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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-10-2018

Pensiones dignas versus beneficencia

Sabino Cuadra Lasarte
Rebelin


Coincid con la actual ministra Magdalena Valerio durante la legislatura de 2011-2015 en la ComisiN de Empleo y Seguridad Social y en la de Seguimiento del Pacto de Toledo. En esta ltima actu en distintas ocasiones como portavoz del Grupo Socialista. Sus intervenciones crticas para con el Gobierno de Rajoy fueron siempre fuertes y contundentes. Fue tambin portavoz en el Pleno del Congreso en el importante debate del Proyecto de Ley del Gobierno del PP de Reforma del Sistema de Pensiones.

Su intervencin consta en el Diario de Sesiones del 31 de octubre de 2013: No estamos de acuerdo con las formas, pero tampoco con el fondo, ni con el factor de sostenibilidad que ustedes plantean, ni cmo lo plantea, ni cundo lo plantean, ni tampoco con el ndice de revalorizacin... La reforma laboral ha sido un pedazo de viga en la va que ha hecho descarrillar el sistema de pensiones... As que cuando cambie la mayora poltica en este pas, y estoy convencida de que mi partido volver a gobernar este pas, se va a cambiar esta ley, ser de las primeras cosas que hagamos, derogar esta ley

Derogar la ley. Este latiguillo fue muy utilizado durante aquella legislatura por los y las portavoces del PSOE al terminar sus intervenciones en los debates sobre la LOMCE, la Ley Mordaza, la reforma laboral, la de las pensiones...: Nada ms llegar al Gobierno el PSOE derogar...., y la bancada socialista rompa en aplausos. Pero nada de eso est pasando. Hoy, el PSOE y Margarita Valerio repiten una y otra vez eso de donde dije digo, digo Diego.

En una de sus primeras entrevistas la ministra seal que la Reforma Laboral no se puede derogar alegremente. En la misma lnea, pocas semanas despus afirm que si hemos criticado la reforma unilateral de las pensiones, no me gustara tropezar en la misma piedra. Es decir, de aquello de derogar las reaccionarias leyes del PP una vez se llegara al Gobierno, de momento, nada. Por supuesto, nadie le haba pedido alegras a la ministra para derogar la reforma laboral, sino todo lo contrario: seriedad. Porque lo que es una alegra es prometer una cosa y no hacerla. Por otro lado, derogar la reforma de las pensiones que unilateralmente hizo el Gobierno del PP, no es antidemocrtico, sino reponer el rgimen de las pensiones al punto de partida en el que stas fueron violentadas. Consenso, dilogo y negociacin, toda la que la ministra quiera, pero anlese primero la reforma del PP, porque lo contrario supone que, mientras tanto, contina en vigor aquella reaccionaria Ley.

El pasado 1 de octubre, mientras 25.000 pensionistas se manifestaban por las calles de Bilbo reclamando, entre otras cosas, una pensin mnima de 1.080 euros al mes, la ministra se reuni con una delegacin de los Pensionistas de Bizkaia y les dej claro, blanco sobre negro, que, si bien ya le gustara, a m y al Gobierno atender esa peticin era imposible porque afectara a la sostenibilidad financiera del sistema pblico de pensiones.

Los 1.080 euros no es una cantidad fijada arbitrariamente por los pensionistas, sino que refleja lo que la Carta Social europea establece, fijando el umbral de la pobreza en un 60% de la media de ingresos por unidad de consumo en los hogares. Es decir, negarse a esto supone dar el visto bueno a que, por ejemplo, en Euskal Herria, un 60% de pensionistas (el porcentaje entre las mujeres es an mayor, un 70%), malvivan inmersas en una situacin de pobreza, y muchas de ellas, en condiciones de pobreza extrema.

Por otro lado, sera injusto poner solo al PP como blanco de las crticas. Antes de la reforma del Gobierno de Rajoy, el Gobierno de Zapatero congel las pensiones en mayo de 2010 y, poco despus, en enero de 2011, acord una Reforma que alarg la edad de jubilacin, aument el nmero de aos necesarios de cotizacin y agrav el rgimen de las jubilaciones parciales y anticipadas. La reforma tuvo el aval de CC.OO. y UGT tambin de la CEOE y CEPIME, por supuesto-, y el rechazo de la mayora sindical vasca (ELA, LAB, STEE-EILAS, EHNE, Hiru), la CIG en Galiza, y la CGT en el conjunto del Estado, que convocaron una huelga general contra el proyecto

Se nos dijo entonces que la reforma servira para garantizar a futuro el sistema pblico de pensiones, pero nada de esto ha ocurrido. Por el contrario, sirvi para abrir las puertas a la segunda reforma de Rajoy y, lo que es peor, a difundir la necesidad de corresponsabilizarse ante la crisis, vendiendo entre el pensionariado la idea de que el actual sistema no era viable. Se habla as, y mucho, de la sostenibilidad del sistema de pensiones y el dficit que presenta el mismo, pero muy poco de las cargas de profundidad introducidas contra el mismo durante estas ltimas dcadas: desgravaciones a las empresas en las cotizaciones, salario mnimo irrisorio, bases mximas de cotizacin condescendientes con los grandes sueldos, falta de una poltica pblica clara de fomento del empleo juvenil y de lucha decidida contra el paro....

Por otro lado, por qu se garantiza la sostenibilidad de la banca corrupta (60.000 millones de euros son irrecuperables) y, a la par, se vaca el Fondo de las Pensiones en una cantidad similar para cubrir los estropicios ocasionados por el Gobierno al propio sistema?. Por qu los presupuestos pblicos priorizan los intereses de una cuadrilla de banqueros por encima de los de 9 millones de pensionistas? Por qu no se dice que el ms deficitario de todos ministerios es el de Defensa, nico, por cierto, que no ha tenido recorte alguno, sino todo lo contrario, durante todos los aos de la crisis?.

No es cierto que se pretenda hacer sostenible el sistema de pensiones. Por el contrario, lo que muestran las ltimas reformas es que se apuesta por debilitarlo cada vez ms y por abrir vas a la entrada de la banca, mutuas y fondos de inversiones en este apetitoso campo. Se dan pasos as, uno tras de otro, que debilitan el sistema de Seguridad Social y apuntan en la direccin de convertirlo en algo parecido a un sistema de beneficencia en el que prestaciones sociales dejen de ser consideradas como derechos y, cada vez ms, sean concebidas como limosnas otorgadas por un Estado benefactor. Y mientras tanto, el capital privado se ir haciendo con el gran negocio de las pensiones y adornar su esquilme social con misericordiosas Fundaciones y patrocinios de obras sociales destinados a los sectores ms desfavorecidos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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