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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-10-2018

Libertad, igualdad, fraternidad

Josep M. Rodrguez Rovira
Nou treball


Un problema, que no un fantasma, recorre Europa.

El auge de organizaciones y movimientos sociales de carcter xenfobos, racistas y aun fascistoides en numerosos pases europeos, debera levantar las alarmas de todos los demcratas en Europa.

Se impone un cierre de filas en defensa de los valores democrticos.

La defensa de los valores de libertad, igualdad, fraternidad, que estn en el origen y son la base que impuls la revolucin francesa son, hoy todava, ms una aspiracin que una realidad universal.

Aunque puede decirse que en los ms de 200 aos transcurridos desde su proclamacin el mundo ha cambiado profundamente, en general para bien, con avances y tambin retrocesos, conseguir estos valores en la prctica est muy lejos de la realidad y requiere esfuerzos todava titnicos.

La reciente cumbre de la UE y en concreto el discurso de Jean Claude Juncker, presidente de la Comisin Europea, pone de manifiesto que en Europa, y muy especialmente en los rganos directivos de la UE, estos valores estn lejos de sus objetivos.

El discurso de Juncker, un personaje con una trayectoria profesional de entrega y defensa de los intereses de las oligarquas europeas y las multinacionales, propuso, como remedio al avance de las ideas y organizaciones xenfobas, racistas, antinmigrantes, que se estn expresando en varios pases europeos, unas medidas defensivas ante la extrema derecha, que, en realidad, cargan el problema sobre los propios emigrantes y sus pases de origen:

  1. Reforzar las fronteras de la UE con 10.000 nuevos policas antiinmigrantes adicionales a los actuales, como cuerpo armado especfico y autnomo de los Estados, para impedir su entrada en los pases europeos.

  2. Acelerar la devolucin, el retorno, de los inmigrantes sin permiso de residencia.

Resumiendo: sellado de fronteras y expulsin inmediata de los inmigrantes.

Juncker propuso tambin crear una nueva alianza con frica que ayude a canalizar las inversiones hacia este continente y fomente la creacin de empleo, con una meta de 10 millones de nuevos puestos de trabajo en cinco aos, hablando de una inversin de 44.000 millones de .

Desde mi punto de vista, esto es una falacia, una cortina de humo para soslayar el problema, no es ningn compromiso real, constatable y verificable, en contenidos y en plazos. Por otra parte, ya se han formulado objetivos bienintencionados en ocasiones anteriores, sin ninguna medida prctica para su ejecucin, ni resultado alguno.

Es evidente que Europa no puede absorber una corriente migratoria ilimitada, pero no es menos cierto que pueden adoptarse, conjuntamente con los Estados africanos, medidas de promocin econmica y empleo en estos pases que pueden hacer innecesario el flujo migratorio.

Se intenta crear una imagen de invasin de Europa por los inmigrantes, sobre todo africanos, para crear un estado de nimo de rechazo y cierre de filas de los europeos con sus gobernantes. Estado de nimo que es aprovechado y manipulado y engrandecido por los partidos xenfobos de rechazo a los inmigrantes y ocultacin de los verdaderos problemas de los trabajadores y la poblacin europea.

En realidad, el problema no es, ni mucho menos, tan grave como pretenden. En 2014, la poblacin europea era de 500 millones. De ellos, unos 33 millones no eran autctonos de pases europeos, el 7% de la poblacin. En 2017 llegaron a Europa 171.635 emigrantes, un 53% menos que en el ao 2016.

Ante la poltica que estn llevando a cabo los rganos de direccin de la UE, la poblacin europea adopta una posicin cada vez ms crtica, como mnimo escptica, hacia el papel de la UE, de sus polticas, estructuras y funcionamiento.

Cada vez ms, la UE es vista como una estructura burocrtica al servicio del gran capital, las multinacionales, las finanzas

En realidad, para los trabajadores europeos, el problema realmente grave no son tanto los inmigrantes que intentan entrar en Europa en busca de trabajo, sino las oligarquas europeas, sus grandes consorcios industriales y bancarios, sus polticas antisociales, con restricciones salariales y de derechos laborales, las restricciones en servicios sociales, las privatizaciones de servicios pblicosTodo ello gestionado por una casta poltica, que contribuye y forma parte principal DE toda la estructura de la UE con sus granes salarios y prebendas, viajes en primera, jubilaciones de lujoY, especialmente, su sometimiento al imperio EEUU, a sus grandes empresas y consorcios. Vase el TTIP y todo lo que comporta. Cmo es posible que los representantes polticos elegidos democrticamente por los ciudadanos europeos acepten negociar y acordar medidas industriales y econmicas, con resultados previsibles de recorte de polticas sociales y restricciones democrticas, con el gran patrn, los EEUU, en secreto y sin dar cuentas pblicas de sus contenidos y sin someter a la aprobacin pblica y democrtica de los ciudadanos europeos?

En lugar de la Europa de los consorcios industriales y bancarios gestionados por una lite burocrtico/poltica, la informacin, la transparencia y la participacin democrtica de los ciudadanos europeos, y el rendimiento de cuentas, son una necesidad de primer orden.

Una Europa dominada por el tndem franco-alemn, sobre todo Alemania, con sus imposiciones y sus beneficios astronmicos, como el caso sangrante de Grecia, con la apropiacin alemana de gran parte de sus riquezas pblicas: aeropuertos, autopistas

Llegados a este punto, debe decirse que Europa tiene una responsabilidad principal en los problemas y dificultades de los habitantes de los pases de frica, que estn en el origen de las migraciones masivas, y que es de donde proceden la mayora de los inmigrantes.

Europa coloniz, durante dos siglos, desde inicios del siglo IXX, prcticamente todos los pases africanos, de norte a sur. Durante todos estos aos, los Estados europeos han explotado a sangre y fuego los recursos naturales y la mano de obra de estos pueblos, sin ninguna reserva ni compasin.

Veamos una breve relacin para hacernos una idea cabal:

Inglaterra: Sudfrica, Egipto, Nigeria, Sierra Leona, Rodesia, Kenia.

Francia: Argelia, Marruecos, Tnez, Madagascar. Habra que aadir tambin, aunque no est directamente en frica, dados los acontecimientos actuales, a Siria.

Alemania: Camern, Tanzania, Namibia

Blgica: Congo. Aqu es obligado referir la gran masacre de 10 millones de personas que los belgas realizaron en el pas. La mitad de la poblacin autctona. Como consecuencia de la poltica criminal del rey Leopoldo II de Blgica.

Portugal: Angola, Guinea portuguesa.

Espaa: Ro de Oro (Sahara espaol).

Esta no es una relacin exhaustiva, pero s suficiente para hacerse cargo de las gravsimas responsabilidades europeas en lo que sucede en frica y a los africanos en los ltimos 200 aos.

El reconocimiento de las responsabilidades de los pases europeos en el expolio durante dos siglos de toda frica y sus riquezas naturales es un primer paso necesario para, a continuacin, ofrecer a los pases africanos un compromiso de diseo y financiacin de estructuras productivas y formacin de todo tipo a sus ciudadanos, que garantice su autonoma y su desarrollo.

De esta manera ser como los africanos no se vern obligados a emigrar a Europa, con el riesgo de sus vidas y a la aventura, sin ninguna perspectiva de futuro para ellos y sus familias.

Debe tenerse muy en cuenta, adems de la comunidad de intereses de clase entre los trabajadores europeos y los de frica, que este continente, con una cincuentena de pases, tendr un papel determinante en el mundo y en el futuro de la humanidad.

Ahora, los tres pases africanos con mayor poblacin; Nigeria, Congo y Etiopa, suman 396 millones de habitantes; en 2030 sern 524, igual que toda Europa.

Datos del dossier de La Vanguardia, nmero 69. Julio/septiembre 2018.

En el ao 2100 habr 12 pases de frica que tendrn ms de 100 millones de habitantes cada uno, con Nigeria a la cabeza con 794 millones, seguida de Congo con 379 millones y Etiopa con 250 millones.

En este ao, el total de habitantes de estos doce pases, del total de 50 africanos, ser de 3.017 millones. El 27% de la poblacin mundial, de 11.200 millones previstos.

Los trabajadores europeos somos los primeros interesados en que se acabe la situacin de miseria y degradacin de los pases africanos, convertidos ahora algunos de ellos, adems, en autnticos vertederos de la chatarra industrial y domstica de los pases europeos.

La lucha sindical de los trabajadores y la de los partidos de izquierda europeos debe asumir esta realidad y plantear a sus gobiernos la exigencia de soluciones, mediante acuerdos e inversiones y consolidacin democrtica de estos pases.

Esta es la actitud que, en mi opinin, corresponde defender por parte de la izquierda europea, que, a la vez, debe ser intransigente contra las actitudes xenfobas, antinmigrantes.

La historia nos demuestra que las actitudes xenfobas y racistas dan paso al autoritarismo, y ste, al fascismo.

La reaccin irracional, de sentimientos, para hacer frente a problemas que tienen un origen de clase y que solo pueden resolverse en este mbito, lleva a la imposicin y al fascismo, como ya sufrimos en la Europa de la primera mitad del siglo XX.

Que esta es la va de avance y que, adems, es posible, lo demuestra la reciente reunin en Pekn, a principios de este mes de septiembre, de 50 jefes de Estado de pases de frica, casi todos los pases representados, con el gobierno chino, con su presidente Xi Jimping a la cabeza.

Los pases africanos demuestran sentirse cmodos y compensados en los acuerdos con China, que llevan ya lustros ponindose en prctica, y que propone ahora una inversin de 60.000 millones de euros, con bajos intereses y una colaboracin tcnica de soporte al desarrollo, sin imponer las condiciones draconianas habituales por parte de los pases europeos y EEUU.

Europa debera sentirse moralmente obligada a participar activamente en el proceso de desarrollo de los pases africanos despus de la implacable explotacin a la que ya me he referido.

Una iniciativa que redundara en beneficio de la UE y los Estados africanos sera un acuerdo como el acordado con China, en los mismos trminos y condiciones, aunque fuera solo de los 44.000 millones de que anunci Juncker.

Actuemos para que la solidaridad y el apoyo de los trabajadores europeos exigiendo el compromiso y la participacin europea en el desarrollo de frica, y estos acuerdos afro-chinos lleven a una situacin ms humana en todos los sentidos a los africanos, que haga innecesaria su emigracin forzada a los pases europeos, evitando la explotacin y los malos tratos a los que son sometidos por los gobiernos de los pases de Europa, de la UE.

Luchemos para que la libertad, la igualdad y la fraternidad entre todos los pueblos sea un hecho

Fuente: http://revistatreball.cat/libertad-igualdad-fraternidad/



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