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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-10-2018

Un acercamiento investigativo al monto y la estructura de gastos de familias urbanas dependientes de salarios y pensiones
Dinmica de gastos bsicos en Cuba (i)

Betsy Anaya Cruz y Anicia Esther Garca lvarez
IPS


Una aproximacin al monto y la estructura de gastos de familias urbanas dependientes de salarios y pensiones en 2016puede mostrar una realidad compleja y poco abordada, que afecta a una parte no despreciable de la poblacin cubana. Se trata de indagar sobre la situacin de aquellas familias cuyos ingresos provienen de compromisos con el sector estatal de la economa: bien a travs de un empleo estatal (a razn de salarios promedio) o de la seguridad social (pensin de monto medio). Tiene como antecedentes otros realizados en 2006 y 2013 [1], por las mismas autoras.

Muchas han sido las transformaciones que impactan sobre el gasto familiar bsico y su estructura: la elevacin de salarios y pensiones, la variacin en la cantidad de alimentos racionados, la eliminacin o reduccin de subsidios a bienes y servicios, as como la dinmica de los precios de los bienes bsicos.

Resulta importante examinar lo sucedido cinco aos despus de haberse iniciado la implementacin de los Lineamientos de la Poltica Econmica y Social del Partido y la Revolucin aprobados por el Sexto Congreso del Partido Comunista de Cuba y en el momento en que estos se actualizaron para el perodo 2016-2021 por el Sptimo Congreso.

En el perodo transcurrido de 2011 a 2016 se aprecian dos regularidades: una mejora en el salario promedio y una contraccin del rol de la canasta de productos racionados en el consumo. El trabajo se propone valorar cmo quedan las familias cubanas dependientes de salarios y pensiones ante estas variaciones.

Los anlisis aqu realizados se vinculan con el deseo manifiesto en el Lineamiento 142de la poltica social que refiere: Rescatar el papel del trabajo y los ingresos que por l se obtienen como va principal para generar productos y servicios de calidad e incremento de la produccin y la productividad, y lograr la satisfaccin de las necesidades fundamentales de los trabajadores y su familia [2].

Se espera que los resultados de este anlisis puedan servir para fundamentar la incapacidad actual de un salario de nivel medio para cubrir las necesidades bsicas de quienes trabajan y sus familia. Se requiere mucho ms que un ingreso salarial para poder hacer frente a esas necesidades.

Aproximacin a la estructura de gastos de una familia cubana urbana

Para la aproximacin a la estructura de gastos de una familia cubana urbana, se implementa el mismo mtodo de clculo que en los anteriores acercamientos a este asunto. La estimacin realizada se basa en la construccin de un presupuesto de gastos bsicos para un hogar de tres personas y para un mes. Se ha considerado este tamao de familia ya que se corresponde con el promedio aproximado de personas en los hogares en Cuba, segn el Censo de Poblacin y Viviendas de 2012 [3].

La composicin sociodemogrfica de un hogar de tres personas puede variar, por lo que se han tomado en cuenta, algunas de las posibles estructuras: dos adultos en edad laboral y un anciano (pensionado y sin pensin); un adulto en edad laboral, un menor y un anciano (pensionado y sin pensin); dos adultos en edad laboral y un menor. Estas composiciones familiares resultan en distintos gastos en alimentacin, en virtud de los accesos diferenciados a fuentes subsidiadas, e implican diferentes magnitudes de ingresos del hogar. Otros gastos pueden diferenciarse por la presencia de un anciano en el hogar por ejemplo, los gastos en medicamentos o en determinados alimentos, pero sin un levantamiento especfico de informacin no es posible capturar esos detalles.

Entre los gastos bsicos por hogar se han considerado aquellos que posibilitan acceso a las condiciones esenciales de vida: alimentacin, ropa y calzado, productos de higiene y aseo, medicamentos y servicios de energa elctrica, transporte, agua y gas. No se incluyen entre esos gastos ni los servicios de educacin ni los de salud, por tratarse de servicios que brinda el Estado de manera universal y gratuita; ni el alquiler de la vivienda, pues la mayora de la poblacin habita en viviendas propias.

En cuanto a los gastos en alimentacin, se han considerado dos variantes.

La primera parte de tomar en cuenta un consumo de alimentos equivalente a los consumos calrico y proteico promedio para la poblacin cubana en 2016, que ascendieron a 3.524 kcal y 82 gramos al da por habitante. Estos datos fueron estimados por las autoras considerando la disponibilidad de alimentos a partir de las estadsticas de produccin nacional e importaciones, ya que el ltimo reporte publicado al respecto por la Oficina Nacional de Estadsticas data de 2008.

La segunda considera un consumo de alimentos equivalente al requerimiento calrico y proteico promedio para la poblacin cubana de aproximadamente 2.400 kcal y 72 gramos de protena per cpita al da.

En ambas variantes es preciso completar los aportes de los alimentos garantizados mediante el racionamiento, el consumo social y la alimentacin pblica, a partir de compras en los diferentes espacios de mercado que existen en el pas.

El referido completamiento se ha realizado a partir de los alimentos que ms se venden en los mercados agropecuarios, en correspondencia con los hbitos alimentarios de la poblacin cubana, y que garantizan los mayores aportes calricos: arroz, frijol, carne de cerdo y viandas (papa, boniato y pltano). Como el clculo nicamente se ha limitado a completar el consumo de energa alimentaria y protena, quedan excluidos productos tan importantes para la salud como las frutas y las hortalizas, que proveen vitaminas, minerales y otros microelementos, as como las grasas visibles (las contenidas en productos tales como aceite, manteca, margarina y mantequilla) y los condimentos, que tambin son relativamente ms caros.

A partir de los precios promedio del mercado agropecuario para 2016 [4], se determin un gasto per cpita mensual en alimentacin para los tipos de hogares analizados que se mueve entre 297 y 334 pesos cubanos no convertibles (CUP [5]), similar al estimado para 2011 (289 y 335 CUP). Ello contrasta con el resultado obtenido para 2005 de 228 a 250 CUP, como consecuencia, fundamentalmente, del incremento de precios.

En la segunda variante que solo considera un consumo calrico equivalente al requerimiento promedio en funcin de lo prescrito por el Instituto de Nutricin e Higiene de los Alimentos y de la composicin etaria de lapoblacin cubana, los gastos per cpita estaban en el rango de los 117 a 161 CUP mensuales en 2005, mientras que en 2011 se ubican entre 135 y 174 CUP y para 2016 se mantienen en un nivel equivalente a este ltimo, de 138 a 171 CUP.

Para estimar los gastos en ropa y calzado, se ha considerado la adquisicin anual de dos mudas de ropa en el caso de los adultos y de tres en el de los nios, as como un par de zapatos y ropa interior. Estas compras se valoraron en 2005 a partir de los precios en el mercado estatal de prendas recicladas, parael vestuario, y en el mercado artesanal, para el calzado. Estos supuestos se han mantenido para 2011 y 2016, aun conociendo que ms recientemente apenas existe oferta de este tipo de artculos en moneda nacional, con lo cual los gastos efectivos en estas prendas son sustancialmente mayores. Los gastos mensuales que supone la adquisicin de estos artculos se mueve de 91-93 CUP en 2005, a 121-123 CUP en 2011 y 2016.

Los gastos en productos de aseo y limpieza comprenden la adquisicin mensual de productos tales como: jabn de bao, de lavar y pasta dental (que ya se eliminaron de la distribucin racionada), as como desodorante, detergente y champ. Para 2005 fueron aproximadamente de 87 CUP; para 2011, 114 CUP y en 2016, 138 CUP.

Los gastos en medicamentos y artculos pticos por familia se han calculado a partir de considerar las compras per cpita mensuales que corresponderan, segn las ventas de estos artculos reportadas en los Anuarios Estadsticos de Cuba de 2004, 2011 y 2016, respectivamente. Los resultados fueron de aproximadamente 11 CUP en 2004, 19 CUP en 2011 y 26 CUP en 2016.

Para la estimacin del gasto de energa elctrica por hogar en 2005 se utiliz el consumo promedio correspondiente al primer trimestre de 2006, que valorado a las tarifas elctricas de aquel entonces report un monto de 17 CUP. Tal gasto se consideraba subestimado, ya que el consumo puede ser sustancialmente mayor durante el segundo y tercer trimestres del ao, debido al incremento en el consumo energtico por causa de las altas temperaturas del verano, lo que elevara las erogaciones del hogar, por el carcter progresivo de las tarifas. Para 2011 y 2016 este gasto se calcul utilizando la informacin contenida en el reporte del Anuario Estadstico de Cuba sobre el gasto de electricidad anual en los hogares, a partir de lo cual se obtuvo un promedio mensual que se valor segn las tarifas vigentes. El resultado muestra un aumento a aproximadamente 30 CUP en 2011 y 40 CUP en 2016.

En el caso del servicio de transporte, se ha considerado que solo los trabajadores se mueven los das laborales en el transporte pblico regular (tarifa de 40 centavos). Este gasto puede ser inferior si se dispone de servicio de transporte obrero, pero tambin puede ser sustancialmente mayor si se utiliza el servicio de transporte de refuerzo (tarifa de un peso), la variante de mnibus en cooperativas no agropecuarias de cinco pesos, o el servicio de alquiler privado. Los resultados se mueven entre 19 y 38 CUP, segn la actividad de los miembros del hogar.

Para los servicios de agua y gas se han aplicado las tarifas fijas vigentes por consumidor para usuarios que no tienen metro contador de agua y para usuarios del servicio de gas manufacturado, respectivamente.

Los otros servicios comprenden un conjunto de naturaleza industrial (reparacin de equipos electrodomsticos, tintorera y lavandera, reparacin de muebles y calzado, sastrera y atelier, entre otros) y de tipo personal (barbera y peluquera, entre los ms importantes), y se incluyen en la canasta, a partir del gasto per cpita que corresponde a lo reportado para su circulacin minorista en el Anuario Estadstico de Cuba: de aproximadamente tres CUP en 2004 y nueve CUP en 2011. Para 2016 se asume un crecimiento promedio anual de 15 por ciento en estos gastos, dinmica similar a la del perodo de 2004 a 2011, ya que el Anuario Estadstico de Cuba dej de publicar esta informacin. El resultado para ese ao se ubica en 19 CUP por hogar.

A partir de todas estas consideraciones, se estim un gasto mensual total por hogar para la variante con consumo de alimentos equivalente al reportado como consumo aparente en 2005 y 2008 (3.356 y 3.285 kcal diarias, respectivamente) y estimado en 2016 (3.524 kcal).

Los resultados fueron gastos totales que se movieron en un rango entre:

En la variante con consumo de alimentos equivalente a 2.400 kcal, los gastos mensuales totales por hogar se mueven entre:

Se estim un gasto promedio de los hogares para las variantes tomadas en consideracin y a partir de los tipos previstos segn su composicin. La estructura resultante por destino evidencia que lo que compromete la mayor parte del gasto es la alimentacin, que abarca: entre 62 por ciento y 74 por ciento en 2005, entre 58 y 73 por ciento en 2011, y entre 55 y 71 por ciento en 2016.

Los productos no alimenticios aparecen en segundo lugar, con una participacin entre 20 y 28 por ciento; y los servicios bsicos en el tercer puesto, entre seis y 10 por ciento en 2005. Para 2011 estas proporciones se mueven entre 20-32 por ciento y 6-9 por ciento, respectivamente. Mientras que en 2016 se ubican en proporciones anlogas a las de 2011: entre 21-34 por ciento y 6-9 por ciento, respectivamente.

Los resultados obtenidos para la participacin de los alimentos en los gastos de la familia pueden ser contrastados con los referidos por el estudio realizado por Ferriol, Ramos y A [6], que hace pblicos algunos datos del procesamiento de la Encuesta sobre la Situacin Econmica de los Hogares realizada por la ONE en 2001: 66,3 por ciento de los gastos totales de la poblacin de la entonces Ciudad de La Habana correspondieron a alimentos y bebidas en aquel momento. Se pone de manifiesto que esta situacin apenas ha variado en poca ms reciente, mostrando la inercia que prevalece en la estructura de los gastos de consumo y la alta proporcin de los alimentos en esta, rasgo tpico de un pas subdesarrollado.

Otra arista de este problema del gasto bsico es la capacidad de acceder a estos bienes y servicios mediante los ingresos familiares. Para lograr un acercamiento a esta cuestin se ha tomado en cuenta el ingreso promedio de los tipos de familia analizados, suponiendo que dichos ingresos provienen de la relacin laboral de sus miembros con el Estado o que se benefician de la seguridad social que el Estado garantiza a los que fueran trabajadores; es decir, se han tomado como referencia los salarios promedio de los trabajadores y la pensin media correspondientes a los aos 2005, 2011 y 2016.

Para acceder a la canasta, que contiene entre sus componentes el consumo de alimentos promedio de cada uno de esos aos, se presentan dficits de ingresos:

Un gasto equivalente a la segunda variante, que considera como consumo de alimentos el que se corresponde con el requerimiento nutricional medio para la poblacin cubana, era asequible en la mayora los casos analizados, con excepcin de las familias con un solo miembro trabajando o con un trabajador y un pensionado. En estos casos se presentan dficits de: 261 y 75 CUP en 2005, 325 y 75 CUP en 2011, respectivamente.

En 2016, y a partir de la mejora sustancial del salario medio nominal que se presenta en relacin con 2011, solo se observa carencia de ingresos de aproximadamente 83 CUP en el caso de las familias con un solo trabajador.

Debido a que el gasto en alimentos es el de mayor impacto, resulta pertinente detenerse en las peculiares caractersticas de la distribucin alimentaria en Cuba.

Anexo 1. Recomendaciones nutricionales por grupo etario y promedio para la poblacin cubana segn su estructura en 2004, 2011 y 2016

    0 a 6 aos 7 a 13 aos 14 a 64 aos 65 o ms aos Promedio
Ao 2004  




             
Energa Kcal 1409 2057 2643 2030 2406
Protenas g 42 62 79 61 72
Grasas g 46 64 82 63 75
             
Poblacin 2004 hab 969.263 1.228.446 7.818.350 1.225.232 11.241.291
Distribucin % 9% 11% 70% 11%  
             
Ao 2011  




             
Energa Kcal 1409 2057 2643 2030 2412
Protenas g 42 62 79 61 72
Grasas g 46 64 82 63 75
             
Poblacin 2011 hab 866.552 1.070.543 7.840.132 1.470.698 11.247.925
    8% 10% 70% 13%  
             
Ao 2016  




             
Energa Kcal 1409 2057 2643 2030 2408
Protenas g 42 62 79 61 72
Grasas g 46 64 82 63 75
             
Poblacin 2016 hab 854.701 979.757 7.781.186 1.623.580 11.239.224
    8% 9% 69% 14%  

Fuentes: Elaboracin propia a partir de Lam, Lorenzo: El consumo normado en Cuba, Ponencia presentada al VIII Frum de la ANEC, Ciudad de La Habana, p.15; ONE (2005) y ONEI (2012 y 2017b.

Notas:

[1] Garca, Anicia y Betsy Anaya: Poltica social en Cuba, nuevos enfoques y programas recientes, en CD Publicaciones 2006-2007 del Centro de Estudios de la Economa Cubana (pp. 37-43); Gastos bsicos de una familia cubana urbana en 2011. Situacin de las familias estado-dependientes, en el CD del Seminario Anual sobre Economa Cubana y Gerencia Empresarial, CEEC, junio de 2013.

[2] Partido Comunista de Cuba: Documentos del 7mo Congreso del Partido aprobados por el III Pleno del Comit Central del PCC el 18 de mayo de 2017 y respaldados por la Asamblea Nacional del Poder Popular el 1 de junio de 2017 (I), La Habana, pg. 27.

[3] ONEI: Informe nacional. Censo de Poblacin y Viviendas, Cuba 2012. En Cuba contamos todos, La Habana, enero de 2014, pg. 69.

[4] Clculo de precios realizado a partir de ONEI: Ventas de productos agropecuarios. Indicadores seleccionados, enero-diciembre de 2016, edicin marzo de 2017.

[5] El CUP, peso cubano no convertible, es la moneda ms antigua del pas y una de las dos que existen de circulacin nacional, con una equivalencia aproximada de 24 CUP respecto a la otra moneda cubana (CUC o peso cubano convertible) y el dlar estadounidense, de acuerdo con el cambio oficial.

[6] Ferriol, ngela; Maribel Ramos y La A: Reforma econmica y poblacin en riesgo en Ciudad de La Habana, reporte de investigacin correspondiente al Programa Efectos Sociales de las Medidas de Ajuste Econmico sobre la Ciudad. Diagnsticos y Perspectivas, INIE-CEPDE-ONE, enero de 2004.

Betsy Anaya Cruz y Anicia Esther Garca lvarez, economistas cubanas

Fuente: http://www.ipscuba.net/economia/dinamica-de-gastos-basicos-en-cuba-primera-parte/


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