Portada :: Amrica Latina y Caribe :: Las venas abiertas de Nicaragua
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-10-2018

Nicaragua
La dictadura desde la familia

Julin Carax
Rebelin


La familia en nuestra historia

Despus de la independencia de Centroamrica, Nicaragua asume ms un modelo de organizacin social heredado de la experiencia colonial, que el de un estado nacional moderno. Andrs Prez Baltodano en su libro Entre el Estado Conquistador y el Estado Nacin: providencialismo, pensamiento poltico y estructuras de poder en el desarrollo histrico de Nicaragua (2003), lo describe como un estado de poder poltico personalista, arbitrario, que emula el accionar de los representantes de la corona espaola que aplicaban leyes y administraban los beneficios sociales con discrecionalidad y autoritarismo para organizar el espacio pblico. La autoridad personalista, de caudillo, como la entidad nica de la que emana la voluntad poltica.

Esta forma de estructura social colonial a la que respondemos, tuvo a la familia como una de las entidades depositaria de sus valores autoritarios. En el artculo Otro Dios es posible: Reflexiones desde Nicaragua sobre el cristianismo, el poder y las mujeres de Mara Lpez Vigil, la identifica como uno de los espacios ms antidemocrtico de la sociedad nicaragense que alberga en su seno al dios autoritario de la conquista.

Esta familia funciona como base organizativa del estado, al ser esta misma, quien ocupa los espacios laborales, empresariales y el aparato de gubernamental: matrimonios, hijos y parientes en espacios de toma de decisin primando nexos familiares para cuidar el patrimonio y el ejercicio de poder.

La familia como espacio antidemocrtico

As, la familia es quien educa a la sociedad en las formas de relacin con otros, utilizando mecanismos histricos del poder. En este sentido si dios es la entidad divina que le ensea a la familia las formas del poder autoritario de herencia colonial, es la familia el primer espacio antidemocrtico que le ensea al resto de la sociedad la forma de ejercerlo.

La familia alberga en su seno la crianza violenta hacia los hijos, violencia machista de padres a madres, matanza de mujeres, silencios impuestos a los vulnerables, violaciones fsicas y psicolgicas que castran, ejercicio rgido y violento del estatus y el rango, sometimiento, obediencia ciega sin crtica, cultura del congracio con el poder para ganar su favor, castigo autoritario, impunidad de quien comete excesos por su autoridad, respeto dado no construido, unin del amor al castigo fsico y del amor al dolor.

El aprendizaje profundo del ejemplo familiar en gran medida nos moldea la conducta, es donde aprendemos a someternos a autoridades incuestionables que emulan al dios castigador, donde aprendemos la forma de relacionarnos con nuestras parejas afectivas, de ser padres y madres, jefes, lderes, figuras de autoridad. Este poder autoritario aprendido desde la familia consciente o inconscientemente tiende a ser meta en la vida como camino de realizacin. Dominar, controlar, tener poder sobre otros, replicando as el rol y el sistema opresor al que fuimos sometidos y que replicaremos en cada espacio en que nos encontremos como forma de liberacin. Liberacin a travs de obtener poder para someter a otros.

Las relaciones familiares son polticas 

La forma de relacionarnos en la familia es accin poltica que se lleva al quehacer pblico. La familia muestra el mtodo de aplicacin del poder autoritario a las instituciones sociales, convirtiendo as al estado nacional en una expresin directa de la familia, y a sta, en la expresin micro del estado nacional.

En la familia se hace el primer ejercicio de construccin del estado nacional en el que se aprende la cultura de la democracia o la dictadura por el tipo de relacin que se establece entre sus miembros. En este sentido, el tipo de autoridad familiar predominante y la forma en que ejerce el poder tendern a ser emulados en las instituciones sociales. Formas de tomar decisiones, de resolver los conflictos y de ejercicio de la autonomas.

El espacio familiar se convierte entonces en un ejemplo ilustrativo para observar si estamos en un estado moderno basado en derechos o en un estado pre moderno autoritario de herencia colonial. Es decir, que existe una relacin directa entre autoridades familiares acrticas, incuestionables, infalibles, autoritarias y deshumanizantes con la formacin de gobiernos y estados nacionales antidemocrticos.

Dictadura desde un gobierno familiar

Con el ejercicio de poder autoritario neo colonial de la familia Ortega-Murillo, la sociedad nicaragense tiene ya una dcada de enfrentar represin sistemtica en los espacios pblicos de participacin: silencios impuestos a la opinin de disenso, imposicin del pensamiento nico, y en los ltimos meses asesinatos extra judiciales, persecucin, secuestros, torturas, criminalizacin de la protesta social y encarcelamiento masivo de protestantes. Esta represin es un reflejo de los mecanismos de control, obediencia y castigo practicados por esta familia gobernante mediante un modelo de crianza extrapolado al gobierno.

Es una autoridad familiar ejercida sobre todo por la matriarca que desde la sombra del poder mesinico del patriarca se ha construido el poder personal estableciendo un mtodo de ejercicio y mantenimiento del poder gubernamental. Ambos con una corresponsabilidad en el abuso del poder tambin familiar: violaciones sexuales, psicolgicas y exigencia del silencio impune ante el abuso. Adems el fomento de una cultura poltica canibalista entre miembros familiares como medio para acumular poder transferido desde ambos caudillos.

Esta cultura caudillesca familiar Ortega-Murillo, prima la competencia sobre la colaboracin, exige la entrega de la autonoma personal y colectiva para obtener su gracia. Exige aceptacin de la violencia estatal como forma de castigo para corregir nuestros errores, ya que son ellos y nadie ms, los que saben lo que es mejor para el pueblo. Exige obediencia ciega ante cualquier decisin pues las decisiones divinas no se cuestionan, solo se cumplen. Exige adherencia al pensamiento nico: en este caso la libertad de conciencia opuesta al pensamiento nico, es vista como desviacin, como falta de disciplina grave que merece exclusin, estigmatizacin y aniquilacin fsica. Exige subordinacin de las agendas comunitarias de desarrollo a los intereses del poder. Exige admiracin y divinizacin de sus actos, cualquier visin crtica es vista como hereja. Exige respeto dado no construido, la crtica y contestacin argumental son vistas como irrespeto y debe ser castigada. Exige la aceptacin sumisa de la ruptura del contrato social que ahora se ajusta a intereses sectarios. Exige el abandono de referentes histricos, valores, y posicionamientos ticos en funcin de sus intereses de poder. Exige la aceptacin de un modelo familiar autoritario neo colonial en vez de un estado de derecho: sus hijos, suegros, yernos y nueras ocupando espacios pblicos de toma de decisin con poderes traspasados. La unin sangunea como forma de conservacin del poder incuestionable alrededor de la familia. Realiza una mezcla del quehacer familiar con el estado. Es una cuestin monrquica, medieval, feudalista.

Corresponsabilidad de las familias

La dictadura de la familia Ortega-Murillo es un modelo que en gran medida se hace potable en la sociedad nicaragense por la identificacin profunda que existe con las relaciones familiares autoritarias que nos formaron. Son experiencias vivenciales interiorizadas que nos hacen ver como normal los abusos de poder desde los gobiernos e instituciones pblicas.

Existe una respuesta aprendida de sometimiento ante el poder como medio para vivir y sobrevivir. Esto en nuestra historia de colonizacin dio paso al desarrollo del Gegense como forma de resistencia a la opresin, que junto a procesos de liberacin nacional, como el sandinismo desde los aos 20, han sembrado en la sociedad una conciencia del estado nacional y del ser sujetos de derecho. Ha coadyuvado tambin la puesta de lmites a los autoritarismos gubernamentales, pero an urge la reflexin y cuestionamiento de las relaciones familiares autoritarias para no continuar sumergidos en ciclos culturales de dictaduras y liberaciones.

Hoy el gobierno como forma de evitar la justicia social sobre sus abusos de poder, propone un dilogo familia a familia como estrategia para desviar la atencin de su responsabilidad sobre crmenes de lesa humanidad. Es un intento de ocultamiento detrs de las figuras de autoridad familiar de lealtad profunda que nuestra sociedad poco ha cuestionado, que no ha re construido. La familia es un espacio ideal para ocultar crmenes, pues se encuentra an intacta una estructura autoritaria desde los tiempos de la colonia que poco se ha transformado.

Las familias nicaragenses son corresponsables del surgimiento de gobiernos dictatoriales, pues en el seno de las mismas se cultivan actitudes de abuso de poder que van detonando en los espacios de trabajo, movimientos sociales, gremios, amigos, grupos de inters, en el deporte, y como mxima expresin en los gobiernos. Esta aceptacin social de formas dictatoriales reafirma a su vez el autoritarismo en la familia y se nutren mutuamente.

El uso de la figura de la dictadura somocista como experiencia contempornea de represin en la narrativa del gobierno Ortega-Murillo, es importante para reconocer que la actitud caudillesca y opresora de la misma, an persiste en el seno de la sociedad. Vive en la conciencia y accin de muchos que la combatieron, que a pesar de vivirla y ser testimonio vivo de la misma, la replican en sus ejercicios cotidianos de vida y de poder. Pero sobre todo, el somocismo vive tambin en el seno del orteguismo que es un reducto sectario y familiar del sandinismo.

Esta involucin de la conciencia y la prctica poltica de izquierda en Nicaragua nos lleva nuevamente al educador brasileo Paolo Freire que nos recuerda que el oprimido como camino de liberacin se llena de los valores del opresor y se convierte en uno, al replicar el sistema que combati. Afirmacin ajustada a la experiencia danielista que en su etapa actual replican el modelo familiar caudillista del somocismo al no transformar la conciencia opresora aprendida. Se liberaron falsamente al convertirse en los nuevos opresores del pueblo al cual quieren domesticar, no liberar.

El somocismo reencarnado en otra familia desprovista de conciencia crtica, sectaria, castradora, fantica, deshumanizante, encerrada en sus verdades particulares, que replica la realidad social autoritaria, colonial.

La liberacin familiar y social

Las familias nicaragenses debemos hacer un ejercicio de revisin de nuestras relaciones, develando los mecanismos de poder que existen entre sus miembros y los efectos devastadores que generan en la sociedad.

Debemos fomentar el desarrollo de una conciencia crtica frente a las formas de autoridad que nos ayude a la desconstruccin de modelos opresores vividos desde la familia. Debe existir una relacin dialctica, comunicacional entre la familia y la sociedad que busque la construccin de modelos democrticos en la interaccin familiar, social y en la formacin institucional.

El dilogo ser posible a la luz de un pensamiento crtico que nos ayude a despojarnos del poder autoritario del estatus y el rango que aprendimos de la familia y el estado colonial. Este proceso nos llevara a dar saltos de la conciencia individual y colectiva que establecer valores de bien comn como referentes principales para la elaboracin del nuevo contrato social.

Es decir, nadie es infalible, todas las relaciones tienen lmites, tienen condiciones, son cuestionables, objeto de revisin, de evaluacin a luz de los valores comunes acordados. Nadie sobre los valores, todos debajo. La conciencia crtica como lmite de las figuras de autoridad familiar, laboral y poltica, evitando los excesos del poder, y primando una cultura dialgica para la conciencia comn.

Esto nos acercar al Estado moderno y nacional que a su vez pasa por la separacin de los quehaceres estado-familia y estado-iglesia, entendiendo la necesidad de la relacin de dilogo, pero marcando los lmites de accin de cada mbito de acuerdo a su propia naturaleza. El racionalismo como motor de la conciencia crtica, despersonalizacin del poder y de la legalidad institucional.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter