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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-12-2005

Un joven doctor aporta su testimonio sobre el horror que se vive en Iraq
Slo disponamos de anestsicos locales para amputar miembros

Inge Van de Merlen
Tribunal de Bruselas/Indymedia

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez


Qu hace un joven mdico iraqu en una noche glacial de noviembre en la nevada Bruselas? El Dr. Salam Ismael est en Europa para ofrecer su testimonio sobre las violaciones de los derechos humanos cometidos contra su pueblo en Iraq. Iraq, el pas descrito en nuestros libros de historia como la cuna de la civilizacin, un pas del que todos los iraques se sienten orgullosos. Medical Aid for the Third World, la ONG belga que envi mdicos al infierno de bombas en que se convirti Bagdad en 2003, le ha invitado unos das a Bruselas para que comparta sus experiencias. Tuve la oportunidad de hablar con l antes de que presentara material filmado y fotos sin censurar en una sala de conferencias de Intal.

Hace 29 aos, Salam (cuyo nombre en rabe significa paz) naci en el distrito de Al-Adhamya en Bagdad de una madre chi y un padre sunn, por eso la idea de una guerra civil sunnes contra chies- es, comprensiblemente, algo inaudito para l. Al finalizar sus estudios secundarios, ingres en la Facultad de Medicina de Bagdad y despus, como joven doctor, acababa de empezar su primer ao de especializacin en ciruga ortopdica, cuando Estados Unidos atac su pas en marzo de 2003. El Dr. Salam prefiri interrumpir sus estudios y dejar su puesto de jefe de jvenes doctores en Bagdad, para ofrecer sus servicios como voluntario en las reas ms duramente golpeadas del pas. En octubre de 2003, junto con otros jvenes doctores, fund Doctores para Iraq, y desde entonces ha emprendido diversas misiones para llevar ayuda a las vctimas hasta las zonas ms remotas y asediadas del pas.

Pregunta: Vd. estuvo Faluya cuando se produjo el primer asedio a la ciudad en abril de 2004. Puede relatarme algo de lo que presenci all?

Salam Ismael: La vspera del asedio a Faluya me haba tomado un da libre. Estaba en casa solo y Al Yazira transmiti las imgenes de los primeros bombardeos. Junto con otros doctores decid ir a Faluya. Dej una misiva para mi familia explicando donde estaba y que confiaba en verles de nuevo cuando volviera. Cuando llegamos a Faluya haban empezado los bombardeos y entramos en la ciudad por el desierto, al estar todas las calles bloqueadas. Faluya se extiende a lo largo del Efrates y para llegar hasta el hospital hay que atravesar un puente que cruza el ro. Nos fue imposible acercarnos hasta all, ya que las tropas haban cerrado el puente. Regresamos a la ciudad y establecimos una clnica de emergencia.

Durante nuestra estancia en Faluya, los francotiradores estadounidenses controlaban una parte de la ciudad a la que llambamos zona fantasma. Convertan en blanco todo lo que se mova y no perdonaban ni a las ambulancias. Una de ellas fue alcanzada por un misil justo ante nuestros ojos y qued completamente calcinada. BBC News [1] inform sobre ese incidente. Yo result herido de metralla en el pecho durante ese ataque.

El primer asedio a Faluya se desarroll siguiendo una tctica aplicada con frecuencia y que denominan sistema general de castigo. Cuando las tropas estadounidenses se ven atacadas cerca de una ciudad o de un pueblo, les someten a asedio e imponen el toque de queda, lo que hace casi imposible que los habitantes puedan conseguir suministros de alimentos. Cortan el agua y la electricidad. La situacin persiste durante das o semanas; las familias se ven atrapadas en sus hogares. Luego, durante los asaltos a las casas, arrestan a un nmero considerable de personas sin que haya habido acusacin alguna contra ellas.

El 9 de abril se hizo famoso como la noche de las bombas de racimo. Tropas estadounidenses trataron de hacerse con el distrito de Yulan y utilizaron bombas racimo, que provocan heridas extremadamente graves. Tuvimos que atender a numerosas vctimas y tuvimos que repartir nuestros limitados anestsicos entre ellos. Slo disponamos de anestsicos locales para amputar miembros y los doctores tenan que suturar las heridas con agujas normales e hilo de coser.

Tras unos cuantos das se nos agot la comida y tuvimos que sobrevivir a base de zumos, galletas y azcar. No se vea un alma viviente por las calles y las ambulancias eran continuamente atacadas. Cuando el asedio lleg a su fin, el primer convoy pudo entrar en la ciudad. Llegaban jvenes en camiones con suministros de alimentos y pancartas colocadas en ellos con las palabras Regalo de Ciudad Sadr. La Ciudad Sadr es una pauprrima barriada chi de Bagdad y Faluya tiene una importante poblacin sunn. En Iraq hay una gran solidaridad entre el pueblo, y la denominada amenaza de guerra civil no es ms una invencin para dividir el pas.

P.: Medio ao ms tarde, Faluya fue asediada de nuevo. Qu ocurri entonces?

S.I.: El segundo asedio a Faluya fue mucho peor. Cuando intentamos sacar los cadveres de la ciudad, descubrimos que el ejrcito ocupante haba hecho uso de armas ilegales.

P.: Hay alguna evidencia de ese hecho?

S.I.: Estoy convencido de que los testimonios de testigos, los hechos cientficos y una investigacin internacional proporcionarn esa evidencia. El napalm es un gel viscoso inflamable que entra en combustin a 300-350C (572-6612F), causando quemaduras de cuarto grado. Las tropas estadounidenses utilizaron napalm combinado con fsforo blanco, que hace que la temperatura aumente hasta 3.000C (5.432F). Los componentes qumicos entran en reaccin con el agua contenida en las clulas humanas. La ropa permanece intacta, pero la piel afectada se quema hasta el hueso. Al reaccionar esas sustancias al contacto con el agua, el efecto se agrava cuando derramas agua sobre ellas. El nico medio para impedir que se extiendan las quemaduras es apagar el fuego con fango.

Durante los tres o cuatro das siguientes a los ataques, los trabajadores de la asistencia mdica no pudieron acceder a la ciudad. Cuando finalmente se les permiti entrar, se encontraron con que en algunos distritos calles y bloques enteros haban sido pulverizados. Debe saber que los residuos de fsforo blanco y napalm slo permanecen en la tierra durante 48-72 horas. Despus de ese perodo no se puede encontrar muestras aptas para realizar posibles anlisis. Sin embargo, se siguen apreciando los efectos de esas armas sobre el cuerpo humano durante un perodo ms largo. Tambin encontramos cuerpos de civiles que, obviamente, no haban muerto en una posicin de combate. Algunos yacan en sus camas cuando murieron y no mostraban heridas externas, lo que indica tambin el uso de armas qumicas.

Aunque no hubieran usado ese tipo de armas, de todas formas se cometieron crmenes contra la humanidad. Segn las Convenciones de Ginebra est prohibido no satisfacer las necesidades fundamentales de los pueblos [ocupados en perodo de guerra]. Esta es, en efecto, una violacin mucho ms grave de los derechos humanos que el uso de fsforo y napalm.

P.: El segundo ataque contra Faluya tuvo lugar hace un ao. Cmo son actualmente las condiciones de vida en la ciudad?

S.I.: Faluya contina estando sitiada; es una prisin. Nadie puede moverse en el interior de la ciudad sin una tarjeta de identidad. Aqullos que quieran entrar tienen que haberse hecho previamente un registro de retina y de huellas dactilares. Es muy difcil moverse de un lado a otro y se han fijado determinadas horas para entrar o salir de la ciudad. Alrededor de Faluya hay cinco puntos de control estadounidenses que siguen sometidos a ataques diarios de la resistencia. Los faluyanos no olvidarn las prdidas que sufrieron y quieren que los ocupantes se vayan.

P.: En pginas de internet donde la gente enva sus comentarios, cuando se mencionan las bajas de Faluya a menudo se pueden leer reacciones del tipo de: Fue culpa de los habitantes. Les haban avisado de antemano para que abandonaran la ciudad. Qu piensa acerca de eso?

S.I.: Antes del primer asedio a Faluya nadie fue avisado, por eso nadie estaba preparado para irse. Inmediatamente antes del segundo asedio, se advirti para que mujeres y nios abandonaran la ciudad. Para salir, tenan que pasar por los puntos de control estadounidenses. La poblacin supo, a travs de altavoces, que no se permita salir a los hombres de entre 18 y 35 aos. Puede imaginar que las madres, hijas, hermanas y esposas dejaran atrs a sus hijos, padres, hermanos y maridos en una ciudad que iba a ser sometida a uno de los ataques ms tremendos de esta guerra? Es natural que eligieran permanecer junto a sus seres queridos.

Adems, no se haba preparado albergue alguno para los refugiados. Aquellos que tenan permiso para salir no tenan ningn sitio adonde ir, por eso prefirieron atrincherarse en sus casas antes que huir al desierto con las manos vacas.

P.: Durante ms de seis meses, las tropas iraques y estadounidenses han estado atacando otras ciudades a lo largo del Efrates. Los medios de masas mencionan esos ataques de forma bastante espordica y la informacin se limita a publicaciones oficiales de prensa del ejrcito y del gobierno. Qu es lo que Vd. ha presenciado all?

S.I.: Me vi implicado en misiones de ayuda a Rawah, Hit, Hadiza, Al-Qaim y Tal Afar. Estas ciudades son ms pequeas que Faluya. El ejrcito [ocupante] utiliz la misma estrategia y los ataques fueron de intensidad similar, aunque hay que observar algunas diferencias. En Al-Qaim, por ejemplo, utilizaron las denominadas bombas inteligentes. Esas bombas deben su nombre a la afirmacin de que son slo para alcanzar a insurgentes, sin matar a civiles. Se imagina cmo pueden conseguir eso?

Una bomba de 500 kgs deja un crter de 5-6 metros de profundidad y en un radio de 500 metros desaparece todo. Esas bombas inteligentes aumentaron drsticamente el nmero de vctimas. Haba muchos nios entre los muertos, ya que familias enteras haban sido enterradas bajo los escombros de sus casas.

En Al-Qaim, una ciudad de unos 80.000 habitantes, un ataque sobre un distrito produjo 40 vctimas civiles. En Hadiza, s que una bomba mat a 31 personas.

Pero eso no acaba ah. Miles de personas fueron obligadas a huir como consecuencia de la destruccin de sus ciudades. Slo en el oeste de Iraq, se estima que el nmero de familias refugiadas es de 6.400. Muchas de ellas viven en el desierto sin refugio alguno; otras viven en sus coches. Carecen de toda posibilidad de satisfacer las necesidades ms esenciales y en esas zonas remotas la ayuda mdica es muy limitada.

P.: En los medios de comunicacin oficiales no escuchamos nada sobre todo eso. Es que no hay ninguna misin internacional de investigacin sobre esos crmenes?

S.I.: No esperamos muchos apoyos de organizaciones internacionales de derechos humanos como Amnista Internacional o Human Rights Watch. En el 2004, AI mencion que poda ocurrir que se estuvieran violando los derechos humanos en Iraq.

Con respecto a los medios de comunicacin de masas, no han aparecido por Faluya desde el primer asedio. Los periodistas informan desde sus hoteles en la Zona Verde de Bagdad. Esta zona fuertemente fortificada abarca slo 5 kms; el resto de Iraq se considera Zona Roja.

De cualquier forma, fuimos la nica organizacin iraqu que recibi una invitacin de la Organizacin Mundial de la Salud en Ginebra. Hace ms o menos mes y medio que present varios informes, en una sesin celebrada all, sobre la crisis humanitaria en el oeste de Iraq y la situacin del sistema sanitario. He pedido a la OMS que anime a las organizaciones de ayuda internacional para que reanuden las operaciones en Iraq; que empiecen a investigar el incumplimiento de las Convenciones de Ginebra sobre la neutralidad mdica; y que presionen a las fuerzas ocupantes para que no prolonguen ese tipo de conductas. Todava estamos esperando alguna reaccin de la OMS, ninguna organizacin de ayuda ha anunciado an una misin a Iraq.

P.: Qu labor realiza Doctors for Iraq para llevar ayuda?

S.I.: Es una tarea muy difcil para nuestra pequea organizacin. En primer lugar, organizamos convoyes con suministros hacia los campos de refugiados. Esta ayuda directa a las vctimas es de gran valor para ellas.

De mayor importancia para el futuro de Iraq es encontrar una solucin al problema de fuga de cerebros, la emigracin forzada de personal mdico con una alta preparacin, lo que debilita en gran manera a la sociedad iraqu. Un claro ejemplo es el Dr. Talib Jairiullah, anterior director del Centro Iraqu de Cardiologa. En el 2003 se vi forzado a dimitir porque perteneca al Partido Baaz. Despus de ser acosado sin tregua, decidi dejar el pas. Antes de dimitir, trat a mil pacientes en un mes, y era el nico doctor en Iraq que tena un diploma de la American Medical Board, un ttulo importante para especialistas mdicos muy cualificados. Su fama super las fronteras iraques. Una vez que fue cesado, todo el equipo del centro protest. Durante una conversacin con el Ministro de Sanidad en Iraq, supieron que una orden de Washington oblig a que 25 de los 26 mdicos residentes renunciaran tambin. Todos se fueron de Iraq y estn trabajando ahora en Jordania.

En 2004, la Facultad de Medicina de Bagdad empez el primer trimestre con slo el 60% de su equipo de profesores; al comenzar el segundo trimestre, el 50% se haban marchado. En el departamento de oftalmologa slo quedan 2 de 9 profesores.

P.: Ha sido Vd. personalmente atacado?

S.I.: S. La casa de nuestra familia fue asaltada en tres ocasiones por el ejrcito estadounidense. La ltima vez detuvieron a mi padre, que tiene 65 aos. Le retuvieron durante ocho horas y le humillaron. Despus, subieron a mis dos hermanas a la azotea de la casa y llevaron tambin a mi padre arriba, y uno de los soldados le oblig a coger una pistola con sus manos y trat de hacer que se disparara a s mismo frente a mis hermanas. Los vecinos llamaron a la polica para que actuara, pero cuando llegaron, dijeron a los vecinos que no podan hacer nada para contenerlos y se fueron. Finalmente, los soldados liberaron a mi padre. Pero regresaron de nuevo para registrar la casa una vez ms.

P.: Hay que algo que podamos hacer desde aqu para ayudarles?

S.I.: Desde luego, son muy importantes y sern ms que bienvenidos suministros de ayuda y apoyo financiero. Tenemos que enviar equipos mdicos todo el tiempo a otras zonas y por tanto necesitamos suministros mdicos, elementos de ciruga particularmente. El problema es que apenas podemos hacer nuestro trabajo. Constantemente estn obstaculizando nuestro trabajo.

Permtame que le ponga el ejemplo del hospital de Hadiza. A principios del mes de mayo pasado explot un coche bomba a unos 500 metros del hospital cerca de un convoy estadounidense. El mismo hospital result daado. Los soldados vinieron hasta el hospital y afirmaron que los insurgentes se escondan en su interior. Asaltaron el hospital como si fuera un campo militar, con bombas de luz y sonido y con francotiradores. El hospital estuvo ocupado desde las 9,00 p.m. hasta medianoche. En una de las salas de operaciones arrestaron a todos los doctores, a los que impidieron terminar las intervenciones que estaban realizando. Los soldados obligaron al administrador del hospital a llevarles por todo el edificio, aunque l tena llaves de todas las habitaciones, no le permitieron usarlas. En su lugar, dinamitaron todas las puertas del hospital con explosivos y destruyeron todo lo que encontraron en su camino. Los doctores les advirtieron de que haba muchos productos inflamables en el hospital, pero los soldados hicieron caso omiso de esas advertencias e incendiaron el almacn y la lavandera. Estuvieron ardiendo durante 9 horas sin permitir que nadie intentara extinguir las llamas. Un paciente de 35 aos fue asesinado en su cama.

Tras el asalto, intentamos reparar el hospital. Segn un informe oficial los costes de reparacin relativos slo al edificio suponan 200 millones de dinares iraques. A finales del mismo mes, los soldados volvieron a destruir el hospital por segunda vez. En octubre, en el primer da del Ramadn, los militares ocuparon el hospital durante siete das y lo utilizaron como un campo militar. El administrador del hospital y un doctor fueron arrestados acusados de estar tratando a miembros de la resistencia. Los otros doctores emitieron un informe de prensa, pero nadie respondi [*].

Adems del apoyo financiero hay una gran necesidad de voluntarios para formar doctores porque muchos de nuestros propios doctores han sido obligados a salir del pas. Sera ideal establecer una red con ese tipo de voluntarios.

Donaciones para Doctors for Iraq:

HSBC Bank plc.

56 Cornmarket, Oxford

Oxfordshire

OX13Hy

Nombre de la cuenta: Doctor for Iraq

N de la cuenta: 92302349

Cdigo de la sucursal: 40-35-34

La web de Doctors for Iraq est gestndose an pero est ya operativa en:

www.doctorsforiraq.org

(La autora de esta entrevista es miembro del Comit Ejecutivo del Tribunal de Bruselas).

[1] http://news.bbc.co.uk/1/hi/world/middle_east/3653223.stm

N. de T.:

[*] Vase en la web de Iraq Solidaridad:

http://www.nodo50.org/iraq/2004-2005/agenda/ias_9-06-05.html

Texto original en ingls:

www.indiamedia.be/nl/node/528



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