Portada :: Chile :: Pueblo Mapuche: Cinco siglos de Resistencia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-10-2018

A 526 aos de la invasin original: La protesta del pueblo mapuche es la marcha de todas las luchas

Andrs Figueroa Cornejo
Rebelin


La caminata por la arteria principal de Santiago fue duramente reprimida por las fuerzas especiales de carabineros mediante agua mezclada con qumicos desconocidos, bombas lacrimgenas, detenciones y golpes. El motivo? Racismo y aporafobia.

Mientras el Estado capitalista y policial chileno profundiza su estrategia militarista en contra del pueblo mapuche en resistencia, miles de mapuche y no mapuche se agruparon como grano nico y multiplicado en la Plaza Italia de Santiago, epicentro de la capitana general, a las once de la maana de este 14 de octubre para conmemorar la invasin originaria. De all marcharon por la avenida Alameda en direccin al mar. Pero es que no ocurri el viejo crimen un 12 de octubre de hace 526 aos y no dos das despus? Y pasa que la oligarqua chilena para beneficio de la desmemoria y racismo oficializados, traslad el da de asueto 48 horas. Si el da de ao nuevo se convirtiera en jornada de disidencia popular, los pocos dueos de todo arrancaran el primero de enero del calendario, dejando apenas un agujero inexplicable en los registros del tiempo.

Isolina Paillal, militante de la agrupacin Meli Witran Mapu, y una de las organizadoras de la marcha, seal que, Esta manifestacin no es un festival folclrico como la ha querido rotular el Estado chileno. Aqu venimos a expresar nuestro repudio frente a lo que est sufriendo la gente en nuestras comunidades. Decimos, no ms prisioneros polticos mapuche; no ms represin en las comunidades; no a los programas que impone el gobierno y que slo favorecen a una minora, mientras que a la mayora empobrecida nos vuelve ms pobres an. Ya no tenemos agua de vertiente ni de pozo para beber y sembrar. Decimos no a al Comando Jungla y a las fuerzas especiales de carabineros que aterrorizan y daan a nuestros nios y nias adentro y afuera de las escuelas.

-Una de los llamados es a terminar con las violencias. Violencia tambin padece la poblacin de Quintero-Puchuncav debido a las intoxicaciones provenientes del parque industrial de la zona. Violencia existe contra el feminismo; violencia contra las y los trabajadores de la ciudad y del campo. Qu ocurre con la potencial convergencia entre esas luchas?

Esta marcha no slo es del pueblo mapuche. Es la marcha de todas las luchas. De los estudiantes, de los habitantes de Quintero y Puchuncav que estn siendo envenenados; de las mujeres oprimidas mediante todas las formas imaginables; de los trabajadores explotados; de los discriminados por su gnero.

-Qu piensan de la manera en que la izquierda chilena observa la resistencia mapuche?

Hace muchos aos que a la inmensa mayora de la vieja y de la nueva izquierda le dijimos que nos dejen avanzar. Somos un pueblo digno que lucha de frente. Siempre nos trataron como nios o llaveritos de sus partidos polticos. Eso termin. Ahora somos nosotros mismos quienes resolvemos nuestro destino.

-Qu rol le asignan a la solidaridad de las y los chilenos?

Como mapuche tenemos muy claro que solos no podemos triunfar. En una relacin de reciprocidad, nos necesitamos entre mapuche y no mapuche conscientes para liberarnos. De pueblo a pueblo.

-Qu ocurre con el Machi Celestino Crdova, prisionero polticos sin pruebas?

Hoy luchamos por su libertad. Porque conquistar su libertad significa la excarcelacin de todos los prisioneros polticos mapuche.

-Existe alguna diferencia cardinal entre la lucha por la autonoma y el territorio mapuche respecto del combate de otros pueblos del mundo?

No hay diferencia en las luchas de los pueblos que quieren liberarse. Todas esas luchas se hermanan entre s. Lo mismo que nosotros sufren los pueblos palestino, kurdo, vasco, cataln.

Progreso no es desarrollismo devastador

Carolina Bastas es parte de la Coordinadora Metropolitana de Apoyo a Quintero y Puchuncav. Estamos aqu porque peleamos por lo mismo: el derecho al territorio, el derecho a la vida. Ac en Santiago trabajamos tambin con todas las zonas de sacrificio que existen en el pas y contra la ocupacin empresarial de los territorios, apunt mientras la caminata atraviesa el Centro Cultural Gabriela Mistral, y aadi que, la situacin de Quintero y del pueblo mapuche se emparentan porque es la industria extractivista la usurpadora principal.

-Cules son los efectos del extractivismo en las comunidades?

Desplazamientos y migraciones forzosas de poblacin por los efectos del Capital, y ante la resistencia popular, una reaccin estatal represiva. Cul es la distancia entre la conducta criminal del Comando Jungla en suelo mapuche y la actuacin persecutoria de las policas y la Armada en contra de los dirigentes de Quintero? Ninguna. Asimismo, est la muerte del dirigente pescador Alejandro Castro de Quintero, el cual es un smil de todas las muertes en el Wallmapu.

-Si se radicaliza en la prctica terica y de proyecto emancipador la devastacin ecolgica y humana que provoca el saqueo extractivista, la destruccin que causa el desarrollismo y el patrn energtico basado en los combustibles fsiles en la biosfera y sus consecuencias mortales, qu pasa con la concepcin clsica de algunas izquierdas respecto de la industrializacin necesaria, sobre todo, en las sociedades perifricas como la nuestra?

Ese es un debate difcil y an no resuelto en la coordinadora. Por un lado est el proyecto de la industrializacin como frmula privilegiada para lograr la independencia en relacin a las metrpolis mundiales; y por otro, las visiones de mundo, como la de los pueblos preexistentes, que no reducen el desarrollo o el progreso a la vieja dicotoma, propia de la modernidad y del liberalismo, entre civilizacin=industrializacin y barbarie=formas primitivas de existencia. Para nosotros tampoco el sper desarrollo industrial, al estilo de lo que fue la Unin Sovitica, es sinnimo de desarrollo. Creo que, desde el feminismo anticapitalista, las formas de autogestin comunitaria en armona con los territorios son un camino viable y mejor. Sin embargo, la mayora es chilena y somos hijos de un sistema social distinto al mapuche. Por tanto, en el futuro es preciso entablar un debate franco, crtico, reflexivo, sobre el proyecto de sociedad pos capitalista que efectiva y concretamente podemos darnos. Un debate que debe contemplar las relaciones patriarcales que expolian los territorios y sper explotan su fuerza de trabajo (agroindustria, forestales, gran minera, etc.), a la mujer, a los animales. El patriarcado se presenta como una forma de dominacin que se sita en la cumbre de las relaciones de poder y todo lo objetiva instrumentalmente, como si su exterioridad fuera un otro que considera de su propiedad privada la tierra, las mujeres, los seres vivos, el conjunto de las especies.

La unidad emancipadora por bandera

Julio Oliva es responsable de la Comisin Funa, un equipo humano que frente a la ausencia de justicia para los detenidos desaparecidos y ejecutados polticos cados en la dictadura militar, visita a los asesinos en sus casas y lugares de trabajo para que su entorno conozca al genocida que tienen de vecino o de colega laboral.

-Por qu la Comisin Funa marcha junto al pueblo mapuche?

Llevamos 19 aos luchando en contra de la impunidad de la dictadura y de los gobiernos civiles. Y la violencia sobre el pueblo mapuche es otra impunidad ms. Hemos funado a carabineros que han asesinado a hermanos mapuche.

-Desde la intelectualidad orgnica rentada por el poder se ha creado el relato de las identidades de los movimientos sociales por sobre una perspectiva integral, de totalidad de las opresiones que tienen el mismo origen: el rgimen capitalista.

Frente a esa segmentacin premeditada que proviene del poder, debemos unirnos y estar presentes en todas las luchas. Es la nica forma en que los pueblos concertados podamos vencer al capitalismo neoliberal y a la institucionalidad que contina siendo la de Pinochet y de Jaime Guzmn. Hay que echar a la basura las pequeeces y las rencillas entre los grupos anticapitalistas, que, por lo dems, no tienen ningn inters para nuestros pueblos. Nunca hemos conseguido nada cada uno por su lado, y menos conciliando nuestros intereses histricos con los del enemigo de la humanidad. Luis Emilio Recabarren, educador original de las clases trabajadoras en Chile, nos ense que si hay que ocupar el parlamento es slo para hacerlo pedazos y no para enriquecerse econmicamente.

La unidad de las luchas no es una eleccin. Es una necesidad histrica

Juan Caripn es el presidente del Sindicato Interempresas de Trabajadores de las Bombas de Combustibles. En tanto las fuerzas especiales de carabineros y su carrocera blindada reprimen la marcha con agua mezclada con qumicos y gases lacrimgenos, y sin mediar provocacin, toman detenidos y golpean manifestantes, indic que, las y los trabajadores organizados y no organizados somos uno y lo mismo con los combates que se manifiestan en esta convocatoria. Nuestro enemigo es el rgimen capitalista en su fase de crisis ecolgica, carrera armamentista atmica y endeudamiento pblico, privado y domstico. El modo de produccin capitalista se monopoliza por segundo e intenta recuperar su tasa de ganancia a costa de la llamada flexibilidad y polifuncionalidad laboral, la precarizacin del empleo, la reduccin de los salarios, el trabajo informal, la destruccin del derecho a huelga y de la aniquilacin del pobre porcentaje de sindicalizacin que queda, y la alienacin social. Para nosotros la cuestin de la unidad de las luchas no es una eleccin. Es una necesidad histrica. De lo contrario, no habr ms herencia que el espanto para nuestros hijos y nietos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter