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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-10-2018

El historiador Ricard Vinyes aborda las polticas pblicas de memoria en la Universitat de Valncia
La memoria democrtica, un derecho ciudadano

Enric Llopis
Rebelin


Polticas de la memoria. En julio de 1990 Francia promulg la Ley Gayssot (por el nombre del diputado comunista que la promovi), que castigaba la xenofobia y el negacionismo respecto a los crmenes de lesa humanidad, como el Holocausto (el pasado 27 de marzo la Corte de Casacin francesa confirm la condena a una multa de 30.000 euros al expresidente del Frente Nacional, Jean-Marie Le Pen, por calificar de un detalle en la historia las cmaras de gas nazis). En mayo de 2001 la Asamblea Nacional aprob la denominada Ley Taubira, que consideraba el trfico negrero transatlntico y la esclavitud perpetradas a partir del siglo XV- crmenes contra la humanidad; adems, segn la legislacin, los programas educativos e investigaciones tendran que otorgarle a estos hechos el lugar que merecen.

Pero la gran polmica sobre las leyes memoriales en Francia se desat en febrero de 2005; a travs de una enmienda legal, el parlamento asign a los programas escolares la funcin de reconocer el papel positivo del colonialismo francs en ultramar, particularmente en el norte de frica. Los prrafos que suscitaron mayores crticas fueron derogados en 2006. Por otra parte, en 2012 la Asamblea gala aprob una ley que penaba con un ao de crcel y 45.000 euros de multa la negacin del genocidio armenio durante el Imperio Otomano (1,5 millones de muertos entre 1915 y 1917, segn fuentes armenias, cifra que rebaja notablemente Turqua); un mes despus el Consejo Constitucional de Francia tumb la iniciativa legal, por considerar que vulneraba la libertad de expresin.

La batalla por el control de la memoria, los silencios y las omisiones tiene precedentes antiguos. En 1598 el monarca de Francia Enrique IV firm el Edicto de Nantes, que finiquitaba las Guerras de Religin entre catlicos y hugonotes (calvinistas franceses). El texto estableca que la memoria de todos los acontecimientos ocurridos entre unos y otros tras el comienzo del mes de marzo de 1585 y durante los oscuros precedentes de los mismos, hasta nuestro advenimiento a la corona, queden disipados y asumidos como cosa no sucedida.

En Espaa, una muestra de polticas memoriales fue lo sucedido el 22 de noviembre de 1985 en la Plaza de la Lealtad de Madrid. El rey inaugura el monumento a los cados por Espaa en presencia de excombatientes de los dos bandos, titul su crnica el diario El Pas. Ese da se conmemoraba el dcimo aniversario de la coronacin de Juan Carlos I de Borbn y su juramento de lealtad a los principios del Movimiento Nacional. En el acto de la Plaza madrilea estuvieron presentes la familia real, el presidente del Gobierno, Felipe Gonzlez, y los ministros socialistas, adems de altas dignidades estatales, efectivos de diferentes compaas del ejrcito, la guardia civil y ancianos excombatientes tanto de organizaciones republicanas como franquistas; estos, segn ABC, asistieron a la ceremonia visiblemente emocionados. La inauguracin del obelisco y la llama votiva concluy con un desfile militar. El rey prendi la llama en honor a todos los que dieron su vida por Espaa. El acto simboliza el espritu de reconciliacin entre los espaoles, titul el peridico conservador.

El catedrtico de Historia Contempornea de la Universitat de Barcelona, Ricard Vinyes, ha mencionado estos ejemplos en la conferencia titulada Historia y memoria: polticas pblicas de memoria, organizada por el Aula dHistria y Memria Democrtica de la Universitat de Valncia. El historiador ha publicado, con Montse Armengou y Ricard Belis, Los nios perdidos del franquismo (2003) y coordinado El Estado y la memoria: gobiernos y ciudadanos frente a los traumas de la historia (2009), entre otros libros. Asimismo es el coordinador del Diccionario de la memoria colectiva, editado en septiembre de 2018 por Gedisa y en el que han participado cerca de 200 investigadores.

En el prlogo del Diccionario, Vinyes hace referencia a la memoria popular y democrtica. Apunta el caso de Jos Anselmo Clav, msico y activista de mediados del siglo XIX que introdujo las sociedades corales entre las clases trabajadoras de Barcelona. El potencial subversivo de la fiesta, el baile y un ocio vinculado a ideas republicanas y democrticas preocupaba entonces a las lites; el alcalde de Barcelona, Jos Bertrn Ros, public un bando en 1853 que declaraba: La clase obrera ha de ocuparse en trabajar y no en cantar o bailar, de modo que estas actividades quedaron prohibidas en la calle. Segn Ricard Vinyes, la memoria de aquellos das pervive hoy en el nomencltor de nuestras ciudades, pero no el relato, no el sentido.

Hay asimismo ejemplos de lugares de memoria oficiales, impulsados por los gobiernos para rescatar grandes relatos. El historiador cita el monumento 9/11 Memorial de Nueva York en torno al 11-S, por el debate generado a lo largo de su construccin y an hoy. La BBC inform en 2014 de la polmica sobre la tienda del museo dedicado a las vctimas, en la que el pblico poda comprar sudaderas con capucha y el dibujo de las Torres Gemelas, tazas de caf del 11-S, bufandas con la silueta de la ciudad y camiones de juguetes como los utilizados por los bomberos. El memorial se inaugur en 2011, una dcada despus de los atentados. Muchos neoyorkinos reconocen estar saturados de tanta celebracin, inform el corresponsal de La Vanguardia.

El Diccionario define la memoria pblica como aquella parte del pasado que permanece en el presente, en los discursos y debates actuales, lo que remite al uso pblico de la historia, afirma Anna Lisa Tota, profesora de la Universidad de Roma y autora del artculo. As, el informe de 500 pginas de la comisin del 11-S, presentado al entonces presidente George W. Bush en julio de 2004, pas por alto antecedentes de importancia, como las relaciones internacionales de Estados Unidos previas al ataque y de las que en todo el informe no se hace mencin alguna; lo que el documento omite es ms relevante que aquello que explica con profusin, afirma la investigadora.

Actualmente Ricard Vinyes es Comisionado de Programas de Memoria del Ayuntamiento de Barcelona. Procuramos que la programacin no sea plana, que tenga contenido poltico y aporte criterios ticos, afirma el historiador. En el Centre La Nau de la Universitat de Valencia destaca el giro memorial de los ltimos 15 aos, por el que la memoria se ha ido desplazando de la idea de deber a considerarse un derecho civil que corresponde garantizar al Estado. En marzo se desarroll la iniciativa Queremos la paz, no el olvido, con motivo del 80 aniversario del bombardeo de Barcelona. A mediados de marzo de 1938, los aviones italianos aplicaron el llamado bombardeo de saturacin sobre la ciudad, lo que implic el lanzamiento de 44 toneladas de bombas a baja altura durante dos das. El balance de los ataques se aproxima a los mil muertos, entre 1.500 y 2.000 heridos y 76 edificaciones totalmente destruidas.

Entre las actividades relacionadas con la embestida fascista, figura el espectculo El rbol de la memoria diseado por Xavier Bov, que consisti en una proyeccin de 10 minutos, en tres dimensiones, vdeo y voz en off sobre la fachada del consistorio en la Plaza de Sant Jaume. Al rbol gigante y conceptual de Bov, se agrega la organizacin de visitas guiadas a los refugios antiareos 307 del Poble-Sec y Grcia o la sealizacin de lugares de Barcelona que recibieron el impacto de los explosivos; asimismo el Born-Centre de Cultura i Memria acoge hasta marzo de 2019 la exposicin Una infancia sota les bombes, sobre la masacre que el 30 de enero de 1938 causaron las bombas de la aviacin fascista en la plaza barcelonesa de Sant Felipe Neri: 41 muertos, la mayora nios.

Otra de las iniciativas del Programa de Memoria es la reconversin de la antigua crcel Modelo de Barcelona -cerrada en junio de 2017, cuando se cumpli el 113 aniversario de su inauguracin- en un espacio memorial que incluya un centro de interpretacin de la represin y los movimientos sociales, adems de conferencias y exposiciones. El militante libertario Salvador Puig Antich fue ejecutado a garrote vil en esta prisin en marzo de 1974; tres aos despus, se produjo el motn de la Coordinadora de Presos en Lucha (COPEL). En la Modelo, recuerda el Ayuntamiento de Barcelona, fueron encarcelados durante el siglo XX quienes participaron en revueltas de todo tipo. Entre las prximas acciones, se incluye la que tendr lugar el 28 de octubre: un acto de homenaje a las Brigadas Internacionales, que se realizar en el monumento erigido en el barrio de El Carmel a los voluntarios (de ms de 50 pases) que combatieron al fascismo en Espaa; el 28 de octubre de 1938 tuvo lugar en las calles de Barcelona el desfile de despedida a los brigadistas, al que asistieron 250.000 personas.

Ricard Vinyes tambin resalta la inversin de 900.000 euros en ocho barrios anunciada el tres de octubre por el Ayuntamiento de Barcelona para reivindicar la memoria popular. En las barriadas de Sant Gens dels Agudells y La Teixonera el proyecto incluye una mesa por la memoria, que representa a vecinos y asociaciones; la realizacin de exposiciones y un documental sobre la historia social de los dos barrios (uno de los aspectos que se destacan son las oleadas inmigratorias entre los aos 50 y 80 del siglo pasado).

En las barriadas del Bon Pastor y Bar de Viver, en el distrito de Sant Andreu, un eje del proyecto es la memoria histrica de las viviendas obreras y las casas baratas. En La Marina, algunas propuestas remiten a la memoria del pasado industrial y la factora de SEAT. Vinyes destaca, por ltimo, la vigencia del artculo de Josep Renau Sentido popular y revolucionario de la fiesta de las fallas, publicado en la revista Nueva Cultura en plena guerra civil. El pintor y muralista aborda la evolucin de las fiestas falleras, cmo san Jos va quedando a un lado, al igual que la mitologa catlica, mientras en los festejos arraiga el contenido sensual y crtico, es decir, materialista y revolucionario; las fiestas falleras responden a la gloriosa tradicin liberal del pueblo, que, arrancando de aquellas jornadas picas de las Germanas, conduce a la Valencia antifascista de hoy, concluye Renau.

Fuente de las imgenes: Ayuntamiento de Barcelona

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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