Portada :: Brasil :: Elecciones en Brasil
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-10-2018

Brasil: un pas histricamente golpeado.
La tragicomedia de errores de la primera vuelta en las elecciones del Brasil y el Qu hacer?, de Lenin, en la segunda vuelta.

Luis Carlos Muoz Sarmiento y Luis Eustquio Soares
Rebelin


Al leer y analizar la tragedia, Franz von Sickingen, en una carta fechada el 6/mar/1859, Karl Marx argument al respecto: la tragedia de Lassale tiene un error grave porque no ha sabido identificar el conflicto de base de aquel periodo histrico, que no se dio entre caballeros medievales y prncipes, sino entre campesinos y prncipes, ocurrido dos aos despus, entre 1524 y 1525.

Con ese argumento, el autor de El Capital (1867) nos proporcion un verdadero axioma para el realismo esttico: el acierto de la plasmacin literaria de la historia como tragedia y de la tragedia como historia est en dependencia de la definicin del conflicto que importa en una poca dada, bajo el punto de vista de la lucha de clases.

Por consiguiente, errar el conflicto que define la tragedia de una poca es incurrir en un error fatal, imperdonable, por el simple hecho de que el epicentro de la tragedia, no siendo visualizado ni debidamente representado, produce, como efecto, mistificaciones, equvocos evaluativos, desencuentros: una verdadera comedia de errores, tema, por ejemplo, de Don Quijote (1604/5), del escritor espaol Miguel de Cervantes Saavedra.

En ese contexto, lo que habitualmente se llama tragicomedia, siendo la mezcla entre la tragedia y la comedia, cuando no se atiene al conflicto de base de una poca dada, la tendencia que emerge es la transformacin de dicho conflicto en tragicomedia: una tragedia figurada como comedia de los errores histricos acumulados.

Bajo ese punto de vista, la tragicomedia de la historia de la lucha de clases brasilea (y eso vale tambin para nuestra oligarqua, para nuestras Fuerzas Armadas...), como en el episodio de los molinos de viento de la novela Don Quijote, de Miguel de Cervantes, tiene que ver con el hecho de que tendencialmente hemos luchado contra blancos equivocados y, ms all, blancos producidos tcticamente para enredarnos y hacernos perder la cabeza, el corazn, en fin, el foco vital, en falsos conflictos, teniendo en cuenta la tragedia histrica que nos toca realmente: nuestro estatuto colonial.

Considerando los argumentos presentados, es posible sealar que la especificidad del conflicto de base de la lucha de clases brasilea tiene la siguiente configuracin histrica: fuimos colonia de Portugal, de 1500 a 1822; de Inglaterra, entre 1822 y 1889; de EE.UU, considerando la Doctrina Monroe (1823), de 1889 hasta hoy. En ese sentido, el desafo histrico fundamental del pueblo brasileo, y, por extensin, de la Izquierda, no es otro sino este: independencia nacional (econmica, poltica, militar, cultural, tnica, de gnero), con soberana popular.

Por lo tanto, hace ms de cien aos los EE.UU someten al pueblo brasileo a un verdadero rgimen de esclavitud, impidiendo su desarrollo econmico, tecno-cientfico, su soberana popular, cultural e histrica. En asociacin con la no menos colonizada oligarqua interna, para ello, cada treinta aos en promedio To Sam nos ha golpeado. El golpe de 1889, disfrazado con el advenimiento de la Primera Repblica y el fin del Imperio. El golpe de 1930, que decret el fin de la Primera Repblica y el inicio de la Nueva Repblica (nacida, como la anterior, golpeada). El golpe de 1954, con el desencadenamiento trgico marcado por el suicidio del presidente Getlio Vargas. El golpe militar/meditico/empresarial de 1964, que fue, en rigor, la continuidad del golpe de 1930. Y el actual golpe jurdico/meditico/militar de 2016, que derrib a la presidente electa Dilma Rousseff.

Sin contar el hecho de que, en realidad, los golpes que hemos sufrido son continuos (como una permanente contrarrevolucin), todos cumplieron el siguiente objetivo transversal: atacar la memoria econmica, poltica, cultural (como el incendio del Museo de la UFRJ), sobre todo la de resistencia, que produjimos en los intersticios de los golpes. El primer efecto trgico de eso es: hemos sido un pueblo desmemoriado. El segundo efecto trgico (efecto del efecto, como una tragicomedia) es: a cada golpe nos volvemos ms parecidos, de forma caricaturesca, con nuestro agresor. El tercer efecto (efecto del efecto del efecto) es: hemos tenido una relacin de Ideal de Ego con el pas que nos esclaviza. El cuarto efecto del efecto del efecto del efecto trgico es: ceguera histrica acumulada: lo que nos vuelve extremadamente vulnerables a la comedia de errores; a la tragicomedia de la lucha de clases contra los molinos de viento. Todo esto, se da igual en Colombia. Lo nico que cambia es que hemos sido esclavos de menos pases: Espaa y EE.UU. De los otros, no nos hemos dado cuenta, jejeje. Ah, y que pocos han ledo Don Quijote, jeje.

Un golpe por acumulacin por destruccin del Estado brasileo

Nunca es tarde para recordar que el actual golpe fue protagonizado por la operacin Lava Jato o Lava a Chorros, iniciada en marzo de 2014. Esta, imitando la operacin Manos Limpias, en Italia, se asoci a los medios corporativos y, teniendo en cuenta el sistema jurdico brasileo, actu y acta fuera de la ley de comienzo a fin, sea en lo que se refiere a las conducciones coercitivas (todas ilegales); sea en lo que atae a las prisiones preventivas (todas ilegales); sea en lo que toca a las delaciones premiadas, que deben cargar su lastre en pruebas objetivas y ser objeto del ms absoluto secreto judicial, lo que efectivamente no ocurri ni ocurre, una vez que la prueba ha sido lo que menos importa y que todo es usado, precisamente, para activar la ametralladora giratoria del sistema de calumnias de los medios corporativos, sin contar lo peor: la prueba tiende a ser la propia noticia: la calumnia.

Esto es, algo muy parecido a esa outra comedia (musical) de equivocaciones que es la cancin Cowboy fora da lei, del rockero Raul Seixas, en la que el vaquero ya no es Bush II ni Obama (adems, no hay vaqueros negros) pues ha sido reemplazado por un animador de reality shows, muy parecido a Hitler en sus acciones, ya no en el fenotipo, y tambin a Bolsonazi. En la letra solo hay que cambiar prefeito (alcalde) por presidente y se tiene a ste ltimo de protagonista: Mame, no quero ser prefeito/ Pode ser que eu seja eleito/ E algum pode querer me assassinar/ Eu no preciso ler jornais/ Mentir sozinho eu sou capaz/ No quero ir de encontro ao azar. Mam, no quiero ser presidente/ Puede ser que yo sea elegido/ Y alguien pueda querer asesinarme/ No necesito leer peridicos/ Soy capaz de mentir solito/ No quiero ir contra el azar. https://www.youtube.com/watch?v=4syrZTW2aiI

Considerando el golpe permanente, a la moda Manual del Golpe, de Gene Sharp, si en el mbito de la sentencia televisada del Mensalo, en 2007 y 2008, el entonces presidente del Supremo Tribunal Federal (STF), Joaquim Barbosa, conden, basado en lo que fue conocido como dominio del hecho y, por lo tanto, sin pruebas, algunos de los principales lderes petistas, como Jos Dirceu y Jos Genuno, en el mbito de la operacin Lava Jato el dominio del hecho se transform en acto de oficio indeterminado, justificando, de ese modo, la condena de Lula da Silva, igualmente sin pruebas, as como la propia economa brasilea, una vez que el combate a la corrupcin nunca fue su verdadero blanco, sino ms bien lo contrario: la operacin Lava Jato sirvi de soporte para el saqueo de las grandes empresas brasileas, ya no ms por medio de las privatizaciones basadas en la acumulacin por desposesin, para recordar la tesis de David Harvey de la dcada de 1990, sino por la acumulacin por destruccin, con el objetivo de empujar al pas hacia la categora de pases parias, bajo el punto de vista econmico, tecno-cientfico y social.

En ese contexto, Bolsonazi no constituye una sorpresa. As, no es verdad que los dueos de los medios de produccin del golpe, EE.UU, prefiriesen un perfil de centro para dar continuidad al desgobierno Temer, como el candidato del PSDB, Geraldo Alckmin. Bolsonazi es el tipo escupido de la acumulacin por destruccin del estado brasileo y, as, de su economa y de su sociedad. Bien entendido, l es la continuidad de la Propuesta de Enmienda Constitucional, PEC 55, que congel los gastos del Estado brasileo por 20 aos a partir del 2017, aunque fue aprobada en diciembre de 2016. http://www.lr21.com.uy/mundo/1313932-brasil-senado-aprueba-pec-55-gasto-publico

La tragicomedia de los errores de la resistencia al golpe y de la lucha contra Bolsonaro

El primer acto de resistencia, propiamente dicho, contra el actual golpe tuvo como bandera: Fuera, Temer!. Por medio de nuestra instituida ceguera histrica, que nos bloquea para avistar nuestro verdadero conflicto de base, nos dejamos llevar por una caricatura que no tena ni tiene importancia alguna, por ser un cobarde corrupto chantajeado. Mientras tanto, la operacin Lava Jato segua destruyendo la economa brasilea y chantajeando no solo a toda la clase poltica, sino tambin a la propia jerarqua del judicial, incluyendo a los ministros del STF.

Mientras estaba suelto, Lula da Silva dio un show de resistencia consecuente. Sac de escena el Fuera, Temer! y se concentr en una resistencia afirmativa, denunciando a sus perseguidores del poder judicial y llamando al pueblo comn, que es ms que la suma de sus partes, a votar a creer en el pas y a luchar por la restitucin de la soberana nacional. Con eso, la operacin Lava Jato sufri un revs importante, en trminos de apoyo popular e incluso el Partido de los Trabajadores, el blanco principal, recuper parte de su imagen positiva, siendo anotado por todas las encuestas como el partido menos desgastado por la poltica fascista del falso combate a la corrupcin.

Aunque consideremos que haberse entregado a sus verdugos fuera de la ley haya sido un error histrico, incluso despus de su arresto, al insistir en la bandera Eleccin sin Lula es fraude, Lula consigui poner en suspenso la actual eleccin tutelada por los golpistas (nunca fue tan posible la existencia de fraude en la urna electrnica), razn por la cual, incluso preso, su popularidad continu en aumento, abonando a su vez la victoria en la primera vuelta, con amplia ventaja, de acuerdo con todas las encuestas, si pudiera presentarse.

En ese contexto, la tragedia de la lucha de clases brasilea, aunque de forma errante y titubeante, estaba enfrentando el conflicto histrico que importa, a saber: los articuladores internos del golpe, al servicio del To Sam, fueron visualizados por primera vez, por medio de la resistencia al golpe, resistencia protagonizada por Lula da Silva.

Sobre todo despus de la decisin favorable de la Comisin de Derechos Humanos de la ONU, que legitim el derecho de Lula a ser candidato, a nuestro entender la decisin ms acertada del PT habra sido mantener su candidatura hasta el final, poniendo as en suspenso unos comicios tutelados por los golpistas y que tienen como objetivo legitimar, va urnas, el golpe dado a Dilma en 2016. Esa decisin, si se llevara a cabo, no obstante el efecto negativo de hacer que el PT no presentara candidato a la presidencia para los actuales comicios, contribuira de forma fundamental a liberar el camino a Ciro Gomes, el candidato del Partido Democrtico Laborista (PDT, en portugus, por Trabalhista), anotado en las encuestas como el ms votado para derrotar a Bolsonazi en la segunda vuelta.

Sin embargo, como las decisiones polticas no siempre son maquiavlicas y las cosas son lo que resultaron y no lo que deseamos, la escogencia de Fernando Haddad, del PT (como cabeza de chapa) y Manuela dvila, del PCdoB (como vice) enfrent el primer desafo, el de la transferencia de votos del lulismo. En ese contexto, en las dos primeras semanas en que Haddad se present como candidato de Lula, el traslado de votos de ste para aqul no paraba de crecer, lo que hizo a aqul aproximarse, en las encuestas de intencin de voto, a Bolsonazi, con una ntida tendencia a sobrepasarlo ya en la primera vuelta.

Una alerta roja, en el doble sentido del trmino, fue encendida entre los administradores del golpe: era necesario detener la transferencia de votos de Lula a Haddad, lo que fue hecho al mismo tiempo, por medio de los siguientes procedimientos:

  1. Callar (y ya se sabe que, de acuerdo con Lyotard, mandar a callar es como mandar a matar) a Lula da Silva de cualquier manera, impidiendo cualquier entrevista con l, aunque tal decisin sea absolutamente inconstitucional: al cabo, golpe es golpe;
  2. La apropiacin del autodeclarado apartidario movimiento l No, aprovechndose de su marca de gnero para transformarlo en guerra de los sexos, repitiendo as la guerra de las razas del siglo XIX: entonces, no se hablaba de la nica raza que hay, la humanidad;
  3. La divulgacin criminal, hecha directamente por el juez (otro cowboy fora da lei) Srgio Moro, de delaciones sin pruebas de Antnio Palocci, ex ministro de Lula y de Dilma Rousseff, contra stos ltimos;
  4. Entrevista exclusiva, y no menos ilegal, al candidato Jair Bolsonazi realizada por un canal de TV de la Iglesia Universal del Reino de Dios, la Record, en el mismo horario y da del ltimo debate entre los candidatos, hecho por TV Globo, con la ausencia de Jair Bolsonazi;
  5. Con rarsimas excepciones, la entrada en escena de las Iglesias Pentecostales del Brasil, con sus pastores no solo declarando su voto por el candidato del golpe, sino, ms all de eso, transformndolas, las Iglesias, en verdaderos comits o jihads de los evanglicos contra el candidato profano de la supuesta diversidad sexual;
  6. Toda esa jihad (o guerra no santa) antipetista fue activada por medio de algoritmos instalados en soportes como Watts y redes (anti)sociales, multiplicando, as, memes caricaturescos, en el mbito de la lucha de los sexos, con el objeto doble de detener las transferencias de voto de Lula a Haddad y, tambin, de incorporar las clases populares lulistas a la campaa del (b)andidato del golpe.
Ese conjunto de factores, como una bomba, activ una ola pro-Bolsonazi en vsperas de los comicios, transformando el Ele No en PT No, alimentando, as, de miedo y de odio, a millones de electores que votaran por Lula da Silva, pero que efectivamente no votaron por Fernando Haddad. Esa situacin una verdadera guerra hbrida contra la transferencia de votos de Lula a Haddad no solo consigui parar esa transferencia, sino tambin hacerla migrar al candidato de los golpistas, lo que explica la derrota de candidatos que estaban al frente de las encuestas, como Dilma Rousseff, quien concurra al senado por Minas Gerais, as como Fernando Pimentel, que aspiraba al gobierno de Minas; y tambin el combativo senador Roberto Requio, quien disputaba su reeleccin al senado por el Estado de Paran, ms all de ene casos ms... sin contar la emergencia del hasta entonces inexpresivo partido de Jair Bolsonazi, Partido Social Liberal (una imitacin del partido de Hitler), que logr transformarse en la segunda mayor bancada de la Cmara de Diputados, formando mayora con otras siglas inexpresivas, empujadas por la misma ola fascista que los factores de guerra hbrida ya descritos han motivado.

Evidentemente, la ola fascista solo fue posible por dos motivos y el primero es el ms obvio: callar a Lula y sustituir la lucha de clases anti-colonial brasilea por la tragicomedia de los errores, que son desvos de desvos de nuestro conflicto histrico de base, ya analizados en este ensayo. El segundo motivo es: al no enfrentar la lucha de clases a partir de nuestro conflicto de base, pero por el sesgo de la tragicomedia de los errores histricos de la ceguera brasilea, los candidatos del PT con ms chance de ganar, as como el propio Haddad, quedaron a la defensiva, favorecendo, as, la ola fascista pro-Bolsonazi que ocurri en vsperas de los comicios, con su desenlace en el ltimo domingo, precisamente, el da de la eleccin de la primera vuelta.

Conclusiones

Los administradores internos del golpe, con el epicentro en la operacin Lava Jato, muy probablemente van a entrar en escena nuevamente en la segunda vuelta de las elecciones brasileas, activando el fascismo del poder judicial contra la candidatura de Haddad. Todo puede suceder; lo peor, lo que significa que no est fuera del escenario la conduccin coercitiva, seguida de prisin preventiva, de lderes petistas como la propia Dilma Rousseff, si dedujeran que eso tendra un impacto positivo a favor del candidato del golpe y de los golpistas.

Como estamos en el meollo de la tragedia de la colonizacin brasilea, no hay otra salida: Haddad necesita evitar a toda costa la tragicomedia de los errores, muchas veces activada por los propios administradores del golpe, para enfocar lo que realmente interesa: denunciar el golpe; como no es posible pensar la tctica ni la estrategia para la segunda vuelta, sin una crtica objetiva a los errores cometidos en la primera, pensamos lo siguiente al respecto:

1. El mayor error en la primera vuelta fue no haber enfrentado la injusticia de la estructura judicial. Ese fue y ser el tema que los golpistas esgrimieron y esgrimirn y el PT qued a la absoluta defensiva. Para el pueblo (no solo brasileo), Lula preso es seal de que cometi crimen de corrupcin de hecho... no sin aclarar aqu, desde luego, que no se le meti a la crcel por ningn delito y, menos, con prueba alguna en su contra: de eso hay suficientes documentos y testimonios, como los que aqu se adjuntan: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=240470 y http://www.rebelion.org/noticia.php?id=240897.

Es necesario desenmascarar esa injusticia enfocndose en la justicia, denunciando a Bolsonazi por sus tantos delitos (como el de usar testaferros para hacerse, con sus tres hijos, a 13 inmuebles en Rio de Janeiro, a travs del programa Minha Casa de Lula) y, de paso, mostrando, por a+b, que Lula est preso injustamente y que, adems, es un preso poltico: lo que no es cualquier cosa, sino un argumento jurdico, legal y constitucional que, de paso, denota violacin del DIH (caso ONU decretando su libertad y venales jueces brasileos negndola) y del Estado de derecho, as como de la Ley brasilea. https://veja.abril.com.br/blog/sensacionalista/bolsonaro-anuncia-o-projeto-minhas-casas-minha-vida/.

Es necesario relacionar la estructura judicial al golpe y a la profundizacin de la crisis econmica. Es necesario martillar en el mismo clavo o repetir hasta el cansancio, que la operacin Lava Jato desemple a millones de brasileos. Es necesario explicar al pueblo (tambin al colombiano y dems pueblos del mundo) cul es el problema histrico de Brasil: su estatuto colonial. Es necesario comparar a Lula con Tiradentes, con Getlio Vargas, con Juscelino Kubitschek;

2. Otro error grave fue el desvio del tema de la lucha de clases hacia el tema de la guerra de gneros, teniendo en cuenta la especificidad del caso brasileo, que en casi nada, a propsito, difiere del caso colombiano. Vimos que ese desvio no agrega votos y favorece tremendamente la candidatura del adversario: es el tema preferido por el nazi-fascismo;

3. Falt, tambin en la primera vuelta, una crtica incisiva a la biografa poltica del adversario de la segunda, para mostrar cul es su verdadero rostro, no el que se les quiere vender a los brasileos por parte de sus amigos fascistas/golpistas: puesto que, por contraste, se trata de un poltico que odia al trabajador, que vot para liquidar los derechos laborales y que buscar acabar con la jubilacin del pueblo brasileo.

Como en Colombia ya empieza a hacerlo el MinFinca, no MinHacienda, Alberto Carraspillo, no Carrasquilla, atendiendo las recomendaciones del FMI y siguiendo los lineamientos del, en su orden, presidente y subpresidente Uribe/Duque, dado que, para completar la faena criminal, el primero de stos sostiene que hay que elevar la edad de jubilacin, en tanto, para l y solo para l, la edad promedio de las mujeres es mayor que la de los hombres (dato que se extrapol al garete del reciente y manipulado censo) y que, por ende, dicha jubilacin es insostenible. La nica jubilacin viable, en tal sentido y por ahora, sera la jubilacin poltica del (b)andidato Bolsonazi y no por razones exiguas, sino de alto contenido jurdico y socio/poltico: los delitos ya citados y su peligrossimo carcter racista, xenfobo, sexista, misgino y apologista de la tortura. En suma, un autntico enajenado de lo que se conoce como la condicin humana y, por contraste, lo ms cercano a la desnaturalizacin del tipo Uribe/Trump/Pea Nieto/Temer/Piera.

En fin, en ambos casos, el de Brasil y el de Colombia, tambin por ahora, no queda otra salida que irnos a la lucha de clases. Con voluntad y sin dilaciones. Se sabe que el enemigo no duerme: bueno, tampoco puede hacerlo por su rol hiertico/hientico. Sus viles funciones se lo impiden. En cambio, a Haddad, le queda reivindicar la figura de Lula a travs de su decidida/decisiva vocacin de educador, poltico y, ms que nada, humanista.
 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter