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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-10-2018

Hegemona y declinacin

Fernando M. Garca Bielsa
ALAI


EE.UU. sigue siendo hasta el momento, sin dudas, la principal potencia mundial. No obstante, sus credenciales de dominio y hegemona, y su efectividad para ejercerlos, se debilitan visiblemente. El concepto ms aceptado de poder es la capacidad de lograr que otros hagan o se comporten segn el deseo del que ejercer el poder, bien mediante su hegemona o la cooptacin, bien imponiendo su dominio por la fuerza. Desde hace unos cuarenta aos el debate y la preocupacin el respecto existen en los propios EE.UU.

Como seal Istvn Mszars [The Necessity of Social Control (Monthly Review Press, 2015], en esta fase de descenso del desarrollo del sistema, las tendencias destructivas siempre presentes de su expansin vienen a predominar, pero en momentos en que ya no tiene mucha posibilidad de desplazar sus contradicciones a otros confines del mundo. Es como que se han activado los lmites absolutos del capital y debe crecientemente recurrir a sus plenos poderes coercitivos solo para confrontar al final una ampliacin de las amenazas geopolticas a su dominio.

Comparado con el perodo anterior al cambio de milenio, y en un panorama econmico que puede ser sntoma de una crisis ms profunda del sistema capitalista como tal, el mapa del imperio estadounidense se ha reducido y se enfrenta a una mayor reduccin. Todava es un pas con niveles de riqueza y peso financiero que no tienen comparacin y con ms poder de fuego que varios de sus potenciales adversarios juntos, pero la relacin de fuerzas a nivel mundial ha dado un vuelco. Un nmero de hechos y tendencias en desarrollo en los ltimos aos a nivel global, en particular la potente proyeccin de China, dan muestra de que el poder abrumador del que su economa gozaba est siendo desafiado y cercenado, de una disminucin del podero global de EE.UU. en las esferas poltico-diplomticas e, incluso, en el plano de sus capacidades militares se ven obligados a constantes juegos malabares ante sus excesivos compromisos y pretensiones.

Ha perdido Estados Unidos la hegemona? Sigue teniendo la primaca en el concierto de las naciones ms poderosas? Tiene que recurrir cada vez ms a la fuerza y al chantaje, o pese a todo y a la par con ello - han aumentado su arsenal de recursos de poder y manipulacin?

Son temas sujetos a un debate que se gener hace unos cuarenta aos y que se mantiene en la actualidad, pero al ser un proceso en desarrollo y dada la imprevisibilidad de la evolucin de los acontecimientos mundiales, resulta imposible responder de forma rotunda. En un plano ms general, algunos consideran que la civilizacin capitalista no tiene futuro, y la actualidad demuestra que ella tiende a prevalecer por la va de la violencia.

Predominio con vida limitada

El propio Zbiegniew Brzezinski reconoci el declive relativo del poder estadounidense pero alegaba que los efectos geopolticos de ello conllevan necesariamente un caos planetario y a situaciones muy conflictivas, y nada prsperas.1 Durante una conferencia en la Escuela de Estudios Internacionales Avanzados (SAIS) de la Universidad Johns Hopkins en octubre de 2013, afirm que la dominacin de EE.UU., que despus de la Guerra Fra determinaba la agenda internacional, haba terminado y no podra restablecerse durante la vida de la prxima generacin.

Un idelogo ya mencionado, quien ha trabajado estos temas, como Joseph Nye Jr., opina que el ascenso de fuerzas transnacionales y actores no estatales, por no hablar de potencias en ascenso como China, indica que se perfilan grandes cambios en el horizonte, pero sigue habiendo razones para creer que, al menos en la primera mitad de este siglo, Estados Unidos conservar su primaca en materia de recursos de poder y sigue desempeando un papel fundamental en el equilibrio mundial de poder.2

Es un criterio bastante sopesado con el que en lo esencial podemos concordar si echamos a un lado el sofisma de que ese pas aporta al equilibrio mundial y no a la desestabilizacin y a tratar de imponerse en medio del caos, como de hecho ocurre.

Aunque desde hace bastante tiempo no son el motor de crecimiento general, Estados Unidos mantiene clara primaca tecnolgica e ideolgica; as como un papel dominante en el comercio mundial de energa y de otros muchos bienes. Cuenta, como ya mencionamos, con un podero militar de primer orden. Sus recursos agrcolas son ingentes; tambin (a pesar de las ltimas sequas) sus reservas de agua potable seguras, as como otros activos nacionales, que van desde sus centros de investigacin superior hasta sus recursos minerales e, incluso, su ubicacin geogrfica. Adems, en trminos relativos, su futuro demogrfico es halageo.

Asimismo dadas los dimensiones y diversificacin de su mercado crediticio y su sistema financiero , sus acciones en ese plano, su manipulacin de las tasas de inters, el tipo de cambio del dlar y otros indicadores, influyen considerablemente en las finanzas y los mercados internacionales de crdito, lo que le ayuda a manejarse ante su explosivo nivel de endeudamiento y dficits comerciales.

A ello se suma que al decir de Atilio Born (Amrica Latina en la Geopoltica Imperial, pg. 17) , las instituciones, reglas de juego e ideologas que el capitalismo global impuso a la salida de la segunda guerra mundial permanecen en la escena. Lejos de desaparecer acentan su gravitacin El liberalismo global, en su versin actual neoliberal, codificada en el Consenso de Washington, sigue siendo la ideologa del sistema. La democracia liberal y el libre mercado continan siendo los fundamentos ideolgicos ltimos del actual orden mundial.

Vinculado a esa primaca, en un mundo multipolar como el que se ha estado perfilando, sigue vigente, aunque fracturado, un orden internacional de carcter capitalista que ha estado encabezado y en buena medida fue conformado por Estados Unidos. Es un entramado de conexiones, instituciones internacionales bajo su control y normas jurdicas y de todo tipo que le ha provisto cierta capacidad de administrar el capitalismo global, de consuno con una lite profesional afn que hace funcionar los gobiernos e instituciones internacionales.

No obstante, esa capacidad es cada vez ms frgil e inestable en circunstancias de transicin estructural del sistema internacional, marcado por el largo declive de su hegemona, por la desafiante emergencia y dinamismo de otras potencias que reclaman mayor representatividad e impugnan dicho orden, y por la hipertrofia financiera (financiarizacin de la economa global), entre otras tendencias que contribuyen el quiebre de normas y legitimidades institucionales, todo lo cual redunda en que los gobiernos de EE.UU. recurran cada vez ms a tratar de imponerse mediante acciones unilaterales.

En esa direccin parece encaminarse el gobierno de Donald Trump como reflejo del grado de las contradicciones al seno del capitalismo global y dentro de los propios EE.UU, cuando emprende la modificacin (en buena medida de manera inconsulta) de las reglas de juego global en materias de comercio, geoestratgicas y otras que se contraponen a las que el sentido comn neoliberal ha construido por cuatro dcadas luego de la crisis de los aos setenta.

Quedan descolocados organismos, funcionarios e intelectuales de la lgica globalizadora, sean del FMI, la OMC, o aquellos que remiten a la corriente principal del pensamiento econmico liberal (o neo-liberal), los medios de comunicacin y no pocos gobiernos y aliados.

Aun as, por el momento, las conexiones antes mencionadas y el peso e imbricacin de sus corporaciones transnacionales con las lites locales capitalistas en la mayor parte de las regiones del planeta permiten a EE.UU. continuar ejerciendo una gran influencia y capacidad de manipulacin, incluyendo la reformulacin de sus vnculos poltico-diplomticos, econmicos, militares y de seguridad con Estados de todos los confines, donde explota diferendos territoriales de mayor o menor envergadura y manipula gobiernos, muchos de ellos intencionalmente debilitados.

De igual manera, a escala planetaria, en el campo de la conciencia y la subjetividad, su predominio ideolgico-cultural se impone a travs de sus grandes medios transnacionales de desinformacin, su supremaca en las nuevas tecnologas de informacin y de la poderosa maquinaria de su industria cultural hegemnica. Ha conseguido que su cultura muchos la tengan como paradigmtica. Los valores globalizados seal el intelectual cubano Abel Prieto - son los del modo de vida norteamericano, sus estilos de consumo, el culto al instante, al placer, la amnesia Tan resonante ha sido su xito que mantiene hipnotizadas a muchas de sus propias vctimas.3

Tambin hay que notar que los rganos de poder de EE.UU. han sido hbiles e inescrupulosos al usar las redes sociales como arma poltica de influencia en la batalla de la informacin, superando entre los jvenes a los medios de comunicacin tradicionales. Se ha sealado que de la mano de las NTI hay una verdadera colonizacin en curso. Agrguese a ello, apenas como un ejemplo, la puesta en operacin de decenas de millones de pequeos programas automatizados para la gestacin furtiva de mensajes de Twitter que engaan y confunden, o estn a servicio de agendas subversivas.

Sin embargo, aunque se mantiene como un factor de mucho peso en todas las regiones del mundo, los cambios geopolticos que han tenido lugar y las consecuencias de sus acciones blicas y subversivas son muestra de una progresiva prdida de influencia. Ya apenas tienen validez las expectativas de que el uso de las tensiones blicas y el despliegue del podero militar estadounidense sean la clave para rescatar el poder econmico o el prestigio y la posicin del pas.

Immanuel Wallerstein, en su libro La Decadencia del Poder Estadounidense (Buenos Aires, 2008), plante que ese pas (es hoy) una superpotencia solitaria que carece de verdadero poder, un dirigente mundial al que nadie sigue ni respeta y una nacin peligrosamente a la deriva en medio de un caos global que ella no puede controlar. En otro momento este autor deca: Los Estados Unidos han perdido legitimidad, y es por eso que ya no se les puede seguir llamando hegemnicos.4

Algunos han sealado que el orden internacional encabezado por Estados Unidos podra sobrevivir a la primaca americana en materia de recursos de poder, aunque muchos otros sostienen que el surgimiento de nuevas potencias, y el mpetu con que China se ha volcado hacia el exterior con sus capacidades productivas y sus enormes recursos financieros en momentos que est naciendo un mundo centrado en Eurasia, augura el fin de dicho orden a mediano plazo.

La hegemona econmica y militar de EE.UU. se deriva o proceda de una era anterior, la post guerra, cuando fcilmente poda transformar su dominio econmico absoluto en primaca poltica; aunque en medio de acomodos y tensiones con la entonces Unin Sovitica. En su forma ms indudable y efectiva, la misma se mantuvo durante unas tres dcadas a partir del fin de la segunda guerra mundial. Entonces y despus, Estados Unidos ha seguido un curso de sobre expansin imperial (al decir del destacado historiador Paul Kennedy) y excedido su capacidad de enfrentar la suma total de sus intereses y obligaciones globales y domsticas, lo que tambin han acelerado su declinar. Estados Unidos ha dejado de disfrutar del grado de predominio material o de legitimidad ideolgica que alguna vez poseyeran.

Este texto ha sido adaptado de un captulo de un libro del autor en vas de publicacin

Notas:

1 A Zbiegniew Brzezinski se le considera uno de los ms influyentes especialistas en poltica exterior, y que durante dcadas ayud a configurar el curso geoestratgico de Washington. Luego de servir en la Casa Blanca, continu desempendose como una voz muy influyente en tales materias, y como asesor de varios presidentes incluso hasta la administracin Obama. En los ltimos lustros fungi como consejero y sndico del Center for Strategic and International Studies y profesor en la Johns Hopkins University. Falleci en mayo 2017 a los 89 aos. Haba nacido en Polonia en1928.

2 Joseph S. Nye, El poder real de Estados Unidos. www.project-syndicate.org. En El Pas, 13 marzo 2015

3 Abel Prieto Jimenez, La Historia como Arma, Notas para la conferencia impartida en la Sociedad Cultural Jos Mart, 5 de mayo de 2015, y que fueron publicadas por la revista Bohemia..

4 Immanuel Wallerstein, Las debilidades de los Estados Unidos y la lucha por la hegemona, revista Temas #33-34, La Habana, abril-septiembre 2003, pg. 102

Fuente: http://www.alainet.org/es/articulo/195732


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