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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-10-2018

Hambacher Forst y Yasun nos muestran el camino
Un triunfo con repercusiones globales!

Alberto Acosta
Rebelin


O cambiamos de valores civilizatorios o la Tierra podr continuar sin nosotros (Claude Lvi-Strauss)

Comprobado. De nuevo, la lucha es el camino. En el Hambacher Forst la movilizacin rindi frutos. Se par, al menos temporalmente, la total destruccin de un bosque milenario. Algo posible gracias a la tenacidad de un grupo de jvenes que resisti por aos los embates de una de las grandes transnacionales alemanas: la RWE (Rheinisch-Westflisches Elektrizittswerk AG), que una y otra vezusla violencia para devorar el bosque. Es loable que estos jvenes resistieron sabiendo que quedasolo 10% del bosque quizs otros grupos ya habran bajado la guardia. Pero eso no sucedi.

Este logro provoca ms efectos de los que se avizora a primera vista. Aun si se impone la sinrazn de las fuerzas de la destruccin, en Alemania se discute nuevamente sobre la Energiewende (transformacin energtica) . Esa interesante iniciativa surgida desde abajo fue cooptada por el Estado cuando sus resultados comenzaron a afectar las monoplicas estructuras empresariales alemanas,quedando atrapada en las reglamentaciones gubernamentales construidas alrededor de los intereses de las grandes empresas suministradoras de energa, con la RWE a la vanguardia.

Pero hay mucho ms. No se trata solo de sustituir el carbn de lignito- que genera el 25% de la electricidad en Alemania y provoca el50% de los gases de efecto invernadero de la generacin total de dicha energa- sino que urgetomar medidas radicales y rupturistas. El Panel Internacional de Cambio Climticode Naciones Unidas (IPCC, por sus siglas en ingls), en su ltimo informe ,es categrico:urgen cambios rpidos que llevena unatransformacin sin precedentes y de gran alcance en electricidad, agricultura, ciudades, transporte e industria. Si se quiere cumplir la meta de 1,5 grados de calentamiento incremental mximolas emisiones de dixido de carbono (CO2) -principal gas de efecto invernadero- deben disminuir al ao 2030 en 45% respecto al nivel de 2010. En 2050, esas emisiones -procedentesen especial de combustibles fsiles, como el lignito- deberan desaparecer: algo realmente complicado, segn Diario El Pas de Espaa.

Basta de parches como los tan promocionados -y estriles- logros del Acuerdo de Pars de 2015, que no mejoraron con la Cumbre de cambio climtico realizada a fines del ao pasado en Bonn, Alemania, tal como lo denunciamos oportunamente . La duda no cabe, hay que superar la actual civilizacin capitalista, en esencia antroprocentrista y androcentrista. La vorgine del crecimiento econmico debe parar; incluso el decrecimiento debera ser obligatorioen especial para el Norte global. En un mundo finito no cabe un crecimiento econmico permanente. Seguir tal senda nos conducira a un mundo cada vez ms insostenible en lo ambiental y ms explosivo en lo social.

Proteger a la Naturaleza -a la Madre Tierra en tanto incluye a la Humanidad- no implica, nunca, sostener las desigualdades e inequidades sociales existentes que permitiran a los grupos opulentos de las sociedades en el Norte y en el Sur mantener sus privilegiados modos de vida, de ninguna forma sustentables.

Tampoco podemos esperar soluciones tecnolgicasni creer que la tercamercantilizacin de la Naturaleza economa verde- llevana puerto seguro. La respuesta siempre es poltica. Hasta decrecimiento y postextractivismo -que ofrecen caminos para salir del laberinto capitalista- requieren de decisiones y convicciones polticas.

Se ha comprobado cmo el crecimiento econmico, provocado por la voracidad del capital, que acumula produciendo y especulando, se erigesobre crecientes desigualdades. Se constata que la inequidad social, propia del capitalismo, en tanto civilizacin de la desigualdad, es global e incluso vive en las economas exitosas, donde crecen cada vez ms la frustracin y la infelicidad. En definitiva, el crecimiento econmico, motor de la acumulacin del capital, causa crecientes destrozos ambientales.

Al capital solo lo derrumbaremos desde lo comn. La gran transformacin que demanda la Humanidad se har desde sociedades fundadas en la igualdad y en equidades -en plural- que posibiliten un equilibrio ecolgico y social mundial. Esto no se resuelve de la noche a la maana. Urge crear transiciones desde miles y diversas prcticas alternativas, muchas no capitalistas, existentes en todo el planeta, orientadas por horizontes utpicos que propugnan una vida en armona entre los seres humanos y de estos con la Naturaleza. Se trata de una (re)construccin paciente y decidida, que empieza por desmontar varios fetiches como el mismo crecimiento econmico y los extractivismos- y propiciar cambios radicales, a partir de experiencias existentes. Requerimos tejer redes nacionales e internacionales para potenciar las resistencias y las alternativas en marcha.Hay muchos mnimos comunes concaminos y temporalidades diversas para cada proceso en el mundo. Y si ponemos atencin escucharemos el ligero aliento del futuro como nos dice Ulrich Grober, en un libro con el mismo nombre, luego de una fascinante caminata a travs de la realidad de la misma Alemania en busca de valores sustentables y de aquella energa positiva que auguran las rupturas en ciernes.

Si en este pas se logra parar definitivamente la expansin de esa gran mina de lignito, priorizando la vida antes que el capital, como seal concreta de querer hacer algo efectivo para enfrentar el cambio climtico, se proyectara una seal muy potente al mundo: se alentara a todas las acciones que viabilicen el posextractivismo. Necesitamos rupturas sin precedentes, como las que propone incluso la Agencia Internacional de la Energa,con sede en Pars -que de ecologista no tiene un pelo-, que pidenmantener en el subsuelo las dos terceras partes de todas las reservas conocidas de combustibles fsiles petrleo, gas, carbn-, sino queremos que la temperatura de la Tierra crezca en ms de dos grados adicionales, y aun asumiendo el reto, solo habra50% de probabilidad de xito.

As, la propuesta de dejar el lignito en el subsuelo del Hambacher Forts empata con otra que es referente mundial: la Iniciativa Yasun-ITT para que permanezca el crudo en el subsuelo en la Amazona ecuatoriana . Esta Iniciativa, a pesar de sus tropiezos, fue y sigue siendo un gran ejemplo de accin global. Ahora, inspirados en el xito en Alemania -con seguridad nutrido de la lucha de las y los jvenes Yasunidos-, habiendo cambiado las condiciones represivas en el Estado ecuatoriano, es posible volver a soar con dejar el crudo en el subsuelo amaznico, a pesar de que ya empez la explotacin de petrleo en esa regin - considerada por su riqueza vital una verdadera Arca de No.

El reto est planteado: construir desde abajo, sobre todo desde las comunidades y siempre desde la Pacha Mama, propuestas que afirmen la reproduccin de la vida, no la del capital ni la del poder.La tarea es enorme. Jvenes del mundo, unos!

Alberto Acosta, economista ecuatoriano, exministro de Energa y Minas, expresidente de la Asamblea Constituyente y excandidato a la presidencia de la Repblica del Ecuador.

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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