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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-10-2018

Gran Bretaa y el oro negro de Mesopotamia

Jacques R. Pauwels
Counterpunch

Traducido del ingls para Rebelin por Beatriz Morales Bastos


La Primera Guerra Mundial fue una contienda entre dos bloques de potencias imperialistas.Uno de su objetivos principales fue la adquisicin, el mantenimiento y/o la expansin de territorios (en Europa y en todo el mundo) que se consideraban de vital importancia para la economa nacional de esas potencias, sobre todo por contener materias primas como petrleo.

Hemos visto que finalmente ganaron ese conflicto aquellas potencias que en 1914 ya estaban ricamente dotadas de este tipo de posesiones: los miembros de la Triple Entente y Estados Unidos. El To Sam no entr en la contienda hasta 1917, pero desde un principio su petrleo estuvo a disposicin de la Entente y permaneci fuera del alcance de alemanes y austro-hngaros durante toda la guerra debido al bloqueo naval britnico.

Examinemos brevemente el papel que desempe Gran Bretaa en esta lucha de titanes imperialistas.

Gran Bretaa entr en el siglo XX como la superpotencia mundial, que controlaba una enorme cantidad de posesiones coloniales. Pero esta posicin majestuosa dependa de que la Armada Real dominara en los mares, no es as? Y surgi un grave problema cuando los aos posteriores al cambio de siglo fueron testigos de cmo el petrleo sustitua rpidamente al carbn como combustible de los barcos.

Esto hizo que Albin, ricamente dotada de carbn pero privada de petrleo, buscara frenticamente fuentes ricas y fiables del oro negro, del que sus colonias disponan de muy poco. En aquel momento haba que comprar el petrleo a quien entonces era el mayor productor y exportador, Estados Unidos, una antigua colonia britnica que cada vez era ms un importante rival comercial e industrial y tradicionalmente no era una potencia amiga, por lo que esa dependencia resultaba intolerable a largo plazo.

Se poda conseguir algo de petrleo procedente de Persia, el actual Irn, pero no lo suficiente para resolver el problema. Y as, cuando se descubrieron ricos depsitos de petrleo en la regin de Mosul en Mesopotamia, una parte del Imperio otomano que posteriormente se convertira en el Estado de Iraq, el patriciado que gobernaba en Londres (ejemplificado por Churchill) decidi que era imprescindible conseguir el control exclusivo de esta hasta entonces parte sin importancia de Oriente Prximo.

Este proyecto no era poco realista ya que resultaba que el Imperio otomano era una nacin muy grande, aunque dbil, a la que previamente Gran Bretaa haba podido arrebatar partes considerables de propiedades ad libitum, por ejemplo Egipto y Chipre. Pero los otomanos se haba aliado recientemente a los alemanes, con lo que la planeada adquisicin de Mesopotamia abra la posibilidad de una guerra con estos dos imperios.

Aun as, la necesidad de petrleo era tan grande que se planific una accin militar con la idea de llevarla a cabo lo antes posible. La razn de esas prisas era que los alemanes y los otomanos haban empezado a construir un ferrocarril para unir Berln y Bagdad va Estambul, con lo que aumentaba la espeluznante posibilidad de que pronto se pudiera enviar por tierra al Reich el petrleo de Mesopotamia a beneficio de la poderosa flota alemana que ya era el rival ms peligroso de la Armada Real. Se haba planeado terminar el Ferrocarril de Bagdad en . . . 1914.

En este contexto fue en el que Londres abandon su larga amistad con Alemania y se uni a los dos enemigos mortales del Reich, Francia y Rusia, en la llamada Triple Entente, y en el que se acordaron con Francia unos detallados planes de guerra contra Alemania. La idea era que los enormes ejrcitos franceses y rusos aplastaran a Alemania mientras el grueso de las fuerzas armadas del Imperio se trasladaba desde India hacia Mesopotamia, derrotaba a los otomanos y se apoderaba de los yacimientos de petrleo; a cambio, la Armada Real impedira que la flota alemana atacara a Francia y la ayuda simblica a la accin francesa contra el Reich en el continente se hara por medio del comparativamente liliputiense Cuerpo Expedicionario Britnico. Pero este acuerdo maquiavlico se elabor en secreto sin informar ni a la opinin pblica ni al Parlamento.

En los meses anteriores al estallido de la guerra todava era posible un compromiso con Alemania y se reconoce que algunos sectores de la lite poltica, industrial y financiera britnica eran incluso partidarios de ello. Sin embargo, ese compromiso habra significado permitir a Alemania compartir el petrleo de Mesopotamia mientras que Gran Bretaa quera tener su monopolio exclusivo. As, en 1914 el verdadero objetivo de guerra de Londres, aunque no declarado o latente, era apropiarse de los ricos yacimientos de petrleo de Mesopotamia. Cuando estall la guerra, que enfrentaba a Alemania y a su aliado austro-hngaro con el do franco-ruso y con Serbia, no pareca haber razones obvias para que Gran Bretaa se implicara. El gobierno se enfrentaba a un doloroso dilema: el honor le obligaba a ponerse de lado de Francia, pero entonces tendra que revelar que la promesa vinculante de ofrecer dicha ayuda se haba hecho en secreto.

Afortunadamente, el Reich viol la neutralidad de Blgica y proporcion as la excusa perfecta a Londres para entrar en guerra. En realidad a los dirigentes britnicos les importaba bien poco el destino de Blgica, al menos mientras los alemanes no intentaran apropiarse del gran puerto martimo de Amberes, al que Napolen calificaba de pistola apuntando al corazn de Inglaterra. Por otra parte, durante la guerra la propia Gran Bretaa iba a violar la neutralidad de varios pases, como China, Grecia y Persia.

Como todos los planes que se hicieron para preparar lo que se iba a llamar la Gran Guerra, el escenario que haba tramado Londres no se desarroll como se esperaba: los franceses y los rusos no lograron aplastar a las huestes teutonas, as que los britnicos tuvieron que mandar muchos ms soldados al continente (y sufrir muchas ms prdidas) de los que haban planeado enviar; y en el lejano Oriente Prximo, el ejrcito otomano (expertamente asesorado por oficiales alemanes) demostr inesperadamente ser un hueso duro de roer.

A pesar de esos inconvenientes, que provocaron la muerte de unas tres cuartas partes de milln de soldados solo en Reino Unido, al final todo acab bien: en 1918 la bandera britnica, la Union Jack, ondeaba en los yacimientos de petrleo de Mesopotamia. O, mejor dicho, casi bien porque aunque se haba expulsado a los alemanes de la zona, en adelante los britnicos iban a tener que tolerar la presencia ah de los estadounidenses y, finalmente, iban a tener que conformarse con el papel de socio menor de esa nueva superpotencia.

Jacques R. Pauwels es un historiador y escritor de origen belga que reside en Canad. Su ltimo libro es The Great Class War: 1914-1918. De este autor est traducido al castellano, por Jos Sastre, su obra El mito de la guerra buena: EE.UU en la Segunda Guerra Mundial, Hondarribia, Hiru, 2002.

Fuente: http://www.counterpunch.org/2018/10/05/britain-and-the-black-gold-of-mesopotamia/

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelin como fuente de la traduccin.



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