Portada :: Feminismos :: Violencias
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-10-2018

Esclavitud & Prostitucin
La estudiante madrilea que rompe el silencio sobre la prostitucin: "S, hay esclavitud en tu ciudad"

Sara Polo
www.elmundo.es

Alejandra Acosta es la fundadora de Break the Silence, un proyecto de formacin y lobby que busca concienciar sobre la trata de personas.


Es pequea. Para hablar de s misma no usa "joven", usa "pequea". 22 aos, a la sazn. A falta de entregar el TFG para poder decir, con todas las de la ley, que es trabajadora social. Pero con cuatro aos a sus espaldas de trabajo social del de verdad, del de hacer algo. La historia de Alejandra Acosta es la de una chica normal que decidi embarrarse por pura conviccin personal y se meti en el peor de los charcos: el de la trata de personas."He conocido cosas del ser humano que me dan ganas de vomitar negro", reconoce, y su gesto es el de alguien que, efectivamente, ha visto lo que nadie quiere ver. Ha conocido a chicas como ella que han sido esclavas sexuales durante su adolescencia, a adultas que han salido del ms sucio de los agujeros y ni siquiera son conscientes, pero todo empieza mucho antes de eso. Todo empieza con una conferencia, con muchas lgrimas y con una ruptura.

Tena 18 aos y estaba en primero de carrera cuando se acerc, casi por casualidad, a un congreso de lo suyo. Le llam la atencin el nombre de una de las charlas: Esclavitud en tu ciudad, y entr con una mezcla de escepticismo y curiosidad. "Suena a ignorante, pero es que hace cinco aos el tema de la trata era cero sonado", reconoce, "cmo iba a haber esclavitud en Madrid?".

El caso es que all conoci la historia de una chica nigeriana de 17 aos a la que una organizacin haba rescatado de una red de explotacin sexual y se abrieron las compuertas. "No soy una persona demasiado emocional, pero no poda parar de llorar y de darle vueltas", recuerda. Noches sin dormir y mucha reflexin ms tarde, lleg una ruptura de pareja que termin de hundirla en s misma.

"Me centr en mi carrera, me encerr en la biblioteca a buscar libros sobre trata de personas", cuenta. Y ley y ley durante horas, seis meses de perspectiva poltica, econmica, social. En su cabeza se iba fraguando una idea que se hizo realidad el da que conoci a Priscila, hoy su mejor amiga, que sin saberlo tambin haba acusado los efectos de aquella charla. Haba nacido Break the Silence, el germen de un proyecto que se convertira en la motivacin de su vida.

De t a t con los ms jvenes

Y sigue siendo pequea. Pero eso, para ella, es ms una ventaja que un inconveniente, porque frente al "qu me va a venir a contar esta nia" de los adultos est su target, los adolescentes, que la reciben con la mente mucho ms abierta que frente a un profesor. Break the Silence ha desarrollado, de momento, una de las patas de su trpode fundacional: la prevencin.

Ms de 5.000 estudiantes de entre 14 y 21 aos han escuchado a Alejandra Acosta hablarles de prostitucin, esa palabra que genera horror y morbo a partes iguales, de consentimiento... en definitiva, de sexo. "Muchos directores de colegio se sorprenden de que vaya a plantear conceptos as a chicos tan jvenes, pero oiga, su hijo consume porno desde los 12 y no es virgen desde los 14, estamos educando en el siglo XIX a chavales del siglo XXI", alega ella.

Todo arranca con 45 minutos de charla, pero el resultado a veces es mejor del esperado: "A lo mejor a la mitad les ha entrado por un odo y les ha salido por el otro, pero yo tengo caras de chicas que se me han acercado y me han dicho: 'Oye, yo me he sentido abusada, estoy pasando esta situacin'. Con algunas tengo relacin, he visto cmo han cado de nuevo en manos de su agresor, he llorado con ellas. Para m ese es el impacto que queda". Porque la clave es que esa chica morena que viste de mayor les habla en su idioma, es como ellos, y le cuentan lo que le contaran a una amiga. "Es una tirita, claro, pero que al menos tengan la vacuna del conocimiento", dice, "por estadstica, la mitad acabar consumiendo prostitucin, pero al menos que sepan lo que compran".

De Rumana a Mxico para poner rostro a las cifras

Su filosofa no es cambiar el mundo, sino su entorno, y para ello ha conocido la realidad de dos pases con cifras de explotacin sexual que pondran los pelos de punta a cualquiera. Aprovech su Erasmus en Rumana para entrar en un centro de la organizacin Reaching Out Romania, que rescata a chicas de entre 13 y 22 aos de las redes de trfico de personas. "All fue realmente donde entend el delito de verdad", reconoce, "a las victimas y a los victimarios, me ayud a ver el dibujo mucho ms grande. No es 'ella, pobrecita y l, qu malo', es muchsimo, muchsimo ms amplio que eso".

Alejandra puso cara a su discurso y su discurso nunca volvi a ser el mismo: "Estoy aprendiendo a no revictimizarlas deshumanizndolas con palabras grandilocuentes". All tambin comprendi cosas terribles, como que las heridas de la esclavitud sexual no sanan nunca, o como que hay vctimas tan jvenes que ni siquiera entienden el horror por el que han pasado, que han normalizado la violacin hasta tal punto que casi no existe trauma. "No son la vctima perfecta, vienen con esa etiqueta que se ponen ellas mismas de 'puta empoderada', de 'esto lo hago yo porque quiero' pero me siento explotada por mis condiciones laborales", explica, "y slo aos despus comprenden que nunca quisieron hacerlo".

Y de Rumana a Mxico con Unidos contra la trata, la mayor organizacin de rescate de personas vctimas de trfico humano. All conoci a Neli Delgado, a quien un hombre prometi el oro y el moro del amor y que se encontr prostituida y encerrada en alguna ciudad perdida. Y a Mixi Cruz, que acab igual, solo que engaada por un familiar en lugar de por un novio. Ha visto cosas del ser humano que le dan ganas de vomitar negro, s, pero se queda con esas otras, las que cambian las cosas, que siembran un halo de esperanza.

De sus charlas, breves pero efectivas, a veces nacen ciclos de conferencias en colegios e institutos, a veces estrategias de gnero, a veces slo una semilla como la que puso en ella aquella historia de una chica nigeriana esclavizada en una calle espaola cualquiera, por el vecino de cualquiera. Porque s, hay esclavitud en tu ciudad, ella misma lo ha vivido de cerca: acab descubriendo que la "buena familia" de esa conocida con problemas personales viva del proxenetismo.

'Lobby' poltico y trabajo con vctimas en el horizonte

A lo largo de su carrera, Alejandra ha participado ya en debates incluso en el Vaticano, en los que ha demostrado que su juventud slo aade futuro a su futuro. Recientemente ha participado en el proyecto Equality, con el que Trivu (anteriormente Pangea), ecosistema internacional de talento con mentalidad joven, y Sodexo, lder mundial en servicios de Calidad de Vida, han buscado 10 mujeres de entre 18 y 26 aos destacadas en sus mbitos profesionales y "lderes del maana" de todo el mundo, con el objetivo de dar visibilidad al impacto que estn generando en la sociedad y empoderarlas para encontrar soluciones que mejoren la calidad de vida de las mujeres a travs de diversos talleres.

En el horizonte de Break the Silence, dos objetivos: el lobby poltico, que ya se sustancia con reuniones con las alas ms jvenes de los partidos; y apoyo para la reinsercin de las vctimas, porque si algo ha aprendido es que el abolicionismo debe venir acompaado de nuevas perspectivas laborales, si no, est cojo. Todo, siempre, desde la duda de quien es "pequea" y no para de aprender. Pero tambin desde la conviccin de alguien que quiere cambiar algo para cambiarlo todo. "No s cmo lo voy a hacer, pero lo voy a hacer", dice, y de su voz se desprende que lo har, as se embarre hasta la coronilla.


Fuente: http://www.elmundo.es/nosotras/2018/10/11/5bbdea0ae2704e707f8b4744.html



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter