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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-10-2018

Abominable ejecucin del periodista Jammal Khashoggi a manos de la dictadura saudita

Carlos de Urab
Rebelin


No importa que el periodista disidente saud Khashoggi haya sido torturado, asesinado y descuartizado en el consulado de Arabia Saudita en Turqua, no importa la violacin a los derechos humanos que cometa ese rgimen dictatorial encabezado por el rey Salman bin Abdulaziz Al Saud y el prncipe heredero Mohamed bin Salman, no importa que la Coalicin de Estados rabes (liderada por Arabia Saud) sigan bombardeando la poblacin civil en el Yemen y masacrando nios en los colegios. Occidente bendice su sanguinario proceder pues es prioritario preservar sus intereses geoestratgicos y comerciales.

El reino de Arabia Saudita es el primer exportador mundial de petrleo -ya que diariamente produce 12.000.000 de barriles y -segn las estimaciones de los expertos- sus reservas exceden los 250.000 millones de barriles de crudo. Un recurso no renovable de vital importancia para la supervivencia de la civilizacin capitalista y la expansin de la fe musulmana a nivel planetario.

Arabia Saudita es el nico pas del mundo cuyo topnimo oficial lleva el nombre del clan familiar al que pertenece. Por lo tanto el rey Salman bin Abdulaziz Al Saud es el propietario y seor de los 2.149. 690 kms de extensin y sus 30.000.000 de habitantes. El clan Saud lo componen ms de 20.000 almas de las cuales 200 se consideran descendientes directos del monarca y, por ende, del profeta Mohamed.

La pennsula arbiga desde tiempos inmemoriales ha estado habitada por tribus beduinas dedicadas al pastoreo de camellos, cabras y carneros y, en menor medida, a la agricultura. Estas tribus nmadas se adaptaron perfectamente al hbitat hostil de las calcinantes arenas del desierto. Ms de la mitad del territorio est cubierto por el Rubal Khali, el desierto de arena ms grande del mundo. En los oasis de palmeras regados por abundantes manantiales fundaron las estaciones de abastecimiento y reposo que prestaban servicio a las caravanas de mercaderes y comerciantes. Hablamos de un estratgico cruce de caminos que comunican Yemen, el mar Rojo, Cairo, Damasco, Bagdad y el Lejano Oriente.

Los beduinos es un pueblo nmada que en general vive en jaimas (tiendas) tejidas con pelo de camello y nunca se separan del grupo tribal protector. Las mujeres cocinan con el estircol del ganado y su dieta bsica consiste en humus, falafel, el yogurt jameed, el pan rabe, carne de cordero, foul o habas, mansaf, zarf y de bebida el t o el caf. Los hombres visten con el Thawb y el pauelo Ghutra; las mujeres se tatan el rostro y se cubren con una tnica negra o abaya decorada con motivos tribales y monedas antiguas.

La personalidad del beduino es extremadamente conservadora pues son muy celosos de sus tradiciones ancestrales. Ellos cumplen a rajatabla los designios de Allah y obedecen sin rechistar al Rais o Zaim (el jefe) por encima de todas las cosas. A partir del descubrimiento de los pozos de petrleo a finales de los aos treintas del siglo pasado esa sociedad arcaica y artesanal inicia el proceso de sedentarizacin en los ncleos urbanos. Esos humildes beduinos hospitalarios por naturaleza -las jaimas no tienen puertas- de la noche a la maana se volvieron hoscos y huraos; de la vida comunitaria austera y sencilla pasaron a disfrutar del lujo y el derroche. Cambiaron el duro trajinar por los arenales arreando el ganado o las manadas de camellos a pasear altivos junto a sus familias por los faranicos centros comerciales. Se acostumbraron a los nuevos oasis al estilo americano donde los pulmones de aire acondicionado alivian las altas temperaturas -que en algunas pocas del ao pueden alcanzar los 50 grados centgrados-

A pesar de que el islam es una religin contraria a la usura capitalista los nuevos ricos cegados por la avaricia y con los bolsillos atiborrados de petrodlares se dedicaron a adquirir los ms estrafalarios caprichos: Mercedes Benz, Lamborghini, Ferrari Testarossa, Jaguar, Rolls Royce, los jeep Hammer ltimo modelo, palacios, mansiones, yates, aviones o helicpteros.

Los reyes, prncipes y sultanes mantienen un tren de vida trepidante: business de alto standing, meetings empresariales, finanzas, transacciones, World Trade, import- export. Hoy despachan en Riad, maana cierran un negocio en Yedda y pasado maana otro en Londres o New York. A bordo de sus jets privados junto a un numeroso squito de pajes, guardaespaldas y un harn repleto de beldades (preferiblemente rubias rusas o escandinavas) estos sibaritas no se privan de ningn placer terrenal: fiestas, orgas, bacanales, alcohol, cocana, casinos de la Costa Azul, palacios en Marbella, vacaciones en las Seychelles o el Caribe. Sin ruborizarse estos hipcritas recitan los versculos del santo Corn autoproclamndose los elegidos de Allah. Hipocresa ( النفاق ) (munafequin) es una palabra clave para entender este comportamiento tan decadente y esquizoide.

La familia Real Saudita se ha visto envuelta en mltiples escndalos que van desde corrupcin, lavado de activos, esclavismo, abusos sexuales y recientemente el caso del periodista disidente Jammal Khashoggi al cual el gobierno de Riad orden desaparecer por sus criticas a la familia Saud. Claro, como gozan de impunidad celestial y terrenal hacen lo que les viene en gana. Inclusive no tienen ningn reparo en forjar alianzas con los cruzados cristianos o con los judos, (kuffar o infieles) sin que les tiemble la mano. Al fin y al cabo los negocios son los negocios y el dinero no tiene nombre. El lobby judo y las inversiones saudes son las grandes estrellas de los mercados internacionales. Para rematar en la OPEP o la Liga rabe o la ONU su influencia poltica es determinante en la toma de decisiones.

Si por alguna razn se produjera alguna protesta o intifada por parte de la minora chiita o algunos inconformes sunnitas el Ministerio de Interior y las Fuerzas de Seguridad eficazmente reprimirn a los peligrosos terroristas que intentan alterar la estabilidad y prosperidad del reino.

La juventud saudita hace ingentes esfuerzos para compatibilizar las tradiciones ancestrales y la modernidad que impregna todos los aspectos de la vida cotidiana: telfonos mviles, tabletas iPod, SmartPhone, sofisticados computadores, televisin satelital, etc. Los medios de comunicacin occidentales han logrado penetrar en el alma de los sauditas cuestionando las bases del fundamentalismo religioso.

A lo nico que aspiran las nuevas generaciones es a ser funcionarios del gobierno o enrolarse en las fuerzas armadas. Un saud con casa, despacho, auto y estmago lleno es la persona ms dcil que uno pueda echarse en cara. Por otro lado, a las mujeres no les queda otra opcin que soportar la dictadura patriarcal que las confina a las tareas hogareas y la crianza de los hijos. Ellas no pueden tomar sus propias decisiones y son vctimas de la ms absoluta exclusin legal de la escena pblica. Paradjicamente las madres son las principales transmisoras de la misoginia.

El profeta Mohamed, un humilde camellero de la tribu Quraish, que no saba leer ni escribir (de memoria aprendi uno a uno los versculos del Corn), recibi por interseccin del arcngel Gibril el mensaje revelador de Allah. En la Kaaba de la Meca estaba el templo donde todas las tribus del desierto adoraban a sus dolos herticos. El profeta abjur del culto politesta instaurando la adoracin a un solo Dios (Allah). En el ao 622 se produce la gran migracin de Meca a Medina o Hgira y a partir de ese instante el islam inicia su proceso de expansin que le llevar en un corto espacio de tiempo a propagarse por Europa, Asia y frica.

La Polica Religiosa o Mutawa tiene la potestad de velar las veinticuatro horas del da por el radical cumplimiento de la ortodoxia islmica. Los waabitas defiende los principios cornicos del siglo VII y su principal preocupacin es reprimir a aquellos sbditos que adopten descaradamente las costumbres occidentales y su degenerado secularismo (atuendos, msica, pelculas, smbolos o lenguaje). El munkar (mal) de la democracia debe ser extirpado de raz ya que los monarcas son los autnticos representantes de Allah en la tierra. Adems, el Comit de Promocin de la Virtud y Prevencin del Vicio en estas ltimas semanas ha lanzado una campaa contra todas las formas de desviacionismo contrarias a los valores del Islam. El castigo a los pecadores va desde latigazos, la crcel y, en los casos ms graves, amputaciones de miembros. Los jueces del Tribunal Supremo o cads de la Sharia se reservan el derecho a aplicar la pena de muerte. Por lo general se ejecuta al reo en un lugar pblico decapitndolo con la espada Sayfu-I-Islam.

Desde principios del siglo XX las potencias imperiales tenan en su punto de mira a la pennsula arbiga. De antemano saban que bajo la corteza terrestre se escondan valiosos tesoros en materias primas (especialmente petrleo) No por casualidad Inglaterra infiltr al agente secreto Thomas Edward Lawrence, mejor conocido como "Lawrence de Arabia" cuya misin era contactar (aprendi el rabe) y ganarse la confianza de las tribus beduinas.

En 1938 se funda la Arabian American Oil Company (hoy llamada ARAMCO tras la compra total de las acciones por los sauditas) que cont con la direccin y el asesoramiento de los norteamericanos (repartindose los beneficios al 50/50). De inmediato, iniciaron las prospecciones en la franja costera del Golfo Prsico en busca de una fuente perenne de aprovisionamiento energtico. Por fin el ao 1948 los exploradores de la compaa descubren grandes yacimientos petrolferos en la regin de Ghawar - este pozo con sus 5 millones de barriles diarios es el ms grande del mundo- Un milagro de tal magnitud fue atribuido a la interseccin de Allah. Las reservas de petrleo de Arabia Saudita, segn los expertos, superan los 250.000 millones de barriles. Y como si fuera poco el campo de Shaybah en el Rub al Khali es capaz de procesar diariamente 1,6 millones de pies cbicos de gas.

El petrleo, el oro negro para unos, o el estircol del diablo , para los clrigos ultraortodoxos, es el primer rubro del PIB y el motor del crecimiento econmico de la pennsula arbiga. Las principales alianzas de los reyes y prncipes las forjan con socios americanos y europeos, tericamente los cruzados o infieles cristianos . Contradicciones que toleran sin mayores remordimientos los ulemas pues la riqueza que genera el petrleo es ms poderosa que cualquier dogma teolgico.

La constitucin del reino de Al-Mamlaka Al- Arabiyya as-Sudiyya est regida por la sharia, es decir, el cdigo moral y las leyes sacramentales que marcan el camino recto al que deben aspirar los creyentes. El profeta Mohamed antes de morir recit la ltima sura (mufassal) colocando el sello proftico que impide cualquier modificacin del divino texto. Como es de suponer ningn partido poltico puede hacerle sombra al poder absolutista del malik y los emires (descendientes directos del profeta). La sucesin al trono es arreglada por los jefes tribales, los 7.000 miembros del clan Saud y los 200 descendientes masculinos del prncipe heredero.

Human Rights Watch y Amnista Internacional desde hace aos vienen acusando a la dictadura teocrtica saudita de la sistemtica violacin de los derechos humanos. En especial la brutal represin desatada por las fuerzas armadas y la polica contra los opositores. Es indignante la indiferencia de los pases occidentales ms preocupados por la buena marcha de sus negocios que en condenar estos crmenes de lesa humanidad. El Consejo Econmico Supremo presidido por el rey Salman bin Abdulaziz Al Saud y el prncipe heredero Mohamed bin Salman que manejan el mayor Fondo Soberano del mundo, han decidido comprar la deuda de los pases emergentes o en crisis.

Un dato que nos deja estupefactos es que hasta bien entrada la dcada del 50 en la pennsula arbiga existan ms de 450.000 esclavos. Tan slo en 1962 los ulemas abolieron oficialmente la esclavitud aunque los trabajadores inmigrantes procedentes de la India, Pakistn, Jordania, Sudan, Yemen, Palestina, Bangladesh, Egipto, Filipinas, Sri Lanka o Indonesia (que representan el 70% de la fuerza laboral) vienen a reemplazarlos. Explotados hasta la extenuacin con sueldos de 150 euros mensuales, malviviendo en barracones, sin derechos sindicales ni seguridad social, los inmigrantes se ocupan de los trabajos ms sacrificados: la construccin de edificios, carreteras, obras pblicas, la industria, el sector servicios, las grandes infraestructuras, la agricultura extensiva, la ganadera y como no los campos petrolferos. Sin lugar a dudas sobre sus espaldas recae todo el peso del desarrollo y el crecimiento econmico.

Entre tanto, a las mujeres se les reserva para las tareas domsticas y la crianza de los hijos. A muchas de ellas los patrones les retiran los pasaportes y les obligan a laborar horas extras sin ninguna contraprestacin. Es muy comn tambin que reciban golpizas o sufran violaciones sin que la justicia tome cartas en el asunto. Los inmigrantes que trabajan en el Consejo de Cooperacin del Golfo (Arabia Saudita, Qatar, Emiratos rabes Unidos, Bahrein, Omn, Kuwait) anualmente envan a sus pases de origen remesas por un total de 30.000 millones de dlares. La guerra del Yemen es uno de los mximos pues se enfrenta directamente Arabia Saudita y sus aliados contra los diablicos chiitas iranes que pretenden asegurar una cabeza de puente en la pennsula arbiga.

La ciudad santa de Meca al Mukarramah, la cuna del profeta y centro de peregrinacin o el hajj, ha sufrido en los ltimos aos una severa transformacin arquitectnica. Aprovechando que todo buen musulmn antes de morir deben visitar los santuarios de Meca y Medina la familia real Saudita, como custodios de los santos lugares, obtienen grandes rditos del turismo religioso. Por tal motivo los planificadores han decidido levantar un nuevo Manhattan plagado de rascacielos (el pasado mes de agosto, coincidiendo con el ramadn, se ha inaugurado el mayor reloj del mundo-pesa 36.000 toneladas- instalado sobre una torre de 400 metros de altura) hoteles de cinco estrellas y centros comerciales, mejor dicho, una zona exclusiva reservada a los clientes de alto poder adquisitivo. Muchos creyentes piensan que el masjid al-Haram, en el que se halla la Kaaba, la casa de Dios, el lugar ms sagrado del islam, ha sido profanado. Este es un pecado imperdonable ya que los Hadices del profeta Mohamed prescriben que en el hajj debe primar la sencillez y la humildad. Los Hadices (la shuna) son una serie de sentencias que orientan al individuo a una vida tica, la prctica de la oracin, la limosna, el cuidado de los hurfanos y los pobres, la renuncia los bienes terrenales, la supresin de los privilegios y la igualdad de los hombres ante Allah.

Tras la derrota de la coalicin de pases rabes (Egipto Siria, Jordania e Irak) en la guerra de los Seis Das (1967) a manos de Israel el islamismo inici su ascenso imparable. El fracaso del nacionalismo laico fue el punto de inflexin definitivo. Allah castigaba a aquellos seres pretenciosos como Nasser o el Assad que se atrevieron a contradecir su voluntad.

A mediados de los aos setenta las divisas del petrleo saudita comenzaron a fluir libremente hacia los grupos islamistas del mundo entero. Reafirmando as el compromiso de la monarqua teocrtica en la propagacin del waabismo salafista (salaf son los compaeros del mensajero de Allah). Quizs ilusionados en resucitar la poca dorada de los cuatro califatos se comprometieron en apoyar incondicionalmente a las organizaciones islmicas desembolsadas ms de 50.000.000 millones de dlares. Este astronmico presupuesto se ha destinado a la construccin de madrasas, universidades, mezquitas, emisoras de radio, estaciones de televisin, editoriales de libros y peridicos en ms de medio mundo. Para los ulemas wahabitas la mxima prioridad es extender el mensaje de Mohamed por los pases occidentales a travs la dawa o misin islmica. Convencidos de que el llamado o invitacin viene a subsanar la quiebra espiritual de occidente . La cifra de conversos aos tras ao va en aumento pues el programa de becas y ayudas econmicas es muy atrayente. Por el contrario, en los pases rabes est prohibida la evangelizacin cristiana o de cualquier otra creencia y slo, donde existen antiguas comunidades catlicas les est permitido construir iglesias.

En la bandera de Arabia Saudita, de color verde igual al de la capa que usaba el mensajero Mohamed, sobresale el saif, la espada victoriosa del islam que subraya el clsico juramento de la shahada: No hay ms Dios que Allah y Mohamed es su profeta El saif vuelve a ser empuado por los heroicos guerreros y mrtires que aspiran a instaurar el califato mundial. La yihad, la lucha espiritual, poltica o militar se justifica en defensa del Corn y los valores islmicos.

Arabia Saudita y los Ayatols iranes proclaman el dawa como un servicio sagrado. El islam es ms que una religin, es un sistema social y poltico, una filosofa de vida que satisface al creador son los primeros prrafos del folleto publicitario impreso por la fundacin rey Fahd Ben Abdul Aziz.

Los Sauditas, aunque gozan de la proteccin de Allah, dedican buena parte de sus presupuestos a la compra de armas provenientes de EEUU, Francia, Espaa o Inglaterra. Es tal la obsesin por la seguridad que han decidido blindar todas sus fronteras (9.000 kms de extensin) con muros, vallas, campos minados y alambradas. Su principal preocupacin es defender los santos lugares de sus enemigos chiitas, cristianos, judos, apstatas, paganos o ateos que confabulan contra el reino.

Cuando el muecn entona la llamada al salat desde lo alto del minarete, a la misma hora y de manera sincronizada 1.000 millones de musulmanes de la Umma (comunidad de pases islmicos) rezan al unsono en direccin a Meca. Tras cumplir con sus obligaciones religiosas los fieles cargados de misticismo y espiritualidad tiene que lidiar con un mundo cada da ms profano. Las tentaciones del xaitan (diablo) estn a la orden del da pues el capitalismo globalizador ha contaminado con el hedonismo y la exaltacin de los placeres terrenales todos los mbitos de la vida. Los adelantos tecnolgicos desvirtan por completo los principios fundamentales de la religin islmica. Por lo tanto hay que decidirse entre permanecer atados al siglo VII, como mandan los Hadices, o entrar de lleno en el siglo XXI.

En el islam el matrimonio con mujeres no musulmanas es un medio legtimo del Dawa
. La yihad civilizadora se ha puesto en marcha. La tctica instruida por los muftis y ulemas es enamorar a las mujeres occidentales pues son un blanco fcil ya que han sido educadas en la tolerancia y discriminacin positiva.

Los hijos del islam, utilizando el vientre de sus mujeres, colonizarn y sometern a toda Europa este era uno de los lemas favoritos del difunto Osama Ben Laden, hijo de una de las familias ms ricas de Arabia Saudita. Los centros islmicos proliferan en los cinco continentes: la mezquita rey Fhad en Culver City California, el Centro Cultural Islmico de Roma, la gran mezquita de Tokio, la mezquita de la M30 en Madrid, la mezquita de Sdney Dome en Australia, el Consejo Islmico de Europa, con sede en Londres,, etc. Tambin los pases del Golfo Prsico como Kuwait, Qatar, Emiratos rabes Unidos o el Consejo de Fundaciones compuesto por millonarios y grandes potentados que aportan el sustancioso sakat o limosna que patrocinan la construccin de gigantescas mezquitas con la intencin de impresionar a los conversos. Una de las ms esplendorosas es la de Newham en Londres con capacidad para 60.000 fieles. Las leyes europeas defienden la libertad de culto, la diversidad cultural y el dilogo ecumnico. De este modo los musulmanes legalmente exigen los mismos derechos que las otras comunidades religiosas. Son muy conocidas las ferias de cultura islmica donde se realizan exposiciones de arte, festivales de literatura, msica o de cine. Esta es la mejor manera de promover el Dawa entre los no creyentes y explicar las razones para consumir alimentos halal, la defensa de la unidad familiar, la proteccin de la pureza y el honor de la mujer mediante el hijab, el rechazo al aborto y el incremento de la natalidad cual don supremo que satisface al divino creador. Uno de los ms importantes protagonistas de estos eventos es Yusuf Islam, antes Cats Stevens, el converso cantante ingls de fama mundial dedicado actualmente a las labores caritativas y humanitarias.

La ejecucin del Dawua es supervisada por el poderoso Ministerio de Asuntos Islmicos controlado por miembros de la familia real Saudita que han gastado desde principios de los aos setentas hasta hoy la increble suma de 70.000.000 millones de dlares. Igualmente existen otros organismos afines como la Liga del Mundo Musulmn, el Consejo Islmico Mundial, la Organizacin Internacional de Apoyo Islmico, la Asamblea Mundial de la Juventud Musulmana, o el complejo del rey Fahd en Medina, que ha editado millones de coranes traducidos a todas las lenguas y dialectos del planeta. Adems, el ministerio de Asuntos Islmicos tiene a su cargo ms de 50 oficinas de propagacin del islam y de orientacin a extranjeros.

El mtico Al Andalus (la lmpara del islam) despierta la nostalgia entre los ulemas, jeques y prncipes. Nadie olvida el esplendor del califato de Crdoba, cuya capital lleg a ser conocida como la Meca de occidente , la Alhambra de Granada o la Giralda de Sevilla. Hemos venido para quedarnos los imanes salafistas de Reus o Fuengirola repiten est frase una y otra vez homenajeando con sus oraciones al mujahid Tariq ibn Ziad que en el ao 711 conquist la Hispania Visigoda. En Espaa los inmigrantes de origen musulmn suman ya ms de 1.300.000. En la Unin Europea superan los 13.000.000.

Allah, el clemente y el misericordioso, ha concedido a los habitantes de la pennsula arbiga el regalo ms precioso: el bendito petrleo, el oro negro que brota de las entraas de la tierra. Millones y millones de barriles de crudo fluyen diariamente a travs de los oleoductos, las venas y arterias que lo conducen hasta las refineras antes de ser exportados en los superpetroleros. Las torres de extraccin sin descanso chupan y chupan la sangre de Allah, la sangre inagotable del seor del mundo , el creador de lo visible y lo invisible.

El petrleo es una fuente vital para que el corazn del gran monstruo capitalista no deje de latir. La explotacin demencial de los recursos naturales renovables y no renovables tiene por objetivo acelerar el voraz consumismo y garantizar el crecimiento econmico. El futuro y la prosperidad de la sociedad postmoderna depende bsicamente del petrleo y sus derivados cmo mover el parque automotriz mundial que se calcula en ms de 800 millones de vehculos y que se duplicar en 2013? El desarrollo de las energas alternativas es la opcin ms racional si queremos que la naturaleza y la especie humana sobrevivan.

Hoy por hoy los hidrocarburos, aunque maten y contaminen nuestro planeta, son la fuente energtica ms importante y materia prima imprescindible para mantener el imperio industrial y tecnolgico de la civilizacin de consumo contempornea.

Que el periodista Jamal Khashoggi haya sido secuestrado, torturado, y asesinado -para posteriormente descuartizarlo para borrar toda evidencia de tan execrable crimen es un ejemplo de cmo acta la cobarde dictadura saudita. El presidente de los EEUU Donald Trump -uno de sus ms firmes aliados- intenta exonerarlos de cualquier responsabilidad: Son infundadas acusaciones pues no fueron los funcionarios del consulado sino asesinos que actuaron por cuenta propia

Y es que se calcula en miles de millones de dlares anuales el flujo de capitales y el movimiento comercial entre Arabia Saudita y EEUU. Y como si fuera poco Arabia Saudita ha invertido 116.800 millones de dlares en deuda norteamericana. En qu se ha quedado la defensa en los derechos humanos que tanto pregonan los pases occidentales? Con esto queda comprobado que no les importa pisotear la dignidad humana a cambio de continuar con sus sucios negocios. El reino de Arabia Saudita es una superpotencia en hidrocarburos y Occidente se rinden a sus pies. Son demasiados intereses econmicos en juego y lo ms prctico es dejar que pase la tempestad y vuelvan las aguas a su cauce. Seguramente dentro de unas semanas el escandalo ir decayendo y la opinin pblica mundial olvide tan aterradora noticia.

Lo ms vergonzoso quizs sea la actitud del reino de Espaa que ni siquiera ha emitido una nota de protesta contra la monarqua saudita. Sabemos que la familia real espaola y La familia real saudita histricamente mantienen unas estrechas relaciones de amistad y fraternidad que no pueden ser lastradas por este desagradable incidente. El reino de Espaa le vende armas, bombas y barcos a la genocida dictadura teocrtica y a cambio recibe el oro negro tan imprescindible para la buena marcha de su economa. Se ha optado por la prudencia y la discrecin -un silencio cmplice?- para no herir susceptibilidades y complacer a los jeques rabes

Atencin! Arabia Saudita amenaza con romper todos los contratos de petrleo, inversiones o armamento que tiene firmados con los pases occidentales (cristianos) si intenta condenarlo por el caso Jamal Khashoggi. Todo se trata de una muamara o conspiracin urdida por sus ms enconados enemigos  


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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