Portada :: Amrica Latina y Caribe :: Las venas abiertas de Nicaragua
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-10-2018

Nicaragua y la izquierda muerta

Amaia Prez Orozco
El Salto


Seguir apoyando al rgimen orteguista, es hacer una poltica profundamente conservadora, anquilosada por el miedo a deshacerse del dogma conocido que nos lo explica todo: el bien, aqu; el mal, en el imperialismo gringo que todolopuede. Una izquierda viva y valiente, una izquierda no testosternica, es la que se hace responsable de apoyar a la resistencia para que de ella pueda construirse verdadero poder popular. La que mira a Nicaragua para aprender cmo recoger aqu el malestar social sin pretender hacerlo desde un sujeto revolucionario unvoco, homogneamente oprimido por la mano del capital o del imperio.

Pasan tantas cosas y tan terribles en este mundo de mierda. Est tan mal todo, en tantos sitios, que el corazn, la cabeza, el tiempo no dan para responder a todo lo que sucede.

Y, entonces, en Nicaragua se desata la represin. Una represin que vena fragundose de lejos y que se evidenciaba en el ahogo de la lucha por la soberana de los cuerpos, ejemplarizado con la prohibicin absoluta del aborto. Una represin que se ha desatado en sus formas ms virulentas desde abril, con muertes primero, con detenciones, agresiones sexuales, torturas, despidos polticos y exilios despus.

Se desata todo esto y hay quienes no tienen la capacidad de convertir la lucha contra la represin del rgimen de Ortega-Murillo en una prioridad, porque el mundo nos desborda. Hasta aqu, comprensible y lamentablemente aceptable? Pero lo que resulta a todas luces inaceptable (quiz s lamentablemente comprensible) es justificar la represin en nombre de una supuesta resistencia al imperialismo yankee.

En nombre de una supuesta izquierda, se articulan todo tipo de planteamientos conspiranoicos: la Caravana de Solidaridad Internacional y el movimiento feminista nicaragense estn financiados por la USAID; el capital norteamericano pretende retomar posiciones frente al chino. Es el imperialismo, la sombra omnipresente que maneja las vidas de tantas y tantas y tantos nicas. Son sus tteres, aunque ellxs se crean que actan por s mismxs cada da que se lo juegan todo; que se juegan la tranquilidad del anonimato o la connivencia por salir a un tranque, por apoyar un centro mdico clandestino, por protestar ante una prisin, por conformar una articulacin de movimientos sociales contra el orteguismo.

Qu izquierda es esta? Qu clase de izquierda es un planteamiento poltico que nos lee como meras marionetas de una mano que lo puede todo, negando la inteligencia vital y poltica de las personas en funcin de cmo calcemos en un esquema de distribucin de culpas preconcebido? Hay quienes, frente a la retrica del ms-all-de-la-izquierda-y-la-derecha, hemos defendido el valor de esta etiqueta No por la etiqueta en s, que vale nada. Sino por lo que contiene. Pero, a la hora de la verdad qu contiene?

La izquierda es una poltica de lo vivo: la que es capaz de comprender los procesos, las relaciones, las situaciones histricas vivas; ms an aquellas que nos desbordan y nos rompen los esquemas. Es una poltica de la valenta. La que no se aferra a un dogma impuesto y prefabricado. La que mira a los ojos y escucha a las compaeras ms ac de su pre-adscripcin a ningn color. La que hace todo eso marcando lneas rojas: La lnea roja de la soberana sobre la propia vida particular y colectiva, y sobre la propia tierra. Claro que s. La que apoya un proceso de rebelda para que no se lo aduee o meriende nadie ajeno al pueblo mismo. La lnea roja de la justicia social, peleando por que el proceso de rebelin vaya de la mano de una redistribucin del poder socioeconmico, y apoya a los movimientos de base para que sean fuertes y marquen el ritmo y el contenido de la resistencia frente a otros actores, como iglesia y empresarios, aliados dadas las circunstancias, pero aliados extraos, coyunturales, parciales y/o indeseables.

Seguir apoyando al rgimen orteguista, llamar a eso segunda fase de la revolucin, es hacer una poltica de la abstraccin sobre lo vivo, una poltica de los esquemas muertos sobre las ilusiones que se hacen carne cada da. Una poltica que no se atreve a cuestionarse ni a revisarse. Es una poltica profundamente conservadora, que se anquilosa por el miedo a deshacerse de lo conocido que nos lo explica todo: el bien, aqu; el mal, en el imperialismo gringo que todolopuede.

Una izquierda viva y valiente, una izquierda no testosternica, se hace responsable de apoyar a la resistencia para que de ella pueda construirse verdadero poder popular. Una izquierda viva y valiente es una izquierda que apoya a las compaeras feministas, que, por vericuetos de la historia, se encuentran luchando, en parte, con quienes estn en profundo desacuerdo, por otra parte.

Una izquierda viva y valiente es la que mira a Nicaragua y se pregunta por lo que nos sucede aqu: por cmo vamos a (re)construir nuestro sujeto de lucha, asumiendo que, o es para todas-todos-todes, o no hay liberacin, emancipacin ni subversin posibles. La que mira a Nicaragua para aprender cmo recoger aqu el malestar social y luchar contra la precariedad vital como rgimen poltico sin pretender hacerlo desde un sujeto revolucionario unvoco, homogneamente oprimido por la mano del capital o el imperio y subyugado al dogma del bien y el mal. La que asume la complicadsima tarea de hacerse eco de la dolorosa sensacin de que nos la han colado: nos prometan el sueo americano, y resulta que en este mundo no caben los sueos de todas las personas. Y entonces qu?, otro mundo donde s quepamos o echamos a quien sobra? Abordar este momento y rebelarse contra la receta que dictamina la expulsin para los de fuera y el orden para los de dentro (bien colocados por jerarqua social, de gnero y racializacin) exige mucha valenta construida desde la vida misma y que resuelva la vida misma, aqu y ahora.

Nicaragua, como Mxico o como Brasil, no es un otro: es un espejo en el que mirarnos para cambiar y aprender. Y, ante ese espejo, hay quienes reiteran una poltica de izquierdas muerta. Atrevmonos a ensayar una poltica viva.

Fuente: http://www.elsaltodiario.com/vidas-precarias/nicaragua-y-la-izquierda-viva-y-la-izquierda-muerta   


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter