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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-10-2018

La cambiante estrategia de Trump en Corea del Norte

Gerry Brown
Counterpunch

Traducido para Rebelin por Paco Muoz de Bustillo



Photo Source Dan Scavino Jr. | CC BY 2.0

Donald Trump ha pasado de amenazar a Corea con un fuego y una furia nunca vistos a decir que su presidente me escribi bonitas cartas. Nos hemos enamorado. De referirse a Kim Jong-un como el hombre de los cohetes (Rocket Man) a llamarlo Presidente Kim. Trump est cambiando su estrategia, de Mxima Presin a Ofensiva de Seduccin. Le servir para granjearse el cario de Kim y convencer al dirigente norcoreano de firmar un acuerdo en trminos favorables a EE.UU.?

A pesar de su juventud, Kim no es un nio perdido en el bosque ni un loco. Sabe exactamente lo que quiere y, con el respaldo de China, no se conformar con menos.

Excepto el tonto del pueblo, todo el mundo sabe que Trump necesita desesperadamente una victoria en poltica exterior. La victoria lograda con la renovacin del Tratado de Libre Comercio de Amrica del Norte (NAFTA), o ms exactamente, la intimidacin que ha ejercido sobre Mxico y Canad en el acuerdo comercial ahora renombrado como USMCA, tiene poca importancia ms all de Amrica del Norte. Con eso no va a conseguir impresionar ni intimidar a China en la progresiva guerra comercial que mantienen las dos mayores economas del mundo. El PIB conjunto de Canad y Mxico es apenas una cuarta parte del de China. Casi tres cuartas partes de las exportaciones de esos dos pases dependen del mercado estadounidense, mientras que las exportaciones de China a Estados Unidos solo suponen una quinta parte de sus exportaciones totales.

Trump acept este ao reunirse en una cumbre con Kim, algo a lo que no se haba atrevido anteriormente ningn otro presidente de EE.UU. Y no lo hizo porque le preocupe genuinamente la paz en la pennsula coreana sino porque necesita demostrar que l, el Gran Negociador, es capaz de conseguir un acuerdo de desnuclearizacin que ningn otro presidente pudo lograr. Aunque la declaracin conjunta emitida tras la Cumbre fue bastante vaga, tuvo buena prensa, as que polticamente fue un tanto a su favor.

Washington siempre ha sido partidario de mantener el statu quo en la pennsula coreana. A decir verdad, Washington teme el establecimiento de una paz duradera en Corea, ya que ello dejara de justificar la presencia de tropas estadounidenses en Corea del Sur. Lo que a su vez supondra que ya no quedaran bases americanas en el Mar Amarillo para contener a China, la verdadera razn de Estado que justifica la presencia militar estadounidense en Corea del Sur.

Trump, de por s una criatura de los pantanos, no tiene mucho campo para desviarse de la poltica prevalente en Washington. Tuvo que deshacerse de Rex Tillerson (ex secretario de Estado), que se opona de manera abierta y vehemente a su encuentro con Kim. Otro de sus detractores, John Bolton, consejero de seguridad nacional, fue marginado y obligado a mantener la boca cerrada, a cambio de tener ms peso en las decisiones polticas sobre Irn.

Por tanto, a nadie sorprende que Mike Pompeo, un secretario de Estado mucho ms maleable, no haya conseguido hacer avanzar las negociaciones para la desnuclearizacin, a pesar de los diversos viajes realizados a Pyongyang a tal efecto. Pompeo bsicamente dict los trminos por los que se exiga a Corea del Norte que abandonara por completo su armamento nuclear, de forma unilateral, sin ofrecer a cambio ningn compromiso por parte de EE.UU. Un alto funcionario norcoreano calific de gansteril la postura de Pompeo. En lugar de admitir que su estrategia haba fracasado, Trump acus al presidente chino Xi de sabotear las conversaciones para luego cancelar futuras visitas de Pompeo a Pyongyang.

Con Estados Unidos fuera de juego, los dos dirigentes coreanos han continuado sus conversaciones bilaterales y han avanzado mucho desde la Cumbre. Como sus problemas legales y la guerra comercial con China no iban segn lo esperado, Trump aprovech los acuerdos provisionales logrados por las dos Coreas para solicitar una segunda Cumbre con Kim. Entonces es cuando inici su Ofensiva de Seduccin, cuando anunci en un mitin el mutuo afecto que se profesaban!

As pues, qu podemos esperar del segundo show Trump-Kim, si es que llega a materializarse? Lo ms probable es que ms de lo mismo. Kim no va a destruir su arsenal nuclear si Estados Unidos no se compromete a algo a cambio. No va a cometer el mismo error que cometi su padre al firmar el Acuerdo Marco con Bill Clinton que posteriormente enterr Bush hijo. Kim tambin est receloso y preocupado por lo ocurrido con el acuerdo nuclear con Irn firmado por Obama y que Trump ha convertido en papel mojado. La pura verdad es que Estados Unidos no tiene ninguna credibilidad en cuanto a su respeto por los acuerdos internacionales.

Para Kim, la falta de acuerdo es mucho mejor que un psimo acuerdo. Las conversaciones sobre desnuclearizacin pueden prolongarse hasta el infinito. Lo bueno de esta coyuntura es que las conversaciones intermitentes reducen la tensin en la pennsula. Eso es lo que Kim desea y necesita para poder centrarse en su mayor objetivo: el desarrollo econmico.

Fuente: https://www.counterpunch.org/2018/10/04/trumps-strategy-on-north-korea-unplugged/

El presente artculo puede reproducirse libremente siempre que se respete su integridad y se nombre a su autor, a su traductor y a Rebelin como fuente del mismo



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