Portada :: N. Chomsky
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-10-2018

Noam Chomsky y el estado del imperio

Jeremy Scahill
The Intercept (Intercepted)

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez


El mundo se rio de Donald Trump en las Naciones Unidas, pero las declaraciones imperiales emitidas no eran cosa de risa. Puede parecer que Trump es un bufn, pero su agenda global es consistente con la maquinaria imperial bipartidista que maneja EE. UU. Esta semana, en Intercepted, el clebre disidente Noam Chomsky analiza la presidencia de Trump, la derrota de EE. UU. en Afganistn, la posicin que considera justa respecto a la guerra en Siria, as como la agenda de Vladimir Putin y Rusia. Tambin discute el impacto de las grandes compaas de las redes sociales y explica por qu una vida de resistencia y lucha merece la pena.

Jeremy Scahill (JS): Hoy tenemos en el programa a un invitado muy especial con el que mantendremos una amplia conversacin sobre diversos temas, desde la guerra en Afganistn a Corea del Norte, Siria, Irn, Rusia y las elecciones, las grandes compaas tecnolgicas y el papel que desempean en nuestras vidas, en la propaganda, etc. Nuestro invitado es el legendario acadmico disidente estadounidense Noam Chomsky. Estoy seguro de que casi todos nuestros oyentes estn familiarizados con Chomsky, aunque casi nunca podrn verle en las principales cadenas de televisin de EE. UU. A nivel global, s. Chomsky aparece todo el tiempo en las televisiones de todo el mundo. Pero no sucede lo mismo aqu, en su pas de origen. Si no me equivoco, nunca ha estado en la NBC, ABC, CBS o Fox . Hizo algunas entrevistas a lo largo de los aos en PBS , en el programa de Charlie Rose. Y creo que una vez estuvo en la CNN durante un par de minutos. Tal es el destino de los disidentes en el pas de los valientes . Una de las pocas veces en que se permiti a Noam Chomsky aparecer en la televisin de los EE. UU. fue hace mucho tiempo atrs, el 3 de abril de 1969, cuando debati con el famoso conservador William F. Buckley. El programa fue trasmitido bajo el ttulo Vietnam y los intelectuales, y formaba parte del programa "Firing Line" de Buckley

Noam Chomsky (1969) (NC): Me parece que un aspecto muy aterrador de nuestra sociedad y de otras sociedades es la compostura y el desapego con los que las personas sensatas, razonables y sensibles pueden observar tales acontecimientos. Creo que eso es ms aterrador que un ocasional Hitler, o LeMay u otro que surja. Estas personas no podran actuar si no fuera por esta apata y compostura; por lo tanto, creo que en cierto sentido son las personas sensatas, razonables y tolerantes las que deberan compartir la carga profunda de culpa que fcilmente arrojan sobre los hombros de otras personas que parecen ms extremadas y violentas.

William F. Buckley: Oh, estoy de acuerdo, pero, pero

JS : Noam Chomsky es uno de los pensadores polticos ms populares e influyentes en el mundo, sin embargo, en EE. UU. slo podrn encontrarlo en medios de comunicacin independientes y alternativos. Miren a todos esos expertos y bueno criminales que aparecen constantemente en la televisin hoy en da. Personas con una larga carrera pblica en matanzas masivas o mentiras masivas. Esto es parte del problema. Es gran parte del problema en este pas. Qu diferente sera este pas, y el mundo, si Noam Chomsky y otros disidentes de principios aparecieran regularmente en las principales noticias!

Chomsky es actualmente un laureado profesor del Departamento de Lingstica de la Universidad de Arizona y profesor emrito en el Instituto de Tecnologa de Massachusetts, donde estuvo enseando durante ms de medio siglo. Entre sus ltimos libros figuran: Global Discontents: Conversations on the Rising Threats to Democracy y Requiem for the American Dream: The 10 Principles of Concentration of Wealth & Power. Es asimismo coautor, junto con el difunto Ed Herman, del clsico Manufacturing Consent: The Political Economy of the Mass Media.

JS: Noam Chomsky, bienvenido a Intercepted .

NC: Estoy muy contento de estar aqu contigo.

JS: Si miras, y s que no eres precisamente un fan de las noticias por televisin, pero si miras sobre todo la MSNBC o la CNN justo ahora o lees los principales peridicos en EE. UU., puedes sacar la impresin de que Donald Trump y su administracin, su presidencia, representan una gran desviacin de cmo se han hecho las cosas histricamente en este pas.

Cul es la diferencia entre la presidencia de Trump y el consenso bipartidista del imperio de Washington, la forma en la que se ha gobernado en EE. UU. a lo largo de su historia?

NC: Hay algunas diferencias y muchas continuidades. En el escenario interno, Trump est manejando de forma muy eficaz a ambos electorados.

Existe una autntica circunscripcin del poder corporativo y la riqueza privada que est siendo magnficamente servida a travs de las rdenes del ejecutivo y de los programas legislativos que se estn impulsando, que representan el ala ms salvaje de las polticas republicanas tradicionales: atender los intereses privados y la riqueza privada, desestimando al resto como irrelevante y fcilmente desechable.

Al mismo tiempo, est consiguiendo mantener su electorado de votantes pretendiendo, muy eficazmente, ser la nica persona en el mundo que les defiende contra las odiadas lites. Y este trabajo supone una estafa impresionante. Cunto tiempo podr mantenerlo? No lo s. En la escena internacional est actuando de forma mucho ms interesante.

Estn criticndole por tomar posiciones que, en mi opinin, son bastante razonables. Por ejemplo, en el caso de Corea: El 27 de abril pasado, las dos Coreas presentaron una declaracin histrica, en la que anunciaron planes bastante explcitos para avanzar hacia la reconciliacin, la integracin y la desnuclearizacin de la pennsula.

Presentador de informativos: Kim Jong-un hizo historia hoy al convertirse en el primer lder norcoreano en pisar el Sur desde que comenz la guerra de Corea en 1950. Prometi un nuevo comienzo al reunirse con Moon Jae-in, de Corea del Sur, en la zona desmilitarizada entre los dos pases. La reunin marca la primera cumbre entre las Coreas en ms de una dcada.

NC: Eso significa que EE. UU. les permite que procedan, segn han manifestado, en funcin de su propia voluntad. Y hasta ahora Trump no ha interferido mucho en esto, suspendiendo, temporalmente al menos, las maniobras militares que son altamente provocativas, segn dijo de forma acertada. Ha sido criticado por eso, pero creo que es una posicin correcta. En este momento, el presidente Moon est en Corea del Norte; pueden hacer movimientos positivos por su propia cuenta que resultan beneficiosos.

El caso de Rusia es ms complejo. De hecho, las polticas de Trump tienen un doble cariz. Su administracin ha proseguido la poltica de reforzar las fuerzas militares en la frontera rusa, realizando ejercicios militares y aumentando las tensiones en partes extremadamente peligrosas del mundo.

Por otra parte, ha dado tambin pasos un tanto conciliatorios para reducir la tirantez. Y por eso le han vapuleado otra vez. Sin embargo, creo que es lo correcto. En cuanto a otros asuntos, ha roto importantes acuerdos internacionales, el ms importante ha sido el acuerdo nuclear con Irn.

Donald J. Trump (DJT): Estoy anunciando hoy que EE. UU. se retirar del acuerdo nuclear con Irn. Dentro de unos momentos, firmar un memorando presidencial para comenzar a restablecer las sanciones nucleares estadounidenses contra el rgimen iran. Vamos a implantar el nivel ms alto de sanciones econmicas.

NC: En este caso, supone aislarse del mundo entero. Y eso es muy grave y lo peor de todo, que supera con mucho a todo lo dems, es su abandono de las negociaciones de Pars.

DJT: El Acuerdo del Clima de Pars es sencillamente el ejemplo ms reciente de un acuerdo suscrito por Washington que pone en desventaja a EE. UU. en beneficio exclusivo de otros pases. Deja a los trabajadores estadounidenses, a quienes amo, y a los contribuyentes, absorber el coste en trminos de prdida de empleos, salarios ms bajos, fbricas cerradas y una produccin econmica enormemente reducida. Por lo tanto, a partir de hoy, EE. UU. dejar de cumplir el Acuerdo de Pars en sus aspectos no vinculantes y las draconianas cargas financieras y econmicas que impone a nuestro pas.

NC: Eso convierte a EE. UU. en el nico pas del mundo que se niega oficialmente a dar incluso pequeos pasos para enfrentar la verdadera crisis existencial, y eso se combina con programas nacionales para aumentar rpidamente el uso de los combustibles fsiles ms peligrosos, reduciendo las regulaciones econmicas sobre los automviles, eliminando las protecciones de seguridad para los trabajadores, etc. Todo eso es slo una carrera hacia el desastre y esa es, con mucho, la ms seria de las iniciativas para socavar lo que se conoce, en lneas generales, como el orden internacional.

Por ejemplo, plantear preguntas sobre la OTAN es algo bastante razonable. Ciertamente, uno podra preguntarse por qu existe la OTAN tras el colapso de la Unin Sovitica; no es que no se haya cuestionado antes, sino que la historia oficial fue que la OTAN estaba ah para defender a Occidente contra las hordas rusas. Aparte de la validez de esa afirmacin, esa era la posicin oficial.

Noticiario: El cnico bloqueo ruso de Berln haba llevado a Europa al borde de la guerra. Por fin qued claro que slo una alianza fuerte podra disuadirlos de nuevas aventuras. El 4 de abril de 1949, el Tratado del Atlntico Norte fue firmado por Noruega, Dinamarca, los Pases Bajos, Blgica, Luxemburgo, Francia, Italia, Portugal, el Reino Unido, Islandia, Canad y los Estados Unidos. Esta unin de doce naciones se conoci como la Organizacin del Tratado del Atlntico Norte o ms simplemente como la OTAN .

NC: Tras el colapso de la Unin Sovitica, surgi esa pregunta justa sobre las razones para que la OTAN sobreviviera. Pero lo que en realidad hizo fue expandirse. Se ampli hasta la frontera rusa, inicialmente bajo el primer Bush, luego en gran medida bajo Clinton, y ms tarde en 2008, ofreciendo incluso que Ucrania se uniera a la OTAN, eso es un ataque a los intereses geoestratgicos rusos que ningn lder ruso podra aceptar fcilmente. Todo esto aumenta las amenazas y las tensiones de manera bastante innecesaria, al mismo tiempo que la OTAN cambiaba su misin oficial para incluir lo que ellos llaman control de salvaguarda del sistema internacional de la energa, los oleoductos y las vas martimas que, aunque no se menciona, sirve esencialmente como fuerza de intervencin para EE. UU. Tenemos un buen indicio de cmo el mundo vio ese orden internacional. La agencia de encuestas Gallup lleva a cabo encuestas internacionales de opinin cada ao; en 2013, por primera vez, hicieron una pregunta interesante.

Y la pregunta que hicieron fue: qu pas representa la mayor amenaza para la paz mundial? Estados Unidos qued en primer lugar. Ningn otro pas lleg siquiera a estar cerca; muy atrs, en segundo lugar, estaba Pakistn, sin duda inflado por el voto indio. Los pases que se llaman la mayor amenaza para la paz mundial aqu en EE. UU., como Irn, apenas se mencionaron. Curiosamente, Gallup nunca volvi a hacer esa pregunta de sondeo, y de la respuesta no se inform en la prensa general.

JS: Usted aborda el tema de la OTAN y ahora mismo, en EE.UU., cuando se discute sobre Vladimir Putin se est en gran medida resucitando la imaginera de la Guerra Fra. Hay libros que se publican con una "R" invertida, que ni forma parte del alfabeto cirlico ni equivale a la letra "R", pero hay una representaci n de Putin como, m s o menos, que los bolcheviques estn en ascenso y esa idea de que Rusia est tratando de apoderarse de EE. UU., y que Rusia es responsable de que Donald Trump sea el presidente porque piratearon nuestras elecciones. Qu es verdad y qu es una hiprbole/propaganda/exageracin sobre Rusia y Putin, teniendo en cuenta especficamente la postura de EE. UU. hacia Ucrania y la OTAN, pero tambin el tema de la interferencia electoral?

NC: Lo que es cierto es que despus del colapso de la Unin Sovitica en 1990-1991, hubo un perodo bajo Yeltsin en el que EE. UU. domin en gran medida lo que estaba sucediendo en Rusia y en la regin a su alrededor. Se ampli la OTAN. La economa rusa se derrumb totalmente bajo las duras reformas impuestas por el mercado. Hubo un colapso radical de la economa, un fuerte aumento en la tasa de mortalidad. Rusia qued realmente devastada. Cuando Putin entr -no es un buen tipo, no me gustara cenar con l, pero puedo comprender sus polticas-, sus polticas consistieron en intentar restaurar algn papel para Rusia, al menos en su propia regin del mundo, que deberamos recordar que eran las rutas tradicionales de invasin a travs de las cuales se haba atacado a Rusia, que fue prcticamente destruida en varias ocasiones en el pasado siglo.

As pues, no se trata de un tema menor. Y s, Putin intenta recuperar algn grado del poder ruso en el mundo, algn grado de autoridad rusa. Y una extensin de eso, y de hecho la nica, es la posicin rusa en Siria, que consigue ganarle terreno al dominio global estadounidense y, de forma secundaria, a sus aliados, lo cual se considera en cierto modo como la norma. La norma es: nosotros lo gobernamos todo y si alguien ms trata de controlar una zona considerada como propia, eso es perjudicial para el sistema internacional. Y as es, desde determinado punto de vista.

La potencia rusa en comparacin con la de EE. UU. resulta irrisoria. Veamos un dato: el aumento de Trump del presupuesto de defensa equivale prcticamente a todo el presupuesto militar ruso. Entonces, la idea de que Rusia se est apoderando del mundo es ridcula. Lo que sucede es que estn intentando, a menudo en formas que merecen condena, restaurar cierto grado de influencia rusa en la regin que rodea a Rusia, ms en Siria, donde se halla su nica base mediterrnea. Y que estn tratando de establecer un lugar para Rusia en el sistema mundial, porque es mucho ms dbil que Estados Unidos y ms dbil que China. De hecho, uno de los problemas internacionales de Rusia es que el podero chino le resulta abrumador. Ese es el tipo de alteracin del orden internacional que se atribuye a Rusia.

JS: Ha planteado la cuestin de Rusia en Siria. Desde luego, ah tenemos tambin a EE. UU., Irn, Turqua, Qatar, toda la lista de pases implicados activamente justo ahora en la denominada, digamos genricamente, guerra de Siria. Y ah tenemos aislacionistas, o libertarios, o antiimperialistas que han asumido la posicin de: No intervenir en Siria porque se trata de una guerra civil. Creo que si somos honestos deberamos decir que, evidentemente, Bashar al-Asad es un criminal de guerra. Es un asesino masivo que est en conflicto con muchos asesinos masivos y muchos criminales de guerra.

Cul cree Noam Chomsky que sera la posicin justa a adoptar respecto a la guerra en Siria? Qu la gente defienda a Bashar al-Asad en la idea de que es la opcin menos mala? Qu se trata de una cuestin que incumbe a los sirios? Hay alguna implicacin internacional que se considere tendra algn sentido o que pudiera justificarse tanto bajos principios morales como legales?

NC: Bien, el primer punto a tener en cuenta, que ya ha mencionado, es que Asad es un horrible criminal de guerra. La mayor parte de las atrocidades, que son inmensas, son responsabilidad suya. No hay justificacin para Asad. Por otra parte, la verdad es que bsicamente controla ahora gran parte de Siria gracias sobre todo al apoyo ruso y, de forma parcial, al iran.

Los rusos entraron de hecho en Siria despus de que la CIA proporcionara a las fuerzas rebeldes, que en su mayora estn dirigidas por elementos jihadistas, misiles antitanques avanzados que bloqueaban al ejrcito sirio; fue en ese momento cuando los rusos entraron con su poder areo y machacaron a la oposicin. La situacin actual es que Asad ha ganado prcticamente la guerra. Nos guste o no. En las primeras etapas hubo una oposicin demcrata y laica muy respetable, que se vio superada muy rpidamente por los elementos jihadistas, apoyados desde el exterior por Arabia Saudita, Qatar, EE. UU. y otros. Hay una catstrofe humanitaria pendiente en Idlib, la provincia donde han estado los yihadistas, el lugar al que han sido expulsados ​​ o han huido. Si hay un ataque ruso-sirio, podr a producirse una cat strofe humanitaria total. Hay algunos indicios de que a los rusos y los turcos se les puede haber proporcionado una zona segura a la que tal vez puedan huir algunos civiles, pero parece estar desarrollndose una monstruosidad. Si hay alguna manera de contrarrestar ese ataque, debera hacerse por medios diplomticos.

La otra cuestin fundamental es el estatuto de las zonas kurdas, de Rojava. En mi opinin, tiene sentido que EE. UU. mantenga una presencia que impida un ataque sobre las reas kurdas. Tienen la nica parte de Siria que logr mantener una sociedad en funcionamiento con muchos elementos decentes. Y ante la idea de que puedan ser atacados por sus amargos enemigos, los turcos, o por el rgimen asesino de Asad, creo que debe hacerse algo para intentar evitarlo.

JS: Djeme preguntarle algo sobre ese punto porque es una de las personas destacadas en el mundo que constantemente est recordando que EE. UU. siempre ha adoptado la postura de que determinados kurdos son los kurdos buenos y que otros son los kurdos malos. EE. UU. ha vertido dinero y armas en los cofres de, por ejemplo, el ejrcito turco para que se dedique explcitamente a proseguir el genocidio contra los kurdos. Por lo tanto, tengo curiosidad por saber cmo se concilia eso con la posicin de que EE. UU. sera bsicamente el protector de los kurdos en el contexto de la guerra de Siria.

NC: Estados Unidos, como el resto de grandes potencias, no persigue objetivos humanitarios. Persigue determinados objetivos por consideraciones de poder que conducen a diferentes posiciones con respecto a los kurdos u otros en diferentes momentos.

Por ejemplo, en la dcada de 1970 hubo un momento en que Estados Unidos apoy a los kurdos contra Sadam Husein. Poco despus se lleg a un acuerdo por el que se sacrific a los kurdos. Esto motiv el famoso comentario de Henry Kissinger de que no deberamos confundir la poltica exterior con la actividad misionera.

Es totalmente cierto que, especialmente en la dcada de 1990, Clinton estuvo vertiendo armas en Turqua con el propsito de llevar a cabo ataques masivos, asesinos y enormemente destructivos contra la poblacin kurda turca en el sudeste. Eso no cambia el hecho de que ahora EE. UU. podra, con una presencia relativamente pequea, disuadir de los ataques contra los kurdos en Siria, que podran destruir la parte de Siria que en realidad est funcionando de manera decente. No esperamos coherencia, en trminos humanitarios, de una gran potencia porque esos no son sus principios rectores.

JS: Respecto a Afganistn, llevamos ya ms de 17 aos all en el contexto del 11-S, no deberamos hablar de Afganistn como una guerra que, obviamente, Estados Unidos nunca debi haber comenzado y en la que hemos sido realmente derrotados militar y polticamente?

NC: Bien, en mi opinin, como recordarn en aquella poca, el uso de la fuerza militar en Afganistn fue inapropiado e ilegtimo. Haba opciones diplomticas que se podran haber perseguido, pero EE. UU. quera utilizar la fuerza. Creo que la descripcin ms precisa de lo que hizo EE. UU. fue la de Abdul Haq -uno de los activistas antitalibn afganos ms respetados y honrados que fue asesinado en Afganistn-, que se opuso enrgicamente al bombardeo estadounidense, al igual que hicieron los disidentes afganos, argumentando que EE. UU. estaba bombardeando slo porque quera demostrar su fuerza e intimidar a todos los dems, socavando los esfuerzos de la resistencia afgana antitalibn para resolver el problema por su cuenta.

Presentador de informativos: Dos hombres se esforzaban aquella maana en ofrecer al gobierno estadounidense un plan para derrocar al rgimen talibn en Afganistn, expulsar a Al-Qaeda de sus bases terroristas y capturar a Osama bin Laden. Ese plan fue elaborado por Abdul Haq, uno de los lderes ms respetados de Afganistn, y constitua la culminacin de su lucha para salvar a su pas.

JC: Creo que su anlisis es correcto. Llevamos ya 17 aos de intentos fallidos para imponer un sistema dominado por EE. UU. Hay un movimiento de paz afgano. No es enorme, pero es significativo. Est all presente desde hace varios aos. Deberamos estar haciendo cuanto podamos para apoyarlo, para llevarles a encontrar una solucin interna en Afganistn, reconciliando en la medida de lo posible las facciones enfrentadas en conflicto, ya estn divididas por razones tnicas o en funcin de otros aspectos.

Es un problema extraordinario. Lo mejor que podemos hacer es tratar de facilitar los esfuerzos entre los afganos. No creo que Estados Unidos pueda esperar algo ms all de eso, y la idea de imponer una solucin militar parece estar fuera de discusin.

JS: Piensa que es acertado decir que EE. UU. ha sido derrotado militarmente en Afganistn?

NC: En realidad no ha conseguido ninguno de sus objetivos despus de un gasto enorme. Por tanto, puede darle el nombre que quiera. Quiero decir que una gran potencia como EE. UU. no sale realmente derrotada. Aunque puede que no consiga sus objetivos mximos.

Por ejemplo, consideremos el caso de Vietnam. Se describe casi universalmente como una derrota estadounidense. Pero si miras hacia atrs al plan original, que se remonta a principios de los aos 50, la razn por la cual EE. UU. se involucr en Vietnam, esa guerra no result una derrota completa. EE. UU. no logr sus objetivos mximos de convertir a Vietnam en algo as como Filipinas, pero s consigui su objetivo principal de evitar que un Vietnam del Sur independiente se convirtiera en un modelo que otros podan seguir hacia un desarrollo independiente exitoso, erosionando tal vez todo el orden del sudeste asitico, que es lo que preocupaba a los planificadores estadounidenses a principios de los aos cincuenta. Y eso, de hecho, se par. Es poco probable que potencias como Estados Unidos tengan que hacer frente a algo que suponga una derrota real, quizs un fracaso.

JS: Tambin quera preguntarle sobre la masacre en curso en Yemen. Recientemente, la CNN y algunas otras cadenas han comenzado a mostrar imgenes de partes de misiles los misiles estadounidenses, de la municin que, por ejemplo, acab con la vida de todos los nios en edad escolar que viajaban recientemente en un autobs.

Presentador de informativos : Este video de trozos de metralla se film tras el ataque y fue enviado a la CNN a travs de un contacto que se lo entreg posteriormente a un camargrafo que trabajaba para la CNN. Los expertos en municiones nos han dicho que se trataba de una bomba Mark MK 82 fabricada en EE. UU. que pesa unos 230 kilos. Los primeros cinco dgitos corresponden al nmero de la caja, all nmero comercial y a la entidad del gobierno. Este nmero de aqu indica Lockheed Martin, uno de los principales contratistas de defensa estadounidenses.

JS: Haba gran escasez de informes de ese tipo cuando Obama estaba librando lo que comenz como una campaa secreta de bombardeos que poda negarse. Comenz en diciembre de 2009, con un ataque con bombas de racimo que mat a tres docenas de mujeres y nios en la aldea de al-Majala, en Yemen. Y despus se pas a atacar regularmente al Yemen con aviones no tripulados, pero a menudo tambin se describe como un ejemplo del apoyo de Trump a los saudes, cuando en realidad EE. UU. bombarde ya el Yemen en noviembre de 2002. Esto ha venido sucediendo a lo largo de bastante tiempo, cul es la motivacin de los Estados Unidos para esta matanza en masa en Yemen en este momento que est siendo llevada a cabo principalmente por aviones de guerra saudes que EE. UU. les ha entregado? Y, por supuesto, EE. UU. est aportando toda la asistencia en asuntos de inteligencia, en reabastecimiento de combustible y en el suministro de las municiones. Pero, para Vd. cul es la agenda de EE. UU. en el Yemen?

NC: Tiene razn al rastrear este aspecto hasta Obama, de hecho, incluso antes. Estados Unidos quiere asegurarse de que Yemen se incorpore al sistema de Estados rabes reaccionarios que domina y controla en gran medida: Arabia Saudita, Emiratos rabes Unidos, que tienen un poder militar bastante importante para los estndares de la regin y son bastante crueles y brutales. Presumiblemente, los hutes cuentan con algn grado de apoyo iran. Considerarles, al igual que a Irn, como la principal amenaza en la regin es ridculo. EE. UU. y, en segundo lugar, Gran Bretaa han estado armando, desarrollando y apoyando a las fuerzas militares y acciones de Arabia Saudita y los Emiratos rabes Unidos con las consecuencias que usted describe. Se est convirtiendo en uno de los peores desastres humanitarios en el mundo, el ataque sobre el puerto de Hodeidah

Presentador de informativos : Las fuerzas de la coalicin se estn acercando y los combates en el aeropuerto han bloqueado una salida clave de la ciudad, lo que dificulta el transporte de la tan necesaria ayuda alimentaria a Hodeidah, el puerto ms grande del pas, al resto del mismo. 8,4 millones de yemenes estn ya en riesgo de morir de hambre. La guerra ha creado la peor crisis humanitaria del mundo.

NC: Si lo desea, podemos rastrear esto mucho ms lejos. A principios de la dcada de 1960 hubo una guerra, una guerra por poderes, que se desarroll en Yemen entre Arabia Saudita y Egipto. En aquel momento, Egipto era el centro del nacionalismo rabe laico bajo Naser, que era considerado como el principal enemigo de los Estados Unidos. Arabia Saud era el centro del Islam radical y, al igual que los britnicos antes que nosotros, EE. UU. tenda sistemticamente a apoyar el islamismo radical contra el nacionalismo laico. Esa guerra se estuvo librando a travs de los aos 60. Fue una guerra importante. Israel resolvi ese problema para EE. UU. y Arabia Saud al destruir el nacionalismo rabe laico en 1967. Y, de hecho, ese es el principal punto de inflexin en las relaciones israeles con EE. UU., Israel realiz un gran servicio a los Estados Unidos y a su aliado Arabia Saud y al islamismo radical, que tuvo su epicentro all al eliminarse la alternativa nacionalista laica. Y desde entonces, las relaciones de EE. UU. con Israel han sido un tanto nicas, incluso histricamente, pero ciertamente en el mundo moderno. Y esto es ahora otra continuacin de lo mismo con diferente reparto de personajes. Se ha considerado al Yemen como el ms pobre de los Estados rabes, el ms miserable en muchos aspectos, desgarrado por todo tipo de conflictos internos. Y EE. UU. sigue comprometido a garantizar que sus estrechos aliados, los Estados islamistas radicales (Arabia Saud, EAU) mantengan el control sobre cualquier adversario. Egipto en aquel momento, Irn ahora, que es de hecho un partcipe menor, no como Egipto, que tena all un ejrcito importante.

JS: Estoy seguro de que ha prestado mucha atencin a las informaciones sobre el discurso del asesor de seguridad nacional, John Bolton, en la Federalist Society, en la que lanz un feroz ataque contra la Corte Penal Internacional, la CPI .

Por supuesto, John Bolton ha estado siempre en contra del derecho internacional y su aplicacin en EE. UU. Pero Bolton seal algo en ese discurso que creo que es importante que la gente entienda y que sea preciso. Bolton describi cmo, en 2002, el Congreso estadounidense, de manera bipartidista, aprob una legislacin conocida en los crculos de derechos humanos como la Ley de Invasin de La Haya.

John Bolton: Esta ley, que ha contado con un amplio apoyo bipartidista, autoriza al presidente a usar todos los medios necesarios y apropiados, incluida la fuerza, para blindar a nuestros miembros en servicio y a las fuerzas armadas de nuestros aliados del procesamiento ante la CPI. Tambin prohbe varias formas de cooperacin entre Estados Unidos y la Corte.

JS: Y derechistas radicales como Hillary Clinton, Joe Biden y muchos poderosos senadores demcratas votaron realmente a favor de esa legislacin. Sin embargo, cuando Bolton atac a la CPI, se le represent con un: Oh, Dios mo, mira cmo esta gente de Trump est tan fuera de las leyes. Pero la realidad es que, no es verdad que este ha sido el consenso de poder bipartidista desde el principio? Que ninguna ley internacional se aplique realmente a Estados Unidos y tanto republicanos como demcratas, incluido el candidato demcrata en 2016, creen que tenemos derecho a intervenir militarmente para evitar el enjuiciamiento de los crmenes de guerra de cualquiera de sus empleados.

NC: Tiene toda la razn. En Europa, como ha dicho, se llam la Ley de Invasin de los Pases Bajos: autoriza al presidente a hacer uso de la fuerza militar para rescatar a cualquier estadounidense que sea llevado a juicio en cualquier lugar. Por tanto, tiene toda la razn en lo que dice. Es injusto culpar a Trump y a Bolton de una posicin que se remonta a muchos aos atrs.

Por ejemplo, vayamos a 1984, la Corte Penal orden a Estados Unidos en 1984, que pusiera fin a lo que se denomin uso ilegal de la fuerza, que significa terrorismo internacional, contra el Estado de Nicaragua y que pagara sustanciosas indemnizaciones.

Presentador de noticias: Acoplarse a la Corte mundial suscit tambin duras crticas en el hemiciclo.

Congreso: Sr. presidente, muchos de nosotros sabemos desde hace algn tiempo que las polticas de la administracin Reagan en Centroamrica no podran soportar la luz del da, pero ahora la administracin est admitindolo al negarse a aceptar la jurisdiccin de la Corte Penal Internacional sobre el minado de puertos nicaragenses por la CIA. La administracin ha demostrado que sabe que sus polticas no pueden resistir una investigacin de un organismo internacional objetivo imparcial.

NC: Estados Unidos rechaz la autorizacin de la Corte mundial y lo hizo con el firme apoyo de los liberales estadounidenses. As, el New York Times , por ejemplo, public un editorial que condenaba a la Corte llamndola foro de albergue y, por lo tanto, ilegtimo.

Era un foro hostil porque conden a Estados Unidos. Tres aos antes, el New York Times haba elogiado a la Corte mundial como foro maravilloso porque apoy a EE. UU. en una reclamacin contra Irn, pero ahora era un foro hostil y, por lo tanto, ilegtimo. As pues, EE.UU. no tena necesidad de obedecer sus rdenes.

En realidad, EE. UU. lleg incluso an ms lejos vetando una resolucin del Consejo de Seguridad que exiga bsicamente a los Estados que respetaran el derecho internacional; no mencionaba a EE. UU. pero la intencin resultaba obvia. Todo esto con el apoyo de la opinin liberal en todos los mbitos. En aquel momento, EE. UU. era el nico en desafiar a la Corte mundial.

Creo que Libia y Albania haban rechazado tambin sus decisiones, aunque ms tarde las aceptaron. Por tanto, EE. UU., por lo que yo s, est ahora en un esplndido aislamiento al rechazar una decisin de la CPl en coherencia con la legislacin de 2002, que autoriza al ejecutivo a usar la fuerza militar para bloquear cualquier acto contra estadounidenses por parte de la CPI, si es que puede concebirse algo as.

JS: Bien, entre parntesis y no quiero entrar ahora en ese tema, pero s creo que vale la pena mencionarlo: cuando las vctimas del programa de tortura de EE. UU., el llamado programa de entregas extraordinarias, o las personas que fueron llevadas a Guantnamo o a los agujeros negros presentaron demandas en los Estados Unidos contra Donald Rumsfeld, el presidente George W. Bush, Dick Cheney u otros funcionarios por las torturas o el secuestro que sufrieron, intervino en esos casos el Departamento de Justicia utilizando la llamada Ley Westfall, que en realidad tiene que ver con la legislacin laboral estadounidense, e incluso el fiscal general Eric Holder present, con Obama, escritos en esos juicios contra criminales de guerra ​​ de la era de Bush que haban sido acusados, diciendo que aunque hubieran cometido genocidio, su actuacin se enmarcaba dentro del alcance oficial de sus deberes. Y, por lo tanto, desaparecieron de las acusaciones ​​ en todos esos casos y fueron reemplazados por el gobierno de los Estados Unidos que tiene inmunidad soberana, por lo que fueron liberados.

As pues, no es slo a nivel de guerra internacional o conflicto. Tambin es a nivel individual con los funcionarios de EE. UU. La posicin del Departamento de Justicia, incluida la de Obama, era que aunque hasta Donald Rumsfeld estuviera involucrado en el genocidio, habra quedado dentro del mbito oficial de sus funciones y, por ello, no puede ser considerado responsable individualmente por ello.

NC: S, es una especie de equivalente al hecho de que EE. UU. s agreg una reserva cuando firmaron la Convencin sobre el Genocidio, diciendo finalmente que ramos inmunes. Por cierto, no se ha dicho todo sobre el programa de torturas. Alfred McCoy - un destacado historiador que llev a cabo algunos de los principales trabajos, entre otras cosas, sobre la historia de la tortura- ha estudiado el tema a fondo

JS: Es un gran amigo de este programa y ha estado con nosotros en varias ocasiones. Tambin fue profesor mo cuando era estudiante de grado en la Universidad de Wisconsin.

NC: OK , entonces no hace falta que lo elogie contigo. Hizo un trabajo excelente.

En cuanto a la tortura, seal que cuando EE. UU. firm la Convencin internacional sobre la Tortura, creo que fue alrededor de 1984, el Senado reescribi la Convencin para excluir los modos de tortura llevados a cabo por la CIA, y eso fue entonces instituido por ley bajo Clinton. Por lo tanto, se podra argumentar que gran parte de la tortura perpetrada bajo la administracin de Bush en realidad no violaba la ley de los Estados Unidos, como tambin seala McCoy, la diferencia significativa entre la tortura en Guantnamo/ Bagram/Abu Ghraib y los perodos anteriores es que en esos perodos anteriores, EE. UU. supervis la tortura y entren a los torturadores en Amrica Latina, el sudeste asitico, pero durante estos ltimos tiempos, el personal estadounidense estuvo real y directamente involucrado en las torturas, en lugar de slo supervisarlas y entrenar a los torturadores. Ese es un cambio leve pero, desde un punto de vista moral, no es un cambio muy significativo.

JS: Quiero saber qu opinin tiene de lo que est sucediendo en estos momentos con respecto a EE. UU. y Venezuela. Tenemos a Nicols Maduro sobreviviendo supuestamente a un ataque con aviones no tripulados. Y, por otro lado a unos generales amotinados que parecen reunirse con la administracin de Trump para trazar o coordinar? un golpe de Estado. No est claro qu est sucediendo exactamente, pero parece que EE. UU. est tratando, una vez ms, de fomentar un golpe de Estado o la destitucin de Nicols Maduro, el sucesor de Hugo Chvez.

NC: Mi opinin es que EE. UU. hubiera apoyado un golpe de Estado, pero no que est tratando realmente de instigarlo. Despus de todo, en el ao 2002, hubo un golpe militar en Venezuela que derroc brevemente al gobierno, elimin al Parlamento, al Tribunal Supremo, que fue revertido por un levantamiento popular. Pero durante el momento del golpe, los Estados Unidos apoyaron abiertamente y de manera bastante pblica el golpe militar, al igual que la prensa liberal. Hubo un tiempo en los aos sesenta y setenta en que EE. UU. estaba, de hecho, en condiciones de implementar y apoyar firmemente los golpes militares en todo el continente; esto se remonta a la decisin de John F. Kennedy en 1962 de transformar la misin del ejrcito latinoamericano de lo que se llam defensa hemisfrica -que era un vestigio del anacronismo de la Segunda Guerra Mundial- ​​ a la seguridad interna. Y en el contexto latinoamericano, seguridad interna significa la guerra de los militares y paramilitares contra la poblacin civil.

Ahora bien, en 1962, EE. UU. estaba en condiciones de cambiar la misin de los militares latinoamericanos y preparar esencialmente lo que se convirti en el primer golpe militar importante: 1964 en Brasil, y luego en otros lugares, un pas tras otro. Chile, Uruguay y, finalmente, Argentina, el peor de ellos, que contaron con el firme apoyo de Kissinger y Reagan, pero EE. UU. ya no tiene ese poder.

Algo que ha venido sucediendo en los ltimos aos ha sido que Amrica Latina, hasta cierto punto, se ha liberado del imperialismo, es decir, del control de Estados Unidos, lo cual se muestra de muchas maneras, como por ejemplo expulsando al FMI, que en Amrica Latina se haba convertido en una rama del Departamento del Tesoro, eliminando las bases militares formales de los Estados Unidos.

Por tanto, EE. UU. est sin duda implicado y continuar apoyando las polticas tradicionales, pero no con el grado de poder que en otro tiempo tuvo. En el caso de Venezuela, si llegara a producirse un golpe militar, no dudo de que EE. UU. lo apoyara, quiz con un chasquido de lengua de que no es algo agradable, pero poco ms puedo decirle. Es probable que prosiga con la subversin, el sabotaje y el apoyo a los elementos de la derecha. Por otro lado, debe sealarse que Venezuela es un gran desastre en este momento. En parte por razones externas, pero tambin en gran medida por razones internas.

Noam Chomsky nos habla ahora sobre el impacto de las empresas de redes sociales y explica por qu una vida de resistencia y lucha vale la pena

JS: Este ao se cumplen treinta aos desde que usted y el difunto Ed Herman publicaron Manufacturing Consent: The Political Economy of the Mass Media [Los guardianes de la libertad, en lengua castellana] y me gustara conocer su opinin sobre el papel que desempean las grandes compaas de medios sociales en nuestra sociedad, dado que estn reemplazando a muchas organizaciones de noticias, o la forma en que las personas cambian al consumir la informacin de Google, Facebook, Twitter, etc. Se habla mucho de esto, se han celebrado vistas en el Capitolio. Hay un montn de alegatos respecto a los multimillonarios para que se saquen a ciertas personas de las redes sociales y se eliminen sus cuentas .

Qu hay acerca de la forma en que estas entidades (Facebook, Google, Twitter) que nos han cambiado como personas, han cambiado a nuestra sociedad y la forma en que procesamos, difundimos y absorbemos informacin?

NC: Bien, tus palabras procesar y difundir y absorber son correctas. Pero no producir. Las fuentes de informacin siguen siendo los principales medios de comunicacin, los corresponsales sobre el terreno, que a menudo realizan un trabajo excelente, valiente y muy valioso. Facebook y el resto pueden filtrar la informacin que obtienen de esas fuentes y presentarla de manera que a una gran parte del pblico le sea ms fcil digerirla. No creo que ese sea un desarrollo saludable, pero est sucediendo. Y eso significa, esencialmente, convertir a gran parte de la poblacin esto en crislidas, en burbujas, en las que slo reciben la informacin favorable a sus propios intereses y compromisos.

Si lees un peridico importante, por ejemplo, el New York Times , tiene cierta gama de opiniones. Limitadas. Puede ir desde el centro a la extrema derecha, pero al menos tiene una gama de opiniones. Quienes son ms adictos a las redes sociales tienden a recurrir directamente a lo que apoye sus propios puntos de vista para no escuchar otras cosas, y eso no es algo bueno. Google, Facebook y el resto son instituciones comerciales. Sus miembros son bsicamente anunciantes y les gustara establecer el tipo de control sobre sus consumidores que sea beneficioso para su modelo de negocio y que les permita conseguir publicidad. Eso tiene efectos de distorsin muy graves. Y sabemos que proporcionan informacin masiva al sistema corporativo, que utilizan en sus propios esfuerzos para tratar de moldear y controlar el comportamiento y la opinin. Todo esto es un desarrollo peligroso del poder de estas corporaciones privadas para dirigir a las personas, en particular, las direcciones, etc., es un problema grave que requiere una atencin y reflexin considerables.

JS: En todas estas dcadas debatiendo estos temas y haciendo campaa por los derechos humanos y contra las guerras de Estados Unidos: Han cambiado las cosas? Y vale la pena pasar toda una vida haciendo lo que Vd. ha hecho? Para los jvenes que estn escuchando

NC: Creo que si miramos a lo largo de estos aos, podemos ver que ha habido logros considerables en el cambio de las actitudes del pblico con respecto a la agresin, los derechos humanos, los derechos civiles, etc. No pretendo atribuirme esos logros, hay mucha gente involucrada, muchos activistas, muchos de ellos jvenes, pero los cambios son muy significativos.

Volvamos a la dcada de 1960. En la dcada de 1960, Kennedy intensific la guerra en 1961-1962, que fue cuando autoriz que la fuerza area estadounidense comenzara a bombardear directamente las zonas rurales de Vietnam del Sur, autoriz el uso del napalm, la guerra qumica para destruir los cultivos y el ganado, organiz programas masivos para llevar a gran parte del campesinado a lo eran campos de concentracin, aldeas estratgicas, una gran escalada. Cul fue la reaccin del pblico? Cero.

Si en aquel momento, hubiera querido dar una charla sobre eso, tendra que haberlo hecho en la sala de estar de alguien, o algo as. Eso no fue una protesta. De hecho, durante aos, fue difcil, o incluso imposible, tener reuniones pblicas. En Boston, que es una ciudad liberal, las reuniones pblicas se rompieron violentamente con el apoyo de la prensa, las iglesias fueron atacadas, etc.

De hecho, no fue hasta aproximadamente 1967 cuando se desarroll una oposicin a gran escala a la guerra, y en ese momento Vietnam del Sur prcticamente haba sido destruida y la guerra se haba ampliado al resto de Indochina. Bueno, finalmente la gente reaccion.

NC: En 1988 entr la administracin Reagan e intent duplicar lo que Kennedy haba hecho a principios de los sesenta. Casi paso a paso. Pretendan esencialmente invadir Centroamrica, el Libro Blanco, culpar a los comunistas internacionales, una enorme campaa de propaganda, etc. Fue casi instantneamente abortada por la oposicin popular.

Hubo tal oposicin popular masiva de los grupos populares, de las iglesias y otros grupos, que tuvieron que dar marcha atrs. Lo que sucedi fue bastante horrible, pero no fue como Vietnam. Tuvieron que recurrir a otros Estados como Taiwn, Israel, los neonazis argentinos para intentar llevar a cabo las atrocidades. Estados Unidos no pudo hacerlo directamente. Eso es muy significativo.

Vayamos a 2003, cuando EE. UU. invadi Iraq. El peor crimen de este siglo. Fue la primera guerra en la historia del imperialismo recibida con masivas protestas antes de que se lanzara oficialmente. Eso nunca haba sucedido antes.

Gritos de protesta: No a la guerra! No a la guerra!

NC: Ahora suele decirse que la oposicin fracas pero no estoy de acuerdo. Esas protestas limitaron el tipo de acciones militares que Estados Unidos pudo llevar a cabo, que fueron bastante horribles, pero nada como Vietnam. Bueno, todos estos son indicios de cambio, y hay muchos otros, en las actitudes populares hacia la agresin, la intervencin, las violaciones de los derechos humanos, etc., que marcan la diferencia. No han ido lo suficientemente lejos, pero hay una mejora considerable.

JS: Noam Chomsky, muchas gracias por ser tan generoso con su tiempo. Realmente apreciamos mucho que est con nosotros en Intercepted .

NC: Encantado de estar aqu estar contigo.

Jeremy Scahill es un periodista de investigacin estadounidense. Es autor del bestseller Blackwater: The Rise of the World's Most Powerful Mercenary Army, sobre el auge de la empresa militar privada ms poderosa del mundo, con el que gan el premio George Polk. The Intercept es una publicacin de First Look Media que se puso en marcha el 10 de febrero de 2014.

Fuente: https://theintercept.com/2018/09/26/trump-united-nations-noam-chomsky/?campaign=homepage-podcast-intercepted

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y a Rebelin.org como fuente de la misma.



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