Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-10-2018

Cuando Emir Sader arremete contra la lgica

Guillermo Almeyra
Rebelin


Soy amigo de Emir Sader y colabor con l cuando diriga CLACSO pero soy mucho ms amigo de la lgica a la que Emir maltrata en su artculo El trotskismo se ha vuelto un cambalache, publicado en La Jornada el 4 de octubre ltimo 1/. Antes que nada quiero aclarar que no soy trotskista, ni marxista, porque en los ismos se refleja siempre, inevitablemente, cerrazn religiosa.

Soy, en cambio, secuaz laico, crtico y con beneficio de inventario del pensamiento de Coprnico, Galileo, Newton, Laplace, Darwin, Marx, Lenin y Trotsky, como escrib hace muchos aos. De modo que no pretendo defender aqu al trotskismo (que no tiene nada que ver con lo que dice el ex trotskista brasileo Emir) sino combatir el mtodo de la amalgama. Emir critica justamente a quienes (trotskistas o no) no saben distinguir entre un Roosevelt, burgus dirigente de un pas racista e imperialista, y un Hitler, tambin burgus e imperialista pero enemigo jurado dela democracia sin la cual no se puede ni pensar en construir el socialismo.

Emir olvida que en todo gran movimiento social con un cuerpo de doctrina hay sectarios, como prueba la historia del cristianismo, del Islam y del socialismo y mete a justos y pecadores en un solo saco. Las afirmaciones de Sader segn la cual los trotskistas (todos, sin excepcin alguna) son amargados porque han pasado por 80 aos de decepciones y derrotas (se olvida tambin de las matanzas) y no pueden presentar ni un solo pas donde se apliquen sus ideas podran ser aplicada a la democracia, que jams existi para la gran mayora de la Humanidad desde hace 2600 aos, cuando apareci en algunas urbes griegas entre los ciudadanos libres propietarios de esclavos o al cristianismo, movimiento libertario que se dividi en mltiples sectas que llegaron a matarse entre s, se convirti en Iglesias y fue corrompido. Marx deca sembr dientes de dragn y recog pulgas y una persona sensata, en vez de creer que los dientes de dragn dan inevitablemente pulgas, debera pensar que debe haber alguna razn material para que las pulgas hayan colonizado ese sembrado de dragones y preguntarse si siempre ser as o no. Adems, es cierto que es necesario defender la democracia y exigir la libertad de Lula o repudiar el golpe parlamentario de Temer en Brasil o la infame utilizacin de los jueces en el caso argentino contra Cristina Fernndez de Kirchner y que hay que luchar arduamente para acabar con los gobiernos proimperialistas y hambreadores. Pero eso no significa que no se deba criticar a Lula y a Dilma, que le prepararon todo el campo a la derecha desmovilizando y despolitizando a los trabajadores y, en el caso del PT, una vez en el poder se corrompieron o, en el caso argentino, se enriquecieron ilcitamente.

Apoyar lo que en esos gobiernos fue correcto es una cosa: otra es ser acrticos frente a ellos desconocer sus errores y su poltica al servicio de un sector de los explotadores y contra los explotados. Los gobiernos burgueses progresistas no dejan de ser burgueses porque sean atacados. Es necesario defender, junto con sus simpatizantes, la democracia pero hay que mantener una independencia poltica y organizativa, obrera y socialista, frente a ellos, haciendo acuerdos puntuales pero sin disolverse en Frentes o, peor an, en sus partidos, como el PT. Emir se ha "boronizado" por completo y convertido en agente promocional de las fuerzas del pasado inmediato que, frente a la realidad actual, parecen carmelitas descalzas, pero lo que hay que hacer es pelear junto con ellas contra el enemigo comn, pero diferencindose y superndolas.

No se trata de elegir entre el SIDA, que mata a ms largo plazo, y un cncer fulminante. La poltica del mal menor es suicida. Lo que hay que luchar es por acabar con la fuente de los males, que no es el neoliberalismo, sino el capitalismo.

1/ http://www.jornada.com.mx/2018/10/04/opinion/022a2pol

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter