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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-07-2004

La furia del oro azul
El desafo ante la privatizacin de los sistemas de agua en Latinoamrica

Tony Clarke y Maude Barlow
Lancara


A menudo bebemos un vaso de agua sin reparar apenas en el valor de este recurso. Sin embargo, segn  estimaciones recientes de la Organizacin de Naciones Unidas, en el planeta hay 1.300 millones de  personas que carecen de un acceso adecuado al agua potable, y 2.500 no disfrutan de un sistema de saneamiento apropiado. En todo el mundo, hay seres humanos que arriesgan la vida en conflictos blicos por el problema del acceso al agua dulce. Aunque estas luchas no son nuevas, pues el agua ha sido siempre un elemento esencial para la vida y la naturaleza del planeta, se intensifican a medida que el agua se convierte en un recurso cada vez ms escaso y lucrativo. Como ya prevea el ex vicepresidente del Banco Mundial a finales de los aos noventa, Las guerras del siglo XXI se librarn a causa del agua.

  Las batallas del agua

Uno de los puntos ms conflictivos de las batallas por el agua es Latinoamrica. De hecho, la primera gran guerra del agua del siglo XXI estall en Bolivia cuando el Banco Mundial exigi, para la renovacin de un prstamo de 25 millones de dlares, la condicin de que se privatizasen los servicios de agua del pas ms pobre de Latinoamrica. En cuanto se vendi el servicio municipal de agua corriente de Cochabamba [cuya poblacin supera la cifra de 500.000 habitantes] a Bechtel, una poderosa empresa estadounidense, el precio del agua aument de forma notable en enero y febrero de 2000. Decenas de miles de habitantes tomaron las calles de Cochabamba para expresar su descontento por el aumento de los precios y los consecuentes cortes de suministro. Al final, la escalada de las protestas deriv en una huelga general que paraliz la economa de la ciudad, medida que oblig a Bechtel a hacer las maletas y huir del pas. Pero no por mucho tiempo. La gran corporacin regres de nuevo con un pleito de 25 millones de dlares contra el gobierno boliviano, al que exiga el pago de indemnizaciones por prdida de beneficios.

En otras zonas del dominio hispanohablante, se han librado duras batallas por el agua en otros frentes, sobre todo en ciertas regiones de Latinoamrica.

En Argentina, las asociaciones de consumidores y otros grupos han luchado durante una dcada contra la privatizacin de la red de agua corriente pblica por parte del gigante empresarial francs Suez, que ha generado un proceso de corrupcin generalizada, adems de la contaminacin del Ro de La Plata y beneficios sin precedentes. Recientemente Suez ha amenazado con renunciar a su contrato de 30 aos de suministro de agua a Buenos Aires, salvo si se garantiza proteccin contra la fluctuacin de la tasa monetaria, que ha reducido los mrgenes de beneficios de la compaa.

En Uruguay, una coalicin de trabajadores y asociaciones ha promovido un referndum nacional con el fin de lograr una enmienda constitucional que garantice el agua como derecho humano y bien pblico, fuera del alcance de las grandes empresas con fines lucrativos. Cuando una empresa filial de la compaa de aguas espaola Aguas de Bilbao recibi la concesin del suministro de agua con fines lucrativos en la provincia de Maldonado, los precios del agua aumentaron y los suministros se contaminaron.

En Chile, los grupos ecologistas han protestado enrgicamente contra la venta de los sistemas fluviales. Durante el rgimen de Pinochet, el 80% de los ros se vendi al sector privado con el fin de facilitar la utilizacin del agua para la produccin de energa y el consumo agrcola. La compaa espaola ENDESA ha adquirido gran parte de los sistemas fluviales de Chile para desarrollos principalmente hidroelctricos.

En Per, los ciudadanos de las zonas ms pobres han emprendido una lucha armada contra los precios abusivos del agua. En Lima, los pobres pagan a un vendedor privado hasta tres dlares por metro cbico de agua, suministro que deben recoger y transportar en cubos por sus propios medios y que, a menudo, contiene agua contaminada. Los ciudadanos ms opulentos, en cambio, pagan 30 centavos por metro cbico de agua tratada que sale por el grifo de sus viviendas.

En Guatemala, los campesinos, trabajadores y ecologistas locales protestan contra la construccin de 5 presas en el ro Usumacinta, que recorre gran parte del territorio guatemalteco y mexicano meridional. Adems de la generacin hidroelctrica, el proyecto se utilizar para bombear agua desde Usumacinta hasta la pennsula de Yucatn, con el fin de aportar irrigacin a los macrocultivos agrcolas destinados a la exportacin, proceso que ya ha daado la mayor parte del sistema ribereo de Guatemala. La inundacin de la tierra supone una amenaza tambin para el sustento de la poblacin local.

En Mxico, la poblacin indgena del estado de Chiapas, en el extremo meridional, se prepara para emprender una batalla contra Coca-Cola, empresa que intenta asegurarse el control de las reservas de agua ms importantes del pas. En un pas donde la mayor parte de la poblacin sufre recortes de agua, ms del 30% de los suministros de agua dulce se encuentra precisamente en la regin de Chiapas, donde la multinacional Coca-Cola se ha posicionado para controlar los acuferos locales, presionando a los gobiernos locales para utilizar leyes de zonificacin preferencial con el fin de incrementar el control privado sobre los manantiales.


Crisis del agua

Bajo estas batallas locales subyace una crisis mundial del agua, cada vez ms aguda. En la actualidad, 31 pases sufren una grave escasez de agua. En menos de un cuarto de siglo, se calcula que dos tercios de la poblacin mundial no tendrn acceso adecuado a los suministros de agua dulce. Es ms, el mundo se divide cada vez ms entre las regiones ricas y pobres en lo que se refiere a recursos de agua.

sta es, de hecho, la paradoja que caracteriza gran parte de Latinoamrica en nuestros das. Por un lado, Latinoamrica disfruta de gran abundancia de manantiales de agua dulce. El 20% del residuo lquido mundial la fuente de agua renovable que constituye nuestros suministros de agua dulce proviene slo de la cuenca del Amazonas. Brasil tiene ms agua que ningn otro pas, pues dispone de la quinta parte de los recursos de agua del planeta. El territorio latinoamericano alberga cuatro de los 25 ros ms caudalosos del mundo Amazonas, Paran, Orinoco y Magdalena, adems de algunos de los lagos ms grandes, entre los que se cuentan el Maracaibo en Venezuela, el Titicaca en Per y Bolivia, el Poop en Bolivia, y el Buenos Aires, compartido por Chile y Argentina. En consecuencia, los latinoamericanos deberan tener una de las asignaciones de agua dulce per cpita ms elevadas del mundo, algo menos de 3.100 metros cbicos por persona al ao.

Pero por otro lado, algunas zonas de Latinoamrica sufren una sequa tan acuciante, que aproximadamente el 25% del continente se considera rido o semirido. Se incluyen ah no slo desiertos naturales como la Patagonia, al sur de Argentina, o el de Atacama en el nordeste de Chile, sino tambin otros provocados por el hombre en amplias zonas de Per, Bolivia y el noroeste de Argentina. Ms al norte, el Caribe carece de manantiales de agua dulce, puesto que no pueden fluir ros por sus exiguos territorios. En la mayor parte del Valle de Mxico, los desiertos naturales se funden ahora con los provocados por el hombre. De hecho, Ciudad de Mxico, antao rodeada de lagos, est esquilmando sus ltimos acuferos accesibles. En efecto, el ciudadano medio slo puede acceder a 28,5 metros cbicos anuales, menos del 1% de los 3.100 de que debera disponer cada persona al ao.

He aqu la paradoja latinoamericana: la escasez de agua en una tierra con importantes recursos acuticos naturales. Ms de 130 millones de personas carecen de suministro de agua potable en sus hogares, y se calcula que slo una persona de cada seis cuenta con redes de saneamiento adecuadas. La ciudad brasilea de So Paulo, pese a que pertenece al pas con ms manantiales de agua dulce del mundo, afronta una seria amenaza de racionamiento, pues su suministro de agua depende de fuentes que estn cada vez ms alejadas de la ciudad, y el coste del transporte supera la capacidad adquisitiva de muchos habitantes. Adems, la situacin empeora constantemente, pues las medidas polticas que fomentan la agricultura industrial desplazan cada ao a millones de agricultores de pequea escala a los barrios perifricos de las ciudades.

Al mismo tiempo, los recursos de agua dulce latinoamericanos sufren tambin problemas de contaminacin constantes. En toda la regin, las cuencas de ros y lagos y los hbitat acuticos se convierten a menudo en contenedores de basura, desages de minas o depsitos de residuos agrcolas e industriales. La mayor parte de las aguas residuales vierte directamente en los ros, lagos o canales sin tratamiento de ningn tipo. En las zonas maquiladoras de la frontera entre Mxico y Estados Unidos, la contaminacin industrial es tan perniciosa, y el agua limpia llega a ser tan escasa, que los bebs y los nios beben Coca-cola o Pepsi en lugar de agua. Paradjicamente, el pas ms contaminante de la regin es Brasil, que tambin es el que ostenta el rcord de mayores recursos de agua dulce. Brasil permite la contaminacin qumica e industrial masiva, as como los vertidos de mercurio provenientes de las minas de oro. Slo una parte de la Europa del Este y China superen los niveles de contaminacin acutica de Brasil.

Paralelamente, la demanda mundial de agua dulce se duplica cada 20 aos, es decir, a un ritmo ms de dos veces superior a la tasa de crecimiento de la poblacin. En la actualidad, en muchas zonas del mundo los grandes derrochadores de agua son las industrias de alta tecnologa y la agricultura industrial, no los hogares individuales. Los sistemas de riego agrcola consumen alrededor del 65%-70% del agua, principalmente para producir alimentos destinados a la exportacin; el 20%-25% se dedica a fines industriales, entre los que se incluye la produccin de chips de silicio de alta tecnologa; y el 10% restante es para uso domstico. Si se mantienen estas tendencias, antes del ao 2025 la demanda de agua exceder los recursos terrestres en un 56%.

Los cientficos advierten que una seria amenaza de crisis se cierne sobre el ciclo hidrolgico del planeta. Este ciclo regula que cada gota de agua que se evapora de una planta, lago, pantano, ro o de la superficie terrestre vuelva a precipitar sobre los bosques, lagos, pastos, praderas, contribuyendo as al equilibrio natural. Pero si esa gota cae sobre una acera o un edificio, no es absorbida por el suelo y, por tanto, no llega al mar. A medida que la superficie terrestre se despoja de bosques y praderas, mayor es el nmero de manantiales y arroyos que se agotan y menores son las precipitaciones que vierten sobre la cuenca de los ros.

Si la especie humana contina expandiendo sus ciudades e industrias al ritmo actual, cabe esperar que se intensifique la amenaza del ciclo hidrolgico terrestre hasta el punto de que el agua deje de ser un recurso renovable. Ciudad de Mxico, por ejemplo, ya depende de acuferos para el 70% de su suministro de agua y est dilapidando estas fuentes subterrneas a un ritmo 80 veces superior al de su recuperacin natural.

Los magnates del agua

De pronto el agua se ha convertido en un bien muy preciado en los mercados mundiales. Del mismo modo que el petrleo ha pasado a ser el oro negro del siglo XX, el agua est destinada a convertirse en el oro azul del siglo XXI. En un clima en que la progresiva escasez de agua se asocia a una demanda cada vez mayor de este recurso, su valor de mercado se ha duplicado o incluso triplicado. En consecuencia, los especuladores de la inversin han procurado adquirir los derechos de aguas en zonas agrcolas, con el fin de venderlos a las ciudades sedientas. Ha surgido as una nueva clase de empresarios cazadores de agua, que explotan los recursos de agua dulce del planeta y los venden al mejor postor.

En medio de esta fiebre del oro azul, ha surgido una nueva industria mundial del agua cuyo valor rondaba, segn las estimaciones del Banco Mundial, el billn de dlares estadounidenses anuales en 2001. Entre los principales magnates de este pujante sector, se encuentran las corporaciones con fines lucrativos que ofrecen servicios de agua o venden agua embotellada.

Con el fin de aprovecharse de la crisis del agua en Latinoamrica, numerosas empresas privadas europeas de servicios de agua han decidido asumir las operaciones de suministro pblico de agua en la mayora de los pases de la regin, incluidos Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Repblica Dominicana, Ecuador, El Salvador, Honduras, Mxico, Nicaragua, Panam, Per y Uruguay. Aunque algunas compaas, como Aguas de Barcelona y aguas de Bilbao, tienen contratos con los municipios, la mayora de las empresas que interviene en Latinoamrica es filial local de las tres principales corporaciones de servicios de agua: las francesas Suez y Vivendi y la alemana RWE-Thames. En conjunto, estas tres compaas aportan servicios de agua corriente y saneamiento a 300 millones de clientes en ms de 130 pases.

Hace una dcada, el grupo de las tres grandes empresas prestaba servicio a slo 51 millones de personas en slo 12 pases. Suez y Vivendi controlan ahora ms del 70% del mercado de suministro de agua en todo el mundo. Sus ingresos se han incrementado al mismo ritmo que su desarrollo. Vivendi obtuvo ms de 12.000 millones de dlares de beneficios en 2002, frente a los 5.000 millones de hace una dcada. Las tres se sitan entre las 100 empresas mundiales con unos ingresos anuales conjuntos de casi 160.000 millones de dlares en 2002, y una tasa de crecimiento anual del 10%, lo cual supera muchas economas nacionales en las que intervienen. Sin embargo, el historial de los servicios que han prestado hasta el momento, sobre todo en los pases en desarrollo del sur del planeta, es a la vez turbio y bien documentado: contratos secretos, incremento de las tarifas, ineficiencia del servicio, cortes del suministro [para los que no pagan], escasa calidad del agua, casos de soborno y corrupcin, adems de mrgenes de beneficios muy amplios.

A menudo el Banco Mundial y el Banco de Desarrollo Interamericano (BID) facilitan la entrada agresiva de estas compaas en los mercados latinoamericanos. Tanto Suez como Vivendi recurren a su considerable influencia entre las entidades crediticias multilaterales para que el suministro privado de agua sea una condicin de la condonacin de la deuda o la concesin de nuevos prstamos. El BID es el acreedor de unos 58.000 millones de deuda en la regin, lo cual le confiere un tremendo poder para imponer la privatizacin del agua a los municipios desesperados. En realidad, algunos de los prstamos ms cuantiosos del BID concedidos durante la dcada pasada fueron destinados directamente a las compaas multinacionales de agua para que se hiciesen con las concesiones de agua privadas en pases como Argentina, Bolivia y Honduras.

Paralelamente, tras una serie de fiascos del sector privado en los pases en desarrollo, las tres grandes empresas del agua reivindican ahora una financiacin garantizada para aislarse de las fluctuaciones monetarias antes de realizar inversiones en los pases del sur. En consecuencia, el Banco Mundial ha decidido triplicar sus compromisos de financiacin anual para la privatizacin del agua. Adems, ahora que el gobierno ha privatizado sus servicios de agua, no puede cederlos a manos pblicas sin correr el riesgo de sufrir sanciones econmicas, de acuerdo con las normas de la Organizacin Mundial del Comercio, o de que alguna empresa de servicios de agua interponga una demanda en su contra, con arreglo a alguna otra norma internacional de comercio o inversin.

Otro grupo de magnates del agua son los amos de la industria del agua embotellada. En la actualidad, este sector es uno de los ms boyantes y menos regulados del mundo. En los aos setenta, el volumen anual de agua embotellada y comercializada en todo el mundo era de 1.000 millones de litros. Pero antes del ao 2000 las ventas anuales de agua embotellada ascendieron a 84.000 millones de litros, de los cuales el 25% se comercializa y consume fuera del pas de origen. Aunque el agua embotellada ofrece unas garantas esenciales en muchas zonas del mundo, es tambin uno de los mayores chanchullos de nuestra vida cotidiana, pues se vende, como mnimo, a un precio medio que es 1.100 veces superior al del agua del grifo.

Todos los anlisis coinciden en que la industria del agua embotellada ha crecido a un ritmo desmesurado. En 2000, las ventas de agua embotellada en todo el mundo se cifraban en torno a los 22.000 millones de dlares estadounidenses. En 2003, dichas ventas han ascendido a 46.000 millones de dlares. Nestl es el lder mundial en agua embotellada, con no menos de 68 marcas, seguido de Pepsi Cola, Coca Cola y Danone. En la mayora de los pases en desarrollo, la principal lnea de productos Nestl es Nestl Pure Life, que en realidad es agua del grifo purificada a bajo coste con adicin de minerales, y que comercializa con el eslogan de pura y natural. El agua embotellada de Pepsi se comercializa con la marca Aquafina, y la de Coca-Cola es Bon Aqua. Ambas se limitan a extraer el agua del grifo municipal y a aadir minerales antes de venderla como agua embotellada.

En los ltimos aos, los magnates de las bebidas populares han ampliado sus operaciones a Latinoamrica, en busca de nuevas oportunidades en un mercado en pleno desarrollo. All Coca-Cola ha logrado beneficiarse de su extensa red de plantas de embotellado. En Mxico, que segn los analistas de inversin de J.P. Morgan es el segundo pas, slo despus de Italia, en consumo de agua embotellada per cpita, Coca-Cola tiene una red de 17 empresas de embotellado, frente a las 6 de Pepsi. En Brasil, donde Coca-Cola dispone de 19 compaas de embotellado y comercializa la marca Bon Aqua de agua mineral desde 1997, la compaa prev incrementar agresivamente su cuota de mercado de agua purificada. Coca-Cola tiene proyectos similares en Chile, donde domina el 31% del mercado del agua mineral y el 69% del de refrescos.

Aunque las marcas Cocacola y Pepsi son conocidas en todo el mundo, esto no garantiza que los productos contengan agua potable en perfectas condiciones. En la mayor parte de los casos, ambas procesan el agua municipal con un sistema de filtros de smosis inversa, aaden minerales, y despus venden el producto como agua purificada. Aunque los sistemas de filtrado que emplean eliminan ms impurezas que los servicios municipales de agua, nadie garantiza que el agua embotellada sea perfectamente apta para beber. Adems, tanto Pepsi como Cocacola han tenido casos de contaminacin y otros problemas relativos a la calidad del agua. En 1999, por ejemplo, las botellas de Bon Aqua de Cocacola tuvieron que ser retiradas del mercado porque contenan moho y otras formas de contaminacin bacteriana. Es ms, desde el estado de Chiapas, en Mxico, hasta el de Kerela, en la India, existe una creciente oposicin popular contra la repercusin de ambas multinacionales en la dilapidacin y contaminacin del sistema de agua local, debido a las operaciones de embotellado.

Movimiento del agua

Como reaccin ante la crisis mundial del agua y los programas de los magnates de este recurso, ha surgido un nuevo movimiento social, integrado por campesinos, indgenas, trabajadores, consumidores y un amplio rango de organizaciones ciudadanas comprometidas con la lucha por el agua. Su mensaje principal es que el agua es un elemento esencial de la vida y, por tanto, toda el agua pertenece a la naturaleza y al hombre. El agua es un derecho humano universal. No es un recurso que pueda convertirse sin ms en un artculo destinado a la compraventa en el mercado. Tampoco es un servicio que deba gestionarse y distribuirse desde el sector privado en funcin de la capacidad adquisitiva del consumidor. El agua, esencia y fuente de vida en este planeta, es patrimonio comn y una responsabilidad sagrada. En otras palabras, el agua pertenece a los bienes comunes, esos espacios no lucrativos de la vida que deben conservarse para la naturaleza y la humanidad.

En su mayor parte, los programas de accin de este movimiento del agua tienen su origen en cuatro principios interrelacionados: [a] igualdad del agua --- el agua, como derecho humano universal, debe distribuirse equitativamente a toda la humanidad, no en funcin de los principios del mercado y la capacidad adquisitiva; [b] conservacin del agua --- el agua debe conservarse en sus cuencas naturales, evitando su derroche o mala utilizacin, con el fin de que se renueve el ciclo hidrolgico y perdure este recurso para las generaciones futuras de este planeta; [c] calidad del agua --- esa agua, elemento vital, debe protegerse de la contaminacin causada por los vertidos de residuos qumicos o industriales; y [d] democracia del agua --- el agua se protege y gestiona mejor a travs del sector pblico, con la participacin directa de la comunidad en las decisiones relativas a su extraccin, consumo y distribucin.

En Latinoamrica, este movimiento del agua se manifiesta como una nueva alianza. El 22 de agosto de 2003, 47 organizaciones ciudadanas de 16 pases americanos se reunieron en San Salvador para emprender un nuevo movimiento llamado RED VIDA. Al mismo tiempo, definieron su plataforma de accin en una Declaracin para la defensa del derecho al agua.

A travs de esta nueva alianza, los grupos miembros aspiraban a construir una red de apoyo y solidaridad con las diversas luchas que se libran contra la privatizacin de los servicios de agua urbanos; contra los diques, desvos y trasvases de los sistemas fluviales, que tienen una repercusin negativa en la naturaleza y en el nivel de vida de la poblacin; contra la exportacin masiva del agua de los ros, lagos y arroyos; y contra la rpida reduccin de los acuferos subterrneos.

Antes de su constitucin, los grupos miembros de RED VIDA se sumaron a otros activistas de Asia, frica, Europa y Norteamrica para hacer frente comn contra los agentes de la privatizacin en el Forum Mundial del Agua de Kyoto (Japn) en marzo de 2003. Al organizarse en brigadas de el agua es vida, lograron organizar un serio debate sobre los principales asuntos en varias sesiones temticas, impidiendo as que el Banco Mundial y las tres grandes corporaciones del agua alcanzasen un consenso en cuanto a los principales puntales de su proyecto de privatizacin. En enero de 2004, los miembros de RED VIDA tambin desempearon un papel activo en la creacin y desarrollo de un Movimiento del Agua Mundial de los Pueblos en Nueva Delhi (India). En la cumbre de Nueva Delhi, celebrada en vsperas del Foro Social Mundial de Mumbai, intervinieron participantes de 64 pases que, a su vez, desarrollaron una plataforma internacional para la educacin y la accin en asuntos relativos al agua.

Este nuevo movimiento, no obstante, no est slo comprometido con la movilizacin de la resistencia ante la privatizacin del agua, sino que pretende construir tambin modelos alternativos de gestin de este recurso. Como alternativa al modelo de sociedad privada-pblica promovido por el Banco Mundial y las tres grandes compaas del agua, por ejemplo, el movimiento ha comenzado a defender un modelo de sociedad pblica-comunitaria que se ha desarrollado y probado en Porto Alegre (Brasil).

En esta ciudad de ms de 3 millones de residentes, los servicios de suministro de agua pasaron de nuevo a manos pblicas despus de un perodo de gestin privada, segn un nuevo modelo que requera mucha mayor participacin comunitaria en la toma de decisiones acerca del tratamiento de los recursos. El servicio pblico de agua no slo ha resultado ser viable desde el punto de vista financiero, sino que adems ha mejorado y ampliado los servicios de aguas de modo que satisfagan las necesidades de toda la ciudad. Actualmente, los ciudadanos de Cochabamba (Bolivia) estn desarrollando un modelo similar de gestin pblica de los servicios de agua, basada en la colaboracin comunitaria.

Por ltimo, parece que este movimiento en ciernes refleja una nueva concepcin de la inminencia y tenacidad de la lucha, rasgo que lo diferencia de otros movimientos sociales. Al organizar las campaas, los activistas del agua parecen decididos a trazar una lnea en la arena. Claramente la poblacin y las comunidades no pueden vivir sin agua. Para muchos, la lucha es cuestin de vida o muerte. Por tales motivos, la reivindicacin de democracia en la distribucin de este recurso no puede y no debe ser silenciada.



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