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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-10-2018

Quin es el ignorante?

Gideon Levy
Haaretz

Traduccin para Rebelin de Mara Landi


En su grotesca exigencia de que el Real Madrid se disculpe por acoger a la activista palestina Ahed Tamimi, Yair Lapid decidi que el evento de Madrid demuestra la ignorancia que prevalece sobre quienes quieren destruir al Estado de Israel.

Dejemos de lado la cuestin de las capacidades destructivas de una chica de 17 aos sin derechos y la paranoia artificial de un poltico israel de 55 aos. En una competencia por la ignorancia sobre lo que est pasando bajo la ocupacin, se puede decir que los anfitriones de Tamimi en Madrid saben mucho ms que el lder del centro poltico de Ramat Aviv Gimel, quien, se puede inferir, nunca ha puesto un pie en Nabi Saleh, hogar de la familia Tamimi. Informado por el ejrcito, el Shin Bet [servicio secreto] y los medios de comunicacin israeles, evitando reuniones con personas palestinas y visitas a los territorios ocupados −como la mayora de los polticos israeles−, Lapid no tiene la menor idea sobre la vida y la gente de este poblado dedicado a la lucha, ni sobre ningn otro lugar palestino situado a media hora de su casa.

La ignorancia de Lapid no es inusual. El lector medio de los peridicos de Europa Occidental sabe ms que la mayora de los israeles sobre lo que est ocurriendo bajo la ocupacin. La verdad desnuda y sencilla es expuesta en la prensa internacional, en tanto que a los ojos de los israeles est bien oculta y envuelta en alarmismo y mentiras. En Europa occidental no lavan el cerebro a los lectores y lectoras con historias sobre una terrorista de 17 aos, una familia de asesinos, una aldea terrorista, la destruccin de Israel, el terrorismo diplomtico o el terrorismo de las cometas. All cuentan cmo se ve la vida bajo la ocupacin y lo que motiva la oposicin a ella.

El Real Madrid ve en Tamimi a una herona, un smbolo que merece respeto y solidaridad por su legtima oposicin al ocupante; un ocupante que invade y oprime a su pueblo con fuerza brutal. Hay alguna otra forma justa de describir la vida en Nabi Saleh? A excepcin de Haaretz y de dos o tres periodistas que cubren los territorios ocupados en otros medios de comunicacin −y que siguen intentando equilibrar la imagen presentada por Israel con una imagen de la verdad, enfrentando la oposicin de sus editores−, la informacin que sale de los territorios est distorsionada y es engaosa. Todo el mundo es un terrorista. Se levantan por la maana: terroristas. Se van a dormir: terroristas. Nacidos para matar judos.

El contexto de la ocupacin no tiene cabida en los medios de comunicacin israeles. Las descripciones de la rutina, de la vida cotidiana bajo la ocupacin, no tienen pblico. A nadie le interesan las representaciones de los horrores y crmenes. El Ejrcito y el Shin Bet son las nicas fuentes de informacin para casi todo lo que sucede en el campo de refugiados de Balata.

Este lavado de cerebro −que se ha intensificado enormemente desde la segunda intifada− ya no permite hacer descripciones fidedignas sobre la realidad de la vida en Cisjordania y la Franja de Gaza. Israel slo est preparado para recibir informacin distorsionada y propaganda que raya en la incitacin. Los intentos de describir la pesadilla que es la vida en Gaza, por ejemplo, son mucho ms raros en la prensa israel que en la prensa internacional; y tambin despiertan la ira y la burla. Los israeles son firmes en su insistencia en no saber y en encerrarse en su ignorancia.

Israel ha prohibido a los periodistas israeles entrar en la Franja de Gaza durante los ltimos 12 aos, y nadie abre la boca. Las ciudades de Cisjordania, as como sus pueblos y campos de refugiados, reciben ms visitas de periodistas extranjeros/as que de periodistas israeles. El resultado: una ignorancia terrible mezclada con prejuicios, estereotipos, miedo, odio, arrogancia y desprecio por todo lo que tenga que ver con los palestinos y palestinas. A falta de contacto directo con ellos/as, la influencia de la incitacin en la cosmovisin israel es decisiva.

Aun as uno podra creer, a riesgo de ser terriblemente ingenuo, que si Lapid −el ex periodista, y no el poltico− visitara una vez Nabi Saleh, para captar con una mente abierta, no inflamada, el robo violento de las tierras de la aldea, y el retrato del apartheid que es Nabi Saleh junto a la cercana colonia israel de Halamish, aplaudira al Real Madrid por su inspiradora bienvenida a la hija de ese poblado, que se atrevi a enfrentarse al ocupante y a vencerle.

Y quizs el hecho de que Tamimi es todo lo que Lapid nunca fue y nunca ser −una valiente luchadora dispuesta a pagar un alto precio personal, nacida y criada bajo la ocupacin y ahora smbolo de la justa resistencia a ella, en lugar de un nio de oro consentido que nunca tuvo que luchar por nada y que no ha sido dotado de ningn tipo de valenta− es lo que lo est volviendo loco, y con l a la manada de israeles que le siguen a ciegas.

 

Publicado en Haaretz el 3/10/2018.



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