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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-10-2018

Son los derechos humanos una moneda de cambio? Pregunten a sus mujeres!

Matthias Schindler
Rebelin


Pocos autores han sealado que los defensores de Ortega son casi exclusivamente hombres, que utilizando argumentos de carcter abstruso caracterizan al Presidente Ortega como "digno de apoyo", "progresista" o "defensor de los intereses de la clase obrera". Desde la premisa de que aplica polticas de "izquierda" o incluso "socialistas", defienden su rgimen.

En los ltimos meses varios artculos han informado del enriquecimiento inconmensurable de Ortega, el de su familia y amigos cercanos; sobre la corrupcin generalizada en el pas, la concentracin absoluta de todo el poder en sus manos, su firme control sobre todas las instituciones del Estado, los fraudes electorales, las enmiendas inconstitucionales a la Constitucin, las destituciones arbitrarias de diputados y la derogacin de la personara jurdica de partidos polticos. Como tambin del actualmente apenas mencionado proyecto de construccin del canal interocenico, de las constantes provocaciones de la "Juventud Sandinista" a las manifestaciones opositoras, de la actuacin de los paramilitares, de situacin de los presos polticos, de los cientos de asesinatos y muchas otras facetas del rgimen Ortega.

Sin embargo, este artculo se refiere principalmente al desarrollo y a la situacin actual de los derechos de las mujeres en Nicaragua.

Para aumentar sus posibilidades electorales ante los crculos cristianos y conservadores en las elecciones presidenciales de 2006, Ortega organiz una iniciativa de ley, aprobada por la Asamblea Nacional slo diez das antes de la fecha de los comicios electorales, que derogaba el aborto teraputico y prohibi de manera absoluta el aborto en Nicaragua. Independientemente de que la vida de la mujer embarazada est en peligro, el embarazo sea resultado de una violacin o se trate de una nia embarazada, esta prohibicin no conoce ninguna excepcin. En una combinacin de razones electorales cortoplacistas y de posiciones religiosas fundamentalistas, se quit a las mujeres de Nicaragua el derecho humano fundamental de la libre determinacin sobre sus cuerpos, y adems se est amenazando a las mujeres con penalizaciones en caso de realizar abortos.

En 2014, el Presidente Ortega reform profundamente la Ley Integral Contra la Violencia hacia las Mujeres que explcitamente incluye las figuras jurdicas del femicidio, de la violencia domstica y la violencia sexual intrafamiliar a travs de un decreto que disminuy en gran medida el mbito de su aplicacin. Ello de facto significa que el Presidente, ejerciendo facultades legislativas, cambi la ley, lo cual est en contradiccin directa con la Constitucin y con el principio de separacin de los poderes del Estado. En lugar de proveer a las mujeres y a los nios la oportunidad de llamar en caso de violencia domstica a la polica y encontrar proteccin, la nueva regulacin les impone procedimientos de mediacin en "Consejeras familiares". Buscan con ello una reconciliacin entre la vctima de la violencia y su atormentador bajo el concepto del fortalecimiento de la familia. El acceso de las mujeres al sistema jurdico resulta en la prctica mucho ms difcil. Las comisaras policiales que anteriormente atendan a las mujeres, ahora habran sido disueltas.

Abuso infantil y violacin

El debate sobre los derechos de las mujeres en Nicaragua tiene un trasfondo que cuestiona y sacude una y otra vez todo el sistema poltico bajo el rgimen de Ortega: El da 22 de mayo de 1998, su hijastra Zoilamrica Narvez public sus cargos contra su padrastro Daniel Ortega, acusndolo de haberla acosado, abusado y violado sexualmente durante veinte aos desde que tena once aos de edad.[1] Ella presenta su historia de sufrimiento minuciosamente en un testimonio integral, en el que tambin explica que lo hizo pblico porque ya no tena otra opcin para protegerse de su atormentador. El texto fue publicado ntegramente en un peridico diario de Nicaragua y tambin en un libro. Este texto se encuentra fcilmente en Internet. Quien en Nicaragua o en el movimiento de solidaridad internacional pretenda no saber esto, es porque no quiere saberlo!

Si hay alguien que piense en este momento: nada est comprobado, Ortega nunca ha sido condenado por estas acusaciones", quiero mencionar para que se tengan en cuenta, los siguientes hechos: Despus de la publicacin del testimonio de Zoilamrica Narvez, grupos de mujeres inician una campaa para convencer a los diputados de la Asamblea Nacional de que levanten la impunidad parlamentaria de Ortega en aquel momento no tena una mayora parlamentaria para poder enjuiciarlo ante un tribunal. Poco despus, en 1999, Ortega hace un pacto con el Ex Presidente Arnoldo Alemn del PLC,[2] su adversario poltico altamente corrupto

Desde entonces el grupo parlamentario del PLC ya no est dispuesto a votar a favor de la cancelacin de la impunidad de Ortega. Por otra parte, ahora tambin el FSLN,[3] el partido de Ortega, se niega a levantar la impunidad de Alemn para llevarlo ante la justicia por haber robado al menos 100 millones de dlares de las arcas pblicas. El 19 de diciembre de 2001, la jueza Juana Mndez falla que todos los delitos demandados contra Ortega han prescrito y por tanto no habr ningn proceso ms contra l. Cuando Alemn aun as es llevado a juicio por blanqueo de dinero y corrupcin, la jueza Juana Mndez en 2003 lo condena a 20 aos de prisin. Sin embargo, la mayor parte del tiempo permanece bajo arresto domiciliario en su finca El Chile. Inmediatamente despus de que Ortega recuperara su presidencia, en 2007, Juana Mndez, es nombrada Magistrada de la Corte Suprema de Justicia de Nicaragua. En esta nueva posicin, en 2009, Juana Mndez finalmente resuelve el caso Alemn absolvindolo de todas las acusaciones en su contra. Nuevamente se pone de manifiesto un pacto sellado entre hombres.

Por las razones expuestas aqu, nunca hubo un proceso judicial en el que Ortega tenga que responder por las acusaciones de abuso sexual y violacin de Zoilamrica Narvez en su contra. Pero tanto las declaraciones impactantes y contundentes de ella, como tambin el comportamiento de l, dejan dudas extremas sobre su inocencia.

Sin embargo, Zoilamrica Narvez gana su demanda ante la CIDH,[4] que obliga a la justicia nicaragense a retomar el proceso contra Ortega, considerando que el procedimiento aplicado viol los derechos humanos de la demandante. Pero en 2008 finalmente renuncia a la prosecucin legal por parte de la CIDH. Ella niega expresamente haber retirado sus acusaciones contra Ortega, sin embargo, quiere encontrar su propia paz e intentar reconciliarse con su familia, un proyecto que no tendr xito.

Actualmente, Zoilamrica Narvez prcticamente est exiliada y obligada a vivir en Costa Rica porque el Presidente, su padrastro Daniel Ortega, y la vicepresidenta, su madre Rosario Murillo, niegan a su pareja el derecho de residencia en Nicaragua.

Mi mayor error poltico

Puede molestar a los defensores de Ortega cuando se les recuerda los hechos presentados aqu. Puede ser que no les complazca que actualmente, a pesar de su auto-imagen de "izquierda", se les perciba como adversarios de los derechos humanos que pisotean los derechos de las mujeres. Tal vez haya algunos que piensen y declaren libremente que la lucha de clases no es un juego de nios. Pero seguramente tambin hay quienes no se sientan cmodos al ser identificados con los paramilitares orteguistas y los cientos de muertes de los ltimos meses.

Sin embargo, aqu no se trata de que ustedes se sientan mal o que se les caracterice como estalinistas, una calificacin que posiblemente (tal vez con algunas pocas excepciones) no es la suya. En realidad, la pregunta de fondo es la siguiente: Son los derechos humanos y en particular los derechos de las mujeres valores fundamentales que se deben respetar y garantizar en todo el mundo y siempre? O son un accesorio bonito que se puede usar cuando las circunstancias lo permiten? Se debe limitar la defensa de los derechos humanos slo a las fuerzas de la izquierda, o son principios que hay que defender ms all de posicionamientos ideolgicos?

Hace unos 20 aos, una mujer del movimiento de solidaridad con Nicaragua me pidi que firmara una peticin pidiendo a los parlamentarios nicaragenses votar por el levantamiento de la inmunidad de Ortega para que pudiera ser llevado ante la justicia. En ese momento me negu con un razonamiento similar a las explicaciones que actualmente dan los defensores de Ortega. Expliqu que como izquierdista no poda apoyar una iniciativa, que tambin estaba respaldada por fuerzas de la derecha. Aunque estaba a favor de llevar a Ortega ante la justicia, defend la posicin de que eso slo podra ser promovido desde las fuerzas de izquierda, porque el destino de la vctima en realidad no importaba a la derecha, interesada en aquel momento nicamente en debilitar los aspectos progresistas de la agenda de Ortega.

Pero cmo se puede abandonar la causa de esta mujer, por el hecho de que muchas fuerzas de la izquierda no estaban dispuestos a defender su derecho fundamental a un juicio justo contra su verdugo? Se puede negar su derecho al reconocimiento jurdico de su sufrimiento slo porque su demanda tambin la apoyaban algunas fuerzas de la derecha? Con qu razn una fuerza poltica de izquierda puede negar el derecho de una aclaracin jurdica a una vctima de violaciones constantes? Es progresista salvar a alguien de un juicio que est acusado de hechos extremadamente graves?

Todos los medios legales y coaliciones polticas hubieran sido aceptables y correctos para lograr que la vctima de graves violaciones de sus derechos humanos, Zoilamrica Narvez, hubiera logrado su derecho fundamental de acceso al sistema jurdico de su pas.

Por supuesto yo debera haber firmado la peticin en aquel momento, y hubiera sido una tarea noble que todas las fuerzas de izquierda nicaragenses e internacionales apoyasen esta causa, al igual que algunos grupos de mujeres y organizaciones de derechos humanos hicieran; por desgracia fue una batalla perdida.

A los defensores de Ortega a menudo les gusta difamar a la presidenta de la organizacin de derechos humanos CENIDH,[5] Vilma Nez, como pionera de la supuesta conspiracin orquestada por Estados Unidos contra Nicaragua. Cabe sealar que ella nunca ha dependido en modo alguno de los Estados Unidos, ni tampoco ha respaldado sus polticas. Ella era un miembro acrrimo del FSLN y seguidora de Daniel Ortega. Cuando se hace cargo de la representacin legal de Zoilamrica Narvez en el caso contra su padrastro, pide que se le permita presentar este caso al menos 10 minutos en una reunin de mujeres del FSLN. Despus de que estas mujeres rechazaran su peticin, Vilma Nez abandona todas las actividades en el FSLN. Sin embargo, se ha mantenido fiel a sus convicciones sandinistas hasta el da de hoy.

El derecho a la vida, a la integridad fsica, a la libertad de opinin y la libertad de manifestacin, a un juicio justo y a una vida en un Estado de derecho son principios bsicos de la poltica de izquierda. No hay contradiccin entre los derechos humanos y una poltica de izquierda verdadera!

Cualquiera que contraponga la libertad y la democracia a las mejoras sociales, sigue un camino peligroso. Cualquiera que diga que un gobierno no debe ser criticado por abusos contra los derechos humanos justificando su progresa, se acerca a la mxima amenazadora: "el fin justifica los medios". En cuanto a la vulneracin de los derechos de las mujeres, hasta el momento nadie lo ha expresado ms claramente que Harri Grnberg del grupo Cuba S, en Alemania. Este autor elogia como una "estrategia inteligente de Daniel Ortega" derogar el aborto teraputico y penalizar el aborto para poder "volver al poder" en 2006.[6]

Esta prohibicin no slo constituye una violacin profunda del derecho a la autodeterminacin de las mujeres, generando dao y sufrimiento, sino tambin significa un peligro de muerte para algunas de ellas con embarazos de riesgo o para nias embarazadas y especialmente para aquellas jvenes que son demasiado pobres para poder pagarse un viaje a una clnica en Miami o Costa Rica. Muchas, por ello han pagado con sus vidas los intentos secretos de aborto en Nicaragua.

Aqu los derechos de las mujeres son vendidos por otros "avances" nebulosos. Pero los derechos humanos no pueden ni deben ser una moneda de cambio para ningn otro proyecto presuntamente de izquierda!

Hablen con sus mujeres!

El gran defecto de diseo del sistema Ortega-Murillo es que se basa en la falta de respeto a la ley de la pareja presidencial. Quin en Nicaragua debera creer en el derecho y en la ley si los dos representantes ms altos del pas constantemente rompen estos principios democrticos? Fue un pacto de hombres en el que Ortega y Alemn se prometieron mutuamente que no interferiran en la inmunidad parlamentaria del otro para evitar ser juzgados por violacin o corrupcin en los tribunales. Todos los pasos posteriores en el establecimiento del rgimen de Ortega, hasta las ltimas masacres, ya han sido ampliamente reportados en otros lugares.

No es el objetivo de este artculo reducirlo todo a un problema de las mujeres. Por supuesto, miles y miles de nicaragenses tambin salen a la calle contra el nepotismo y la corrupcin, contra pactos secretos y violaciones de la constitucin, contra el fraude electoral y la violacin de los derechos humanos, en contra de la construccin del canal interocenico y la destruccin del medio ambiente, contra la opresin poltica y la represin. Es, sin embargo, una preocupacin central de este artculo, preguntar a los hombres que elogian los mritos del rgimen Ortega: Son ustedes conscientes de la hipocresa de sus escritos hacia la situacin real? Dado que es sumamente difcil imaginar que les gustara vivir bajo las condiciones poltico-sociales del reino orteguista descritas aqu, su apoyo a Ortega significa nada ms y nada menos que quieren obligar a las y los nicaragenses a vivir en condiciones de vida que seran inaceptables para ustedes mismos.

Observando los textos sobre la autocomprensin de las plataformas de Internet dedicadas a la defensa del rgimen Ortega, se pueden encontrar pasajes muy bien formulados. Se lee, por ejemplo, que el "respeto por los derechos y la dignidad de todas las personas" es uno de los "principios bsicos" de la asociacin Mondial21 [7] (editor de amerika21). O la plataforma re:volt se ve a s mismo en la "responsabilidad de combatir la opresin patriarcal especial de las mujeres".[8] Pero, con qu argumento se podra probar que el apoyo de un dictador como Ortega sera compatible con el respeto a los derechos y la dignidad de todos los seres humanos? Qu justificacin podra darse para apoyar polticamente a un violador notorio, cuando la lucha contra la opresin patriarcal de la mujer se ha escrito en las banderas?

Queridos amigos de Ortega: Hablen con sus mujeres sobre lo que estn escribiendo! Pregntenles a las mujeres en sus contextos polticos, sus compaeras, sus esposas, sus madres, sus hijas, sus colegas, sus compaeras activistas feministas, sus delegadas sindicales... pregntenles a todas las mujeres que conocen, si quisieran vivir bajo tal presidencia. Pregntenles si es una "estrategia inteligente" criminalizar el aborto. Pregntenles si es correcto privar a las mujeres del derecho humano bsico de autodeterminacin sobre sus propios cuerpos y castigar su ejercicio, en el caso del aborto. Puede haber alguna razn para proteger a un hombre, que ha estado abusando y violando a su hijastra durante aos, y no enjuiciarlo legalmente? La integridad fsica y mental de una nia y una mujer joven valen menos que una presidencia supuestamente progresista? Puede presentarse como candidato para el cargo ms alto en el Estado, un hombre que ha abusado sexualmente de su hijastra durante veinte aos?

Esta persona ni siquiera cumple con los requisitos ticos mnimos para postularse para cualquier cargo pblico!

Notas:

[1] http://www.latinamericanstudies.org/nicaragua/zoilamerica-testimonio.htm

[2] Partido Liberal Constitucionalista.

[3] Frente Sandinista de Liberacin Nacional.

[4] Comisin Interamericana de Derechos Humanos.

[5] Centro Nicaragense de Derechos Humanos.

[6] https://diefreiheitsliebe.de/politik/regime-change-in-nikaragua/

[7] https://mondial21.org/satzung

[8] https://revoltmag.org/about/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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