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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-10-2018

Macri: fracaso de la poltica econmica?

Julio C. Gambina
Rebelin


En variadas ocasiones escucho decir que el gobierno fracas en su poltica econmica, o incluso que cometi y comete muchos errores.

Confieso que la formulacin me hace ruido, ms all de reales problemas en las idas y vueltas relativas a la implementacin de medidas (retenciones, precios y tarifas, etc.) y/o cambios de funcionarios y reestructuraciones del Gabinete para llevar adelante los objetivos explcitos e implcitos.

Pobreza cero se sostuvo, pero no era creble y los datos afianzan el empobrecimiento, con lo cual, all no hay fracaso ni error, sino resultado lgico de una poltica de concentracin del ingreso y la riqueza.

Se sostuvo la reduccin y/o eliminacin del impuesto a las ganancias para las trabajadoras y los trabajadores y la base social sujeto del tributo viene creciendo y no por mejora de ingresos salariales sino por el impacto de la inflacin.

No es un error o un fracaso de la poltica fiscal, sino lgica de una orientacin regresiva de la poltica de ingresos.

Con las retenciones el tema es claro, incluso su reinstalacin es transitoria y solo ante la necesidad de cumplir el ajuste acordado con el FMI.

Hay fracaso?

La mencin al fracaso remite a la situacin de creciente inflacin acompaada del inicio de un ciclo recesivo, que combinados ambos, concluyen en un complejo cuadro de agravamiento de los indicadores econmicos y sociales que afectan a la mayora empobrecida de la poblacin.

El tema se agiganta con la reproduccin de mensajes preelectorales relativos a lo sencillo que sera bajar la inflacin, ya que Argentina es uno de los poqusimos casos donde el alza tan elevada de los precios aparece como una cuestin de ineficacia de las polticas de Estado. Es el diagnstico errado de la crtica por derecha al gobierno.

Ms que errores de la poltica oficial, o fracaso de la misma, el fenmeno inflacionario remite a problemas inconclusos y arrastrados durante aos en la disputa por la hegemona econmica en el capitalismo local.

Con Macri se recrea otro captulo para avanzar en el intento de reestructurar regresivamente la dominacin capitalista en la Argentina, en un recorrido que incluye a la dictadura genocida y a la dcada del 90.

Parte de ello que incluye por derivacin en la actual exposicin judicial por corrupcin de sectores muy concentrados de la burguesa local. Todo puede terminar en mayor extranjerizacin y transnacionalizacin de la economa.

Ms que fracaso, lo que existe es un nuevo intento por consolidar una fraccin hegemnica de la burguesa que acta en la Argentina y mientras eso no ocurra no hay posibilidad de frenar la disputa, va aumento de precios, por la apropiacin de la renta nacional en la cpula del empresariado.

El camino actualmente en curso recrea y acrecienta el proceso de dependencia y extranjerizacin de la economa local, aun a costa de sectores asociados ideolgica y polticamente a los propsitos esenciales del PRO y Cambiemos.

La apuesta es con Trump y su poltica exterior, las petroleras, el sistema financiero, la especulacin, el gran campo, la actividad extractiva y las privatizadas, mucho ms que con tradicionales sectores concentrados de la burguesa local.

Dolarizacin, devaluacin e intereses en pugna de la cpula empresarial

Todo ello supone confrontaciones por arriba para redefinir el sector hegemnico de la economa local, tal como ocurra en el 2001 entre quienes demandaban la dolarizacin y aquellos que pregonaban la salida devaluatoria.

Estos ltimos fueron los ganadores, con la devaluacin operada por Duhalde en enero del 2002, con el respiro adicional que supuso la cesacin parcial de pagos (a los organismos internacionales se les sigui pagando) a fines del 2001.

Con la cesacin de pagos y la devaluacin se habilit la condicin de posibilidad para recuperar el nivel de actividad econmica luego de una larga recesin entre 1998 y 2002, al tiempo que se restringi la apropiacin de riqueza de algunos grupos beneficiados en tiempos de convertibilidad, especialmente privatizadas de servicios pblicos.

No solo se retom la senda del crecimiento y la posibilidad de la puja distributiva, sino que se opt por el privilegio a una fraccin de la burguesa actuante en la Argentina.

La puja por el poder no qued resuelta y por eso la disputa por la renta que se manifiesta como inflacin, es decir, guerra de precios para dirimir quienes monopolizan la mayor parte del excedente y se constituyen en la hegemona de la cpula empresarial en el pas.

Ms all de quien resulte ganador, la batalla por el poder incluye sustancialmente una disputa de todos ellos contra el conjunto de los sectores social y econmicamente subordinados, especialmente los trabajadores y trabajadoras, en actividad o jubilados.

Se trata de una pelea cuyos antecedentes remiten al abandono del modelo productivo de industrializacin por sustitucin de importaciones a mediados de los 70.

Desde entonces, la especulacin, la banca, los acreedores externos, junto a empresas privatizadas de servicios pblicos en manos de capital externo y sectores gran-exportadores pujan por la dolarizacin.

Lo hacen contra otros asentados en la produccin industrial, especialmente orientados al mercado interno, quienes demandan devaluacin para lograr mayor competitividad y proteccionismo para hacer funcionar al capitalismo local, reduciendo el dficit comercial.

En contadas ocasiones se satisfacen ambas necesidades, por lo que la normalizacin supone un nivel de acuerdo que estabiliza la macroeconoma y favorece momentos virtuosos de crecimiento econmico, incluso relativa distribucin del ingreso, lo que abona consensos polticos.

Mientras la disputa se procesa en el interior del poder y se manifiesta con alzas de precios que escala a niveles de hiper-inflacin en el ltimo medio siglo, lo que se confirma es una tendencia al deterioro de los indicadores sociales y econmicos de la mayora de la poblacin, con relativos momentos histricos de recomposicin producto de la manifestacin social y poltica crtica al rumbo estructural tendencial.

Ganadores y perdedores

Queda claro en la coyuntura el beneficio para especuladores, acreedores externos, la banca, empresas privatizadas extranjerizadas de servicios pblicos, las petroleras, el gran campo y los grandes exportadores.

Es algo que se expresa en el 74% de inters que aprovechan los bancos por la poltica de restriccin monetaria del BCRA, afectando cualquier propsito de financiamiento productivo.

Del mismo modo operan petroleras y privatizadas que dolarizaron sus precios a costa del conjunto social, o aquellos tributarios del alza del tipo de cambio, para especulacin o exportacin.

Todos son tributarios de la corrida cambiaria desde abril y mayo y un tipo de cambio en torno a los 40$ por dlar. Son, al mismo tiempo, receptores y beneficiarios de las principales medidas econmicas asumidas desde comienzo de la Gestin Macri.

No se trata solo de la construccin de un bloque social de dominacin capitalista, sino de generar mutaciones en las relaciones capitalistas, especialmente en lo atinente a la reduccin del costo laboral, base material de nuevas relaciones entre el capital y el trabajo.

De ah la importancia en el debate por el futuro del trabajo que incluye el gobierno Macri en los debates del G20.

Por eso, aun cuando no pudieron modificar por va parlamentaria la legislacin laboral, acusada de rgida y obstculo para las inversiones, lo hicieron de hecho por va de la poltica econmica (devaluacin).

La corrida cambiaria convalida la reduccin del salario en dlares para favorecer el ingreso de inversores externos con costo salarial y laboral disminuido en pesos.

Encima, la situacin mundial con alza de la tasa de inters en EEUU y la disputa de hegemona capitalista global, guerra comercial mediante, agrega incertidumbre a pases como la Argentina, que no constituyen objetivo privilegiado de los inversores internacionales, mucho menos si se incorpora la tradicin local de organizacin y lucha de los movimientos sindicales y populares.

Lo que se disputa es el poder y la capacidad de disciplinar a la sociedad, por eso no hay error ni fracaso, solo iniciativa poltica para reestructurar regresivamente el capitalismo local.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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