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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-10-2018

Mujeres y discriminacin en tiempos de inflacin y recesin

Julio C. Gambina
Rebelin


Miles de mujeres se concentran en el Encuentro Nacional de Mujeres (ENM) en Trelew, territorio patagnico para reclamar por sus derechos contra el patriarcalismo imperante en nuestra sociedad.

Hace ms de tres dcadas que el conclave se repite y transita por todo el territorio nacional y exacerba las contradicciones con la cultura opresora del patriarcado a todo nivel, ms all de los ingresos, riquezas y adscripciones ideolgicas, culturales, religiosas o polticas de mujeres y hombres.

Es cierto que hay demandas de mujeres desde mucho antes, pero reconocemos que en el ltimo tiempo, desde el ni una menos, el movimiento de mujeres se transform en una corriente que desafi la cultura dominante. Incluso, ms all de logros o impedimentos jurdicos, caso del aborto seguro y gratuito, la batalla cultural instal la legitimidad del reclamo y evidencia inadmisibles discriminaciones hacia las mujeres.

Una nueva cultura emerge en la Argentina y en el mbito mundial, relativa a la cuestin de los gneros y las opciones sexuales, poniendo en evidencia la dinmica de la lucha social para instalar nuevas agendas y derechos que modifican el sentido comn patriarcal mayoritario.

Esas discriminaciones tienen materialidad en la cuestin econmica y queda claro cuando se repasan algunos datos muy concretos.

Mercado laboral

Segn el INDEC, para diciembre del 2017 el nivel de actividad involucraba al 58,1% de la poblacin para los 31 aglomerados urbanos que referencia la Encuesta Permanente de Hogares, EPH.

De ese total, para las mujeres supone un 47,6% y para los varones un 70%. La tasa de empleo alcanza el 53,9% y se distingue para las mujeres un 43,5% y un 65,7% para varones. La tasa de desocupacin alcanza a 7,2% en general, siendo para la mujeres del 8,7% y del 6,1% para los varones. [1]

Queda en evidencia la discriminacin hacia las mujeres, ya que el mercado laboral privilegia la contratacin de varones por encima de las mujeres, evidente en las tasas de actividad y de empleo, con mayor peso de los varones. Lo contrario ocurre al medir el desempleo, donde las mujeres superan a los varones, algo que es ms grave an entre las jvenes.

Trabajo no remunerado

Otro tema importante en la consideracin del trabajo de las mujeres se asocia con las actividades laborales no remuneradas.

En ese sentido vale considerar el trabajo domstico no remunerado, cuya ltima estadstica del INDEC data del tercer trimestre del 2013.

All se seala que si el promedio de horas trabajadas sin remunerar son de 5,3; las mujeres ocupan 6 horas, mientras son 3,4 horas para los hombres.

Si vemos al interior de esos registros, para las tareas domsticas el promedio es de 3,4 horas, con 3,9 las mujeres y 2,4 los varones.

Para el apoyo escolar, con un promedio de 3,4, las mujeres ocupan 3,9 horas y 2,4 los varones.

Si vemos las actividades de cuidado de personas, el promedio es de 5,3 horas, ocupando las mujeres 6 horas y 3,8 horas los varones. [2]

Es evidente la explotacin de la fuerza de trabajo en general, agudizada para las mujeres con discriminacin explcita en el mercado de trabajo, con probados salarios menores y agravada con el trabajo no remunerado, socialmente asignado con preeminencia a las mujeres derivado de la dominacin patriarcal.

Si adems incluimos la distribucin personal del ingreso, all verificamos que entre el 40% de las personas de ms bajos ingresos son mujeres, mientras que en el resto del 60% de la poblacin de mayores ingresos relativos, la mayora son varones. Las mujeres son las ms empobrecidas. [3]

La actual situacin agrava el problema

Pretendemos llamar la atencin sobre el tema no solo por la realizacin del ENM, sino porque la realidad de Inflacin y recesin golpea ms a mujeres que a hombres.

Los datos previos, sobre mercado de trabajo y de trabajo no remunerado denuncian una discriminacin efectiva hacia las mujeres, que por esa misma razn soportan las consecuencias de la actual situacin de suba de precios y cesantas y suspensiones por la cada de la produccin y las ventas.

El futuro cercano y mediato no es tranquilizador, ya que en la coyuntura se tramita en el Parlamento el Presupuesto 2019, un verdadero plan de ajuste acordado con el FMI. Es ms, el Fondo no avala an el acuerdo a la espera de la media sancin en Diputados el prximo 24/10.

Son especulaciones, es verdad, pero el gobierno necesita mostrar capacidad para disciplinar a la sociedad en el ajuste fiscal y monetario.

En ese sentido debe mostrarle al FMI capacidad de accin legislativa o de consenso institucional de la poltica.

Claro que tambin existe la sociedad en lucha y se ha convocado desde la CTA Autnoma a un paro y movilizacin al Congreso para obstaculizar el instrumento legal del ajuste. Otras centrales sindicales y movimientos sociales tambin han convocado a la movilizacin en la ocasin.

La pretensin oficial apunta a transformar al proyecto presupuestario en ley con el tratamiento en el Senado y su aprobacin antes de que se realice la Cumbre de Presidentes del G20 el 30/11.

En esa Cumbre participan los que deciden en el FMI, especialmente Donald Trump, presidente de EEUU.

El debate es quien triunfa

De aqu a fines de noviembre resulta una carrera contra reloj para definir el instrumento legal del ajuste, que legaliza, aunque no legitime, una poltica antipopular que confirma la tendencia inflacionaria, recesiva y especulativa.

Lo ltimo se asocia a la poltica monetaria y cambiaria, de elevadas tasas de inters para contener el precio del dlar. El mnimo intento de reducir la tasa de inters motiv un repunte de la cotizacin de la moneda estadounidense al cierre de la semana.

En definitiva, las elevadas tasas seguirn aunque eso profundice la recesin y alimente las ganancias de los pocos sectores que pueden volcar excedente econmico a la inversin financiera.

Como paliativo se incorporan restricciones al aumento de la cuota de los crditos hipotecarios indexados, los UVA, a cambio de la extensin del plazo. En el mismo sentido se intenta contener la demanda de inquilinos con reformas a la legislacin de alquileres.

Desde el gobierno se apuesta a que la sociedad aguante la presin de la inflacin y la recesin. Por su parte, la sociedad afectada est desafiada a discutir esa premisa e instalar un debate que genere condiciones de posibilidad para consensuar otra poltica con mutacin sustancial de beneficiados y perjudicados.

Hay quienes sustentan que las familias estn en default y convocan a una campaa para la condonacin de deudas. Otros convocan a la desobediencia civil ante la imposibilidad de hacer frente al sustento de la familia de bajas y medios ingresos.

Son dilemas no sencillos, pero el rumbo actual profundiza la discriminacin hacia los de abajo y entre ellos reproduce una lgica discriminatoria contra las mujeres, alejando cualquier materializacin de la demanda por la igualdad contra el patriarcalismo que anima al movimiento de mujeres.

Notas:

[1] INDEC. Mercado de trabajo. Indicadores socioeconmicos (EPH). Cuarto trimestre de 2017, en: https://www.indec.gob.ar/uploads/informesdeprensa/indicadores_eph_4trim17.pdf (consultado el 13/10/2018)

[2] INDEC. TERCER TRIMESTRE DE 2013. ENCUESTA SOBRE TRABAJO NO REMUNERADO Y USO DEL TIEMPO (difundido en Julio 2014), en: https://www.indec.gob.ar/uploads/informesdeprensa/tnr_07_14.pdf (consultado el 13/10/2018)

[3] INDEC. Evolucin de la distribucin del ingreso (EPH). Segundo trimestre de 2018, en: https://www.indec.gob.ar/uploads/informesdeprensa/ingresos_2trim18.pdf (consultado el 13/10/2018)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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