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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-10-2018

Bolsonaro y el 12 de octubre

David Torres
Pblico


El 12 de octubre, como cada ao, se produce una especie de cortocircuito festivo donde varias efemrides juntas confluyen en la Castellana, la avenida anteriormente conocida como del Generalsimo. Suele ocurrir cuando vives en una nacin tan antigua que rascas debajo de la chapa y te encuentras con un auto de fe o un puente romano. Por ejemplo, a esta festividad, hasta no hace mucho, se la denominaba Da de la Raza, una etiqueta que no acaba de quedar clara cuando se distinguen entre el gento pinceladas quechuas, marroques, mayas, subsaharianas e incluso algn gitano. Una de las pocas cosas que une al pblico en esas ocasiones, incluyendo inmigrantes africanos, es la indiferencia al contemplar las acrobacias areas y el entusiasmo general ante el trono marcial de la cabra. Por lo dems, que el Da de la Hispanidad se celebre con un desfile militar por todo lo alto da una idea de por dnde van los tiros. Y de por dnde fueron.

Se ha comentado infinidad de veces, y desde multitud de ngulos, cmo pudo ser aquel brusco choque de civilizaciones que tuvo lugar el 12 de octubre de 1492, cuando Coln y sus hombres desembarcaron en la costa de Guanahan, una isla de las Antillas. Probablemente el contacto ni fue tan benfico como pregonan unos, ni tan nocivo como denuncian otros, sino una sanguinaria y compleja brutalidad histrica, como la guerra de las Galias o las matanzas de hindes durante el dominio musulmn. Tampoco la conquista del Oeste fue tan buclica como la cuentan en La casa de la pradera. En cualquier caso, celebrarlo a base de tanques y legionarios marcando el paso no parece muy acertado.

El momento exacto de la colisin entre un mundo y otro conoce, al menos, dos excelsas representaciones artsticas. Una, en tono de comedia, es el maravilloso anacronismo de las tres carabelas plantadas en medio del mar tenebroso, en uno de los captulos de El otoo del patriarca, cuando le anuncian al general que acaban de llegar a la costa unas gentes muy raras que van vestidas como la sota de bastos. El otro es el impresionante desenlace de Apocalypto, de Mel Gibson, cuando una trifulca local entre indgenas se detiene ante una playa, hipnotizada ante la llegada de una barca con varios inmigrantes ilegales, incluyendo una delegacin de la conferencia episcopal y otra de Intereconoma.

Del otro lado de la Hispanidad (lo que podra haberse llamado la Portuguesidad o tambin Galicia Irredenta), los brasileos estn a punto de celebrar el 12 de octubre a su modo, eligiendo a un presidente que defiende la tortura y la pena de muerte, que piensa que los negros no sirven ni para procrear, que la homosexualidad es mayoritariamente culpa de las drogas y que le dijo a una periodista que era tan fea que no mereca que la violaran. Este domingo Bolsonaro va a descubrir Brasil y Brasil va a descubrir a Bolsonaro. Que un enorme porcentaje de negros, pobres, homosexuales y mujeres vayan a votar en masa a este botarate es algo que ya hemos visto bastantes veces en los ltimos aos como para sorprendernos, aunque no para dejar de asustarnos. Garca Mrquez poda haber resumido a Bolsonaro en un prrafo y habramos pensado que era realismo mgico. Kafka advirti: Hay un pjaro que vuela en busca de su jaula.

Fuente: https://blogs.publico.es/davidtorres/2018/10/12/bolsonaro-y-el-12-de-octubre/



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