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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-10-2018

Consideraciones sobre la nueva reforma a la Constitucin de 1976

Yan Guzman Hernndez
Cubainformacin


1. Para qu se reforma una Constitucin? Cmo han sido las reformas a la Constitucin cubana de 1976, qu particularidad tiene esta nueva reforma respecto a las anteriores?

La Constitucin cubana de 1976 fue el instrumento legal que condens las conquistas polticas y sociales de los primeros aos de la Revolucin, a travs de los derechos de los ciudadanos reconocidos en ella y del compromiso que el Estado contrajo con el pueblo, desde de sus normas. La Constitucin es ser y esencia normativa del Estado y la sociedad, por ello su reforma es cuestin significativa para el poder y los ciudadanos. La reforma es un mecanismo de (auto)defensa de la Constitucin que debe garantizar su supremaca y preservar el orden poltico, la dinmica de poder y los valores superiores, as como los mandatos principales que ella establece.

Reformar una Constitucin tiene diversos fines, el primero es el de su conservacin poltico-jurdica. En este sentido aparentemente contradictorio- la Constitucin en su condicin de norma superior, requiere de la conservacin de sus principales determinaciones legales y con ello, de su esencia poltica e ideolgica para ordenar la sociedad y el Estado que ha instituido. La reforma de la Constitucin debe impedir su propia destruccin, esto significa negar la estructura socio-clasista que expresa (en el caso de la Cuba revolucionaria, un estado de trabajadores, con todos y para el bien de todos), la dinmica de poder que instituye (la del Poder Popular sobre la base de la democracia socialista) y los valores superiores sobre los que se asientan la sociedad y el Estado (vanse los consignados en el artculo 1, la dignidad y la igualdad, como los fundamentales), a la vez que estos ltimos constituyen el basamento axiolgico de la propia Constitucin y del resto del ordenamiento jurdico.

Con la reforma se persigue adems que la Carta Magna se adecue a las nuevas circunstancias polticas, concebidas en su sentido ms amplio, es decir, con sus implicaciones econmicas, sociales, jurdicas e ideolgicas. Sobre esto ltimo trata el binomio Constitucin formal-Constitucin material, acuado en su momento por Claudio Mortati [i]. Por Constitucin formal se debe entender las prescripciones, o sea los mandatos que el texto contiene, lo que la convierte en una norma-deber que persigue regir el Estado y la sociedad. Toda Constitucin es una propuesta normativa de orden que debe tener a priori una posibilidad de constatacin en la realidad que se inserta (factibilidad). Por su parte, la Constitucin material es el resultado de la concrecin de esas prescripciones en la realidad poltica, es la praxis poltico-jurdica de su preceptiva (eficacia), es la realizacin en la mayor medida posible de los mandatos de las normas constitucionales.

El desfasaje de la Constitucin formal, sobre la base de los mandatos de sus normas y de los principios que ella postula, respecto a la Constitucin material, desde la posibilidad de constatar dichos mandatos y principios en la realidad, es un indicador de su mayor o menor legitimidad, incluso de su deslegitimacin cuando el desfase es evidente, y por lo tanto, un indicador tambin de la necesidad de su reforma.

Una finalidad importantsima de la reforma de la Constitucin es su valor instrumental como mecanismo de consenso social y poltico. Las decisiones polticas que contiene una reforma ataen a toda la sociedad, si bien la idea del consenso constitucional ha sido atribuida principalmente a los procesos constituyentes, nada obsta para que los procesos de reforma constitucional, sobre todo cuando son amplios, se conviertan en espacios de dilogo poltico entre los diferentes grupos sociales y las estructuras de poder. El consenso constitucional es unos de los procesos cruciales que tiene la formacin o el cambio de la Constitucin, pues de l no solo depender la legitimidad constitucional y del resto del ordenamiento jurdico, sino tambin el encauce poltico de la sociedad y la evitacin posterior, en el mediano o largo plazo, de la ruptura constitucional.

La Constitucin cubana ha sido reformada en tres ocasiones, todas han tenido diferente calado poltico-jurdico. La reforma constitucional de 1978 podra considerarse una enmienda constitucional, consideracin personal solo de valor terico o metodolgico, ya que esta forma de modificacin no se ha reconocido formalmente en nuestros textos, a diferencia del texto norteamericano de 1787 o el venezolano de 1999, vigentes an. La reforma de 1992 fue de tipo parcial, aunque por la envergadura del cambio, algunos llegaron a considerarla total [ii], a la vez que se revisaron 78 preceptos constitucionales y se adicionaron 3 nuevos captulos; se introdujeron reformas al sistema econmico, a los fundamentos polticos y sociales, a los rganos del Poder Popular, al sistema judicial, as como a los tpicos de la religin, la familia, la educacin y la cultura. No obstante vale aclarar, sin pretensin de tomar partido sobre qu tipo de reforma fue la que acaeci en Cuba en 1992, que la diferencia entre reforma parcial y total no es una cuestin de orden cuantitativo (cantidad de preceptos modificados), sino de orden cualitativo (trascendencia para el Estado y la sociedad de lo que se cambia, as como impacto en las decisiones polticas fundamentales que contiene el texto constitucional y su impacto en las estructuracin del Estado y del ejercicio del poder). Como quiera que sea, sobre esto ltimo pueden darse valoraciones formales (oportunistas polticamente) y materiales (reales, o sea, de cambio en el statu quo).

La ltima modificacin constitucional al texto cubano vigente acaeci en el 2002, fue una reforma que impuso lmites a los posteriores futuros cambios constitucionales. Estuvo condicionada por factores externos e internos, con ella se introdujo una clusula de intangibilidad abierta, mediante la cual el sistema poltico, econmico y social, junto al socialismo, se hicieron intocables. Las clusulas de intangibilidad cerradas identifican la institucin constitucional que se quiere conservar ante cualquier modificacin posterior, no son pocas las constituciones en el mundo que la prevn por ejemplo, la Carta Magna italiana de 1948 establece en su artculo 139 que el formulario republicano no puede ser objeto de revisin constitucional [iii], mientras que las clusulas abiertas no determinan con precisin qu es lo que no puede reformarse, sino que queda a merced de interpretaciones coyunturales, en las cuales puede variar el consenso que se obtuvo al momento de introducirlas, otro ejemplo, adems del cubano (vase artculos 137 y segundo prrafo del 3), lo es la bicentenaria constitucin noruega de 1814, que refiere en esencia que la revisin del texto no deber nunca contradecir los principios, ni alterar el espritu de la misma [iv].

Este ltimo aspecto, hasta cierto punto, hizo particular al actual proceso de reforma, pues. A ciencia cierta no se determin qu contenidos son irreformables, ms all de los que la direccin del Partido Comunista ha venido resaltando en dismiles ocasiones. Esto pudo resolverse con un pronunciamiento de la Comisin de Asuntos Constitucionales de la Asamblea Nacional. Por otro lado, se ha venido referiendo a una nueva constitucin cuando tcnicamente no lo puede ser y materialmente no lo ser; por ltimo, entre el anuncio de la reforma (2011) y el anuncio formal de una Comisin para su reforma han mediado un poco ms de 7 aos, tiempo que se ha desaprovechado para impulsar a diferentes niveles, un movimiento por la cultura y el conocimiento de la Constitucin, mediante el cual el pueblo cubano llegara mucho ms preparado y consciente a la consulta y al referendo.

2. Cmo estn funcionando los lmites a la reforma? Respeta el Anteproyecto los propios lmites que en el 2002 se introdujeron a la Constitucin? Es posible un nuevo texto, tal como se anunci?

El pasado 19 de abril, en el acto de constitucin del Consejo de Estado, el Primer Secretario del Partido Comunista anunci que con la reforma constitucional nacera un nuevo texto. Esta declaracin fue de naturaleza poltica y no jurdica, al efecto de comunicar al pueblo que es una reforma sustanciosa, en el sentido de su amplitud, es decir, de la cantidad de preceptos que se adicionan y de la novedad de un grupo de instituciones jurdico-constitucionales, que requieren primerizas regulaciones, en el marco del constitucionalismo revolucionario cubano.

Desde 1976, ao de nacimiento formal de la actual Carta Magna, el constituyente decidi proteger algunas de las instituciones que regul, por la significacin poltica y jurdica de las mismas. Estas instituciones se convirtieron automticamente en contenido especialmente protegidos (vase el artculo 141 de la Constitucin cubana de 1976 sin reformas). Estos contenidos son la integracin y facultades de la Asamblea Nacional del Poder Popular, as como las de su Consejo de Estado. En el caso de la Asamblea por ser el rgano supremo del Estado que debe expresar y representar la voluntad soberana de todo el pueblo (art. 69), y respecto al Consejo de Estado, por ser el rgano representativo de la misma (art. 89). A estos dos contenidos smense los derechos y deberes (arts. 19-32; 34-40; 41-44; 45-66 y 131-134), en virtud de su trascendencia para el ciudadano y porque fueron resultado directo de las conquistas alcanzadas por el proceso revolucionario entre 1959 y 1976 (Perodo de provisionalidad).

Para proteger estos contenidos el constituyente de 1976 opt por el referendo popular, con el voto libre y secreto elemento imprescindible para su configuracin, como mecanismo legitimador mediante el cual el pueblo soberano se convierte en el ltimo decisor, ante una iniciativa de la Asamblea Nacional para transformar la regulacin de las instituciones antes mencionadas. La otra alternativa para convocar a referendo en materia constitucional, era ante la reforma total de la propia Constitucin, por la trascendencia de un proceso poltico de esa naturaleza.

La insercin de una clusula de intangibilidad en la Constitucin ha generado debates a lo largo de la historia constitucional, a partir del principio lgico-racional que toda constitucin es constitucin en el tiempo [v]. Se ha sostenido el criterio que la clusula de intangibilidad tiene ms valor poltico que jurdico, en lo que se refiere a su racionalidad poltica y a su perdurabilidad jurdica. Pedro de Vega, las asocia a motivaciones histricas y polticas contingentes y circunstanciales, tambin afirma que los lmites a la reforma pueden tener la finalidad de asentar en el ms alto nivel normativo, los supuestos ideolgicos y valorativos que descansa el rgimen poltico que con la Constitucin se pretende establecer [vi].

La doctrina constitucional es conteste con que la clusula de intangibilidad opera para los poderes constituidos [vii], dentro de los cuales se encuentra el poder revisor de la Constitucin (en Cuba, la propia Asamblea Nacional mediante la aprobacin de 2/3 de sus integrantes), pero no para el poder constituyente originario (el pueblo soberano) que no tiene lmites, ni condicionamientos, salvo los que l mismo pueda imponerse en un momento histrico determinado.

A partir de estos fundamentos bsicos y teniendo en cuenta las particularidades de nuestra clusula de intangibilidad, cabe la pregunta han sido coherentes todos los contenidos propuestos en el Anteproyecto, respecto a los lmites constitucionales que reconoce el texto del 76? Y, sobre la base de los propios lmites, es posible un nuevo texto? Una de las carencias que ha tenido la actual Constitucin cubana, y que ha atentado contra su normatividad y mejor conocimiento por el pueblo, ha sido la falta de interpretacin de sus preceptos por los rganos encargados (al menos pblica, solo se han hecho dos) [viii].

Una interpretacin histrica permitira obtener algunas claves para la respuesta a las preguntas formuladas. Durante la reforma constitucional en 1992, debido a la coyuntura internacional que defini el inicio de la cada del socialismo en Europa del Este, la discusin popular del Llamamiento al IV Congreso del Partido sufri lmites y condicionamientos por el propio Partido. El 23 de junio se public en el Granma el Acuerdo del Bur Poltico sobre el proceso de discusin del Llamamiento al IV Congreso del Partido [ix].

En este documento se llamaba a un debate con sentido constructivo y persuasivo, al que los cubanos fueran sin prejuicios, con amplitud y dispuesto a escuchar distintas opiniones. Sin embargo, en el propio documento se plante la incuestionabilidad del socialismo, la reafirmacin del partido nico y su carcter dirigente, la negacin del pluralismo partidista, y su consideracin como dogma contrarrevolucionario, el perfeccionamiento de la democracia socialista y revolucionaria, sin concesiones a los enemigos de nuestro pueblo y a la falacia de las instituciones burguesas; en otro sentido, la eliminacin de cualquier rezago de desigualdad o discriminacin, con especial referencia a las que sufran los creyentes.

Respecto a algunos de estos lmites y condicionamientos, si se analizan en relacin con los lmites que la reforma constitucional del 2002 instituy diez aos despus, no con una enunciacin exacta, puede inferirse que ya desde ese momento, determinados contenidos propios de la Constitucin se haban vuelto intangibles por mandato del Partido Comunista [x]. De esta manera el Partido se coloc por encima del Poder revisor de la Constitucin, la Asamblea Nacional, y del titular del poder constituyente, el pueblo, al cual se le haba propiciado una manera de participacin de tipo deliberativa.

Con la reforma del 2002, el 137 de la clusula de reforma que remite al artculo 3 impidi la reforma total de la Constitucin, a partir de la irrevocabilidad del sistema poltico y social, as como del socialismo. Si bien esto en principio induce a cuestionar cul preceptiva constitucional tributa al contenido de estos trminos o expresiones constitucionales, sobre todo, por la complejidad terica, normativa y real de algunos de ellos, en especial del socialismo, se podra afirmar que determinados contenidos que estn protegidos por los lmites a la reforma, el Anteproyecto no los modifica en su esencia.

Algunos de estos contenidos son la propiedad socialista predominante sobre los medios fundamentales de produccin (vanse los arts. 14 y 15 de la Constitucin del 76 respecto al 20 y 21a del Anteproyecto); la organizacin, direccin y control estatal de la economa nacional (art. 16 Const. 76 / art. 27, Antep.); la planificacin estatal en la economa versus o mayormente predominante respecto a la economa de mercado (art. 16, Const. 76 / arts. 27-I, Antep.); la supremaca de la Asamblea Nacional (art. 69, Const. 76 / Art. 97 Antep.); la igualdad (arts. 41-44, Const. 1976 / tratamiento disperso en el Antep.); el monopartidismo y el carcter superior y dirigente del Partido Comunista (art. 5, Const. 76 y Antep.). En cuanto a la superioridad del Partido debe verse respecto al resto de los elementos del sistema poltico cubano, pero no frente a la Constitucin, ni frente al titular del Poder constituyente, o sea el pueblo, ni tan siquiera, frente al Estado cubano mismo.

Otros contenidos que estn en el texto de 1976 y encuentran similar resonancia en el Anteproyecto son la carta de derechos y garantas, los principios de soberana popular y la democracia socialista; la vertebracin de la relacin del pueblo y las estructuras del Estado sobre la base del Poder Popular.

3. Qu impacto poltico-constitucional tiene el Anteproyecto? Cules sus lmites?

El Primer Secretario del Partido Comunista, Ral Castro, dijo en el 2011, cuando anunci la reforma a la Constitucin, que esta no poda estarse reformando todos los das. Esto fungi como una justificante para anticipar una serie de cambios econmicos, principalmente, relacionados con la propuesta e implementacin de los Lineamientos de la Poltica Econmica y Social del Partido y la Revolucin.

Al margen de lo anterior y del debate sobre si es posible hablar de una nueva Constitucin o no, el Anteproyecto propone un texto constitucional superior al que exista. El principal impacto que tiene la propuesta del Anteproyecto es que acerca la constitucin formal a la material, o sea, regula un grupo de aspectos que ya se encontraban en evidente desfasaje con el texto constitucional que se pretende reformar. Por otro lado mejora la sistemtica de los contenidos constitucionales, en particular los derechos de los ciudadanos, y relacionado con estos, ampla su catlogo. Otro impacto principal del proyecto es que refuerza el municipio, a tono con la tendencia de que este es el espacio del poder pblico, donde el ciudadano debe encontrar su mejor manera de desenvolverse poltica y en el cual los espacios de decisin deben serle prximos y posibles.

En cuanto a los lmites principales del anteproyecto, me limitar a relacionar los que parecen ms evidentes:

- Las excesivas remisiones legislativas, en particular, en materia de derechos, sobre la base de que la Constitucin es ley de mnimos. Las remisiones que hace el Anteproyecto son superiores en cantidad, respecto a los ltimos textos aprobados en Amrica Latina y en el mundo.

Con el neoconstitucionalismo de postguerra, en la segunda mitad del s. XX, la Constitucin se convirti en el principal instrumento de garanta de los ciudadanos. Esto no significa la hiper regulacin de contenidos (maximalismo normativo), pero s que las cuestiones fundamentales del Estado, la sociedad y el individuo encuentren solucin en un orden constitucional, que se proyecta en sus dimensiones normativa (lo que regula) y jurisdiccional (mediante el control especial de lo que se ha regulado constitucionalmente).

- La no previsin de una reserva de ley para determinados contenidos, en particular en materia de derechos ciudadanos. Esto adquiere connotacin por el hecho de que el Anteproyecto propone entender el trmino ley en un sentido amplio, o sea, desde la ley formal dictada por la Asamblea Nacional (rgano soberano, compuesto por diputados electos directamente por el pueblo) hasta disposiciones de menor jerarqua, como puede ser un decreto o resolucin (producto de rganos cuyos integrantes han sido designados). El hecho de que el ejercicio de derechos reconocidos en la constitucin queden limitados por disposiciones de menor jerarqua, dictadas por rganos u organismos con una legitimidad de tercer o cuarto grado, ante determinadas coyunturas de diferente ndole, ha sido una de las desviaciones ms preocupantes del ordenamiento jurdico cubano en los ltimos tiempos.

- Relacionado con lo anterior, el Anteproyecto no propone una solucin clara y consecuente con la tendencia internacional, para la insercin y jerarqua de los derechos ciudadanos que contengan los tratados internacionales que Cuba haya firmado y ratificado, en el ordenamiento jurdico cubano. A eso se debe sumar, primero que no se jerarquizan los derechos ciudadanos que hayan resultado de esos tratados firmados por Cuba y, segundo, el restrictivo significado que el glosario de trminos del Anteproyecto, le da a la progresividad, en materia de derechos humanos, a la vez que la limita a nuevos derechos, cuando internacionalmente la progresividad es entendida tambin para la regulacin ms extensiva de los derechos humanos, siempre que redunde en mayor proteccin de los ciudadanos.

- Se limita la participacin directa de los ciudadanos en las urnas para definir la constitucin de algunas estructuras del poder.

- En materia econmica el Anteproyecto no ofrece una diferenciacin pertinente entre propiedad privada y personal, adems de que la regulacin de la concentracin de la propiedad genera inseguridad jurdica, a partir de las leyes de desarrollo que regulen con mayor especificidad ambas cuestiones, sobre todo, la relativa a la concentracin de la propiedad; todo ello en un contexto socio-econmico, en el que por determinados variables, se han venido acentuando las diferencias. Ambas cuestiones pueden repercutir en el status econmico del ciudadano, incluso terminarn dando un espaldarazo al propio desarrollo del pas, que depender, en alguna medida, del fomento de la pequea y mediana empresa privada.

- El control de constitucionalidad no sufre cambios, lo que puede dificultar la propia realizacin de las normas constitucionales, y con ello estimular el descreimiento constitucional de los ciudadanos, algo que se empezaba a revertir, a partir de involucrar al pueblo en el proceso de consulta y el referendo.

4. Cmo garantizar la legitimidad de la reforma? Puede ser la nueva reforma constitucional un instrumento de consenso social?

Desde su procedimiento, la reforma de la Constitucin se desagrega en tres momentos principales: la iniciativa, la deliberacin y la decisin final, que puede terminar en la aprobacin y correspondiente adopcin, del proyecto, o en el rechazo del mismo. Cada una de estas fases puede acarrear variantes y procederes jurdicos diversos.

Una cuestin importante que gira alrededor de la actual reforma constitucional es la oportunidad y necesidad de actualizar el consenso de la sociedad cubana sobre las decisiones polticas fundamentales que contiene el texto del 76. En Cuba debe tenerse en cuenta que hoy 8.639.989 de cubanos tienen derecho al voto, esto significa que los cubanos entre 16 y 31 aos no participaron en la reforma constitucional del 2002, o sea que 2.3000.000 aproximadamente de cubanos con derecho al sufragio en la actualidad, no firmaron la introduccin de un lmite a la reforma de la Constitucin (26.62% de los electores). Respecto a la reforma de 1992, la ms importante que se ha hecho en los 42 aos de vigencia del texto de 1976, en cuanto a contenidos que se modificaron, cerca de 3.900.000 cubanos (los comprendidos entre 16 y 41 aos), no fueron, en principio, sujetos polticamente activos durante ese proceso de reforma (45.14% de los electores). Por su parte, durante el proceso de elaboracin de la Constitucin de 1976, la cual se someti a discusin popular, se vot en referendo y de la cual resultaron las principales decisiones polticas fundamentales que hoy conserva el texto y que no obstante hablarse de una nueva constitucin seguir conservando, 7 millones de cubanos que hoy son sujetos electorales no participaron, en este caso, seran los cubanos comprendidos entre 16 y 55 aos (80% de los electores) [xi].

Lo anterior son nmeros de referencia, que no deben traducirse linealmente como un posible fundamento estadstico que ponga en tela de juicio la legitimidad de la Constitucin cubana de 1976, ya que alrededor de una Carta Magna existen procesos jurdicos, polticos y sociales que regeneran y actualizan el consenso, aunque los ms idneos son el permanente control de constitucionalidad que acarrea consigo una interpretacin de los preceptos, lo que permite la adecuacin de los mandatos a la realidad cambiante, adems de su impacto en la cultura cvico-constitucional.

La naturaleza consensual que debe tener un proceso de reforma constitucional (la Constitucin como pacto poltico y social) justifica la utilizacin de instrumentos o vas democratizadores, as como de mecanismos socializadores que signifiquen implicar responsable y conscientemente a la ciudadana en las diferentes fases de la misma. El proceso ser ms democrtico y popular en la medida que la ciudadana intervenga e incida en la mayor cantidad de esos momentos.

La lgica constituyente en Cuba asumamos por un momento que se trata de un nuevo texto se basa en el mandato a una Comisin redactora para que conciba el Anteproyecto. Esta lgica tiene fundamento en la praxis poltica de Lenin, quien tuvo que abandonar la estrategia de una Asamblea Constituyente ante la escisin del partido bolchevique. Desde esta lgica, el primer signo de legitimidad debe ser el sometimiento poltico de la Comisin redactora al Partido y poltico-jurdico a la Asamblea Nacional, rgano con potestad constitucional y constituyente.

De cara a la democratizacin del proceso, la discusin popular juega un papel fundamental, ya que junto al referendo son los mecanismos que permiten involucrar a la ciudadana. Sin embargo, la discusin popular tiene que garantizar en todo momento, no solo las condiciones idneas para llevarla a cabo, sino la forma en que se puedan medir las intensidades de las preferencias, incluso teniendo en cuenta la calificacin de determinados sujetos, o sea las opiniones y fundamentos que se dan en determinados grupos (gremios profesionales, universidades, centros de investigacin, etc.).

En este sentido se hace importante contrastar e integrar los consensos y disensos que se forman fragmentariamente, para llegar a un documento con mayor representatividad de intereses plurales, que recoja las propuestas mejor fundamentadas.

En el actual proceso de reforma, la cuestin del consenso constitucional quedar distorsionado a partir del artculo 68 del Anteproyecto, referido a la definicin constitucional del matrimonio que oportunistamente unos, y malintencionadamente otros, han traducido como una propuesta de norma que introduce el matrimonio igualitario, aspecto que ha centrado gran parte de los debates y que ha sido capaz de polarizar a la sociedad cubana.

Debido a lo anterior, algunos ciudadanos votarn contrario o a favor del proyecto en el referendo, por esta nica cuestin, soslayando la trascendencia de las decisiones polticas fundamentales que el texto consigna. Si bien es posible la votacin en bloque de un anteproyecto, en el marco de un referendo constitucin, y si bien pudiera ser una solucin para despejar la cuestin que al parecer ms preocupa a los ciudadanos, no creo que sea la nica cuestin que debiera votarse de manera separada al resto de los contenidos constitucionales, de cara a la verificacin del consenso.

5. Cmo conservar y hacer valer los nuevos cambios que se le introduzcan a la Constitucin? Conclusin.

Acaso garantizar su supremaca y real normatividad no es la primera gran reforma que debe sufrir la Constitucin cubana? Al margen de los cambios que se apuntan en el Anteproyecto, la principal modificacin que debe sufrir la Constitucin cubana es en su espritu como norma, como ley superior, a fin de garantizar su plena normatividad y con ello la aplicacin directa de sus normas y principios, lo que pudo resolverse de manera diferente a como lo propone el Anteproyecto, que si bien da pasos de avances, en el sentido que declara que ninguna ley debe contradecir a la Constitucin, establece indirectamente un sistema de fuentes y propone la creacin de una Ley de control de constitucionalidad, pudo realmente ir ms lejos.

El actual proceso de reforma ha tenido un impacto trascendental, nunca antes en la historia constitucional cubana, ni tan siquiera en la hiperbolizada Constitucin de 1940, la Constitucin ha estado ms presentes en los ciudadanos, pero eso generar expectativas que deben ser secundadas por las estructuras del poder, en el sentido, de que los ciudadanos despus de la reforma, y con el nuevo texto, tienen que percibir que la Constitucin es un instrumento legal realmente vlido para defender sus intereses. Un cambio en ese sentido, es lo que podra hacer significar y trascender, las modificaciones normativas que contiene lo que se ha propuesto como una nueva Constitucin.

Notas:

[i] Vase la obra de Mortati, Costantino: La Costituzione in senso materiale, Giuffr, Milano, 1940.

[ii] Vase Azcuy, Hugo: La reforma de la Constitucin Socialista de 1976, en Cuadernos de Nuestra Amrica, Vol. II, N 22, pp. 41-52.

[iii] Costituzione de la Repubblica italiana de 1948, consltese en: https://www.senato.it/documenti/repository/.../costituzione.pdf

[iv] Constitucin del Reino de Noruega de 1814, consltese en: https://www.scribd.com/document/185686002/Constitucion-de-Noruega

[v] Hesse, Konrad: Constitucin y Derecho constitucional en Benda, Ernst et al., Manual de Derecho constitucional (Trad. Antonio Lpez Pina, Madrid, Marcial Pons, Ediciones Jurdicas y Sociales S. A.), 1996, p. 9.

[vi] De Vega, Pedro: La reforma constitucional y la problemtica del poder constituyente, Tecnos S. A., Madrid, 1999, pp. 247-248.

[vii] De Vega, ob. cit., p. 267.

[viii] Consltese Marill, Emilio: Constitucin de la Repblica de Cuba. Temtica / legislacin complementaria, Editorial Ciencias Sociales, La Habana, 1969, pp. 221-239.

[ix] Vase Peridico Granma (23-06-1990), p. 1.

[x] Guzman Hernndez ,(Teodoro) Yan: El procedimiento de reforma, la participacin popular y las reformas de la Constitucin en Cuba (1959-2002), Revista Estudios Constitucionales, Centro de Estudios Constitucionales de Chile Universidad de Talca, Ao 13, N 2, 2015, p. 258. Disponible en: www.cecoch.cl/publicacion/2015-revista-2

[xi] Los datos de la poblacin por marco etario se compusieron a partir de la informacin de la ONE para el 2015, consltese: Anuario Estadstico de Cuba 2015, Edicin 2016, Oficina Nacional de Estadstica e Informacin, p. 90.

(Teodoro) Yan Guzman Hernndez. Profesor Titular de Derecho Constitucional y Teora del Derecho de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana. Miembro de la Sociedad cubana de Derecho Constitucional y Administrativo.

Fuente: http://www.cubainformacion.tv/index.php/politica/78751-dossier-sobre-el-anteproyecto-de-constitucion-cubana-tres-textos-para-un-debate-abierto-plural-y-transparente



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