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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-10-2018

Septiembre reanud la memoria

Ignacio Andrs
Rebelin


Desde hace dcadas que septiembre en Chile es mezcla de mltiples y contrapuestas emociones, que van desde el orgullo y la alegra hasta la desolacin y el descontento. Es un mes donde las conmemoraciones, las protestas y festejos se suceden en breve, de modo tal que antes de la llegada de la primavera conmemoramos el golpe de Estado (11) y una semana ms tarde, paradjicamente, las Fiestas Patrias (18) y las Glorias del Ejrcito de Chile (19).

En el presente, cuando el negacionismo histrico se legitima y el fascismo reaparece en el pas, hemos considerado fundamental conmemorar la dictadura desde la memoria popular. Es decir, la que no se remite nicamente a la nostalgia sino que evoca tambin la resistencia. Por tal motivo asistimos a la Semana de la Memoria A 45 aos!, realizada entre el 10 y el 14 de septiembre en la Facultad de Filosofa y Humanidades de la Universidad de Chile y organizada por la Comisin de Memoria y DD.HH. de dicha facultad. All tuvimos la oportunidad de asistir a dos foros de discusin: Mujeres siempre resistentes. La lucha contina y Resistencia y Derechos Humanos. A continuacin researemos brevemente ambas jornadas.

Todava vivas, todava creyendo, todava soando [1]

El foro Mujeres siempre resistentes. La lucha contina cont con la participacin de Ana Gamboa e Irene Cambias, integrantes del Grupo de amigos y amigas de Reinalda del Carmen Pereira [2] , Belinda Zubicueta (ex militante del Frente Patritico Manuel Rodrguez) y Rosa Quintanilla (Taller Piret).

Ana, la primera ponente, parte refirindose al nombre del colectivo que junto a Irene representa: Reinalda del Carmen Pereira es una de las diez mujeres detenidas desaparecidas que estaban embarazadas en el momento de la detencin. Seguidamente comenta su propia experiencia. En los ochenta ella es una de las funcionarias del hospital Stero del Ro que observa como ingresan decenas de jvenes y adultos heridos producto de la represin tras las protestas contra la dictadura, quienes comnmente llegaban al hospital en calidad de detenido. Cuando las familias se acercaban a preguntar por sus familiares, se les negaba informacin, razn por la cual, seala Ana, era urgente y necesario organizarse en el centro asistencial.

Fue as como una de las labores ms importantes que desempeo junto a otros trabajadores consisti en entregar la identidad de las personas ingresadas en calidad de detenido a sus familiares, de modo que estos podan quedaban al tanto de su salud y seguridad.

No tardaron en aparecer ms quehaceres, como el de atender tambin a la gente que se encontraba encarcelada por motivos polticos, labor que mantuvo de forma ininterrumpida hasta los noventa, en donde Ana se preocupa de los militantes del Movimiento Juvenil Lautaro (MJL). Ms tarde colabora infatigablemente con Max Santelices, esposo de Reinalda Pereira, para mantener viva su memoria, hasta que l fallece el 2007. Absorta por la emocin, le da paso a Irene.

La segunda expositora nos sita en plena Unidad Popular, cuando llega a la comuna de La Florida como una esposa completamente abstrada en el trabajo domstico y la crianza de los nios, segn sus propias palabras. En dictadura presencia cmo se llevan a Luis Palomino Rojas, estudiante y vecino suyo quien es hasta hoy un detenido desaparecido. En algo andara po, discute la familia de Irene.

Lo ltimo no deja de llamar su atencin, hasta que poco a poco comienza a involucrarse en su territorio, la Poblacin La Alborada, donde se entera de los crmenes y violaciones a los derechos humanos con el tiempo. Irene, catlica, pronto comienza a participar en el Movimiento Contra la Tortura Sebastin Acevedo (MCTSA) [3] , algo que le cuesta el matrimonio. O ests con ellos o ests conmigo, le dira hasta aquel entonces su marido.

Tras la separacin y luego de encontrar otro hogar, reafirma su compromiso, continuando su labor en el MCTSA hasta el trmino de dicha organizacin, para luego seguir colaborando con los familiares de DD.DD. hasta el presente.

Vmonos pa la casa le dijo a Ana, cuando el gas lacrimgeno comenzaba a dificultar el paso de ambas durante la romera en memoria de los DD. DD realizada el 9 de septiembre. Pero al ver la fortaleza de los jvenes asistentes ante la represin, decidieron continuar. Aprovech esta referencia para disculparse ante el pblico asistente estudiantes en su mayora, pues consider a su generacin como responsable de los pocos avances en materia de DD. HH. y el rol de la mujer, entre otros aspectos, a pesar de todo el compromiso puesto. Cerr haciendo un llamado de atencin: la juventud no debe permitir ser catalogada como futuro. Debe ms bien asumirse como el presente.

Belinda Zubicueta (ex militante del FPMR) abord en primer lugar la cuestin femenina. Para ella, las mujeres son como el ave fnix: renacen una y otra vez de las cenizas. Siempre han sido violentadas, socialmente, culturalmente, sexualmente, y econmicamente. En dictadura y hasta el presente, algo ms que patente cuando se excarcelan a los condenados por crmenes de lesa humanidad. Record como las mujeres fueron las primeras en movilizarse, cuando se situaron en las afueras del Estadio Nacional a la espera de sus familiares detenidos, organizando luego manifestaciones, as como tambin reunindose en las ollas comunes. Sin ms, es cuestin de recordar su rol fundamental en las tomas de terreno.

Belinda se remiti a su vida de pobladora, cuando observ cmo se torturaba, se allanaban las casas eran violentados los nios y las mujeres. Ella, siendo una duea de casa comn y corriente que ni siquiera haba terminado la enseanza bsica, sali a la calle a protestar junto a muchas otras mujeres. Luego de asumir distintos compromisos y ver que estos no eran suficientes, decide integrarse al FPMR. Siente all el equilibrio con los compaeros, donde era considerada como igual. De ese modo enfrenta a la CNI y ms tarde, la tortura. Encarcelada, debe contraponerse a la separacin y desintegracin de su familia, momento en el que comienza a concebir la prisin como otra trinchera de lucha ms. Mientras lucha por la libertad de las y los presos polticos, aprovecho de terminar su enseanza bsica y media, dedicndose adems a la escritura como forma de palear el encierro.

Ms tarde, en libertad tras ocho aos encarcelada, debe afrontar otra realidad. Becada, contina sus estudios y se recibe de profesora de enseanza bsica. Hoy Belinda se resiste a jubilar porque siente que todava le queda mucho por aportar. Ella no quiere una juventud en silencio o temerosa como vio en Dictadura, sino jvenes crticos, que estn claros por lo que luchan.

Profesora, usted es comunista? suelen preguntarle sus estudiantes, a lo que ella responde: No, yo soy militante de los Derechos Humanos, de lo social, de la justicia. Pues para Belinda son manifiestas las huellas de la tortura, trauma que se hace difcil de superar en un sistema neoliberal como el que impera en Chile actualmente. A pesar de todo, pudo conocer la biodanza, donde es posible reemplazar las heridas por un vnculo afectivo colectivo.

Actualmente facilita dicha disciplina a estudiantes de enseanza bsica, al tiempo que imparte talleres a pobladoras de Renca, a quienes les demuestra que se pueden sanar tal como lo hizo ella. Sabe que es una prctica elitista debido a su precio usual, de ah que se esfuerce en llevarla a los sectores populares, donde las pobladoras se ven obligadas a resolver sus necesidades bsicas antes que ir a una clase de biodanza. Para ella quienes han pasado por la prisin poltica jams contarn con una reparacin integral mientras nos encontremos bajo el neoliberalismo, debido a que dicho sistema no permite desarrollar la inteligencia emocional que se requiere. Belinda finaliz agradeciendo al espacio, que segn, sus propias palabras, permita unir la historia del ayer con la de hoy da.

La ltima expositora fue Rosa Quintanilla (Taller Piret), quien se remiti en un principio a las diversas peripecias por las que pas como pobladora durante la dictadura. Segn relata, ella y sus vecinos hubieron de organizarse por una cuestin de sobrevivencia. En su caso particular, debi visitar constantemente a su marido y otros presos a la crcel. Ah, usted viene a ver un prisionero de guerra, le manifestaban en el recinto cuando se presentaba. No, vengo a ver un detenido poltico debi aclarar reiteradamente.

Cuando Rosa estuvo menos acosada por agentes del Estado, se dedic al desarrollo de un libro con la experiencia de las mujeres pobladoras que haba conocido. La idea era que los relatos proviniesen de ellas mismas, no de un acadmico. El libro resultante fue Yo soy pobladora [4] .

A pesar de ver como el poder corrompi a muchos de los que alguna vez lucharon por un mundo mejor, ella declar estar contenta de la juventud de hoy. No se sinti necesariamente responsable de lo no logrado, debido a que su generacin es solo una parte de todo un pueblo que debe luchar contra el monstruo del capitalismo.

Recobrando la memoria del futuro

La mesa del foro Resistencia y Derechos Humanos estuvo compuesta por Javier Ignacio Rebolledo Escobar [5] (periodista y escritor), Daniela Vargas y Javiera Campos (ambas de Desclasificacin Popular) Beatriz Bataszew (Mujeres Sobrevivientes Siempre Resistentes), Lorena Prez (Comisin FUNA) y Martn Faunes (director de la Corporacin La Serena Diecisis de Octubre).

Javier hizo referencia a los dichos del ministro Rojas [6] , como tambin al reciente proyecto de Piera, el museo de la democracia [7] , donde el pueblo podr enterarse de las circunstancias que conllevaron al golpe de Estado, al tiempo que, aprovecha de enterarse el enorme esfuerzo realizado por los polticos para restituir (y mantener) la democracia. Ahora, fuera de todo sarcasmo, para Javier, antes de hacer un museo de la democracia, es menester primero estudiar el perodo de la transicin. Qu se trans en materia valrica, econmica o social que nos llev al Chile actual?

Para l sera interesante que, en dicho museo se exponga la determinacin de Piera quien si bien cerr el Penal Cordillera no es capaz de denominar de septiembre a la dictadura como tal [8] por traer a Pinochet a Chile durante su arresto en Londres, o como Jos Miguel Insulza, en calidad de ministro de Relaciones Exteriores, gestion la negociaciones para traer de vuelta al ex dictador. Javier recuerda cmo acaba el episodio de la detencin de Pinochet: siendo ste enviado finalmente de regreso al pas, por razones de salud, para luego, en el aeropuerto, pararse de su silla de rueda y sonriente, continuar a pie.

Las siguientes ponentes, Daniela Vargas y Javiera Campos, describieron a Desclasificacin Popular como un colectivo artstico-poltico, el que a partir de una nueva lectura a la ley 19.992 que establece pensin de reparacin y otorga otros beneficios a favor de ex prisioneros y torturados polticos identifica y reivindica el derecho de quienes prestaron estos testimonios a tener las declaraciones en su poder, mediante la exigencia del derecho que otorga el artculo 15 de dicha ley.

En la actualidad se han incorporado organizaciones ligadas a los Derechos Humanos tales como la Coordinadora de Santiago de Ex Presas y Presos Polticos del Movimiento de Izquierda Revolucionario(MIR), generando en conjunto un proyecto en constante desarrollo que une lo poltico, artstico y legal, para lograr la desclasificacin colectiva [9] .

Desclasificacin Popular se concibe como una herramienta de las vctimas para recuperen sus archivos, que todava se encuentran en poder del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH). Desde el ao 2015 hasta el presente, se ha logrado que 250 personas aproximadamente, y alrededor de 450 por fuera del colectivo.

El colectivo entiende que cada vctima es duea de su archivo, pudiendo decidir qu hacer que ste. La mayora lo hace pblico en la web. Se ofrece adems la posibilidad de aumentar el relato, debido a que en muchas ocasiones el relato es demasiado breve. Hay quienes no lo quieren compartir, resguardndolo por cuenta o destruyndolo, algo que tambin se identifica como su derecho. Lo fundamental es que la historia propia est en sus manos y sin secretos impuestos de por medio.

Las expositoras tambin aludieron a la resistencia contra el olvido. Esto tomando en cuenta como el Estado chileno valora ms a los archivos y sus secretos antes que los DD. HH., obstaculizando el derecho a la verdad y la justicia, y por ende, violentando nuevamente a las vctimas. Es frente a esta poltica que Desclasificacin ha pasado a concebir el secreto como un asunto de ndole social y colectiva, donde el legtimo juez es el mismo pueblo.

Por otro lado, el colectivo tambin se ha encontrado con diferentes nombres de torturadores y militares que identificados por las vctimas, pero que por ley cuyos nombres no pueden conocerse hasta dentro de treinta aos. Esto, adems de confirmar la intencin de proteger a los torturadores, se traduce en impunidad biolgica, considerando que al cumplirse el lapso los criminales no seguirn con vida.

Con la revisin de archivos desclasificados tambin se ratifica la negligencia con que estuvo llevado a cabo el proceso. Algunas personas tuvieron que ir a declarar en los mismos centros de tortura. Asimismo, hay gente que no sali calificada como vctima, sin haber forma de conocer los parmetros para ser justificar tal decisin. Parece que a fin de cuentas, todo dependi del criterio de los entrevistadores.

Finalmente Daniela y Javiera reconocieron los archivos como una herramienta de lucha actual. La accin de desclasificar y darle un uso libre a los archivos es un acto de resistencia poltica. Permite quebrar el secretismo impuesto, y empezar a dar un dilogo sobre la prisin poltica y tortura. No slo recuperan el pasado a travs del relato de las torturas, sino que adems la resistencia y lucha libradas. Nada menos que la verdad de nuestra historia.

Ms tarde expuso Lorena Prez, de Comisin Funa. Como lo indica el nombre, la principal tarea del colectivo funar a criminales impunes. Este nace en 1998, mientras Pinochet se encontraba detenido en Londres y las organizaciones de DD. HH. se agrupaban a escuchar las noticias al respecto en lo que era la sede de los Detenidos Desaparecidos. En dicho contexto, muchos jvenes, familiares e hijos de vctimas, comenzaron a pensar cmo se podan organizar manifestaciones desde ac. Es as como se arma un primer grupo, denominado Accin, verdad y justicia cuyo objetivo principal es denunciar los crmenes y violaciones de los DD. HH.

En ese contexto Emiliano Hueravilo hijo de padre chileno y madre argentina, uno de los primeros nietos rescatados por las Abuelas de la Plaza de Mayo relata como en Argentina son realizados los denominados scratches, acciones que consistan en denuncias pblicas de criminales en los barrios. Entonces el grupo decide realizar algo similar. Sin embargo, debido a que el nombre no se entendera en Chile, reemplaza el nombre por funa, trmino que tendra mayor sentido en el contexto cultural de Chile. Asimismo, tambin se opta por una metodologa con mayores resguardos de seguridad en el grupo. As, el nombre del criminal a funar y lugar para hacerlo se mantena en reserva, no se informaba con anticipacin. Luego, comenzaba a difundirse de forma previa por medios de comunicacin cundo y dnde se realizara la funa.

La primera accin oficial tuvo lugar en 1999, cuando es denunciado Alejandro Forero Alvarez, cardilogo que trabajaba en la Clnica INDISA, quien perteneci al Comando Conjunto formado por miembros de la FACH y de Patria y Libertad y cuya misin era vigilar las torturas para que los prisioneros no murieran sin entregar la informacin que ellos necesitaban. Cuando estos prisioneros ya no les servan, eran inyectados para asesinarlos y posteriormente, hacerlos desaparecer [10] . En esa ocasin participaron seis hijos de vctimas del Comando Conjunto.

En un principio las funas fueron ignoradas. Sin embargo, es a partir de la funa a Miguel Krasnoff [11] cuando comienzan a operar los aparatos represivos del Estado. Desde aquel momento se intent impedir las manifestaciones, se tomaron detenidos, algo que no menoscab el actuar de la organizacin. Tras el receso sucedido entre 2010 y 2014, el accionar se mantiene hasta el presente, donde el grupo se ha vuelto transversal. En trminos de Lorena, se ha garantizado un relevo generacional para la lucha y causa de la organizacin.

Habindose instalado cmodamente la impunidad en el pas, la Comisin se encarga de romperla sin acudir a la violencia, sino que interpelando a los criminales y denuncindolos pblicamente ante quienes viven en sus cercanas o trabajan con ste. La funa no debera existir, simplemente corresponde aplicarse justicia, reconoce Lorena. Pero la primera toma fuerza porque justamente es negada la segunda. En todos estos aos, cada vez que se les ha consultado por cul ser el prximo criminal impune por funar, la respuesta no se puede dar el nombre no ha variado. La respuesta es la misma no se puede decir. De hacerlo, la funa sera funada. En cualquier caso, segn unos de los compaeros ms antiguos de la organizacin, van alrededor de 200 criminales funados hasta el momento.

Luego fue el turno de Beatriz Bataszew de Mujeres Sobrevivientes Siempre Resistentes (MSSR), quien sostuvo la memoria como un campo de disputa. Esto en referencia a las agresiones y vejaciones que sufri el colectivo por parte del Partido Comunista de Chile (PCCh) durante la romera en memoria de los DD. DD, cuando colgaban carteles que sealaban los donde figuraban todos los presidentes como responsables tambin de la impunidad.

Segn explic Beatriz, el colectivo de MSSR se conforma cuando varias mujeres deciden desmarcarse de la institucionalidad de las organizaciones de DD. HH., debido a su frecuente pasividad, el que le otorgasen un carcter secundario a la violencia sexual o el hecho de que negasen que la contrainsurgencia y el terrorismo de Estado se expres de manera diferenciada en hombres y mujeres. Para las MSSR el Estado violent deliberadamente la integridad corporal y sexual como forma de disciplinamiento, no nicamente a las mujeres sino que al conjunto de la sociedad.

El colectivo tambin ha llegado a la ms profunda conviccin de que no hubo justicia y no la habr. Aunque valore el esfuerzo realizado, es otra la justicia que reivindica. Parte de sta la han obtenido, asegura Beatriz, al ser reparadas por otras mujeres feministas y por el pueblo.

Bajo esta lnea las MSSR han desarrollado un planteamiento circunscrito a la idea del hilo rojo [12] , donde la memoria es algo que va mucho ms all del perodo de dictadura, abarcando tambin las pocas previas como la misma Unidad Popular, donde hubo un ascenso importante del movimiento social que tuvo expresiones concretas de poder popular que pusieron en cuestin al sistema capitalista.

El hilo rojo rememora tambin a las compaeras que lograron avances importantes en la organizacin popular, aun cuando no los reivindicaran como parte de la lucha feminista. Tal es el caso del pliego del pueblo [13] que en 1972 demand la igualdad del salario entre hombres y mujeres, la modificacin del cdigo civil para lograr as la igualdad jurdica de gnero, adems de remarcar la necesidad de visibilizar y valorar el trabajo femenino en el mbito domstico, con la asignacin de un sueldo, en tiempos en los que se especificaba que ste deba ser pagado por los propios capitalistas. En simultneo en Concepcin el Frente Revolucionario de Mujeres del MIR reivindicaba el derecho al aborto legal. Hechos que parecen estar extintos, inclusive para muchas feministas, asegur Beatriz.

En el mismo hilo rescata tambin el ejemplo de todas las mujeres que lucharon en la dictadura: las mujeres pobladoras, sindicalistas, las organizadas en los Comprando Juntos, las que gestaron las ollas comunes, etctera. Asimismo, se rememora a las mujeres que sufrieron la prisin y la tortura no solo como vctimas, sino que como militantes polticas de la poca y combatientes. Y por otro lado, se ve a las compaeras ejecutadas o detenidas desaparecidas desde la vida, porque sus proyectos polticos, sus visiones de mundo, sus contenidos de lucha, estn presentes en las vidas y luchas de las compaeras hoy presentes.

El ltimo expositor fue Martn Faunes, presidente de la Corporacin La Serena Diecisis de Octubre. Segn explic Martn, la organizacin toma el nombre de la masacre ocurrida el 16 de octubre de 1973 en La Serena cuando la Caravana de la Muerte asesin con rfagas desde un helicptero a 15 presos polticos, muchos de los cuales eran conocidos de Martn. La misma organizacin logr hace no mucho que la Casa de Piedra, ex centro de tortura y exterminio de la Central Nacional de Informaciones (CNI) en La Serena, fuese considerado Monumento Nacional en categora de Monumento Histrico.

Por otro lado Martn, quien se reconoci como un escritor sobreviviente cuyo su corazn an est con el MIR, decidi en algn momento escribir y relatar la historia de sus camaradas que cayeron o figuran como DD. DD. Pues el Informe Retting [14] seala cmo fue la muerte de quienes enfrentaron la dictadura, pero no cuenta precisamente las historias de vida. Fue as como conform el proyecto Las historias que podemos contar [15] , donde se han generado hasta el momento 250 historias.

A propsito de ello, y considerando que haban algunas de sus estudiantes del Liceo Siete estaban presentes, se refiri a Mara Cristina Lpez Stewart [16] , quien tambin curs estudios en dicho establecimiento y a la que le dedic una novela.

La chica, como le decan con cario, milit alguna vez en el MIR, donde entre otras tareas, debi dirigir el trabajo de una unidad especializada en inteligencia compuesta principalmente por ingenieros (entre ellos Martn). Segn l relata, el grupo qued sorprendido cuando la conocieron y supieron que seran conducidos por ella, si bien no tard en reconocer sus aptitudes para el cargo.

Mara Cristina tena 21 aos cuando fue detenida en 1974, durante un operativo de la DINA (Direccin de Inteligencia Nacional), mantenindose como desaparecida hasta el da de hoy. Pas a ser reemplaza en su funcin encabezada por Alejandro de la Barra Villarroel, quien fue acribillado ese mismo ao junto a su compaera Ana Mara Puga Rojas, frente al jardn infantil del hijo de ambos.

Tiempo ms tarde Martn le dedic un cuento [17] que, extraamente, fue publicado por el peridico derechista El Mercurio. Fue all cuando le contact la madre de Mara Cristina, quien le envi fotocopias de un diario de vida de su hija. En ese entonces, Martn recin supo que Mara haba sido tambin una poeta. Basndose en dicho diario y su propia experiencia con ella, escribi Viajera de los nombres supuestos, donde retrata el alma genuina de la revolucionaria que tuvo la oportunidad de conocer.

Por Ignacio Andrs



[1] Agradezco cordialmente a Catalina Seplveda Reyes, quien transcribi en forma ntegra el foro por iniciativa propia, facilitando as el desarrollo de este artculo.

[2] Reinalda del Carmen Pereira Plaza, hija nica, casada, embarazada de su primer hijo, tecnloga mdico, ex dirigente de la salud, militante del Partido Comunista, fue detenida por Agentes de Seguridad el 15 de diciembre de 1976 en presencia de testigos. Hasta la fecha se desconoce la suerte corrida por Reinalda del Carmen Pereira Plaza y si el hijo que esperaba naci. Fuente: http://www.memoriaviva.com/Desaparecidos/D-P/reinalda_del_carmen_pereira_plaz.htm

[3] El Movimiento Contra la Tortura Sebastin Acevedo MCTSA (1983 - 1990) fue una organizacin civil que defendi la integridad fsica de los prisioneros polticos y organiz protestas pacficas durante la Dictadura militar en Chile. Toma el nombre de Sebastin Acevedo, quien el da 11 de noviembre de 1983 se quem a lo bonzo frente a la Catedral de Concepcin, gritando a viva voz: Que la CNI devuelva a mis hijos!, tras haber exigido de manera infructuosa informacin sobre el paradero de detencin de sus hijos, apresados dos das atrs por civiles armados no identificados, tras una protesta de oposicin a la Dictadura.

[4] El libro se encuentra disponible para ser descargado en http://www.memoriachilena.cl/602/w3-article-9578.html

[5] Javier Rebolledo se ha especializado en la investigacin y publicacin de temticas concernientes a las violaciones de los Derechos Humanos en Chile. Es autor de los libros La danza de los cuervos (2012), El despertar de los cuervos (2013) y A la sombra de los cuervos (2015), entre otros. En este ltimo, segn seal en el foro, identifica a civiles que colaboraron con la dictadura, as como empresarios que acrecentaron su fortuna gracias a la misma, centrndose en las familias Kast y Matte. Sobre la contingencia de la memoria histrica el autor escribi De la memoria, la democracia, la dictadura y la lucha por la razn: http://www.eldesconcierto.cl/2018/09/07/de-la-memoria-la-democracia-la-dictadura-y-la-lucha-por-la-razon/

[6] Es algo para que la gente no piense, para atontarte: La entrevista en CNN donde el nuevo ministro de las Culturas haca duros cuestionamientos al Museo de la Memoria: https://www.latercera.com/politica/noticia/algo-la-gente-no-piense-atontarte-la-entrevista-cnn-donde-nuevo-ministro-las-culturas-hacia-duros-cuestionamientos-al-museo-la-memoria/278700/

[7] El museo de la democracia de Luca Santa Cruz: http://www.eldesconcierto.cl/2018/09/06/el-museo-de-la-democracia-de-lucia-santa-cruz/

[8] Piera recibe duras crticas por su giro a la derecha y su contextualizacin del golpe militar: http://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2018/09/11/pinera-recibe-duras-criticas-por-su-giro-a-la-derecha-y-su-contextualizacion-del-golpe-militar/

[9] Podemos encontrar ms informacin sobre Desclasificacin Popular en su sitio web http://desclasificacionpopular.cl/?page_id=43

[10] Ms informacin en http://comisionfuna.org/somos/

[11] El nombre de Krasnoff aparece vinculado a 91 casos de detenidos desaparecidos o ejecutados polticos, y sumando todas sus condenas, su pena sobrepasa los 400 aos de privacin de libertad. Consultado en Miguel Krassnoff: La peor cara de la dictadura que podra quedar en libertad: https://radio.uchile.cl/2018/08/06/miguel-krassnoff-la-peor-cara-de-la-dictadura-que-podria-quedar-en-libertad/

[12]  Tal como pudimos constatar durante un acto cultural realizado hace algunas semanas, que el MSSR levant junto a otras organizaciones tales como la Coordinadora Feminista 8 de Marzo, la Brigada de Propaganda Feminista, el Colectivo Contra el Olvido, Colectivo Cueca Sola y Colectiva La Jaura. Un hilo rojo teje la historia: http://www.quimantu.cl/noticia/un-hilo-rojo-teje-la-historia/

[13] El Pliego del Pueblo fue entregado por los comandos comunales, cordones industriales y otras organizaciones de base de Santiago, como programa de accin ante la crisis de octubre de 1972. En su redaccin participaron militantes del Partido Socialista, MIR-FTR y sectores de base. El documento atribuye al paro en curso intenciones golpistas que, si bien no han fructificado en arrastrar a las Fuerzas Armadas, han puesto de manifiesto el gran poder de los patrones y sus instituciones.

[14] En 1990 Patricio Aylwin cre la Comisin Nacional de Verdad y Reconciliacin, la cual se aboc a la investigacin de la violacin a los derechos humanos con consecuencia de muerte, ocurridas en dictadura. Estuvo presidida por el jurista Ral Rettig, quien tras nueve meses de trabajo entreg un informe final, ms conocido como Informe Rettig, donde se redactaron relatos sobre violaciones a los derechos humanos, en los que se sealan los mtodos empleados en dichas violaciones, la seleccin de las vctimas, los mtodos de represin, la forma de garantizar la impunidad y las instituciones responsables. Fuente: http://www.memoriachilena.cl/602/w3-article-94640.html

[15] http://www.lashistoriasquepodemoscontar.cl/

[16] Mara Cristina Lpez Stewart, tena 21 aos cuando fue detenida en septiembre de 1974 en el marco de una ofensiva de la Direccin de Inteligencia Nacional (DINA) para desbaratar el trabajo que el MIR realizaba en el campo de la inteligencia y las telecomunicaciones. Hasta el da de hoy es una detenida desaparecida.

[17] Martn no especific el ttulo de dicha obra, si bien en internet podemos encontrar Matar a un ruiseor, cuento testimonial de l y dedicado a Mara Cristina: http://www.martinfaunes.cl/matarunruisenor.html

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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