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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-10-2018

La bomba de neutrones del movimiento ele no y las elecciones en Brasil: Por qu el ele no sera el mayor regalo que Boalnaro podra ganar?

Luis Carlos Muoz Sarmiento y Luis Eustquio Soares
Rebelin


En Siete ensayos sobre la realidad peruana (1928), el ensayista marxista peruano Jos Carlos Maritegui, al defender la importancia de la unin clasista entre los indios (no, indgenas pues indgena es todo el que ha nacido all) del Per con el movimiento obrero de su pas, destac que el problema de las razas (bueno, la nica raza es la Humanidad, hecho que en la poca de Maritegui no se planteaba: lo otro son grupos tnicos y poblaciones biolgicas,) en Amrica Latina era (y es) fundamentalmente econmico y social, posicionndose as al respecto:

Habiendo llegado a este punto las constataciones, es posible sealar con objetividad y carcter fundamentalmente econmico y social del problema de las razas en Amrica Latina. Es preciso distanciarse de soluciones utpicas, evidenciando la identidad de los obreros mestizos, indios y blancos como elementos de una misma clase productora y explotada. As, queda explicitado, una vez ms, que el pensamiento revolucionario tiene precedencia en relacin a las demandas separatistas, en la actualidad, defendidas por indios y por negros, razn por la que tales demandas deben ser llamadas sionismo negro en Amrica Latina (MARITEGUI, 2012: 399, 400).

El libro de Maritegui, en cuestin, dialoga, por ejemplo, con el ensayo de Karl Marx de 1844, Sobre la cuestin judia, en el que subrayaba que la demanda de los judos por justicia no poda tener un carcter exclusivo porque se refera al conjunto de la clase trabajadora. As, en ese contexto, el sionismo puede ser interpretado como la tendencia a transformar demandas, que son colectivas, en plataformas o individuales o de grupos identitarios.

Por lo tanto, no sera errado hablar, hoy, por ejemplo, de sionismo femenino, comprendido como forma de reclamar por justicia, contra machismo y patriarcado, que, en la prctica, se desplaza de la cuestin econmica y social. Es en ese sentido que es posible formular una crtica consecuente al movimiento Ele no, frase de orden que motiv las manifestaciones en todo el Brasil, y en muchas ciudades de Europa y EE.UU, el sbado 29/sept/2018.

Si, bajo el punto de vista del psicoanlisis de Sigmund Freud, hay, en el sueo, contenido manifiesto y contenido primario (o latente), el primero, manifiesto, como se sabe, se refiere al sueo en tanto narrable, tal como soamos, recordamos y relatamos, describimos; el segundo, latente o primario, se remite a aquello que el sueo, mostrando, oculta.

En ese sentido, el contenido manifiesto del sueo puede ser interpretado como un mensaje cifrado del verdadero contenido del sueo, a saber: el primario, instancia del trauma que debe ser expresado indirectamente, como descarga (deseo) de energas psquicas reprimidas.

Teniendo en cuenta las grandes civilizaciones, desde que el mundo es mundo, el poder, para dominar, divide. En ese sentido, el sionismo negro, indio, femenino, homoafectivo o incluso el sionismo blanco y heterosexual (a la moda Bolsonaro), no podran ser analizados como tecnologa de poder activadas, sobre todo, por el ultra imperialismo estadounidense para dividirnos, en el corazn de lo cotidiano? Cul es el contenido primario explorado para transformar el sionismo identitarista en una verdadera arma de guerra biopoltica usada conscientemente por el To Sam? Por qu el movimiento ele no se constituye como un tiro por la culata contra el colectivo femenino y, de ese modo, contra el obrero, brasileo?

El contenido primario del sionismo identitarista contemporneo est basado en el uso que, como tecnologa de poder, se hace del resentimiento, del chantaje y del deseo de castigo para dividir mujeres de hombres; negros de blancos; homos de heteros. Ese sistema de divisin es el que hemos llamado bomba biopoltica y con eso respondemos a la segunda pregunta.

Es evidente que la inmensa mayora de las mujeres (as como la inmensa mayora de los negros y de la comunidad LGBT) tiene muchos motivos concretos, histricamente constituidos, para cultivar resentimientos en relacin a los heterosexuales, a los blancos y a los hombres. Es evidente que ese resentimiento engendra deseos de castigo. Es evidente que el deseo de castigo se expresa en lenguajes cifrados, que amenaza, por medio de chantajes, por medio de los cuales lo que realmente est en juego es la voluntad de vigilar y castigar, ejemplarmente, con el objetivo de estimular una norma de conducta, supuestamente no machista, no racista, no homofbica.

Por otro lado, ser que es tan evidente que el resentimiento, el chantaje y el castigo pueden ser usados por fuerzas externas para que, incluso sin desearnos, nos transformemos en soldados a combatir, quijotescamente, nuestra condicin econmica y social comunes, como brasileos, colombianos, o de cualquier otro pas? El contenido manifiesto del ele no, siendo el rechazo al machismo, al racismo y a la homofobia de Boalnaro, no tendr como contenido primario dividirnos? Ele no, no significar, ms all del contenido manifiesto, un chantaje y una voluntad de castigo para todos los hombres? Es inteligente de nuestra parte combatir al Boalnaro dividindonos? Vamos a ganar las elecciones as?

Creemos que, para ganar las elecciones, tenemos que parar de dividirnos, enfocndonos en las cuestiones econmicas y sociales; esto es, enfocndonos en el golpe.

Los EEUU tienen ms de 300 aos de formacin terico-militar expan/sionista (sic), jejeje. Saben manipular los datos que ellos mismos crearon. Hemos dicho reiteradas veces que nuestro Taln de Aquiles es habernos transformado en una caricatura de la sociedad estadounidense (qu curioso, en Colombia pasa igual). Estamos divididos entre el Partido Demcrata, que produjo la izquierda identitarista; y el Partido Republicano, el partido de la familia y de la tradicin; el partido del patriarcado y, obvio, del machismo. Por qu Lula est preso? Uno de los motivos, tal vez el principal, tiene que ver con el hecho de que Lula no tiene nada que ver con esa divisin y es por eso que l ganara las elecciones en la primera vuelta. Ir a las calles para reencarnar la agenda del Partido Demcrata gringo es, adems de activar la divisin, en un contexto en que precisamos de votos, repetir la escena de la derrota de Hillary Clinton. No nos olvidemos, no fueron las mujeres que fueron a las calles o las izquierdas sionistas, sino, bien entendido, fueron las mujeres del Partido Demcrata gringo. En el otro lado, tambin hay mujeres e incluso en mayor nmero. Nuestra pauta es la cuestin econmica y social; es el Golpe; es la crcel de Lula.

Nuestro problema histrico es el mismo de siempre: somos colonia. Fuimos colonia de Portugal, de Inglaterra y hace ms de 100 aos, colonia de EE UU: el caso de Colombia no es distinto, primero colonia de Espaa y ahora, colonia gringa, travestida, adems, de democracia, como tanto le gusta al Imperio, en ambos casos, en todos los casos. Tanto el identitarismo liberal como su supuesto revs son made in USA, producidos para desviar la lucha de clases de la independencia nacional. Nuestro desafo es explicar al pueblo los motivos por los cuales nuestro mayor lder est preso, denunciando a las fuerzas (quinta columnas) que lo capturaron, mostrando cmo Bolsonazi representa esas fuerzas golpistas.
 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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