y que les permiti aprender a realizar otros tipos de guerras de intervencin humanitaria sin untarse las manos en forma abierta. Son las que desde 1990 realizan en Kosovo, Siria, Ucrania, Sudn, Yemen y tantos pases y regiones. Son guerras desestabilizadoras que no tienen una meta expresa pero si tiene objetivos estratgicos y oscuros de largo plazo.

Volviendo a la actualidad de Venezuela y Colombia podemos afirmar en forma categrica que Trump no est interesado en intervenir en forma directa en Venezuela, y que Maduro y Duque no tienen cmo hacer una guerra de verdad. No son ni Irak ni Irn. Colombia y Venezuela viven una situacin econmica, social y poltica muy similar, y no pueden ni con ellas mismas. Trump usando fuegos artificiales lo que ha venido es aplazando o desactivando conflictos armados y si hace retrica de guerra contra Venezuela es para mantener a los Rubios, las Ross-Lehtinen y Ca bajo su mando con el fin de neutralizar enemigos republicanos y demcratas, y ganar las elecciones de noviembre/2018.

A quienes les sirve la retrica de la guerra es a Maduro y a Uribe. Con ella engaan a supuestos patriotas que no se dan cuenta que cada uno de estos personajes en su respectivo pas lo que han hecho es entregar las riquezas nacionales a los poderes imperiales del mundo (all a rusos, chinos y en menor cuota a gringos y europeos, y ac a gringos y espaoles), pero tambin a mafias de todos los pelambres de su crculo cercano o familiar. El uno, con la retrica anti-imperialista, y el otro, con la cantaleta anti-castro-chavista.

Y Duque lo sabe muy bien. Por ello, con nadadito de perro poco a poco se aleja de ese ambiente de retrica guerrerista. Hoy su ministro de Defensa lo dijo con toda claridad: no hay con qu comprar armas antiareas (https://bit.ly/2ygkz2e). Lo que hace falta es que las fuerzas democrticas colombianas confen ms en su propia fuerza y, con total autonoma e independencia le cojan la caa a Duque y lo empujen por caminos menos escabrosos. El pobre hombre no genera ni lstima, no da pie con bola, y realmente hay que recogerlo.

Santos le dej la olla raspada; Trump lo presiona por las 200 mil hectreas de coca heredadas; los vivos que nombr en su gobierno quieren seguir robando de frente; no puede incumplir los acuerdos de paz ms de lo que incumpli el gobierno anterior; y sin embargo, tiene que hacer apariencia de que puede gobernar este ingobernable pas. Y as y todo, cree que decomisando la dosis mnima est enviando un mensaje de fuerza. Pocos le creen.

En esas circunstancias no creo que las fuerzas democrticas piensen en tumbarlo. Eso sera una torpeza, un suicidio y una ayuda para los verdaderos guerreristas. Pienso que se debe pensar en una estrategia de grandes quilates, con talla de visionarios y estadistas. Creo que hay que arriesgarse a construir un verdadero pacto sobre lo fundamental para poder aislar la cizaa del grano. Duque aunque sea con su estilo ladino ha estado enviado mensajes de auxilio y nada se pierde en cogerle por la palabra. Si avanza, nada perdemos y ganamos todos; si no rompe con el pasado, avanzamos nosotros.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter