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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-10-2018

Del escepticismo a la histeria

Rodolfo Bueno
Rebelin


Nadie sabe con certeza en qu va a terminar la aventura de Trump en la Casa Blanca. Puede no pasarle nada si gana la eleccin de noviembre, difcil pero no imposible, y puede ser que lo saquen a patadas si es que la pierde y as lo deciden sus enemigos, tanto demcratas como republicanos. Pronto se conocer e l desenlace.

Lo que no va a cambiar con e ste resultado electoral es la histeria descontrolada en la que ha cado el escepticismo cauteloso con el que la cloaca, as llama Trump a la clase poltica de Washington, miraba el panorama mundial cuando lo crea dominar. Cometa el tpico error que comete todo imperio, creer que nada nuevo hay bajo el Sol, que todo es inamovible, estable y favorece a sus intereses, que nada va a pasar y que si pasa les ser favorable en su totalidad. Resulta que ahora, cuando se dan cuenta de que La rebelin en la granja es real, de que, al contrario de lo que pensaban, ha llegado la hora sealada, han pasado a destilar una histeria terrorfica que asusta por su generalidad, pues actan convulsamente en todas sus actividades. Es como si dijeran con nosotros mueren Sansn y los que no son.

Y se equivocan cuando ven enemigos hasta en la sopa, porque nadie busca su muerte, es ms, todos estn conscientes de que si se hunden arrastraran a gran parte de l a tierra con ellos, a una fosa sin fondo de la cual es muy difcil resurgir; de que el dlar va a mantener parte de su poder y se lo seguir usando en las transacciones comerciales; de que por largo tiempo tienen garantizado un lugar privilegiado en la arena mundial, pero no con la hegemona que acostumbraban. E sto es resultado de que el planeta se ha hastiado de s u prepotencia, por la que se cree n insustituibles. Es que la avaricia rompe el saco y como pretenden abarcarlo todo, pueden quedarse sin nada. El asunto es grave. Segn Irn, el mundo se cans de que ellos ni siquiera finjan respetar el Derecho Internacional y rompan los acuerdos que han firmado.

Estados Unidos es y seguir siendo poderoso, pero para vencer a la China o a Rusia es insuficiente el poder que detenta, peor an a ambas potencias juntas. Y este es mayor de sus errores, declarar a estos pases sus principales enemigos e intentar derrotarlos. A Rusia la acusan de terrorista, de intervenir en sus asuntos internos, de eliminar la libertad, de expansionista, de practicar ciberataques y, en general, de todo lo malo que pasa en el orbe , por lo que la acosan con todos los medios posibles. A China la acusan de interferir en los asuntos internos estadounidenses y en sus elecciones; de involucrarse en transacciones significativas con Rosoboronexport, consorcio ruso encargado de las exportaciones de armamentos y materiales de defensa, lo que viola el proyecto de ley de sanciones de EEUU, promulgado el 2017. Pretextos por l o s que le declaran un a guerra econmica y comercial y le impon en aranceles a la s importaci ones de sus productos por un valor de 200.000 millones de dlares. Como era de esperar, sucedi lo que deba suceder, sin firmar tratado alguno, Mosc y Pekn se unieron en lo econmico, en lo poltico y en lo militar, forjando una alianza que los vuelve invencibles, incluso si toda Europa decidiera continuar, como hasta ahora, vasalla de Washington, aunque ms bien est pasando lo contrario.

La geopoltica es una idea original de Sir John Mackinder, segn la cual, el poder global no radicar en el futuro en dominar las vas martimas sino en controlar una vasta masa de tierra, que l denomin Eurasia. Su teora establece que en la regin que se extiende entre los ros Volga y el Yangtze y desde el Himalaya hasta el Ocano rtico, el poder terrestre tiene ms importancia que el martimo. Esta zona, con una superficie de 53.000.000 km, el 36,2% del rea terrestre, actualmente habitada por 5.000 millones de personas, lo que equivale al 72.5% de la poblacin mundial, es para Mackinder el corazn del planeta.

Cuando en 1904, el transiberiano cubri los 9.062 km de distancia entre Mosc y Vladivostok, Mackinder escribi: Los ferrocarriles transcontinentales estn ahora modificando las condiciones del poder terrestre es inevitable que all se desarrolle un gran mundo econmico, ms o menos aislado, que ser inaccesible al comercio martimo; lastimosamente, las dos guerras mundiales que se dieron en el siglo XX impidieron la realizacin de esta idea. Por otra parte, segn Brzezinski: La potencia que domine Eurasia controlar dos terceras partes de las regiones ms desarrolladas y econmicamente ms productivas del mundo volviendo al hemisferio occidental y Oceana geopolticamente perifricos con respecto al continente central del mundo.

Hace cinco aos, el Presidente de China, Xi Jinping, anunci la intencin de entrelazar Europa y Asia con una vasta red de vas para fomentar el comercio y el intercambio humanitario y econmico entre ambos continentes. Esta ambiciosa propuesta concretar en las siguientes dcadas la tctica y la estrategia del desarrollo no slo de China sino de todas las naciones de esta extensa zona.

Se ve que los dirigentes chinos, previendo las medidas econmica de Estados Unidos, diversificaron los mercados para sus productos. Hoy por hoy, el comercio entre China y Europa supera el medio billn de dlares y sigue creciendo. La mayor dificultad estriba en la falta de vas de comunicacin, por lo que el megaproyecto del Cinturn y la Ruta de la Seda debe resolver este problema. Esto se hizo patente durante el Foro Econmico Oriental, celebrado en Vladivostok desde el 11 hasta el 13 de septiembre, cuyo tema central fue la realizacin de este proyecto, el ms ambiciosos del siglo XXI, que va a convertir las redes ferroviarias nacionales en redes intercontinentales. Por all viajarn productos que recorrern los 9.191 km desde Shanghai hasta Londres en tan solo 15 das, menos de la mitad de los 40 das que se tarda en transportar estas mercancas por barco. El centro de gravedad del mundo se desplaza hacia el este, pero no en contra de EEUU sino por culpa de ellos mismos.

China, en lugar impulsar la globalizacin mediante la conformacin de una costosa armada aeroespacial, a lo estadounidense, ha formulado una variante de un costo de tres billones de dlares, que busca construir una red de lneas de alta velocidad, oleoductos y gasoductos, que unifiquen y conviertan a Eurasia en una vasta zona econmica que integre Asia y Europa. Por all circularn con vagones de carga trenes de alta velocidad, y el petrleo y el gas fluirn por nuevos conductos, surgirn carreteras y puertos y las empresas se asentarn en nuevas zonas econmicas que conectarn a decenas pases de Asia, Europa y frica, en pocas palabras, se reeditarn las antiguas vas comerciales de la Ruta de la Seda.

Desde fines del 2007, los alemanes y los rusos se unieron a los chinos para construir el Puente Terrestre Euroasitico, que una el Lejano Oriente con Europa. En el 2014, China expuso el plan para trazar la lnea de alta velocidad ms larga del mundo, con un costo de 230 mil millones de dlares; se espera que tan solo en dos das los trenes recorran los 5.790 km entre Beijing y Mosc.

Por carecer de la visin geopoltica de Mackinder, los mandatarios de EEUU no supieron entender a tiempo la importancia y el sentido del vuelco global radical que tiene lugar en el mundo moderno. En cambio, Rusia y China estn dispuestas a correr los riesgos que implican remodelar el orden unipolar del mundo. Ambas estn vinculando sus riquezas sociales y espirituales con sus enormes recursos naturales y econmicos. Posiblemente, como en 1904 predijo Mackinder, un imperio de alcance mundial estara a la vista. Esto causa la histeria descontrolada de EEUU.

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.




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