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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-10-2018

Bolivia y Chile, escenarios tras la sentencia de La Haya

Katu Arkonada
Rebelin


Chile ha ocupado el Litoral y se ha apoderado de l con el mismo ttulo que Alemania anex al imperio la Alsacia y la Lorena, con el mismo ttulo con que los Estados Unidos de Amrica del Norte han tomado Puerto Rico. Nuestros derechos nacen de lo victoria, la ley suprema de las naciones. Que el Litoral es rico y vale muchos millones, eso yo lo sabamos. Lo guardamos porque vale, que, si no lo valiera, no habra inters en su conservacin.

Abraham Konig, Ministro Plenipotenciario de Chile en La Paz, 1900


El 1 de octubre, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) con sede en La Haya, Holanda, fall por 12 votos contra 3 en favor de Chile en el proceso judicial que vena enfrentando a los 2 pases vecinos desde 2011, pero cuyas races histricas se remontan al siglo XIX.

El fallo fue contundente en contra de las argumentaciones esgrimidas por el equipo jurdico representante del Estado Plurinacional de Bolivia, un fallo que probablemente no se esperaba ni en el escenario ms pesimista boliviano, ni en el ms optimista chileno.

La sentencia de La Haya sin duda cierra un ciclo, que comenz en 1879 cuando Chile invade militarmente el puerto boliviano de Antofagasta, y en una guerra que dura 4 aos, le arrebata a Bolivia 120.000 km2 ricos en guano, salitre, brax, cobre y plata.

Cuando Bolivia nace como Repblica independiente de la mano de Bolvar, contaba con 400 kilmetros de costa, articulados en 2 provincias, La Mar y Atacama, que contaban a su vez con 4 puertos, Antofagasta, Cobija, Tocopilla y Mejillones, adems de dos poblaciones interiores, Calama y Antofagasta.

La Guerra del Pacfico tuvo como objetivo, como la mayora de las guerras actuales, hacerse con el control de recursos naturales estratgicos para la economa de cualquier nacin, y culmin en un vergonzoso tratado que las elites polticas y econmicas chilenas obligaron a sus pares bolivianas a firmar la sentencia [] quedan reconocidos de dominio absoluto y perpetuo de Chile los territorios ocupados por ste.

Las consecuencias de la privacin de la soberana territorial a la que fue sometido por Chile, se calculan, segn la investigacin Bolivia: un pas privado de litoral, en hasta el 15% del PIB anual, que actualmente vienen a ser en torno a 1.500 millones de dlares en prdidas para el Estado boliviano.

Sin embargo, durante 100 aos el Estado chileno ofreci en incontables ocasiones, intercambio de documentos y negociaciones, incluso al mximo nivel como el Acuerdo de Charaa (1975) entre los dictadores Pinochet y Banzer, negociar una salida soberana al ocano Pacfico para Bolivia.

Y en eso lleg Evo, y el 23 de marzo de 2011, anunci lo que ningn otro Presidente boliviano se haba atrevido a hacer, llevar a los tribunales internacionales la injusticia del enclaustramiento al que Chile haba sometido a Bolivia.

La estrategia era clara, no tocar el injusto Tratado de 1904, pues el Pacto de Bogot, que confiere jurisdiccin a la CIJ impide impugnar negociaciones y tratados anteriores a la firma del Pacto, en 1948. Y sin objetar el tratado, basarse en una formula jurdica progresista e innovadora, la de los derechos expectaticios. Esta estrategia plantea que el intercambio de propuestas, y declaraciones unilaterales, generaba expectativas y poda constituirse en un acuerdo internacional con derechos y obligaciones. Por eso, en vez de pedir a La Haya que dictaminase una determinada franja X o Y de territorio, peda se obligase a Chile, en base a las propuestas previas, a negociar de buena fe una salida soberana al mar para Bolivia.

La estrategia impulso adems la unidad nacional en torno a la demanda boliviana, cohesionando la identidad nacional y sumando a oficialistas y opositores, representados en todos los ex presidentes y ex cancilleres de Bolivia, convocados e informados permanentemente por Evo, quien adems nombr como vocero de la causa martima al ex Vicepresidente de Snchez de Lozada, el historiador Carlos Mesa.

Si embargo, la sentencia de La Haya, realizada desde el positivismo jurdico, aunque no niega la reivindicacin histrica boliviana, echa por tierra la posibilidad de una posible negociacin con Chile asumiendo que las pruebas (documentos) presentados por Bolivia, no obligan a Chile a negociar, aunque deja algunos resquicios. En su prrafo 176 se afirma que La conclusin de la Corte no debe entenderse como un impedimento a que las partes continen su dialogo e intercambios, `para atender los asuntos relativos a la situacin de enclaustramiento de Bolivia. Con la voluntad de ambas partes pueden llevarse a cabo negociaciones significativas.

Asimismo, el juez somal Abdulqawi Ahmed Yusuf, Presidente de la CIJ, afirm en la lectura de la sentencia que a pesar de este fallo, la CIJ invita a ambos gobiernos a buscar una forma de entablar un dilogo sobre este asunto.

El escenario que se abre ahora no es sencillo, Chile ya ha anunciado, en reunin de ex presidentes, que esperan tener en 2019 un presidente electo (que no sea Evo) con quien conversar. Pero es muy difcil que el pas que para muchos es el Israel de Sudamrica, ms amigo de Estados Unidos que de sus vecinos, pueda querer negociar siquiera una salida al mar sin soberana. Mar privatizado y en manos de 7 familias chilenas que explotan sus recursos naturales. De momento, para incluso comenzar a hablar, Chile ya ha puesto sus condiciones: respeto al Tratado de 1904 y acatamiento del fallo de la CIJ.

Bolivia por su parte, debe comenzar a explorar las 2 salidas que tiene en el horizonte. Hacia el Pacfico por medio de la concesin del Puerto de Ilo, firmada con Per en 1992, y hacia el Atlntico la salida va Puerto Busch, basada en un tratado con Paraguay de 1932 que le permite el libre transito va Paraguay y Argentina hasta el ocano.

Asimismo, es probable que el gobierno de Evo Morales d un nuevo impulso a la propuesta de corredor ferroviario interocenico, que conectara, pasando por Bolivia, el puerto brasileiro de Santos, con el Puerto de Ilo en Per. El inters chino en este Canal de Panam terrestre es ms que notable.

Recorrer la va de la demanda martima era una obligacin para la nueva Bolivia que desde 2005 ha ido recuperando su soberana poltica, econmica y tambin territorial (mediante la expulsin de la DEA o USAID, por ejemplo). Que se haya sufrido una derrota en un tribunal cuya finalidad ltima es mantener el orden geopoltico no va a detener a un Estado cuya Constitucin dictamina, en su artculo 267 que: I. El Estado boliviano declara su derecho irrenunciable e imprescriptible sobre el territorio que le d acceso al ocano Pacfico y su espacio martimo. II. La solucin efectiva al diferendo martimo a travs de medios pacficos y el ejercicio pleno de la soberana sobre dicho territorio constituyen objetivos permanentes e irrenunciables del Estado boliviano..

Adems, no podemos olvidar que, como nos recuerda el entraable Coco Manto, ex Embajador de Bolivia en Mxico, en las causas justas no hay derrotas, solo victorias postergadas.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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